Disclaimer: Los personajes de Fire Emblem no son de mi pertenencia.

- ¡Buenas noticias!

Aquellos que dormían plácidamente en sus tiendas improvisadas en medio del bosque lleno de animales salvajes y miedos, despertaron ante el grito lleno de emoción y alegría desbordante de la joven Princesa. Algunos se mantenían despiertos aunque dormitaban de cansancio.

- ¿Qué ruido es ese? – Preguntó Lilian molesta a su vez saliendo de una de las tiendas bostezando de cansancio.

De cabello rojo fuego hasta debajo de los hombros completamente lacio con un flequillo que le cubría por poco el ojo derecho más la combinación de sus ojos azul celeste, demostraba una cosa. Ella, era la hija de la Princesa de Renais, Eirika y su esposo, el Caballero de Renais, Seth. Un amor de cuento de hadas, como ella lo creía y soñaba….

"Lilian: La soñadora de Renais"

- Lo siento, Lili – Respondió Mark acercándose al resto de la campaña sonriendo con culpabilidad a la Princesa – Pero… Han decido ayudarnos.

- ¿Ayudar? – Preguntó Eri, saliendo detrás de Lilian en la misma tienda.

Su coleta trenzada larga que se apoyaba en su hombro derecho, era considerada el peinado más bello de Rausten debido a su color verde con unos cuantos mechones azules. Además de sus ojos tan diferentes. Hija del gobernante de Renais, Ephraim y su esposa, L'Arachel de Rausten…

"Eri: La belleza de Rausten"

Se dice que aquellos que comparten sangre, mantienen una buena relación, sólo a excepción de ellas. La palabra "Familia", entre ambas, por más exagerado que sonara, no existía. Su pasado estaba marcado por disputas, muertes y separación.

- Una anciana dijo que nos llevaría al pasado para acabar con los villanos de raíz – Respondió Lucina conteniendo sus ganas de gritar

- ¿Y tú le crees?

Mark suspiró cansado de la actitud aquel miembro de su compañía. Ante él, respondón, malhumorado, insatisfecho y grosero. Un joven a quien consideraba un enemigo natural, y a la vez, un amigo.

Un joven de cabello azul oscuro, muy oscuro que llegaba a tonalidad negra. Su heterocromía en ambos ojos, mostraban franjas azules combinándolas con unas muy finas de color morado.

El tamaño de sus brazos como su altura, demostraban cierto parecido a su padre, claro… Cuando éste era joven aún…Hijo del héroe de Tellius, Ike y su esposa Aqua.

"Aspros Acrab: La fuerza de Gama"

- No del todo – Confesó el joven príncipe – Pero…

- ¿Qué? – Preguntó dejando de apoyarse en uno de los árboles para acercarse a los hijos del Rey Heroico y enfrentar al mayor como de costumbre – Necesitamos planes realistas y no cuentos de hadas. No luces como un líder aceptando ideas como esas… ¿Lo eres acaso?

Lucina odiaba la altanería de ese joven, pero jamás admitiría el amor infantil y juvenil que tenía hacia él y que sólo alguien sabía…

- ¿Y qué opinas entonces? – Preguntó Mark molesto enfrentándole también

- ¿Podemos probar?

Ambos adultos, quienes se habían estado matando con la mirada por más de varios segundos, bajaron la mirada hacia un pequeño niño de escasos 9 años.

Su cabello rojizo levemente alborotado hacia honor a su título como, hijo de Roy… Claro que esos ojos naranjados, eran obra de su madre Ghya de nacionalidad. Alteana. Su nombre era

"Togho: La pequeña luz de Pherae".

- No te metas en esto – Dijeron los hombres mirándose de nuevo para no perder el combate

Togho se intimidó ante la voz severa de los más grandes, y eso, lo demostró.

- No les hagas caso – Sonrió Diana

El pequeño niño asintió con vergüenza a las palabras de la Princesa. Su cabello negro y largo hasta la cadera atado en una cola de caballo más sus ojos azules, eran la única belleza de Chalpy. El Rey Seliph y su esposa Larcei, estaban orgullosos de la gentileza de su hija.

"Diana: La esperanza de Chalpy"

- ¡Dejen de pelear! – Intervino Cain

El Príncipe de Lenster era tan atractivo como Mark y Aspros. Su cabello castaño con aquella forma de su peinado era digno de Leif, pero las facciones serias eran de la mismísima Nanna de Nordion.

"Cain: El futuro de Lenster"

- Cain tiene razón – Apoyó Loren tímidamente

Su cabello era verde claro, lo que daba a entender de quién era hija aunque la actitud era la de su madre. Por fuera, tímida y dulce pareciendo a Celica, por dentro, valiente y fuerte como Alm. Ella era la futura Reina de Valencia.

