Disclaimer: los personajes de Katekyo Hitman Reborn no me pertenecen, son propiedad de Amano Akira–sama cuanto quisiera yo que me pertenecieran pero que se le va hacer y los nuevos personajes que aparezcan son de mi autoría. Este fanfiction es sin fines de lucro y exclusivamente para la diversión de la autora y posibles lectores espero que los disfruten
Aclaraciones
"Letra cursiva" – puede ser muchas cosas como sarcasmo, recuerdos, etc.
‹‹Letra cursiva›› – pensamientos
:::::::: Cambio de escenario
( ) Ciertas aclaraciones
Primera Arco: Guardianes
Objetivo 2
Mary
Italia
Caminaba tranquilamente por los pasillos, las personas que lo veían lo saludaban con respecto, el simplemente no los miraba en esos momentos solo tenía una cosa en la mente, se detuvo en unaenorme puerta, el no tenia le necesidad de tocar así que entro directamente, miro por unos segundos a la persona que estaba en el escritorio revisando unos papeles no dejo de hacerlo aun ante su intromisión, el hombre castaño lo conocía muy bien y sabia que sin importar quien fuera el no esperaría a tocar la puerta, vio como el azabache se sentaba en el sillón.
– Parece que la familia Guacetti, ataco a su sobrino mas antes de lo previsto – no se sorprendió de que lo dijera de lo más tranquilo aquella noticia – recibí una llamada de Rhys, acaba de informarme que el despertó sus llamas cuando peleo con los hombres de esa familia, se encuentra en el hospital tal parece que aun no despierta – agrego.
– Es una grata noticia saber que pudo despertar las llamas del cielo pero estoy un poco preocupado por la seguridad de Shun, nunca imagine que Guacetti se enterrara de su existencia y mucho menos que trataran de atacarlo – el hombre castaño suspiro – le prometí a mi hermano que éljamás estaría involucrado con la mafia y estoy haciendo todo lo contrario.
– No tuviste opción tus hijos murieron en aquel atentado y el único con la sangre de Primo y el DecimoVongolaes Shun, el debe tomar su puesto como el Decimo Quinto capo.
– Sé muy bien que estas en lo cierto pero Shun no conoce el mundo de la mafia, sería una presa fácil para las familias enemigas, estaría en un peligro constante, rompería la promesa que le hice a mi hermano al involucrarlo.
– Pero aun así le envió los anillos para que buscara a sus guardianes, usted tiene confianza de que el podrá afrontar todos los obstáculos que se le atraviesen – se levanto del sillón listo para marcharse.
– Tengo un favor que pedirte – le dijo antes de saliera por la puerta.
– Viajare esta misma noche a Japón, aunque haya despertado sus llamas aun es inexpertoy siendo tu sobrino debo suponer que también es igual de torpe que todos los Sawada – el castaño sonrió al escuchar las palabras del azabache – me encargare de entrenarlo y que sea un digno jefe para Vongola – se marcho una vez dijo aquello dejándolo solo – ‹‹de seguro esas personas aún deben estar vigilándolos deberé acabar con ellos y enseñarles a no atacar a Vongola›› – sonrió de una manera siniestra asustando a todas las personas que lo veían, nunca debías hacer enojar al azabache si deseabas vivir mucho tiempo.
– Tal parece que también está preocupado por Rhys – él lo conocía y sabia que jamás lo admitiría o demostraría su preocupación, volvió a revisar los papeles de su escritorio – ‹‹solo espero estar haciendo lo correcto›› – miro unos retratos con todas las generaciones de la familia.
Dos días después…
Japón – Namimori
– Entonces está decidido, hay que buscar a los demás – dijo el castaño con determinación para después mirar con curiosidad unos libros.
– Shun-sama puedo hacerle una pregunta – pregunto el pequeño pelirrojo mientras se sentaba a su lado.
– Por supuesto – le dijo mientras leía el libro que se lo había traído para que se pudiera entretener con algo mientras se encontraba ahí, se mantuvo callado por unos minutos tratando de encontrar las palabras que le preguntaría.
– ¿Como encontraremos a los demás? – vio como el castaño se tensaba ante su pregunta, para después dejar el libro que leía, el silencio inundaba el lugar.
