Si te perdiera
II
" Asomaba a sus ojos una lágrima,
a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y enjugó su llanto,
y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino, ella por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún : «¿Por qué callé aquel día?»,
y ella dirá: «¿Por qué no lloré yo» "
GUSTAVO ADOLFO BECQUER
Mi convertible iba más lento que de costumbre¿o así me lo parecía, entre más pisaba el acelerador más lejos me sentía de mi amada…
Cuando recibí esa llamada el tiempo se detuvo "Tuvo una recaída" me dijo una voz del otro lado del auricular "Lo siento Sr. Malfoy" completó la misma voz; yo me negaba a soltar el teléfono, esperaba que LA ENFERMERA agregara algo como "Ah, lo siento, me confundí de paciente" ó "Número equivocado", pero eso no sucedió, en vez de eso dijo: "Su esposa quiere verlo, dice que lo esperará hasta que llegué"
En ese preciso instante colgué el teléfono, como si me quemara las manos "¿Qué me esperaría?" "¿Qué rayos significaba eso?" una idea pasó por mi cabeza como un relámpago, seguramente ella pensaba que iba a morir, no…eso no era posible, Hermione era la mujer más valiente que había conocido, ella no se rendiría con tanta facilidad, lo supe desde el momento en que la conocí…
¡Ey Potter!
¿Draco?
¿Quién más? – pregunté riendo.
Lo siento - dijo estrechándo mi mano.
¿A dónde vas tan deprisa?
A ver a una paciente, no es nada importante…
Ah, y si no es importante entonces dime ¿Qué haces con esas flores en la mano?
Se le subieron los colores al rostro, y me di cuanta que para él no sólo era una paciente más.
¿Te gustaría conocerla? – preguntó más por cortesía que por otra cosa, debía ser realmente especial como para que Harry Potter quisiera apartarla sólo para él.
Me encantaría.
Bien, entonces vamos, tal vez incluso puedas darme tu opinión.
Claro.
Nos dirigimos al piso de oncología, mientras él me contaba la historia de la chica; l"con que de eso se trataba…" pensé, "sin duda esa chica le da lástima" fue la conclusión que saqué.
Espera aquí. – dijo antes de entrar a la habitación.
Desde el otro lado de la puerta oí la converación, que parecía más de enamorados que de otra cosa.
¿Cómo está mi paciente favorita
Harry…– dijo una dulce voz con gratitud - Mmm…jazmines y tulipanes…me encantan, gracias.
Me alegro que te gusten, pero no sólo te traje flores.
¿No?
Te he traido a alguien que llevabas esperando mucho tiempo.
¿A quién?
Draco, pasa…
Esa era la señal, abrí la puerta preparado para ver a una chica débil y enfermiza, una paciente completamente común y corriente; pero nada me preparó para la belleza que estaba por ver: tenía los ojos más preciosos, almendrados, un rostro angelical, una cabellera indómita, rizada, su cuerpo aunque cubirto por la bata se notaba voluptuoso, aunque frágil y menguado sin duda por el tratamiento.
La respiración se me cortó. Lo más bello de esa mujer era su sonrisa…¿quién podría resistirse a esa sonrisa que iluminaba la habitación?
Hice amago de todas mis fuerzas para que no se notara la profunda impresión que esa castaña causó en mí, mientras Harry nos presentaba.
Debo ir a hacer mi ronda – anunció después de unos momentos – Draco te hará un chequeo y te dará su opinión – dio media vuelta y me advirtió "tratala bien o te las verás conmigo", asentí dejando a Harry más tranquilo. Pero cuando él se fue, el ambiente se tensó mientras yo miraba a mi alrededor buscando un tema de conversación.
¿Quién los puso? – dije refiriendome a los magnificos cuadros que adornaban la habitación.
Yo los hice, pero Harry los colgó…¿le gustan? – preguntó.
Sí, son muy bonitos, esto es un hospital, no una galería. – al ver que esa maravillosa sonrisa se esfumaba de su rostro me sentí culpable, pero continué con mi frialdad, debia poner distancia entre esa chica y yo.
