Los personajes principales son propiedad de SM, algunos lugares dentro de la historia son reales, o demás es producto de mi imaginación...

segundo capitulo entregado... espero sea de su agrado...


Todavía sentía ligeros escalofríos por todo el cuerpo. No entendía como o porque le había empezado y jamás había sentido unos escalofríos como aquellos. Alguien la estuvo observando. De eso no tenia duda. ¿Pero quién? se pregunto ¿Y porque?

Tomo la ultima desviación que la llevaba a su casa. Del café hasta allí solo le tomaban diez minutos en llegar y de esos diez ya habían pasado siete, así que ya eran las 6:17 pm. Siempre salía del café a las seis en punto, cuando todavía había suficiente luz.

Escucho la puerta de la casa abrirse.

-Hey tu, llegas tarde – su mejor amigo y arrendador le grito – un minuto más y salgo a buscarte.

Ella rio. Típico de Jake, hacer un drama de todo a cerca de ella. Aunque sabía que en parte era broma... y en parte no. Se mordió la parte interna del labio inferior.

-No seas aguafiestas Jake, en la vida hay que tomar riesgos de vez en cuando – le contesto un poco más suave que él, ya estaba lo suficientemente cerca de ella para usar su tono normal.

-A claro, y tu vives al extremo. Lo olvidaba – aunque no lo hubiese visto sabía que había volteado los ojos al decir aquello. Era tan predecible en ocasiones.

Tomo de su mano y siguieron caminando hasta llegar al granero – su hogar y residencia fija por lo que le quedaba de vida – o eso esperaba ella. Le encantaba aquel lugar. Las reformas que habían hecho con Jacob – bueno, las que él había mientras ella lo acompañaba – eran todo lo que siempre había querido en su propia casa; y aunque aquel lugar no era de su pertenencia, Jake, su maravilloso amigo, había hecho llegar a un abogado y este elaboro un contrato infranqueable en el cual se hacía referencia al hecho de que solo ella y nadie más viviría en el granero. Y de todos modos Gracehearth, la granja en donde se encontraba su residencia era propiedad de Jake desde que sus abuelos fallecieran, cinco años atrás.

Saco sus llaves del bolso y se dispuso a abrir la puerta. Unos ladridos sonaron a lo lejos.

-Ese perro va a llegar mañana – se burlo Jake mientras veía a Wulfric (alias Wulf) correr hacia ellos con todas sus fuerzas. Wulf es un bichon maltes de diez años. Ya todo un señor.

-No seas malo – se rio – el pobre todavía piensa que tiene tres años y puede correr tan rápido como entonces.

-Sí, tu galán de novela de época – se mofo con más ganas – pobre Wulf con tu fijación por ese tipo de novelas.

-Que va… si a él le encanta ¿Verdad Wulf? – le pregunto al perrito mientras este se le restregaba emocionado por las piernas – Yo también te quiero hermoso…

-Uh Bella, el pobre ya necesita un corte.

-Lo sé.

-Bueno, me voy… tengo que dejar listo todo para mañana.

-Ah cierto, es día de mercado.

-Pues si…

-¿Puedo acompañarte? – Le pregunto mientras calentaba leche en el microondas – he terminado el libro y como no has terminado con el que sigue me voy a aburrir a horrores.

-Claro, si quieres – le dijo y abrió la puerta – pero ya sabes, te quiero lista a más tardar las ocho de la mañana. Siempre soy el ultimo en abrir cuando vas conmigo.

Ella sonrió tímidamente. Y el sonrió burlón.

-Pero aun así te encanta que te acompañe.

-Ni que lo digas – le dio un beso en la mejilla – siempre es genial cuando tu estas. Bye hermosa.

-Buenas noches Jake

-Buenas noches.

.

-Te dije que llegaríamos tarde – se quejo por enésima vez mientras dejaba las cajas sobre la mesa.

El mercado estaba a rebosar. Un cantar de voces promocionando sus productos se escuchaba en cada dirección. La tienda de Jake estaba en un punto muy ventajoso, junto al parque, por lo que cada persona que pasaba podía ver y degustar algunos de los productos que su mejor – y único – amigo ofrecía. Quince minutos después todo estaba en orden y listo. Ambos se sentaron en las sillas plegables y esperaron a que los clientes pasaran. Jake era uno de los granjeros más famosos de la zona y por lo tanto no necesitaba promocionarse, aunque de vez en cuando lo hacía. Su personalidad era un imán para las personas. No esperaron mucho, el primer cliente había llegado.

-Esto esta deliciosos – lo alabo Liliana Jensen, la hermana del alcalde – esta mezcla de queso mozarela con mermelada de mora es celestial.

-Gracias – contesto Jake – es una nueva versión de mozarela y mermelada en la que he estado trabajando.

-Pues dame una libra de mozarela y un tarro de esta magnífica mermelada. A los niños simplemente les va a encantar.

-Enseguida.