– Realmente no pensé en ese detalle – simplemente suspiro – como sabré quienes son Rhys ¿existe un protocolo? O alguna manera, los otros jefes como consiguieron a su guardianes – empezaba a entrar en una crisis porque motivo nunca había pensado en ese detalle y si las personas que escogía no eran las correctas.
– Shun-sama – detuvo sus pensamientos al sentir como alguien sujetaba su mano, vio preocupación en los ojos verdes de su amigo se sintió culpable por causarle esa preocupación – Shun-sama ¿Por qué motivo me pidió ser su guardián? Estoy seguro que no fue porque fuéramos amigos.
Se sorprendió de lo que le había dicho, ya que era cierto – el anillo brillo – dijo en voz alta sus pensamientos – el anillo del sol desprendió una llama amarilla cuando estabas cerca fue por eso que creí que el anillo te estaba eligiendo.
El pelirrojo sonrió al escuchar las palabras de su querido amigo y jefe – ahí tiene la respuesta Shun-sama.
El joven castaño se sorprendió un poco, como no lo había pensado antes, de esa forma era como encontraría a los demás – gra… – pero antes de que siquiera pudiera pronunciar alguna palabra sintió como algo rozaba su cabellos pasando al lado de Rhys para después estrellarse contra la pared ocasionando un gran cráter – ¡¿Qué demonios fue eso?! – se altero un poco mientras veía por la ventana sin encontrar ninguna pista dirigió su vista a su amigo pelirrojo el cual se encontraba temblando mientras sus ojos se abrían enormemente.
– M-Maestro – fue lo único que pronuncio mientras retrocedía lentamente, Shun no entendía bien a lo que se estaba refiriendo y siguiendo la dirección de su mirada, volteo la vista hacia la ventana una vez más, encontrándose con un hombre vestido de traje, una corbata negra y camisa naranja ¿Cómo había llegado esa persona ahí?.
– Chaos – saludo el sujeto, Shun no entendía lo que estaba sucediendo, vio como aquel hombre azabache entraba de manera elegante a la habitación para dirigirse donde el pelirrojo.
El joven castaño no sabía quién era y no podía confiar en esa persona, tenía miedo de que quisiera hacerle daño a Rhys – ¿Quién es usted? – le exigió saber con el ceño fruncido para después sentir como algo rozaba por su mejilla causándole un pequeño corte e impactaba en su almohada, se paralizo al ver la mirada tan seria que ese hombre le mostraba, no podía hacer ningún movimiento algo dentro de él le decía que esa persona era mucho más peligrosa que los hombres que lo habían atacado días antes.
– No interfieras Sawada Shun – se fue acercando al joven pelirrojo que ya se encontraba sin ninguna salida, el pequeño al tenerlo tan cerca hizo una reverencia.
– Perdóneme Maestro, no pude proteger a Shun–sama – no podía mirarlo a los ojos sabiendo que lo había defraudado, pero lo que nunca espero fue que el azabache colocara su mano sobre su cabeza mientras desordenaba sus cabellos rojos.
– Hiciste un buen trabajo al proteger al Decimo quinto Vongola – se quedo sorprendido al escuchar esas palabras era la primera vez que el hacia esa clase de afectos, mayormente lo hubiera castigado con un entrenamiento hasta morir durante meses, se quedo paralizado mientras veía como se acercaba al castaño para después darle una patada provocando que este se cayera de la cama a causa del golpe.
– ¡¿Por qué hizo eso?! – le reclamo el castaño mientras se sobaba la parte lastimada cuando al fin pudo reaccionar, Rhys se acerco rápidamente a su lado para ayudarlo a subir de nuevo a la cama.
– Desde este momento empezara tu entrenamiento, no es momento de que estés durmiendo – le dijo con un pequeña sonrisa en el rostro ignorando su pregunta – fui enviado por el Decimo Cuarto para entrenarte y convertirte en un jefe de la mafia mejor de lo que fue el Decimo, seré tu tutor.
– ¿M-Mi tutor? – hablo sin entender bien a lo que se refería, vio a Rhys para que le explicara pero al igual que él se encontraba confundido, empezó analizar palabra por palabra de lo que le había dicho el azabache fue que comprendieron lo que dijo.
