Zombi Loan
Esta es una historia Yaoi, si no les gusta este tema por favor cierre esta ventana; para todos los demás, sean bienvenidos, para mi desgracia este anime no me pertenece, únicamente uso a sus personajes para plasmar una idea que se me ocurrió un día que iba de regreso a casa.
Su profesión era preparar a los otros para la muerte, le causaba estupor hallarse tan mal dispuesto para la suya
Capitulo 2: Descubrimientos
Despertó completamente solo, el sol golpeando su rostro siempre había sido una forma agradable de comenzar su día. Pero hoy era diferente, el frío en su espalda lo entristeció. Sintió la ausencia de Chika, por alguna extraña razón el que estuviera a su lado llenaba un espacio que no sabia que existía y que ahora era indispensable que ese estúpido y colérico niñato llenara.
Se puso de pie suspirando, desde que tenia memoria siempre había estado solo, a pesar de estar rodeado de personas siempre había estado solo y vacío -¿por qué ahora tendría que ser diferente?- sin embargo aunque trataba de convencerse no daba resultado, trataba de recordar que la soledad no era nada para él, que había sobrevivido así durante siglos, pero no lo lograba, no podía soportar la idea de despertar sin ese molesto sujeto llamándole a cada instante.
-Shita- escucho la añorada voz entrar en su habitación, miro alrededor notando que No se encontraba en su propia habitación, era el cuarto de Chika
-te traje ropa limpia- anunciaba el anfitrión extendiéndole las prendas. Shito durmió vestido así que su atuendo estaba lleno de restos de comida, polvo e innumerables sustancias que ni siquiera quiso averiguar lo que eran.
-el baño esta listo…pero tendrás que ganárselo a Yomi- decía el peliblanco saliendo de la habitación –te espero en el comedor- fue lo ultimo que escucho antes de que se perdiera de vista.
Miró su vestuario y sonrío, había cierta calidez en su pecho, algo extraño y maravilloso que nunca antes sintió. Él, un hombre de temperamento frío comenzó a comprender, sin darse cuenta, el significado del compañerismo. Él, Introvertido y autocrático, vio por primera vez la dignidad de la dependencia.
Después de un rato llego al desayunador donde ya lo esperaba su nuevo "amigo", aunque un era muy pronto para admitirlo en voz alta, y la recién llegada que desayunaba despreocupadamente.
-te estaba esperando- le dijo Chika sonriendo cultivadoramente. Shito perdió un instante el hilo de las ideas, pero la presencia de la mujer le impedía caer en sentimentalismos.
-Chika- su otra compañera, la chica de lentes llamaba –oye Chika ayúdame Yumi apareció y me acosa- suplicaba al peliblanco que la siguió mientras suspiraba resignado dejando solos a los "enemigos"
El silencio sorpresivamente no era molesto, terminaron de desayunar con calma. Karlray se retiro hacia los jardines. –Veo que esta tumba es muy querida- le decía a Shito al sentirlo a su espalda-
El moreno se acerco al cementerio-jardín y a la tumba del Golem que había llegado a apreciar. –Así es…- nuevamente quietos sin decir nada, cada uno con sus conflictos internos –oye…- rompía el silencio –¿te habías encontrado con un caso como este…llevarte…llevarte a un zombi?-
-si- contesto la mujer sin mirarlo –siempre es difícil…al menos para ellos- lo encaró sus ojos reflejaban ternura – ¿sabes como superarlo?- pregunto conciente de la respuesta
Shito se limito a encogerse de hombros mirando al suelo, -es obvio que no. ¿Cómo lo hacen los demás?-
-los que rezan dicen que se van en paz, otros se pierden en la venganza, el alcohol y los excesos, algunos otros se resignan y esperan el momento en silencio. Como sea, casi siempre es igual, el día elegido tratan de escapar-
-¿Rezar?...de manera que si un hombre se entrega por entero a la voluntad del creador, como dice la iglesia ¿puede vivir y morir en paz?- preguntó receloso
-¿en paz?…si… como una Col o un santo, cualquiera de las dos- respondía sin darle importancia.
