EL DIBUJO

Después de tener que tomar un turno que no estaba planeado en el hospital, Sakura caminaba cansada por la aldea en dirección a su casa. –Buenas noches Sakura-chan.- La saludo Kakashi quien iba en sentido opuesto a la dirección por la cual caminaba la chica. –Buenas noches Kakashi sensei ¿Qué hace por aquí a estas horas?- Pregunto la peli rosa desanimada y con un tono de voz que hacía notar su cansancio. –Bueno veras yo estaba esperándote en tu departamento, pero vi que no llegabas así que decidí buscarte.- Explico el peli gris a Sakura. –Bueno si es así ¿Por qué no me acompaña a mi apartamento? Creo que ahí podemos hablar.- Kakashi sin pensarlo asintió con la cabeza aceptando la proposición de su antigua alumna. –Y bien sensei ¿Qué tal la vida de hokage?

-Pues no me quejo.-Dijo Kakashi rascándose la nuca como lo hacía usualmente, en ese momento Sakura comenzó a reír provocando que Kakashi la viera con cierto interés.

–Perdón pero parece que a pesar de todos los años que llevamos conociéndonos usted sigue guardándose las cosas, incluso hasta los problemas más evidentes. –Dijo Sakura adelantándose como si estuviese molesta, aunque eso es algo que Kakashi no noto por estarla observando, como lo hacía usualmente desde hace tiempo. Las piernas de la joven eran largas y firmes, subió su mirada y se encontró con ese trasero que estaba fuera de su alcance. –Kakashi ya te arrepentiste de acompañarme a mi departamento. –Dijo Sakura deteniendo su caminar sin voltear a ver a Kakashi, este último agradeció mucho de que no lo volteara a ver o lo hubiera descubierto con la mirada perdida en su cuerpo, el cual había cambiado convirtiéndola un una mujer bastante atractiva ante los ojos de Kakashi. –Decías algo Sakura- Dijo Kakashi intentando que no se notara que estaba distraído. –Realmente eres estúpido si crees que caeré igual que Gai sensei en tu juego de que me estabas ignorando.- Grito Sakura espantando a Kakashi, se notaba que la joven no solo había aprendido las técnicas de su maestra, sino también de su carácter y si intuición. –Como sea te estaba diciendo que se lo difícil que es ser el hokage, muchas veces vi a Tsunade sama bastante estresada con el papeleo, y bueno tu… eres diferente, pero también te estresas con ese tipo de cosas y sé que un asistente no basta, además de que Shikamaru es algo perezoso como para ayudarte en algunas cosas así que… Solo quería que supieras que yo te puedo ayudar si es lo que necesitas.- Dijo Sakura caminando de nuevo, Kakashi estaba realmente sorprendido por el hecho de que su alumna se preocupara por él.

Al darse cuenta de que lo dejaba atrás corrió detrás de ella y la sujeto del brazo cuando por fin la alcanzo. –Acepto tu ayuda Sakura-chan, solo no quiero que tú te satures de trabajo, tendrás que acomodar tu horario para poder ayudarme si es lo que quieres.- Le dijo mirándola fijamente a los ojos lo que causo que la joven se ruborizara, incluso él también tuvo un ligero sonrojo que se ocultó de bajo de la máscara que el llevaba. Sakura desvió la mirada de Kakashi, se sentía muy apenada. –No se preocupe por mi sensei, puedo organizar mi horario, es algo que hice ya una vez cuando Tsunade era hokage, no creo que sea tan difícil ahora.- Sonrío la joven intentando aligerar la tensión que había entre ambos. Caminaron tranquilamente hasta el piso de Sakura.

–Pase sensei- Dijo la joven abriendo la puerta y encendiendo la luz, Kakashi se sorprendió era la primera vez que estaba en el departamento de su alumna, no es que en el pasado él nunca hubiera sido invitado, si no que desde que era Hokage, el cargo absorbía su vida y no le daba tiempo de asistir a muchos lugares más que de vez en cuando, cuando salía con Gai o Tenzo a tomar un trago en algún bar. – ¿Quiere tomar un té o un café?- Pregunto Sakura desde la cocina. –Un té está bien.- Respondió Kakashi, mientras caminaba por la sala de Sakura, le resultaba impresionante el hecho de que Sakura pudiera organizarse y vivir sola, aunque conociéndola era creíble que ella se mudara, sobre todo al saber que ella y sus padres no tenían una buena relación. Kakashi se detuvo a observar las fotos que Sakura había colgado en la pared, había varias y de repente se dio cuenta de algo en ninguna foto figuraba Sasuke.

