Titulo: .:Muérdeme suavemente:.

Pareja: Sakuya y Sasuke

Rating: "M"

Advertencias: contiene lemon, lenguaje soez, escenas de violencia., muerte de un personaje.

Disclamer: Los personajes de Naruto no me pertenecen le pertenecen a Masashi Kishimoto yo solo los uso como mero entretenimiento sin fines de lucro. Di no al plagio.

Resumen: Las palabras vida y tragedia iban de la mano en su fatídica vida. Locamente enamorada de su profesor Hakate y el hazme reír de un curso entero. La voluble Haruno Sakura estaba a punto de despertar en manos del vampiro Sasuke Uchiha.

Notas de la Autora: ¡Hola! Espero no haber tardado demasiado, una semana después vuelvo con el segundo capitulo. Les agradezco enormemente los comentarios y me alegro que les haya gustado. Espero no defraudar con este capítulo. Así que ¡A leer!

Aclaración: «Dialogo de Sasuke», Pensamientos de Sakura, "Recuerdos", Sueños.

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Muérdeme suavemente.

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Capitulo 2

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Colocó suavemente el ramo de flores sobre el pasto manchado de rocío. Aquella mañana la temperatura había descendido radicalmente, mientras la humedad provocaba que sus huesos crujieran. El matiz melancólico irradiaba sentimientos en ella que rara vez lograba sepultar. No quería ser débil, pero día a día era vencida por la bruma del pasado generando que perdiera las riendas de su vida.

¡Cuanta falta me haces madre!

Daria su propia vida por la de su madre, y esa inequívoca sensación de tener las respuestas a las incontables preguntas con respecto a la muerte de su ella. Todo aun le era demasiado confuso y por extraño que pareciera, día a día se convencía que muchas verdades eran ocultas por su padre, por lo que desconocía el objetivo de aquello.

«Ten cuidado con lo que deseas, podría convertirse en realidad»

Sintió la bilis atravesada en su garganta. Si pudiese verlo y la oportunidad de tenerlo delante de ella, iba a desquitar todos su problemas en el horrible rostro de aquel individuo.

— Me estás hartando, deja de molestarme, o…

« ¿O qué? Tu papel de sufrida da lástima. Antes eras mucho mas divertida»

— Estás completamente loco al igual que yo al poder oírte. Cuando le cuente a mi psicólogo que oigo voces en mi cabeza y me medique, no volveré a oír tu desagradable voz nunca más.

Había momentos en los que la voz en su cabeza cesaba, pero otros, en que era insufrible. A veces se encontraba hablando como una loca en el medio del salón de clases, un motivo más de burla para sus compañeros. Pero algo había cambiado a pesar de todo y se debía a el ataque de pánico que había tenido –según los doctores- hacia ya una semana. Su profesor Kakashi se había mostrado atento y preocupado por ella en cada ocasión que había cruzado camino o palabras con él. Eso la elevaba a un nivel impensado de felicidad, pero aquella dicha solo duraba escasos segundos antes que la maldita voz en su mente se volviera una bestia indomable y amenazara en todas las formas existentes e imposibles de destrozar a su profesor, alegando que ella le pertenecía desde cientos de años atrás.

Se sentía demasiado sola. No tenía con quien hablar de todos sus problemas, sumando la infinidad de sentimientos revoloteando en su interior indiscriminadamente, con el mero objetivo de hundirla. Su madre siempre le repetía que los problemas eran para enfrentarlos, nunca para evadirlos. Bien, era un claro ejemplo del fracaso. No podía con su vida a pesar de aun permanecer con los fusibles encendidos.

« ¿Qué se siente ser una inútil y asquerosa humana? ¿No era esto después de todo lo que buscabas?»

— Estás demente, no sabes lo que estas diciendo, y yo lo estoy aun mas por contestarte en medio de la calle.

«Hn. Aun eres molesta.»

Sakura resopló con fastidio ante la insistencia de él.

« ¿Por qué ya no te tocas debajo de la ducha? Antes solías hacerlo seguido.»

Sakura que estaba bebiendo de la botella de agua, comenzó a toser exageradamente ante la impresión que aquellas palabras le habían provocado. Escupió el líquido en toda su ropa.

Sentía sus mejillas arder, y dudaba si alguna vez a pesar de las incontables burlas de sus compañeros, había pasado una vergüenza mayor que la de aquel momento.

— Eres un depravado, un pervertido…asqueroso, puerco, cochino.

Un hombre que caminaba delante de ella, giró ofendido ante el insulto de la muchacha y antes de poder refutarle, ella se apresuró:

— Lo siento mucho, estaba hablando con mi hermano por el manos libres—Apresuradamente se dirigió a la parada de bus, mientras murmuraba palabras indescifrables.

Aun oía la ronca carcajada del ser invisible que vivía en su mente, y por un momento su enojo desapareció ante la sensación de oír su masculina y sensual risa.

— Imbécil.

«Así te gusto.»

— En tus mejores sueños. Jamás podría estar con alguien de tu capacidad mental. Sin contar tú estúpido y feo rostro.