– ¡¿QUE?! – gritaron ambos jóvenes para después recibir un golpe en la cabeza cada uno.
– Son demasiado ruidosos – se quejo el azabache – hablare con el doctor para que dejes hoy mismo el hospital – se dirigió a la puerta.
– P-Pero maestro, Shun-sama aún debe recuperarse – intervino el pequeño pelirrojo antes de que se marchara – uso mucha energía cuando estuvo con su última voluntad.
– Rhys comprendes la situación, solo fue suerte de que Shun haya liberado sus llamas en este momento dudo que lo vuelva hacer – miro a ambos jóvenes con una mirada demasiado fría – con lo inútil que es ahora, será una presa fácil para los enemigos – agrego para después marcharse.
Shun apretó las manos ya que sabía que era cierto las palabras de esa persona, había tenido suerte – ‹‹tampoco fue suerte, realmente me ayudaron›› – recordó a esa persona – ‹‹si él no hubiera liberado mis llamas en ese momento no hubiera podido salvar a Rhys›› – la habitación se quedo en silencio una vez se fue el azabache.
– Shun-sama… – no sabía que podría decirle en esos momentos, ya que él también se sentía decepcionado de sí mismo por no ser capaz de haber defendido al castaño.
– Rhys estoy un poco cansado – el pelirrojo entendió que es lo que deseaba decirle hizo una pequeña reverencia antes de marcharse y dejarlo solo en sus pensamientos.
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– Sawada–san no puede dejar el hospital en estos momentos, tienes varias costillas rotas y acaba de despertar debemos hacer unos análisis antes de darle de alta y esperar a que sus heridas sanen – argumento el medico que estaba a cargo de Shun.
– No es necesario, personalmente yo ya le hice unos análisis y los resultados demuestran que se encuentra en perfecta condición no es necesario que se quede en el hospital por mas dias.
– No puedo opinar lo mismo que usted señor… disculpe ¿Quién es usted?
– Dr. Kegan R. – se presento – el médico personal de la familia Sawada.
El medico lo miro con desconfianza por unos momentos no pudiendo creer sus palabras pero al verlo atentamente además de recordar su nombre – u–usted es el Dr. R, uno de los mejores médicos de Italia, el joven que se graduó de la universidad de medicina a los 17 años – la emoción de aquella persona era enorme de tener frente a él a uno de los mejores médicos – nos honra con su presencia en este hospital pero necesitare la firma del tutor de Sawada Shun para poder dar la orden de salida además de que me gustaría que pasara la noche por hoy en el hospital.
– No se preocupe yo ya hable con ella y está de acuerdo – salió del consultorio de esa persona, camino rumbo a la habitación de su alumno entonces vio como fuera de esta se encontraba una mujer – Sawada–san – la llamo sorprendiendo a la mujer.
– Reborn-san – le sonrió con tristeza – así que es verdad lo que me dijo Izumi – se quedo en su lugar – ¿podemos charlar? – sugirió, el azabache asintió para después dirigirse a la cafetería del hospital siendo seguido por la mujer de cabellos chocolates, se sentaron en un lugar apartado.
– Sawada-san, Vongola necesita un heredero y como sabrás los hijos de Izumi murieron en un atentado la única persona capaz de tomar el liderazgo de la familia es su hijo.
Se rio un poco, sorprendiendo a su acompañante – llevamos conociéndonos algunos años y aun me llamas por mi apellido, Reborn-san solo dígame Sakura, y sobre lo que dijo estoy consciente de esos detalles y solo puedo decirle que Shun-chan será el que tome la decisión, si el acepta esa responsabilidad yo no me opondré a sus decisiones pero de ser lo contrario protegeré a mi hijo incluso si eso significara huir todo el tiempo – la miro por unos segundo una pequeña sonrisa se asomo en su rostro, le agradaba lo decidida que era aquella mujer, sabía que Tsubaki había tomado la mejor decisión al casarse con ella.
– Respetare tus decisiones Sakura.
– Ahora que todo está aclarado vendrás a vivir con nosotros, no es necesario que debas gastar en algún hotel, además Shun-chan y yo también somos parte de tu familia – nunca se negaría a nada de lo que le digiera ella además sabía que eso sucedería por ese motivo no tenía ninguna reservación en algún hotel, estuvieron hablando de muchas cosas de su vida hasta que Sakura decidió ir donde su hijo.
