El sonido del teléfono despertó a Daniel. En realidad no quería moverse, estaba demasiado bien como para volver al mundo real, pero de todas formas, pensando que pudiera tratarse de una llamada importante, estiró el brazo y alcanzó su teléfono móvil.

"Espero no haberte despertado." La voz de Jack sonaba con la misma sorna que le hablaba durante los últimos días. "¿Qué tal anoche?" ¿Realmente le estaba preguntando eso?

Daniel se limitó a girarse levemente hacia la otra persona que dormía a su lado y que parecía no haberse enterado de la llamada telefónica. Sonrió al ver la expresión tranquila en el rostro de Jonas.

"Bien. Jack ¿ocurre algo?" Obviamente no quería dar detalles de su vida personal, sabiendo que el coronel tan sólo le estaba preguntando por asegurarse de lo que había ocurrido la noche anterior.

Nunca había visto celoso a Jack y mucho menos por lo que hiciera él con otra persona. Había tenido años para decirle algo, para poder declararse y decirle si sentía algo por él. Daniel se paró a pensar, tal vez lo había hecho, tal vez si que se había declarado pero Daniel no lo recordaba todavía. En ese caso sería normal que Jack estuviera cabreado con él.

"No, sólo llamaba para recordaros que tenemos una misión dentro de una hora, no fuera a ser que después de una noche agitada os hubierais quedado dormidos." Daniel cerró un momento los ojos y suspiró con fuerza, pensando lo dañino que podía llegar a ser Jack cuando algo le molestaba de verdad.

"Jack…"

"Bueno, vosotros tranquilos, seguid con lo que estuvierais haciendo y ya nos veremos dentro de un rato." El coronel colgó el teléfono antes de que Daniel pudiera llegar a contestar. Se quedó un momento escuchando la nada al otro lado del aparato; no comprendía porque Jack tenía que comportarse así con él, porque tenía que ser tan duro en lugar de hablar con él.

Se volvió a tumbar, dejando el teléfono de nuevo en la mesilla. Entonces escuchó un ruido, más bien se trataba de un susurro mezclado con un suspiro. "Buenos días." Se volvió hacia Jonas, que le sonreía, igual que la noche anterior, cuando habían estado bebiendo un par de cervezas en el salón. "¿Ha sonado el teléfono o lo he soñado yo?"

"Si ha sonado, era Jack, creo que quería saber lo que hemos hecho." Sus ojos se clavaron en los de Jonas y a su mente volvieron los recuerdos de lo ocurrido las horas previas a quedarse dormidos. "O lo que no hemos hecho."

Jonas se incorporó en la cama, apoyándose sobre su brazo, mientras que con la mano libre, acarició el rostro de Daniel. "No pasa nada, te lo dije anoche, necesitabas hablar y nada más. ¿No sabes que fue la mejor noche que he pasado en mucho tiempo?"

Daniel volvió a sonreír, sabía que se estaba ruborizando, nunca le había gustado eso, porque no era muy propenso a que lo demás pudiera ver sus sentimientos antes de poder reconocerlos él mismo. Sin embargo, ahora le daba igual, teniendo a aquel hombre a su lado, que le había escuchado durante gran parte de la noche, con el que se había reído y con el que había estado demasiado a gusto como para no sentirse bien, no creía que hubiera nada malo en que Jonas conociera sus sentimientos.

"Ya, pero yo pensaba…" Jonas le besó, no se trató de nada apasionada, nada como lo que se hubiera imaginado proveniente de la persona con la que has pasado la noche. En su lugar fue un beso tierno y dulce, lleno de cariño y sentimiento.

"No hay que pensar en nada, pasó lo que tenía que pasar, cenamos hablamos, nos reímos."

"Te besé." Si se acordaba de haberle besado en la cocina y en el sofá. Se sentía genial por haberlo hecho, hacía semanas que quería haberle besado, pero hasta ese día, hasta que no lo habían hecho por primera vez en su despacho, no se había atrevido a hacerlo con tanta naturalidad como el día anterior, como si fuera lo más normal para los dos, como si abrazarle y aplastarlo contra el sofá fuera algo que hubieran hecho tantas veces que no hacían falta las preguntas o como si rodear su cuerpo y apoyar su cabeza sobre el hombro de Jonas mientras este servía el vino fuera algo común.

Ahora se sentía bien, tremendamente bien y no le hacía falta preguntar para saber que el otro también estaba bien, con sus brazos a ambos lados de su cuerpo, impidiéndole moverse y esa sonrisa que no podía dejar de mirar, aunque tampoco quería hacerlo.

"Deberíamos irnos a la base." Dijo finalmente Daniel. No le gustaba tener que romper ese momento tan hermoso, ese silencio en el que había tanto sentimiento guardado. Pero después de la llamada de Jack, no estaba dispuesto a retrasarse y que el coronel volviera a hacer alguno de sus comentarios.

Jonas asintió antes de besarle de nuevo, acariciando su barbilla con su dedo, acercando el rostro de Daniel al suyo, hasta que sus labios volvieron a juntar de nuevo. "¿Sabes cuanto tiempo hacía que no dormía con alguien?"

Daniel empezó a reír. "Creo que no más tiempo del que he pasado yo."

- o -

Para cuando Daniel y Jonas llegaron al silo, el resto del equipo ya estaba preparado y se los quedaron mirando en cuanto aparecieron. Jack no dijo nada, cosa que agradó mucho a Daniel, pues no quería volver a escuchar alguna de sus frases tan directas que llevaba soportando desde el día anterior.

Sam por su parte, ni siquiera lo miró, parecía demasiado entretenida en un pequeño aparato que llevaba en la mano y que no hacía más que darle vueltas, como si fuera el artilugio más complicado que hubiera visto en su vida. Tan sólo Teal'c, con su habitual gesto de cabeza, fue el único que les saludo amistosamente.