-Aquí está su té sensei; por favor tome asiento.- Dijo Sakura colocando una bandeja con dos tazas en su mesa de centro para después sentarse en el piso, Kakashi hizo lo mismo. –Y bien sensei ¿Qué es de lo que quería hablarme?- Pregunto Sakura dando un sorbo a su café. –Más que hablar de un tema en específico yo solo vine a entregarte algo.- Saco del bolsillo de su pantalón una hoja de papel y se la entregó a Sakura ella la vio y sonrió. –Sensei, Sai fue quien dibujo esto dijo.- Dijo la joven con la sonrisa aun en su rostro al ver lo que había en la hoja de papel. –Eso lose, y él me pidió que te entregara el dibujo, dice que lo describiste con tanto entusiasmo que lo mejor era que tú lo conservaras.- Ante las palabras del peli plata Sakura se ruborizo e intento esconder la cara detrás de la taza de café que estaba tomando. –Sakura-chan ¿Por qué estas interesada en encontrar a este sujeto?- Pregunto Kakashi, Sakura vio en ese momento una oportunidad para que Kakashi la ayudara en su búsqueda y decidió jugarse esa oportunidad ocupando una de las tantas técnicas que le enseño su maestra "El engaño femenino", con Kakashi no habría necesidad de utilizar sus atributos, simplemente por el hecho de que según ella Kakashi nunca ha tenido malos pensamientos de ella, además de que ella pensaba que su sensei la ve como una hija o simplemente su alumna de la que siempre cuido, así que utilizaría más que nada sus sentimientos. –Pues quiero encontrarlo porque me parece un gran fotógrafo además nos gustaría para que alguien de confianza y bueno con la cámara tome las fotos de la boda de Naruto- Dijo Sakura -Sakura-chan yo no nací ayer y tampoco llevo poco tiempo de conocerte como para creerme esa mentira.- Dijo Kakashi en un tono serio con el que muy pocas veces le hablaba a ella. –Está bien Sensei, le contare la verdad solo no me hable con ese tono. Lo que pasa es que hace poco hablando con Ino, me acorde de él y tomando en cuenta que mis sentimientos por Sasuke están en el pasado, creo que lo mejor para superar un amor fallido es intentando congeniar con una nueva persona, solo que siendo sincera nadie en esta aldea me parece atractivo, así que pensé en Sukea.

Kakashi no sabía cómo sentirse ante la confesión de su alumna y sobre todo no sabía que hacer al respecto. –Así que tú quieres salir con Sukea solo para olvidar a Sasuke.- Dijo el peli plata observando a su alumna. –No sensei, es más que eso yo siento curiosidad por Sukea y siento que el es mi tipo de chico. Ya sabe ese de quien realmente me puedo enamorar y por alguna extraña razón sé que me va a corresponder, o al menos eso quiero creer.-Dijo Sakura con esa mirada que Kakashi no había visto en años. –Sakura-chan cualquier hombre se enamoraría de ti.-Dijo acomodándole un mechón de tras de la oreja a la joven, Sakura estaba quieta observándolo y él estaba perdido en sus ojos esos que tanto le volvían loco, él se debatía en su cabeza sobre besarla o no. Cuando de pronto la paz que había entre los dos fue interrumpida por alguien tocando la puerta. Ambos fueron sacados bruscamente de esa tranquilidad en la que se encontraban. -¿Quién?- Pregunto Sakura levantándose del piso para poder abrir la puerta, sin embargo lo único que obtuvo como respuesta fue más golpes en su puerta. –Sakura chan no abras.- Dijo Kakashi colocándose delante de Sakura con un kunai en la mano. Abrió la puerta y lo único que vio fue a un pelinegro con capa observándolo sorprendido por el hecho de que Kakashi fuera quien abriera la puerta. –Vaya creo que si papá Kakashi defiende a Sakura amenazando a las visitas lo mejor es irme. -Dijo sarcástico Sasuke quien se prepara para irse. –Espera Sasuke creo que lo mejor será que yo me vaya.- Dijo Kakashi bajando el kunai. –Nos vemos mañana chicos yo tengo que irme a casa.- Dijo el ninja copia para después saltar por los tejados hasta llegar a su departamento.

En la soledad de su departamento Kakashi no podía dejar de pensar en Sakura y en cómo le había confesado su interés en Sukea, vaya lio en el que estaba metido que haría ahora, le confesaría a Sakura que él es Sukea o nunca se lo diría y esperaría a que su alumna se enamorara de alguien más, esa última opción le hacía sentir un dolor en el pecho. El mismo dolor que le causaba la inseguridad que sentía al haber dejado a Sakura sola con Sasuke en el departamento de la joven. Conociendo a su alumna podría estar haciendo cualquier cosa para que Sasuke se quedara en la aldea. Esos pensamientos de las mil y un formas en las que Sakura convencería a Sasuke iban desde lo más inocente a algo que le causaba miedo pensar.

Decidió dejar de torturarse mentalmente y se puso a leer su amado Icha Icha hasta de la nada y sin darse cuenta dormirse.