"Loren: La tranquilidad de Valencia"

El único que se había permanecido neutral era ante los gritos de Mark y Aspros, era el hermano mayor de Togho, Makao. Por su apariencia podrían confundirlo con una chica debido a su cabello largo y rojo pero sus facciones eran completamente masculinas.

"Makao: El silencio de Pherae"

- ¡Suficiente! – Gritó Lucina alterada - ¿Irán sí o no?

"Lucina: La paciencia de Altea"

- Nosotros iremos – Respondió Mark finalizando su pelea con Aspros – Pueden quedarse y darle un entierro digno a sus padres o acompañarnos y acabar con todo esto

No por algo, era el hijo del Rey Heroico. Su liderazgo era nato. Su cabello azulino y sus ojos verdes.

"Mark: El liderazgo de Archanea"

- Te acompañaremos – Fue el único comentario de Makao refiriéndose a él y a su hermanito, sorprendiendo a todos a la vez de que podía hablar

- Y nosotras – Dijeron Lilian y Eri al mismo tiempo causando una mirada de disgusto a su contraria

- Nosotros les ayudaremos – Cain y Diana se miraron confiados con una leve sonrisa

- Y yo iré igual – Terminó Loren abriéndose poco a poco

Todas las miradas, sin excepción, se dirigieron hacia Aspros quien parecía estar molesto de la situación.

- ¿Nos acompañarás? – Preguntó Lucina esperanzada.

La mirada de todos incomodó al joven hasta hacerlo aceptar a la fuerza, aunque en el fondo, admitía su decisión de aceptar.

- Bien – Sonrió Mark – Hora de irnos. Tomen sus armas y síganme

La Falchion, Ragnell, La espada de los Sellos, y algunas armas divinas pertenecientes a los, ahora muertos, héroes de leyenda, fueron equipadas por la segunda generación que vengaría aquellos caídos.

Cuando perdieron el conocimiento, Xane salió de su escondite avisando a la gran hija de Naga, una huída.

- Claro, son hijos de "Los Héroes de Leyenda"

- Tienes razón… Ahora vámonos…

- ¿A dónde?

Una figura de gran armadura color casi purpura y cabello rubio, apareció frente a ellos. Xane defendió a la joven dragón como pudo, pero no era suficiente… La sangre de aquel guerrero, cubrió gran parte del pasto de la planicie donde se hallaban, manchando las botas de la chica de cabello verde así como la armadura del Rey de Bern.

- Xane…

- Sigues tú…

Tiki… Sólo pudo rezarle a su madre, por un futuro mucho más iluminado

(…)

Mark: El liderazgo de Archanea

Sus párpados comenzaron a abrirse con un poco de pesadez, pidiendo que los dejara abajo todavía un rato más disfrutando de aquel sueño donde su familia yacía reunida celebrando el nacimiento de Lucina… Donde existía la paz, infancia y tranquilidad.
Pero no podía, Algo se lo impedía… El nuevo futuro.

- ¡Mar-Mar!

Abrió los ojos con velocidad y susto ante la jovial voz que se hallaba cerca de él. Incorporándose del pasto mareándose a su vez por el repentino movimiento, bostezó. Buscó con la mirada la voz, descubriendo que se hallaba en las planicies alejadas del Palacio así como de la ciudad… Descansando a plenitud.

Un desconocido, acostado en la soledad de la zona… Ridículo…

"¡Ha, ha! ¡Idiota!"

Y la voz interna de Aspros no ayudaba…

- ¡Corre, Mar-Mar!

- ¡Te dije que no puedo correr!

¿Mar-Mar? ¿Dónde había escuchado esa frase? ¿Ese nombre cortado, lo había escuchado, pero dónde? Su corazón y mente le obligaban a volver a su pasado, y él también lo deseaba.

Flashback

- ¡Felicidades, Mar-Mar!

Mark se ocultó del otro lado de la cama de su madre ante la femenina voz, ante la apariencia desconocida de la mujer de cabello verde que abrazaba a su padre con alegría y hablaba con alegría y velocidad haciéndole incapaz de comprender las felicitaciones.

- Gracias, Tiki – Sonrió avergonzado dejándose abrazar por la pequeña niña

- ¡Y a ti, Chris! – Sonrió abiertamente pasando sus brazos alrededor de la joven, quien se hallaba sentada en la cama

- Gracias - Sonrió la espadachín con naturalidad.

Tiki miró a la pequeña dormir en los brazos de su madre envuelta en una cobija amarilla y suave. Mark sonrió al ver como la joven, era dulce con su hermana, otorgándole dulces palabras, como caricias delicadas y sonrisas llenas de deseos. Claro que la sonrisa no duró cuando la mirada de la chica, "Tiki", se dirigió a él.