"Va a ser una misión bastante interesante." La puerta se abrió y el resto del equipo se encaminó hacia ella para cruzar. Sin embargo, con un movimiento rápido de su mano, Jonas atrapó la de Daniel y le hizo esperarse, apretando con fuerza su mano.

Daniel se volvió hacia él y vio como le sonreía. "Lo saben ¿verdad?" Daniel no dijo nada en respuesta, pero el gesto de su rostro fue suficiente para Jonas obtuviera su respuesta.

Todo el equipo lo sabía, Jack estaba claro que lo sabía, aunque no supiera hasta donde habían llegado, pero si sabía que había algo entre ellos. definitivamente estaba celoso, pero Daniel no se hacía idea hasta que punto, pues hasta lo que él recordaba, el coronel nunca había dado pruebas de sentir nada por él, o al menos no como para sentirse ahora tan celoso.

Sam también lo debía de saber, pues nunca se había mostrado tan seca con él, aunque no tenía ni idea de por que lo estaba haciendo, siempre había sido una de sus mejores amigas y había estado allí para todo lo que había necesitado. No tenía sentido que estuviera ahora tan fría con él.

En el caso de Teal'c, era muy diferente. Teal'c siempre había sido así, nunca se metía en la vida de los demás, pero siempre estaba allí cuando se le necesitaba, igual que lo estaba haciendo ahora.

"Será mejor que nos vayamos." Dijo al final Daniel. Jonas le soltó la mano, sería mejor no dar más motivos para posibles enfrentamientos. Ya les contarían todo cuando el momento fuera el apropiado.

- o -

El planeta al que habían llegado, estaba muy tranquilo, por lo que sabían, la gente que vivía allí era muy amistosa y las relaciones que habían tenido desde que los habían conocido siempre habían sido muy cordiales.

La misión simplemente era para afianzar las relaciones, por lo que no suponía ninguna dificultad para el SG-1. Caminaron durante unos minutos sin encontrar nada. Nadie había ido a recibirles, nadie había ido para darles la bienvenida tal y como habían supuesto.

"Será mejor que nos dividamos para encontrar el pueblo. Daniel," Era la primera vez que Jack le hablaba desde la llamada telefónica de esa misma mañana. Le estaba mirando directamente a los ojos, pero por lo que Daniel podía ver, no se trataba de la misma mirada amistosa que siempre había visto en el coronel. Decidió no darle importancia, al menos hasta que terminaran la misión. "Vete con Jonas hacia el este, Carter y yo iremos al Oeste. Teal'c avisa a la base que tardaremos más de lo previsto en regresar." El jaffa asintió y se dispuso a volver a marcar a la Tierra.

Daniel se quedó donde estaba, observando como Jack y Carter comenzaban a alejarse sin decir nada. Jonas le apretó la mano con fuerza y el comprendiendo perfectamente lo que eso significaba, aunque le costara mucho hacerlo.

"Jack." El coronel se dio la vuelta, al igual que Sam. Miró a Daniel y a este lo costó unos momentos continuar hablando, pues no soportaba ver esa mirada tan dura clavada en él, después de todo lo que habían pasado juntos. No sabía lo que sentía en su interior en ese momento, no estaba seguro porque se sentía tan mal por el comportamiento del coronel, porque al fin y al cabo no le dolía tanto la barrera que Sam había creado con él, comparado con la de Jack.

"Daniel." La pequeña sonrisa que apareció en el rostro del coronel, le ayudó para volver hablar. Desde luego, al coronel le costaba mucho asimilar que hubiera perdido a Daniel, pero no podía negar había perdido muchas oportunidades de decirle lo que sentía y no lo había hecho.

No podía esperar que su amigo le esperara eternamente, no era justo para Daniel, ni tampoco para Jonas, pues por mucho que hubiera sido él, el culpable de la muerte de su mejor amigo y ahora el hombre que la había rozado a la persona que más había querido durante los últimos años; Jonas no era culpable de su falta de seguridad y su miedo al rechazo.

"Nos veremos luego." Dijo Daniel para terminar. Quería decirle tantas cosas, quería decirle que quería ir con él, bueno, con ellos, que podían ir todos juntos en la misión, como en los viejos tiempos; no se sentía con fuerzas como para pasar todo el día al lado de él y que volvieran otra vez a esa guerra fría que el coronel había impuesto entre ellos.

- o -

Por fin se separaron y los dos grupos tomaron rumbos opuestos. Tras caminar unos doscientos metros, un sonido llamó la atención de Daniel, parecía el sonido de hojas al quebrarse, como si alguien les estuviera siguiendo; dio una vuelta completa, pero allí no había nadie.

"Daniel ¿Qué ocurre?"

"No lo se, me da la impresión de que alguien nos sigue." De nuevo el mismo sonido volvió a repetirse, ahora Daniel estaba seguro que alguien estaba cerca de ellos y no querían ser vistos.

"Tal vez deberíamos dar la vuelta o avisar al coronel." Un zumbido recorrió el bosque por el que caminaban, hasta llegar a donde ellos estaban.

"Jonas." Dijo Daniel en un quejido, antes de caer de rodillas al suelo. Si Jonas no hubiera estado allí delante de él, para sostenerle, hubiera caído de bruces contra la hierba.

"Daniel, ¿Qué te ocurre? ¿Qué te…" Un nuevo zumbido cruzó el bosque y entonces él lo notó, el impacto de una aguja penetrando en su cuerpo. Fue tan rápido que no pudo reaccionar, al igual que Daniel también cayó alo y antes de que pudiera darse cuenta, ya se había quedado inconsciente junto a Daniel.