A las pocas horas de haber dormido Kakashi fue despertado por su alarma, con pereza la apago y se fue a dar una ducha para despejarse, después de eso continuo con su rutina para salir al trabajo. Llegando a su oficina se dio cuenta que había alguien adentro, cuando abrió la puerta vio a Sakura acomodando papeles sobre su escritorio. –Ah buenos días Hokage sama.- Saludo Sakura a Kakashi causándole a este sentimientos encontrados por la manera en que lo llamaba. –Por favor Sakura-chan no me llames así, es extraño. ¿Por cierto que es lo que haces aquí tan temprano?- Pregunto el ninja copia mirando a Sakura quien ahora caminaba con una charola que coloco en su escritorio. –Kakashi sensei en el tiempo que Tsunade fue Hokage, entendí que lo más importante para alguien con un puesto tan importante como el que tienes ahora, es el orden y que alguien esté preparada para lo que necesites.- Dijo Sakura tendiéndole una taza de café. –Sakura ¿Estas segura de que Tsunade no abusaba de su puesto?-Pregunto Kakashi aceptando la taza que Sakura que le daba. –Estoy segura de que lo hacía, pero qué más da. Lo importante es que me puedo ocupar en ayudarte, me sirve para distraerme.- Sakura soltó una risa nerviosa que Kakashi conocía a la perfección. –Sakura chan ¿Te pasa algo?- La miro fijamente esperando una respuesta honesta, sin embargo Sakura puso esa sonrisa fingida que años antes Sai descubriría que es falsa. –Sakura ¿Anoche paso algo con Sasuke de lo que quieras hablar?- Kakashi esperaba que con esa pregunta su alumna se pusiera a llorar y le contara toda la verdad, sin embargo Sakura solo seco una lagrima fugitiva. –Solo discutí un poco con el.- Kakashi estaba sorprendido por eso y sinceramente no daba crédito de lo que escuchaba. –Bueno, lo mejor será que empieces por firmar estos papeles, los ordene por el grado de importancia que tienen y no te preocupes por los reportes de misión ya los acomode para que se vayan al archivo y los que necesitas leer están esperándote aquí.

-Sakura por favor no hagas esto, no necesitas fingir que estas bien. Dime que paso anoche.- Dijo Kakashi caminando hacia a su alumna, para intentar consolarla como lo hacía usualmente, aunque en realidad lo único que siempre hacia era escuchar lo que Sakura decía. –Esto no va a funcionar ahora Kakashi, no es como siempre ya no soy la misma de antes y me estresa que tú y Sasuke sigan pensando que soy una niña.- Con eso Kakashi ya tenía más que suficiente. –Sakura insisto sabes que puedes confiar en mi cuéntame qué fue lo que paso con Sasuke anoche.

-El idiota pensó que si estaba por la aldea, la mejor opción de hospedaje gratuito era mi apartamento y entonces me negué, pero el intento convencerme de un modo que él creía que funcionaria, y por poco acepto que se quedara hasta que me di cuenta de que estaba borracho. Entonces le dije que me buscara cuando estuviera mejor y como aún no está buscándome, supongo que lo mejor va a ser continuar con mi vida normal.

-No sabes cómo lo siento Sakura chan, la verdad yo...- Sakura coloco un dedo su máscara de Kakashi justo en el lugar donde se encontraban los labios del ninja quien solo pudo observarla. –Por favor no digas nada ya entendí que lo mejor para mi es avanzar y por lo tanto necesito tu ayuda. ¿Sensei podrías ayudarme? - Sakura estaba siendo cruel jugaba con fuego, Kakashi sentía que si ella le seguía hablando de esa manera tan anormal en ella, estaría perdido y sobre todo ahora que estaba siendo tentado por la cercanía que tenía con la cara de esa hermosa joven. – ¿En qué puedo ayudarte?-Pregunto entonces su alumna sonrió y se alejó poniendo una distancia mayor entre ellos. –Qué bueno que preguntas, porque lo que necesito es tu poder y tu influencia como Hokage para encontrar a alguien. No sé si te acuerdas que anoche estábamos hablando de Sukea.- Dijo Sakura mirando por la ventana. –Lo que paso con Sasuke anoche enserio me hizo pensar que necesito dejar de pensar en él y conocer a más personas.

-Te ayudare a buscarlo.- Kakashi sabía que estaba cometiendo una gran estupidez pero esa era la única forma de ver a Sakura feliz y claro el siempre hacia todo para verla feliz. –Gracias, gracias, gracias.- Gritaba Sakura quien se había volteado para abrazarlo. –Sakura no… puedo…

-Perdón lo siento mucho, sabes que cuando estoy feliz no suelo medir mi fuerza.- Dijo Sakura soltando por fin a Kakashi quien dio un gran respiro al verse librado de los brazos de la joven. –Bueno Kakashi gracias por aceptar, volveré al rato a traerte el almuerzo.- Dijo Sakura desapareciendo de la oficina del Hokage.

Kakashi miro a su alrededor y todo era un orden absoluto, lo mejor era ponerse a trabajar para después pensar en la tontería que cometido.