Mark subió a la cama por orden de su padre y se acercó a la pequeña.

- Tú debes ser Mark – Se sentó frente a él sonriendo – Mucho gusto, soy Tiki…

- ¿Tiki…?

La chica asintió dándole la mano que tardó en ser aceptada por el pequeño peliazul. Explicándose del por qué, era la primera vez que se veían aún cuando el pequeño tenía tres años de vivencia.

- Mark… Tú serás… Tú también serás Mar-Mar

- Que original, Lady Tiki

La pequeña saltó de la cama hacia los brazos del muchacho de cabello rojizo que entraba a la habitación.

- ¡Sir Xane! – Sonrió para luego inflar las mejillas con molestia – ¡Mar-Mar! ¡Sir Xane se burló del apodo!

- Lo siento, Lady Tiki, era inevitable.

Ese día, conoció a Tiki y Xane y aunque a sus tres años no sabía que eran "dragones", les agradó demasiado... Más de una vez jugó con ellos, más de una vez rió y comió a su lado. Vivía con dragones y estaba bastante bien para él.

Flashback

Sonrió, distraído de todo a su alrededor. Hasta que captó algo más importantes que esos recuerdos de la infancia.

- ¡Lucina!

Su hermana menor no se hallaba a su lado, no se hallaba cerca y el miedo de que la joven no llegara al pasado junto con él, apareció sin el propósito de desaparecer. Se levantó desesperado y nervioso ante la desaparición de la Princesa.

- ¡Mar-Mar! ¡Un extraño!

Mark se giró encarando a Tiki quien parecía tener miedo de algo o alguien… Su apariencia era diferente a la que recordaba en su infancia. Más… niña… más dulce, más inocente.

A lo lejos, poco a poco, una segunda figura apareció, caminando con total tranquilidad provocando emoción en Mark.

- Padre…

Marth, Rey de Archanea.

Tiki se acercó a Marth susurrándole algo que el Príncipe no escuchó pero que el Rey negó con una sonrisa. Se acercó al joven de cabello azul, extrañándose de su apariencia a cada centímetro de aproximación y causando nerviosismo al menor. En cuanto lo tuvo enfrente, las emociones de alegría, tristeza, preocupación y terror se combinaron haciendo imposible su habilidad de calma.

- Disculpe… ¿Nos conocemos en algún lugar? – Preguntó mirándole seriamente – Se… Me hace muy familiar

¿Cuándo encontraba un joven de cabello azul, degrafilado y con una armadura idéntica a la suya? Sin mencionar que portaba la Falchion en una funda a su costado derecho, y que, más de uno lo había mencionado, poseían la misma altura siendo Mark, uno o dos centímetros más altos que su propio padre en plena juventud.

- Es gracioso que lo pregunte… - Sonrió nervioso

La pequeña Tiki miró al joven, provocando una dilatación en sus pupilas. ¡Era Marth! Aplicando diferencias como en el cabello, iris, forma de vestir, aunque ésta fuera casi nula y la forma en como la funda de su espada, estaba colocada… Conservaba la misma tiara, lo que lo hacía menos natural.

- ¿Le digo algo? – No le importaba el asunto, iría al punto definitivo – Sonará una completa locura… Pero…

- Es mejor que lo diga ya…

Tomó aire y soltó:

- Soy Mark… Su hijo…

Silencio…

Comprensión de las palabras…

Risa…

- No se ría… – Suspiró - ¿Por qué siempre hacen eso? Sobre todo tú…

- Lo lamento – Siguió – Es que… ¿Cómo puede decir eso?

- ¡Es la verdad! ¡Soy su hijo Mark!

Ahora, la risa fue opacada por el ceño fruncido del Rey… Molesto, sin decir furioso, comenzó a alejarse de él para volver a su hogar donde sus familiares y trabajo le esperaban.

- Está gastando mi tiempo, necesito que se retire

- Pero-…

Tiki miró como el joven de nombre Mark, pensaba en algo mientras el mayor se alejaba con paso apresurado. Entonces, decidió ayudarle con algo, pero no se le ocurría nada.

- ¡Mar-Mar!

- "La luz de mi oscuridad… El ruido de mi silencio… La sonrisa de mi tristeza. Eso, eres tú."

Marth se detuvo al escuchar esas palabras… Eran parte de un poema que le había dedicado a Chris, su esposa. Se dio la vuelta preguntando con la mirada cómo conocía eso y se acercó para reclamar de cómo conocía algo que era privado y único para él y la chica.

- Lo recuerda, ¿No?