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Escucho como la puerta era abierta, no miro en ningún momento a la persona que ingresaba, estaba perdido en sus pensamientos – Shun-chan, no finjas estar durmiendo – se tenso al escuchar aquella voz, no estaba preparado para ver a esa persona y mas al no saber que explicación le daría – Shun-chan no ignores a tu madre – le reclamo una mujer de cabellos chocolates mientras sujetaba la manta con la que se estaba cubriendo el joven, para después jalarla destapándolo y dejándolo expuesto.
– ¡Mamá! – reclamo el joven mientras se sentaba en la cama, para después quedarse callado al no saber que decirle – ¿C-Como supiste que estaba aquí?
– Soy tu madre, si mi hijo desaparece por dos días es obvio que lo buscaría hasta por debajo de las piedras hasta encontrarlo – le respondió mientras abría las ventanas para dejar entrar aire fresco – Reborn-san me explico todo – en ningún momento miro a su hijo su mirada estaba más atenta al paisaje.
– ¿Reborn-san? – Le pregunto al no saber de quien se trataría aquella persona – ‹‹quien es esa persona›› – frunció un poco el ceño al pensar que un hombre totalmente desconocido había hablado con su madre, veía como su madre lo miraba un poco sorprendía para después empezar a reír un poco.
– Creí que había venido a visitarte – se reio un poco mas por la expresión que puso su hijo – mi pequeño Shun-chan, Reborn-san será tu tutor a partir de hoy – le explico con calma mientras se sentaba a su lado, acariciando su cabeza de manera tierna.
– ¿Un tutor? – Le pregunto – ‹‹no puede ser ahora tendré dos tutores uno totalmente peligroso y otro que ni siquiera conozco›› – pensó unos segundos antes de estar confundido – mamá no necesito ningún tutor, me va muy bien en la preparatoria.
Rio un poco mas antes de responderle – Shun-chan, Reborn-san no será tu tutor para tus estudios – lo miro con una sonrisa – para poder convertirte en el Decimo Quinto Vongola necesitaras un tutor o ¿estoy equivocada?
– Espera un momento, me estás diciendo que aquella persona demente que entro a mi habitación minutos antes es el mismo tutor del que estás hablando – su madre asintió mientras murmuraba "parece que Reborn-san sigue teniendo entradas fabulosas" trato de ignorar ese comentario – mamá… ¿sabes todo sobre la mafia?
– Shun-chan por quien me tomas, desde el momento en que conocí a tu padre lo supe todo aunque creí que nosotros no estaríamos relacionados con ese mundo pero tu tío me llamo y me explico todo incluso el motivo por el que estas en el hospital, no puedo oponerme ya que es tu decisión – hablo tranquilamente mientras veía un punto en la habitación – así que Shun–chan ¿aceptaras ser el capo de Vongola? O continuaras con tu vida hasta el momento.
– Lo siento mamá pero yo aceptare entrar en ese mundo, ya que deseo protegerte y también a Rhys – la mujer miro la decisión en los ojos de su hijo no pudo hacer más que sonreírle.
– Te pareces mucho a tu padre – se acerco a él para abrazarlo – si esa es tu decisión yo la aceptare.
– veo que tomaste una decisión pero déjame advertirte, una vez que entres a este mundo no hay vuelta atrás Shun – ambos castaños castaños dirigieron su mirada a la puerta encontrándose con la mirada azabache de aquel hombre – Sakura el auto ya está listo, Shun se quedara por esta noche más en el hospital.
– Muchas gracias Reborn-san – Shun veía como su madre se acercaba a su "tutor" sonriéndole como si se conocieran, no le gusto aquello – Shun-chan vendremos mañana para recogerte que descanses.
– ¡ESPERA! – grito antes de que se marcharan – ¿se irán juntos?
– Por supuesto, Reborn-san se quedara a vivir con nosotros desde hoy – menciono con total calma, para después marcharse en compañía del mencionado dejándolo totalmente congelado.