Se disculpó y momentos después hice un comentario sobre el desperdicio que suponía tenerla a ella sóla en esa habitación; aunque lo siento era que comprendía que Harry quisiera mantener aislado sólo para él a ese angel de dulzura.
Ella me dio la razón declarando que por ella no había problema en compartir la habitación, ese gesto desinteresado me hizo sonreír "¿Acaso esa mujer era ajena al egoísmo?" "¿No se daba cuenta de lo enferma que estaba?" "¿Es que no estaba amargada por lo que el destino le deparaba?"
¿Tejes? – pregunté sorprendido, jamás conocí una sóla mujer que tejiera, esa ya era una costumbre anticuada.
Sí – dijo un tanto avergonzada – Los niños de pediatría vienen a visitarme todas las mañanas, tienen sus manitas tan frías que me he propuesto hacerles guantes a todos, pero siempre llegan nuevos niños, tal vez nunca termine…
Empecé a reír. Mis respuestas fueron contestadas, esa mujer era un verdadero angel.
Vaya, resultaste ser toda una artista
Tengo que ocuparme en algo. – aun molesta se veía hermosa.
¿A qué te dedicas? – pregunté intrigado, ninguna de mis pacientes tenía un cuerpo como aquel.
Soy bailarina…- eso lo explicaba todo - bueno, lo era… - añadió con tristeza.
Bien, será mejor que veamos tu expediente. – anuncié intentando cambiar el tema, no podría soportar ver esos ojos marrón empañados de lágrimas.
Empecé a ojear los papeles que componían su expediente clínico, tampoco estaba preparado para eso, esa mujer, ese angel… estaba muriendo.
¿Acaban de hacerte un transplante de médula?
Asintió.
La quimioterapia no funcionó conmigo, ni la radioterapia.
Al parecer tampoco el transplante. – dije señalando lo obvio – ¿Porqué no te la dio un familiar?
Porqué no tengo a nadie… - Su voz quebró y sus ojos se pusieron vidriozos.
Estaba sola, completamente sola. No era de extrañar que buscara cualquier tipo de compañía, medicos y pacientes la querían por igual; bueno, al menos eso había notado pues de camino a su habitación al menos habían parado a Harry 10 veces para preguntar por la salud de ella.
¿Voy a morir, verdad?
¿Era posible que lo leyera en mi rostro¿Cómo me lo preguntaba así, sin más, quería mentirle, negar la realidad, decirle que todo estaría bien, pero no lo podía hacer, mi ética me lo impedía.
Lo más seguro es que sí, no hay nada más que hacer.
Ella empezó a llorar, en ese momento supe que tenía corazón, porque se me partió en dos. Los minutos siguientes fueron aún más incómodos, más duros, me dolía verla así y sin embargo eso no me impidió desearla, como nunca desee a una mujer. A penas llevaba unos cuantos minutos con ella y ya había logrado encantarme, tal como lo había logrado con el resto del hospital. Por mi propio bien debía salir de allí de inmediato.
Draco – me llamó antes de que saliera.
¿Sí?
Antes de que quiten mis cuadros puedes elegir el que quieras, te lo regalo.
Esa fue la gota que derramó el vaso ¡al demonio mi ética profesional! Tenía que besar esos labios rozados, tenía que acariciar ese rostro de porcelana y enredar mis dedos en sus cobrizos cabellos, tenía que hacerlo o me moría, tenía que hacerlo ¡ya!
"Sólo una caricia" me dije mientras la abrazaba, "sólo beso" pensé mientras colocaba mis labios sobre los suyos y me introducía en la calidez de su boca…Eso fue mi perdición.
Continuará…
NOTAS DE LA AUTORA:
¡Hola a todos!
Wow¿qué les pareció el capítulo, espero que les gustara, ahora tienen el punto de vista de Draco, ya tengo bien planeado el final, me faltan afinar algunos detalles, pero todo va sobre ruedas…jajaja, en fin, MUCHAS GRACIAS POR TODOS SUS REVIEWS, de nuevo espero MUCHOS REVIEWS para poder continuar con el siguiente capítulo y les reitero que no es chantaje aunque lo paresca ¿eh? Jajaja ;P)
¡Hasta pronto!
Atte. Aimé