-¿entonces que tengo qué hacer? No comprendo, pienso que esto no tendría que ser tan difícil- sentándose frente a la tumba –ella ni siquiera tenia un nombre y aun así murió con una sonrisa, murió en mis brazos feliz- el coraje y el dolor volvían
-eso exactamente es lo que tienes que hacer… no me mires raro, lo que digo no son locuras, lo que debes hacer es entregarte, disfrutar del dolor, del amor, de todo lo que los humanos sienten. Sólo sigue tus instintos- término dejándolo para que reflexionara
El chico se sentó sobre la tumba recargado en la lapida, -sabes- hablo dirigiéndose a la Golem –tengo un problema… nunca me he entregado nunca a nadie, nunca he pedido un favor, porque siempre pensé que pedir un favor es entregar el orgullo y la independencia. Creo que esta es la razón de mi terror. Si no me someto seguiré siendo lo que soy, un solitario y estéril, sin amigos por toda la eternidad.-
-Tienes amigos y me tienes a mi- se escucho la voz de Chika justo a su espalda.
-¿q-que escuchaste?- poniéndose de pie de un salto completamente sonrojado -¿q-qué?- tratando de escapar –creo que me llaman- entraba de nuevo a la residencia.
El peliblanco estaba confundido, su "amigo" nunca se mostraba inseguro, de hecho no demostraba nada, que se notara vulnerable no era bueno, ni para él ni para el trabajo. Tendría que resolverlo enseguida.
-tenemos que hablar- le decía a Bekko llegando a la oficina
-¿qué pasa Shito?- decía aburrido invitándolo a sentarse
-esto no puede seguir así…las cosas se salen de control, no puedo ser racional, mi mente se distrae con cosas que antes me eran insignificantes y también…esto- levantándose la camisa. Su piel estaba amoratada –ayer durante el baño sufrí un ataque, el dolor me tumbo en la tina, sentí que moriría por el dolor en el estomago-
-es normal, estas muriendo- le anuncio revisándole el torso y demás signos – si esto continua tienes un año más pero...-
-¿pero qué?- cubriéndose
-te diagnostico máximo un año pero los dolores que sufrirás serán cada vez peores, hasta llegaran a ser insoportables. O tienes la opción de que te de un remedio provisional-
-¿de que se trata?-
-si te doy este liquido- mostrando un frasco de cristal con relleno morado –si lo bebes los dolores serán menos intensos al grado de casi desaparecer, pero…pero tu tiempo de vida se reducirá a la mitad…tú decide- colocándoselo en la mano.
Mientras tanto Chika llegaba con Karlray reclamándole
"quítale la maldición a mi amigo" lo dijo sin siquiera pensar
La mujer lo miro incrédula levantando una ceja. "¿cual maldición?"
"eres una shinigami, ¿no?, pues entonces elimina ese aro gris. Llegamos a la mitad de la deuda en menos de 6 meses, no puedes llevártelo"
"puedo…y lo haré, me llevaré la vida de un zombi" respondía la mujer altiva
"¿pero por qué él?"
"exacto…esa es la pregunta que debes hacerte… ¿por qué él?...¿Qué haces cuando sabes lo qué pasará y es inevitable, la respuesta es sencilla, hasta lo imposible." Sonrío. Mientras el peliblanco se iba con más dudas
El moreno llego a la habitación de la mujer entrando sin avisar.
Lo miro sentarse a su lado en completo silencio "si hola…sabes hace un momento tu amig…"
"sabes…"la interrumpió sin siquiera oírla "no sé que me pasa, me duele el cuerpo, no puedo concentrarme, todo es absurdo y a la vez tan claro que me aterro cuando entiendo todo el tiempo que he desperdiciado"
Karlray suspiro, después de todo esta seria otra consulta psicológica "eso es lo que le sucede a algunos hombres cuando el terror de la vida les vence. A esto llegan cuando la edad debilita las facultades y los tejidos comienzan a deteriorarse. La voluntad vacila con el paso del tiempo y del recuerdo"
Él apretaba los dientes furioso y asustado "estoy solo y así moriré… ¿quien podría amar a esta ruina humana?... ¿a quien podría importarle que viviera o muriera o que mi alma se condenara por toda la eternidad, si es que aun tengo un alma después de los largos años derrochados?" su cuerpo temblaba
"te sorprenderías" dijo la mujer tratando de calmarlo "respira…todo estará bien…vamos a comer algo"
Shita era Soltero por profesión y Célibe por temperamento, le molestaba, pues, el esfuerzo de mantener una charla menuda en el comedor, las fuerzas se le agotaban rápidamente y le parecía intolerable desperdiciarlas en trivialidades semejantes. Pero aun así se dejo arrastrar por la mujer, cuando iban pasando por la habitación que recientemente compartía con Chika se sorprendió al verlo sentado en una mesa escribiendo.