«No me tientes, puedo hacerte retractar de esa mentira en cuestión de segundos.»

Iba a refutar, pero por una extraña razón decidió no hacerlo. Algo en su interior le dijo que él iba a cumplir aquella amenaza.

— Sakura.

Sorprendida giró rápidamente. Abrió sus ojos ante la presencia frente a ella. Últimamente cruzarse con su profesor se había vuelto una costumbre para su desgracia, lo cual maldecía. Por años había sido lo único en lo que podía pensar. En cambio ahora, por loco que pareciera, debía estar velando por su seguridad a causa de un psicópata que albergaba en su mente y amedrentaba con que iba a matarlo si no se alejaba.

— Kakashi-sensei—Saludó dubitativa.

— ¿Qué haces un domingo por la mañana tan temprano por aquí, Sakura? ¿Acaso no sabes que es peligroso?

— Y-yo, he venido a v-visitar a mi madre—Rozaba sus manos con el fin de aplacar el nerviosismo, pero le resultaba incluso inútil.

— ¿Te diriges a la parada de autobuses?

«Dile que no. Haz que se vaya ahora mismo si no quieres juntar sus tripas del suelo.»

— N-no es necesario, Kakashi-sensei—Estaba sudando del nerviosismo. Kakashi la observó desconfiado. Hacia semanas que su alumna se comportaba extrañamente con él, era algo totalmente nuevo y se preguntaba ¿a causa de qué, había cambiado tan radicalmente?

— ¿Y entonces, a donde vas?

¿Por qué demonios se había vuelto tan insistente de un momento a otro?

«No voy a repetirlo, haz que se vaya o sufre las consecuencias.»

— ¿Sakura, qué te sucede? Estas pálida.

— Kakashi, sensei, no…

— Escucha, Sakura. Sea lo que sea que esté ocurriendo en tu vida, no dejes que te controle. No le cedas las riendas, eres más fuerte que eso. Lucha contra lo que te esté molestando, déjame ayudarte, prometo alejarlo completamente de tu vida, puedo hacerlo, pero no sin tu ayuda.

— Yo…

«Ha sido suficiente.»

— ¡No lo hagas, espera, detente!—Chilló desesperada ante la inminente amenaza. No podía permitir que le sucediera algo a su profesor, y aunque nunca había comprobado si su amenaza era tan real como su voz, prefería no arriesgarse, por lo que decidió actuar en consecuencia.

Kakashi por un momento sorprendido ante el estallido de Sakura y preguntándose que le sucedía sintió el ambiente demasiado pesado, como si la gravedad se presionara contra él con el fin de aplastarlo contra el pavimento. Una brisa de aire fresco golpeó violentamente su rostro, cuando oyó a su alumna gritar:

— No me moleste, no tengo ninguna intención de compartir mi vida privada y mis problemas con alguien, mucho menos si se trata de un profesor. Absténgase de entablar una especie de amistad fuera del instituto, por lo que no vuelva a acercárseme nunca mas—Dicho todo de manera imprevista y ofendida, giró y se echó a correr hacia el lado contrario con el fin de perderse de la presencia de Kakashi.

Mientras corría las lágrimas vertían sobre sus mejillas y se perdían debajo de la mandíbula. El dolor ante las mentiras que le había gritado al hombre le atravesaba el alma como una estaca. La mirada de sorpresa y luego de dolor que vislumbro en el rostro de Kakashi había sido lo suficientemente atroz como para cerrar los ojos y recordar el momento fresco en que le gritó.

— Te odio con toda mi alma, eres lo peor que me ha ocurrido en la vida, ojala te mueras, idiota—Las palabras salieron desde lo profundo de su corazón. Realmente le deseaba la muerte más dolorosa y terrible. Si ya de por si su vida era un desastre, la llegada de él la había vuelto una tragedia. Le odiaba como pocas veces lo había hecho.

«En primer lugar, he perdido la cuenta de cuantas veces me has dicho lo mismo.

En segundo, deberías darme un poco más crédito, no decoré la vereda con su sangre. Y por ultimo, el tiempo se agota y no pienso repetirlo, no dejes que se acerque a ti, de lo contrario, no volverás a verlo.»

En el transcurso a su casa no volvió a oír su voz ni ella volvió a hablarle. Recostada boca arriba sobre su cama se preguntó como podría dejar de escucharlo, se mantuvo así el tiempo suficiente como para cerrar sus ojos y quedarse profundamente dormida.

Observó su pálido rostro mientras cepillaba su largo y sedoso cabello rosa. Los labios carmesí seguían irradiando el mismo poder que en la mañana cuando los había maquillado. Tomó un trozo de papel para quitarlo de sus labios, era hora de dormir y no quería manchar las sabanas. Antes de lograrlo, con un delicado roce, su marido evitó que lo hiciera. Desde la imagen del espejo lo observó. Lo amaba con todas las fuerzas de su alma. Jamás se arrepentiría de haberlo aceptado como esposo.