-Oh linda ¿Ya te enteraste? – se dirigió ahora a Bella

-Enterarme de que – pregunto siendo amable. Liliana era la persona más informada de la comunidad.

-Del corporativo que ha llegado, de quien mas – sonaba exasperada, como si era algo que todos y cada uno de los habitantes de Littlefork debían de saber, y en parte así era. El volumen de su voz bajo un poco como si el asunto fuese secreto de estado – al parecer ya ha convencido de vender sus granjas a diez granjeros, incluidos a Julius Fox y Matt Patel, y ya sabes o cascarrabias que pueden ser esos dos dinosaurios.

-Mmm… no, no lo sabía – medito un momento - ¿Y qué hay de los otros? No me parece que sea lo mejor cambiar el mercado local por una transnacional llena de productos genéricos. Por mucho empleo que llegue a traer, nos trae consigo una gran cantidad de contaminación.

-Lo sé – dijo la otra dramáticamente – pero viéndolo yo hasta mis calzones le vendería si con eso voltea a verme.

Bella rio - ¿Pero qué dices?

-En serio, es un mmm… si no estuviera casada con mi Hubert – rio nerviosa – pero no te miento, es la perfección masculina en carne y hueso. Ya sabes, cara hermosa sin ser femenina, cuerpo ágil y tonificado… no me preguntes cómo pero lo sé, exuda masculinidad por los poros sin ser grotesco como los fisicoculturistas ugh… Es tan salvaje, tan peligroso y esos ojos, esa sonrisa…

-Ya ya… - Se rio a carcajadas – me hago una imagen muy clara de él. No mas…

-Oh, eres tan aguafiestas… - se quejo.

-Eso le digo siempre. Aquí tiene – Jake le entrego su pedido – oí algo sobre ojos, sonrisa ¿Acaso estaban hablando de mi?

-Eh yo mmm… - Liliana volteo a ver hacia ambos lados – pues, pues… no.

-¿Ah no?

-Pues no – Bella contesto – Hablamos de la nueva adquisición de Littlefork. Del corporativo que ha tenido la amabilidad de notarnos en el mapa.

- Ah, de ese – dijo restándole importancia.

-Adiós Jake, Bella – se despidió antes de que alguien dijera algo más.

-Que temitas Bella, un minuto más y tendrían al hombre desnudo.

-No seas… - le pego en el hombro - además, yo no fui la que trajo el tema a colación. Conoces a Liliana.

-Quien no – contesto y se fue a atender a otro cliente.

No era la primera vez que había oído hablar de aquella persona. El nombre de Edward Cullen resonaba en cada una de las conversaciones. Pero era la primera vez que se lo describían. Y sonaba interesante. Cuando le había preguntado a Jake como era este tan solo le había contestado: Como cualquier hombre Bella; ya sabes, con nariz, ojos y boca como todos los demás y ahí había muerto el tema.

¿Pero que importaba que fuera el hombre más bello del planeta? Aunque dudaba que tal espécimen existiera. A ella no le importaba.

Las horas fueron pasando y el producto se vendió. Cada una de las cajas estaba vacía. Había sido un buen día para Jake.

-¿Quieres un café? – le pregunto su amigo.

-Un café me caería muy bien - estiro sus brazos hacia arriba y se levanto. Ya no quedaba nada por hacer. Se puso su chaqueta y camino hacia la camioneta de la mano con Jake.

-Te dejare en el café y luego iré a dejar estas cajas a la granja – le dijo mientras avanzaban por el camino.

-No te olvides de darle de comer a Wulfric – se acerco más a su brazo, estaba comenzando a hacer mas frio – olvide dejarle su otra ración.

-No lo hare – le dio un beso en la coronilla antes de que subiera al auto.

-Y deja bien guardado ese dinero - siguió luego de que él se sentara y cerrara la puerta – tienes que ir mañana temprano al banco.

-Si mama gallina – se rio – lo que tu mandes.

Ella le saco la lengua y rio con él.

.

-Quince minutos – le grito desde el auto – no más.

-No te preocupes, yo te espero – le grito de vuelta. El auto desapareció en la esquina.

-Que hambre tengo – se dijo y se dispuso a entrar. El frio ya se hacía sentir. Tenía la nariz helada y había estornudado unas cinco veces mínimo antes de bajar del auto.

-Cuidado – unos brazos la sostuvieron antes de que pegara con el vidrio de la puerta.

-Oh… Gracias – le sonrió a su salvador – no me fije.


Alexa Swan de Cullen, priyellow, pimosa2407, Lisa Cullen 92, Jazmine's Twilight Obsession, neko-chan-18c, namy33, karito CullenMasen, me han agregado a sus alertas y favoritos... Mil Graciaaaaaaasssss... son tan lindas por leer las cosas que se le ocurren a esta loca XD

Mi primer RW karito CullenMasen: Gracias a ti linda por el tiempo que te tomas en leer... me alegra que te hayas pasado por aqui ¡.¡.¡ Siiii !.!.! y gracias por tu review...