El peliblanco arrastraba el lápiz sin sentido por una hoja que releía mil veces, en completo silencio desahogándose, la conversación que había tenido con la shinigami castaña lo había dejado con muchos sentimientos encontrados, generalmente hubiera ido corriendo con Shito a desahogarse molestándolo hasta que la confusión se disipaba, pero esta vez no podía siquiera mirarlo sin confundirse más.
Escribo por la necesidad común de todos los hombres de comunicarse, aunque sólo sea con un papel en blanco, porque el conocimiento de mi mismo es un peso que no tengo derecho a descargar con la persona que amo…un hombre debe pagar sus propios pecados y no puede acogerse a la absolución de otra persona.
Largo tiempo releyó esas líneas, tan simples y complejas a la vez.
"Chika" escucho su nombre en voz de la persona a quien mas amaba, arrugo la hoja por instinto y sorpresa
"¿Shito?" pregunto nervioso aunque conocía la respuesta
"¿podemos hablar?" su amabilidad le sorprendía y el rostro cansado le preocupaba, asintió sin decir palabra "algo raro me pasa" comenzó sentándose a su lado
"estas enfermo" reiteraba lo que le había dicho Karlray, el moreno se sorprendió pero después asintió melancólico "yo…yo he estado pensando…ella me dijo que…quizá…yo puedo…"
"escúchame por favor" interrumpía el moreno, a pesar de cómo se sentía su voz seguía imponiendo autoridad, el enojo de Chika por ser interrumpido se esfumo al ver a su amigo tan afligido.
"sabes…no sé que soy" sus miradas se cruzaban los ojos de shita reflejaban dolor y no sólo físico. "siempre he escuchado la frase, pienso luego existo pero ¿qué soy? Un simple accidente en el desorden, que no va a ninguna parte" suspiraba hundiendo el rostro en las manos, Chika nunca lo había visto tan débil y frágil, sintió ganas de protegerlo, las dudas que tenia se esfumaron, había tomado una decisión, quizá no era la mejor pero lo haría sin arrepentimientos
"tú" comenzó sacudiéndolo para que girara a mirarlo "Tú eres mi compañero y más que eso, mi amigo, mi mejor amigo"
"tu único amigo" completaba sonriendo débilmente.
"si…" admitía sonriendo por la ternura en el rostro de Shito "mi único y verdadero amigo y te advierto que no dejaré que mueras así"
"gracias" soltó con una sonrisa, pero después la pesadumbre regreso y con más fuerza "te agradezco pero no puedes hacer nada…largo tiempo he examinado la naturaleza de mi deserción a la Familia Xu-Fu. Mi acto fue instintivo, fue la acción no deliberada de algo que violentaba mi naturaleza. Mas de acuerdo con mis creencias de entonces, yo no poseía nada que pudiera llamarse naturaleza. Yo había sido vaciado en un molde común, como salta una chispa del horno, pero si una chispa se apaga ¿qué importa? Yo estoy perdido y sólo puedo hundirme un poco más en la oscuridad"
El enfado de Chika crecía conforme hablaba su recién confesado amigo, cuando termino de hablar le abofeteo tan fuerte que lo dejo tirado en la cama "déjame decirte algo" sentándose mientras el otro sobaba su mejilla "estar solo no es cosa nueva. A todos nos sucede tarde o temprano" se ponía furioso
"tú no entiendes, yo sé lo que estar solo, lo estuve durante mucho tiempo pero ahora…ahora ya no sé como vivir sin esa molesta compañía que tengo pegada en todo momento, no sé como respirar si no es para el bien o el beneficio de ese otro, por largo tiempo considere que estaba loco pero ahora…ahora estoy aquí, mírame soy un despojo de la humanidad aun así te pido, te exijo, ayúdame o guíame, has conmigo lo que quieras. Pero te suplico que permanezcas siempre conmigo."