¡Esto no puede estar pasando! ¿¡Por qué esa persona tenía que ser mi tutor!? – empezó a quejarse, para después echarse en su cama, estaría ese día más en el hospital, era molestoso en especial al saber que su madre se encontraría completamente sola con ese sujeto aunque también estaría Rhys, en pensar en el pelirrojo recordó lo que le había dicho debía viajar a Italia para encontrarse con su tío y darle su respuesta aunque primero parece que debía encontrar a sus guardianes y ser entrenado, ya no habría vuelta atrás una vez que se encontraran – Sawada Tsunayoshi, el Décimo Vongola – sonrió al recordar el nombre de su tatarabuelo, la persona que vio ese día en el parque la que lo había ayudado – ‹‹eres una persona muy misteriosa tatarabuelo›› – eran sus pensamientos sin saber que en la azotea la imagen de aquella persona se encontraba ahí junto a la silueta de otras seis personas para después desaparecer.
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No podía dejar de estar preocupado por Shun–sama, las palabras que le había dicho su maestro estaba seguro que le habían afectado, le hubiera gustado decirle que él era muy fuerte y por ese motivo había podido despertar sus llamas y que no solo había sido suerte pero muy en el fondo de sus pensamientos sabía que estaba mintiendo – debo entrenar para poder ser de utilidad a Shun–sama – miro el anillo del sol que se le fue confiado, no mentiría el realmente se sentía feliz por poder ser uno de los guardianes de Shun.
– ‹‹solo espero que podamos encontrar a los demás›› – deseaba que aquellos nuevos miembros en la familia fueran personas buenas y normales (sabia la historia de los guardianes de los líderes de Vongola pero los que más llamaron su atención fue la Décima generación al tener peculiares personas solo esperaba que no fueran así de extraños), personas que desearan seguir al joven castaño.
– ¡Rhys–chan! – escucho una voz llamándolo desde la planta baja de la casa, se levanto de su cama para salir de su cuarto temporal y bajar las escaleras, se detuvo al ver a un azabache sentado cómodamente en el sillón de la sala, al lado de él se encontraba la mamá de Shun – Rhys–chan me alegra verte no sabes lo preocupada que estuve al no verte por dos días pero muchas gracias de cuidar de Shun–chan – el pequeño pelirrojo no sabía que hacer o decir exactamente ¿cabria la posibilidad de que ella supiera todo? Negó rápidamente con la cabeza, estaba seguro que su querido Shun–sama no le diría nada a su madre – ahora que estamos todos empezare a preparar la cena – agrego la mujer de cabellos chocolates antes de marcharse a la cocina.
– Maestro – no podía articular ninguna palabra, no entendía que es lo que estaba haciendo en ese lugar pero tampoco estaba loco para preguntárselo.
– Sakura sabe todo sobre la mafia – declaro el azabache provocando que abriera enormemente sus ojos en sorpresa, deseaba preguntar cómo o desde cuando lo sabía, pero aquello fue imposible al ver como su maestro le extendía un pequeño papel, se acercó a él tomando el objeto – quiero que compres lo que está escrito en ese papel.
– P–Pero maestro ese producto solo se puede encontrar en la ciudad vecina.
– Deberás apurarte si no deseas que Sakura se sienta triste por no tenerte en la cena, ya sabes cuál es el límite de tiempo Rhys – lo vio levantarse del sillón con una pequeña sonrisa – creo que ayudare a Sakura a preparar la cena.
El pelirrojo empezó a temblar en su sitio, el sabia las consecuencias si no obedecía además de que no deseaba que Sawada–san se pusiera triste, hizo una reverencia antes de marcharse lo más rápido que podía, el hombre lo miro marcharse antes de sacar de su saco unas fotos de algunos jóvenes – serán una gran adquisición para la familia de Shun – haría lo necesario para obtener a esas personas en la familia Vongola.
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Entro a la preparatoria con pasos elegantes, los jóvenes se le quedaban viendo, mientras muchos otros susurraban "que hermosa es" "es muy bonita aunque es intimidante" "nunca se interesa por nadie" "su hermosura es lo único que tiene ya que es violenta", eran unos de los comentarios que se decían de ella, no le tomo importancia y siguió su camino aunque no lo demostrara en ese momento se encontraba preocupada por cierta persona – ‹‹la forma en que salió ese día, si el sensei no se hubiera era interpuesto lo hubiera seguido y es extraño que se faltara por tres días después de eso, además de aquellas explosiones, todo esto muy raro››– se dirigió a su aula acomodándose en su asiento, veía como los demás charlaba entre sin importarles que uno de sus amigos allá desaparecido, poco después llego el profesor y aunque estuviera hablando ella no le tomo importancia como siempre, solo veía el asiento vacío de uno de sus compañeros, suspiro mientras veía la ventana recordando el momento en que lo había conocido por primera vez, la persona por la cual estaba preocupada en esos instantes.
