Parodias Musicales

Maquillaje (No me mires)

Canción: Maquillaje de Mecano

Personajes: Los gemelos Ashford y Leon y Ada.

Aclaraciones: En cursiva está la letra original de la canción. En negrita está la traducción, -al español si está en inglés-, y si he hecho algún cambio para adaptarlo a la parodia.

Puede que haya cosas que no respeten del canon, como personajes revividos, muertos, fechas, cosas que no constan en la trama de los videojuegos y no coincidan… Es parodia así que no se debe tomar todo al pie de la letra.

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Disclaimer: Resident evil y sus personajes no me pertenecen. Esto es puro humor musical sin sentido.


Una noche cualquiera en Rockfort Island, Alexia Ashford volvía de su paseo por el hermoso territorio. Le gustaba contonearse al ritmo de las estrellas, menear sus caderas y descuidadamente mostrar su cola, cual pavo real macho, delante de algún preso especialmente apuesto. Eso podía ser una acción un poco exhibicionista o provocona, pero era lo que le alegraba las horas de reino lunar.

Las puertas de la mansión se abrieron solamente ante ella, su entrada marcada con trompeteo en su imaginación. Los Ashford eran como la realeza y con sus estudios en ciencia y afiliación con Umbrella aún le daba más peso al apellido. La isla era su pequeño reino compartido con su hermano gemelo, Alfred, quien parecía estar ocupado en otras cosas que dar una vuelta por los salvajes dominios.

Ella se adentró y perdió entre los pasillos del grande caserón, buscando sin mucho esfuerzo a su querido hermano, quien a las noches era bastante activo. Al final tiró la toalla, no había rastro de él en ninguna de las habitaciones.

Alexia decidió retirarse su propia habitación para descansar y amanecer mañana como nueva, con ganas de estudiar sobre los procesos biológicos de los virus en desarrollo del laboratorio. Sin embargo, al llegar al umbral de la puerta, detectó que alguien más habitaba la habitación. Entró abruptamente con la finalidad de sorprender al invasor de su privacidad.

El resultado no fue algo que esperaba, su hermano tenía las manos cubriéndole la cara mientras botes de maquillaje, barras de labios, mascara de pestañas y lápices estaban dispersos por el suelo del susto. Alfred lanzó un chillido agudo a la par que una música de los años 80 empezó a sonar.


No me mires
No me mires
No me, no me, no me mires
No me mires
No me mires
Déjalo ya
Que hoy no me he puesto
El maquillaje
Hoy mi aspecto externo es demasiado vulgar
Para que te pueda gustar.


Alexia arrancó la peluca rubia de la cabeza de Alfred pues había usado sus extensiones para montarla. Estaba harta de verle husmear entre sus armarios de ropa, probándose sus colonias femeninas y seductoras y ver su maquillaje usado.

—Alfred, te prohíbo que entres a mi habitación. Si lo haces te daré de comer a los Cerberus!

El hermano gemelo salió corriendo de la habitación con dos de sus vestidos puestos y con joyas y alguna que otra barra de labios escondida entre el relleno del sujetador. Alexia se dio cuenta pero calló y no dijo nada, se dedicó a limpiar lo que estaba por el suelo. Mientras, Alfred vagó toda la noche por a casa cual alma perdida cantando los coros de la famosa canción. Los presos no pudieron dormir debido a las locuras de los gemelos Ashford.


Sombra aquí, sombra allá
Maquíllate, maquíllate
Un espejo de cristal
Y mírate y mírate

Sombra aquí, sombra allá
Maquíllate, maquíllate
Un espejo de cristal
Y mírate y mírate.


Esa misma noche, una espía oriental cruzó los barrios de la famosa New York, buscando la avenida del hotel en el que se suponía que un agente norteamericano la espiaba. No lo hacía por gusto, esa era una misión muy importante en la que ganaría mucho dinero para gastar en vestidos armas y cosméticos y no podía permitirse el lujo de tener al perro americano del gobierno metiendo las narices en el asunto. Le resultaba divertido en las veces que solo acudía a una misión demasiado fácil o sosa, eso era una pizca de adrenalina diaria.