Lo había hecho, le había confesado sus sentimientos a Chika y este seguía mirándolo incrédulo. "yo…" tartamudeaba el peliblanco "yo haré lo que sea por salvarte" grito abrazando a su amigo, se estrecharon durante un largo rato, hasta que el dolor de Shito lo obligo a recostarse.
"iré por algo de agua" anunciaba el menor mientras Shito se revolvía en la cama. De regreso a la habitación paso por la de Karlray, entro y se sentó a su lado.
"¿Cuánto tiempo le queda?" pregunto con pesadez y un sabor agrio en la boca.
"3 meses"
El dolor en el pecho creció, tenia que hacer algo pero ¿qué?
"consuélalo…demuéstrale cuanto lo quieres, hazle entender lo mucho que lo necesitas" respondía la chica a una pregunta no formulada en voz alta.
"me estas pidiendo demasiado, También somos humanos ¿sabes? y algunos somos muy estúpidos y a veces necesitamos toda la vida para aprender las lecciones más sencillas"
Chika se había demorado mucho y él tenia que volver a su habitación, el dolor y el temor lo obligaron a confesar precipitadamente sus sentimientos, después de todo ambos eran hombres, no tenia derecho a perturbar de esa forma la vida de su único amigo. Se puso de pie y se dirigió al ático.
La ascensión por las escaleras le dijo con más claridad que cualquier doctor, lo enfermo que estaba. Cada peldaño era un esfuerzo. Brotaba sudor de su rostro y de su cuerpo, y el dolor en las costillas era como un cuchillo clavado cada vez que respiraba profundo.
Llego a la cima y se dejo caer en medio de un salón vacío y polvoriento. "mi final no esta muy lejos"
"claro que lo esta" la voz de Chika hacia eco en todo el lugar "eres el imbécil más grande que alguna vez haya conocido, y si no dejas de hacer estupideces te golpearé" advertía antes de llegar al lado del frágil chico y llevarlo apoyado en su hombro de regreso a la habitación.
Las semanas trascurrían con un dejo de normalidad. No habían salido a cazar ningún zombi ilegal, lo que perjudicaba su status en la casa donde se alojaban.
"nos correrán de aquí en unos días… ya no somos útiles para la agencia" se quejaba Chika a la mujer que seguía mirando la TV.
"¿y por qué siguen los dos en la agencia?" bostezando
"porque apenas llevamos la mitad de la deuda" obviaba el peliblanco
"la mitad de la deuda…de ambos, eso es… según mi entendimiento…la mitad de ambas deudas o una pagada al 100 y la otra en ceros ¿o no?" Bostezaba Karlray de nuevo "iré por un café me muero de sueño" se retiro dejando al chico con dudas y algunas ideas macabras.
Faltaba poco muy poco y ambos lo sabían, habían pasado estos últimos días como unos chicos normales, paseando y maravillándose de cosas tan rutinarias y simples a que a los demás transeúntes les parecía ilógico.
Ir al súper, comer un helado, ver una obra, escuchar música en un parque, el atardecer. Casa situación se vivía como nueva y a la vez como la ultima, lo sabían pero se negaban a admitir que no había más futuro, que para uno de ellos esto era el final de la vida que alguna vez conoció y que a pesar de los años no disfruto en lo más minino. Hasta ahora al lumbral de la muerte se daba cuenta de todo lo que desperdiciaba y de todo lo que añoraría tener.
Sentado a oscuras en su habitación miraba todas las cosas que colecciono en su vida y que ahora le resultaban tan irrelevantes, recordó los enfados con ese sujeto, con ese vigilante de la mafia que lo apresaba, que lo lastimaba que lo usaba como un juguete. Recordó el enfado que sentía cada vez que ese sujeto se presentaba ante él y aun más las veces que peleo porque tocaban su preciada colección, recordó con una risa melancólica las veces que reprocho a Chika el haber entrado a su habitación y que ahora necesitaba tanto.