Deberías descansar, la guerra con el Clan Uchiha aun persiste y mañana a primera hora deberás partir al campo de batalla—Aconsejó, aunque dentro de ella se moría por que le hiciera el amor.

Sakura… ¿Y perderme el derecho como esposo de tomar a mi mujer? Ni en sueños, quiero sentirte, mi amor. Si mañana no volviera y no habría aprovechado la oportunidad de hacerte mía, no me lo perdonaría.

Shh—Colocó el dedo índice sobre sus labios—No pienses en ello, tócame, Kakashi.

Sin esperar una palabra mas la levantó del asiento frente al espejo y de un tirón la acerco a su duro pecho. Reclamó sus labios al instante mientras la conducía a la cama, sus manos se colaron debajo de l vestido y con caricias arrasaron la delicadeza de su piel, dejando fuego a su paso. No podía soportar un minuto mas sin estar dentro de ella, elevó el vestido y tiró de sus bragas, cuando un fuerte estruendo rompió los vidrios de la habitación, ellos habían llegado y con el factor sorpresa los habían acorralado. Estaban siendo atacados.

Pegó un salto sobre su cama, sintió el peso de alguien sobre ella, al momento notó que estaba siendo acariciada. Levantó el rostro y descubrió a su padre tocando sus piernas. Al instante reaccionó.

— Déjame, no me toques, estás demente—Gritó desesperada. Siempre era lo mismo. Se pasaba el día afuera, y cuando no encontraba un trabajo que le permitiera pagar todas las deudas, se emborrachaba y volvía a su casa en estado penoso. Pero ese día particularmente había olvidado poner el cerrojo a la puerta. Desde la muerte de su madre, su padre había cambiado radicalmente, habían sido incontables las veces que había intentado abusar de ella en estado de ebriedad, y luego al día siguiente, se comportaba como si nada hubiera ocurrido, incluso le preparaba el desayuno con una enorme sonrisa.

Las caricias de su padre se volvieron bruscas. Sus manos se acercaron a sus pechos y aquello la aterró.

— ¡Kizashi, detente!—Quizás llamándolo por su nombre, su padre entrara en razón. Comenzó a llorar asustada de que lograra su objetivo.

« ¿Por qué lo llamas así? El no es Kizashi, nunca lo ha sido.»

Sakura agrandó enormemente los ojos, que oportuno, se preguntaba por qué no tenía la reacción violenta que si le ocurría cuando Kakashi se acercaba. Siguió forcejeando hasta que logró quitarlo de encima. Su padre se había quedado dormido y sin cuidado lo tiró al piso haciéndolo rodar por el colchón. Había caído sobre la alfombra. Tomó un extremo de esta y tiró con fuerza, ¡pesaba demasiado! Luchó durante varios minutos hasta que logró arrastrarlo hasta la habitación de él. Cuando volvió a la suya se aseguró de colocar el seguro. Una vez dentro de la cama, se cubrió con las mantas y comenzó a temblar, las lágrimas cayeron sin permiso. Estaba harta de su vida, todo seria tan fácil si se quitara la vida, no tenía un motivo para vivir, no le encontraba sentido a su vida.

« ¿Disfrutaste del sueño, Cherry? ¿Sabes?... No haces más que portarte mal, muy mal. Y vas a lograr cabrearme.»

— Vete, deja de fastidiarme.

No terminó de decirlo que las mantas fueron arrancadas de la cama y de forma brusca había sido colocada boca arriba. Chilló del susto. Estaba aterrada.

«No vuelvas a hablarme nunca más en ese tono. No solo tengo que estar al pendiente de que el imbécil de tu profesor no se te acerque, si no que tengo que vigilar tus sueños. Siempre supe que me causarías muchos problemas, pero eso era cuando tu carácter era el de una fiera. Ahora que solo eras una simple e inútil humana se supone que debes comportarte mejor. No me provoques porque puedo jurar que voy a hacer que te arrepientas cada segundo de tu corta e insípida vida. ¿Ha comprendido?»

Sakura asintió varias veces con la cabeza. Sentía terror, podía notar una respiración gélida contra su rostro, y la presión de manos cerradas en sus muñecas sobre su cabeza, pero no veía de quien pertenecía.

«Duerme»

Sus ojos se cerraron involuntariamente. Y no supo mas nada hasta el día siguiente.

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Bueno, muchos interrogantes. Vimos a un Sasuke sacado cada vez que Kakashi se le acerca a Sakura, pero también a un profesor demasiado preocupado por su alumna. Las palabras claves de Sasuke: "El no es Kizashi" y aun sigue la misteriosa muerte de la madre de Sakura. También el "sueño" de ella, que mas adelante se entenderá porque ve en sueños fragmentos de una vida donde ella es la protagonista.

En fin, espero no haberlos defraudado. Agradezco enormemente sus comentarios:

Rawamuffin

ButterfliesRey

ekeit

Nya-Hatake

Y gracias por los alerta y favoritos. Se los quiero, les envió todo mi cariño. Nos vemos en el próximo capitulo.

Y no olviden comentar que le pareció el capitulo en el botón pequeño de abajo.