El sonido de sus tacones marcando el paso se aturó, había encontrado el tan aclamado edificio. Gracias a la tecnología de Umbrella pudo averiguar en qué habitación Leon S. Kennedy se hospedaba, solo necesito su gancho y buena puntería para entrar por la venta de la habitación. Como en los viejos tiempos.

Mientras tanto, el agente salió de la ducha con una toalla enroscada de cintura para abajo. Hacía noches que no dormía debido a la escurridiza mujer de rojo. La única cosa que le mantenía en pie y con los ojos abiertos era una ducha bien fría para agudizar los sentidos.

Al salir del baño sus ojos tardaron en enfocar una figura femenina que se apoyaba en el bordillo de la ventana. Unas dos piernas larguísimas con pies calzados con unas lujosas sandalias de tacón de aguja fue lo primero que pudo distinguir.

Su olfato fue demasiado lento a la hora de descifrar la colonia floral de Ada Wong, ella tuvo el suficiente tiempo de examinarlo de arriba a abajo.

El agente del gobierno finalmente reaccionó a la inesperada visita de Ada y lo primero que se le ocurrió hacer fue rescatar una de sus cremas efecto cenicienta del baño y empastársela por la cara de tal modo que parecía Olaf de Frozen con perruca.


No me mires
No me mires
No me, no me, no me mires
No me mires
No me mires
Déjalo ya
No he dormido nada esta noche
Y tengo una cara que no puedes mirar
Porque te vas a horrorizar.


Ada observó divertida y curios al trastocado Leon, quien acababa de darse cuenta de que iba despeinado y desaliñado sin afeitar. El no dormir le había afectado pues cantaba sin sentido mientras bailaba ligeramente algo parecido a las sardanas catalanas, dando pasos en circulitos y saltando ligeramente al ritmo de la canción.


No me mires
No me mires
No me, no me, no me mires
No me mires
No me mires
Déjalo ya
Que hoy no me he peinado a la moda
Y tengo una imagen demasiado normal
Para que te pueda gustar.


Luego corrió al cuarto de baño y se encerró unos cuantos minutos, Ada decidió quedarse por mero disfrute personal y porque confiaba en sus habilidades a la hora de completar la misión en la ciudad de New York.

Cuando el agente norteamericano quedó satisfecho con su imagen, salió deslizándose del cuarto de baño. Llevaba unas disimuladas pestañas postizas y se había aclarado el pelo con miel de abejas, dejándolo pegajoso pero brillante y luminoso.

—Leon, deberías ir a dormir, lo necesitas. — Aconsejó la espía sin realmente desearlo ya que vio las intenciones del rubio, quien se acercaba como un felino.

Su voz masculina entonó las notas de la canción que resonaba e las calles de New York y marcó un paso lento y largo hacia la mujer de rojo.


Mira ahora, mira ahora
Mira mira mira ahora
Mira ahora
Mira ahora
Puedes mirar
Que ya me he puesto el maquillaje
Hoy si ves mi imagen
Te vas a alucinar
Y me vas a querer besar.


La espía puso su dedo índice sobre los labios untados masivamente de crema lifting y aturó el inminente beso. Sin decir nada más, disimuladamente enganchó el gancho en el edificio de enfrente y se fue dando un salto enérgico.

Leon no sería problema, si ni tan solo se podría arreglar no saldría del hotel, de eso estaba segura.

Una vez más, misión completada.


Soy una nerd musical, lo sé, no me juzguéis, que he leído cosas peores. Lo peor es que ahora no solo soy estudiante de música sino que doy clases a niños pequeños y altamente influenciables. Espero que no tengan el conocido efecto-esponja conmigo.

Frozenheart7