Como si de un llamado se tratase, el peliblanco entro y encendió la luz, se quedo un momento contemplando a su afligido compañero
"aun ahora gustas" susurro.
Shito se petrifico con su mirada al suelo pensando que esas palabras era resultado de su imaginación. Se tranquilizo respirando profundo, para poder mirar a su amigo a los ojos "Chika" obvio
"nunca te había visto tan débil" cerro la puerta y se sentó al lado del moreno abrazándolo por la espalda "me gustas" le confeso totalmente sonrojado "siempre fue así pero ni yo mismo me di cuenta nunca"
"¿qué dices?" estaba sorprendido y un sentimiento agradable colmo su pecho
"que… me encantas, que no sé como estuve tan ciego, que desearía tener toda la vida para poder disfrutarla a tu lado"
"no…no puede ser…tú…tú eres hombre…ambos los somos" se quejaba recordando las miradas que le dirigía a Michiru
"tienes razón, pero eso no me impide amarte, eres perfecto para mi y desearía poder encontrarte de nuevo en la otra vida"
"en la otra vida" repitió, el calor en el pecho se convierto en un pinchazo tan doloroso que lo obligo a sujetarse la camisa, como si con eso detuviera el espasmo.
Chika lo notó y lo abrazo con fuerza "no te dejaré sólo nunca… tal como lo prometí, pero a cambio… tú prométeme que jamás me olvidaras" el abrazo era fuerte y revelaba todos sus sentimientos.
"no te olvidaré, incluso si estoy en el infierno peleare por ese único recuerdo de mi amor imposible… y si Dios o lo que sea, me permiten regresar algún día a la vida te juro que te buscaré, porque Te amo" lo dijo… no lo miraba a los ojos, no lo estaba abrazando con ternura ni besándolo con pasión, por el contrario estaba sufriendo un espasmo que lo dejaba tirado, estaba sumido en el pecho del otro tratando de controlar el desmayo inminente.
"yo también te amo" escucho apenas, lentamente y con esfuerzo levanto el rostro, Chika lloraba, las lágrimas corrían sin cesar por sus mejillas contrastando con la tierna sonrisa que iluminaba su rostro. El Dolor regresaba aun así no aminoro el impacto que sintió cuando el peliblanco poso sus labios sobre los suyos. Eran dulces y calidos, temblaban por el miedo y por el dolor, no físico, sino por el dolor compartido de dos almas unidas en un destino fatal.
"Te amo" repitió Chika separándose un poco de sus labios, era maravilloso sentir la calidez de su alma, con ese pensamiento se sumió en la oscuridad.
El dolor lo despertó, vomitó el piso, era sangre, ya no le quedaba más tiempo, había llegado el momento y él lo sabia, no había nadie a su lado, eso era obvio. Pero por un segundo pensó que al menos Chika lo acompañaría hasta el final.
La puerta se abrió revelando a Karlray elegantemente ataviada como shinigami, detrás de ella venían los otros miembros de Zombi Loan. Esperó en vano que el chico peliblanco entrará.
"no vendrá" le susurro Karlray al oído
La tos volvía tirandolo en la cama, el dolor era insoportable "estoy muriendo" respiraba con dificultad
"si…mueres, como debe de hacerlo un verdadero hombre, con dignidad y entre amigos… y como te lo juré, te anuncio la muerte de un zombi" la mujer le sostuvo la mano
El moreno sonrío melancólico, le agito un débil estremecimiento y la cabeza cayo floja sobre la almohada.
Nota de la autora: si lo sé, esta serie para mi desgracia no es tan popular, pero me encanta y la idea de la muerte de un zombi, por mas contradictorio que suene eso. Bueno hasta aquí el segundo capitulo, espero no haber decepcionado mucho a los que leen esto. En un primer momento considere que serian solo dos capítulos, pero después de la narración no pude cortarlo, ofrezco una disculpa y prometo subir el final lo más pronto posible.
La duda ahora es...¿en serio murio Shito? y ¿por qué lo dejo Chika, si habia prometido permanecer siempr a su lado?
Muchas gracias a todos los que leyeron esto; dejen sus reviews, cualquier duda, sugerencia o comentario son bien recibidos.
Saludos a todos.
Helen Karlray