Marth silenció y Tiki siguió mirando.

-"Tú… eres mi hijo… La luz de mi… oscuridad, la calidez de mi frío… La… felicidad… de mi tristeza" - Pausó ante un nudo en la garganta pero terminó por continuar – "Cuando tú lloras… mi corazón se rompe… Cuando tú ríes… mi corazón baila… Cuando tú…"

Al saber que no seguiría, Mark terminó.

- "Vives… yo vivo contigo… Mi pequeño y… amado… Mark"

Marth, aún sorprendido de lo que escuchó, se acercó con cautela hasta terminar frente a él una vez más. Ese poema, lo había escuchado de los labios de su esposa la noche que Mark nació… No lo olvidaría, era único, un poema que Chris había creado sólo para él y que hace apenas un mes, dio existencia…

¿Era…Él…? Simplemente era imposible algún tipo de futuro que él fuese capaz de ver.

- Esto no… No es…

- Sé que es difícil, pero tengo una prueba más

Colgando de la funda de su espada, tomó una pequeña diadema dorada que debería ir en su cabellera, pero debido a las críticas, la mantuvo guardada hasta que llegase el día de que su uso, fuera necesario. Marth tomó el objeto de las manos del joven inspeccionando y tratando se asimilar todo, se quitó su tiara para compararla llevándose la más grandes de las sorpresas en su vida.

Eran idénticas.

- Paso a ser mía cuando cumplí cinco años… - Respondió a su silencio – Era tu mayor recuerdo… Un regalo de Tía Elice ante el ataque a Altea y que para mí, simbolizaba todo el amor que me tenías como padre.

¿Era cierto?

Tomó la muñeca izquierda del joven buscando la marca de nacimiento que su primogénito tenía. Con desesperación, removió el guante de su mano y allí estaba… Una pequeña mancha levemente café que curiosamente, simbolizaba la herencia de un héroe. Una marca que Marth también poseía y con la cual, se había declarado que era digno descendiente directo de Anri.

Soltó su mano y Mark esperó respuesta en sus facciones, Tiki también parecía sorprendida de que alguien más, parece que de un futuro lejano, apareciera de repente.

- ¿Lord Marth?

- Es verdad… ¿Cómo llegaste? ¿Por qué lo hiciste? – Preguntó tratando de no sonar molesto y sorprendido - ¡Tú no deberías estar aquí!

- Es lo primero que quería oír – Sonrió

Pero a su sonrisa, Marth se molestó. El deseaba ver a su hijo como se encontraba ahora, cuando fuera el momento, sin importar tener que esperar veinte años para hacerlo. Pero sobretodo, le preocupaba el hecho de saber que por alguna razón nada gratificante, él estaba ahí.

- Te diré… En veinte años… Morirás, y lo harás en esta época si no hacemos nada.

- ¿Hacemos? – Preguntó confundido - ¿A quienes más te refieres?

- El resto de mis amigos… Los hijos de tus amigos…

El Rey no lo creía, simplemente no podía… Aunque al final, aceptó la realidad.

- Ah, por cierto…

El emperador le miró mientras ambos recorrían las planicies de vuelta al Palacio de Archanea, a la vez que Tiki hablaba sobre el gran parecido entre él y el joven.

- ¿Me ayudarías a encontrar a mi hermanita?

Y aquello le sorprendió.

- ¿H-Hermanita?

- Bueno, no es tan pequeña – Rió – Es tres años menor, pero se comporta tan infantilmente que parece una niña

- Espera, espera – Le interrumpió - ¿Tienes una hermana? Eso significa…

- Sí, Mar-Mar – Rió Tiki - ¡Tendrás una hija en tres años!

Marth suspiró mientras una sonrisa se formaba en sus labios, y la vergüenza terminaba haciéndole compañía. Mark se preguntaba si de verdad era un buen momento para contarle, pero ya lo había hecho y no volvería a viajar en el pasado para evitar esa conversación.

- Mark…

Marth se detuvo haciendo al chico detenerse a su vez, mirándole con confusión.

- ¿Pasa algo, padre?

- Bienvenido a casa


He decido alargar los momentos entre padres e hijos, agregarles algún título como los que ya vieron e incluir un par de personajes antes de la segunda parte (Ya que la segunda parte tendrá la misma dinámica, pero de diferente forma. A esa parte se le agregarán más conflictos y feels).

Nira: No sabía que era de tus favoritos, es bueno saber eso. Y esta vez, sí lo acabaré.

Angel: Aspros se mantendrá y haré el esfuerzo de incluir un poco más a Aqua y por ende, Ike. Eso de incluir a Alexis y Greil antes, bueno… Lo verás cuando Aspros salga.