"– Muy bien chicos este día una nueva alumna se incorporara a nuestra clase – hablo el profesor a sus alumnos se acerco a la puerta llamando al alumno, entrando al salón se vio a una joven de estatura promedio, piel blanca una cabellera blanca que le llegaban a las caderas en el cual tenía varias trenzas y mechones de un color lila y unos ojos de un color verde agua, los chicos que la vieron solo pudieron suspirar al ver tal hermosura claro todos menos un joven que se encontraba viendo la ventana, algunas jóvenes se encontraban molestas por la actitud de los chicos.
La joven solo pudo fruncir el ceño mientras un aura intimidante empezaba a rodearla al ver a todas aquellas personas murmurando sobre ella, provocando que todos se callaran mirando a diferentes lugares así evitado su mirada, pero la persona que más le causo curiosidad fie aquel joven de cabellera castaña que en ningún momento la había mirado, sonrió un poco – ‹‹valdrá la pena estar con una persona como el, además llegara a tener un futuro interesante en el cual quiero estar›› – pensó y sin esperar que el profesor le digiera donde sería su lugar la joven camino con elegancia hasta llegar a lado de aquel joven, mirándolo atentamente.
Shun sintió que alguien lo miraba atentamente así que dejo de ver por la ventana, encontrándose con una mirada verde agua, levanto una ceja al no saber que el motivo por el que lo estaba viendo – ese es tu asiento – le dijo mientras señalaba la silla a su lado para después volver su mirada a la ventana.
La joven sonrió un poco mas ante la actitud del joven, ya que la mayoría siempre se asustaba de ella o simplemente no deseaba hablarle por los nervios, pero ese chico la había tratado de lo más normal, era muy interesante debía hacerse su amiga.
Las clases pasaron lo más normal posible, aunque en ningún momento tomo atención a lo que decían los profesores se mostraba desinteresada y solamente cuando llego la hora del almuerzo se vio rodeada de muchas personas, preguntándole todo tipo de cosas, peros sus ojos verde agua solo seguían la silueta de aquella persona, se sentía incomoda antes tantas preguntas pero empezó a molestarse cuando empezó a escuchar a unos chicos hablando de sus pequeños senos golpeo su pupitre con ambas manos mientras se paraba – ustedes son desagradables – dijo muy fríamente mientras a todos los presentes para después marcharse dejando a todos congelados con aquellas palabras.
Empezó a correr buscándolo y cuando al fin lo visualizo mientras subía las escaleras – ¡ESPERA! – grito sin dejar de correr. Shun se detuvo al escuchar ese grito, viendo como la nueva alumna se acercaba a él, decidió esperar aunque realmente tenía mucha hambre y deseaba marcharse – por unos momentos no creí que te encontraría – la miraba sonreírle.
– ‹‹es muy diferente a cuando entro al salón›› – fueron sus pensamientos – pue…
– Seamos amigos – lo interrumpió, dejándolo un poco desconcertado ante su proposición – ohh veo que almorzarás en la azotea te acompaño – agarro su mano mientras lo arrastraba.
El día anterior le había ido bien en el trabajo, ya tenía todo listo para la renta de ese mes pero antes de ingresar a su salón escucho unas voces – Shun como puedes ser amigo de una chica como ella ¿no es intimidante?– escucho la voz de una de sus compañeras – ¿y muy violenta? – Agrego otra – además ella no te deja ningún segundo solo y no nos permite estar contigo – volvió a quejarse la primera joven – estaba por entrar y darles unos buenos golpes pero la voz de su amigo la detuvo.
– No hablen de ella si no la conocen – cerro su libro de golpe y las miro seriamente – sinceramente no estoy seguro del porque se hizo mi amiga pero no me interesa además Mary es muy divertida, agradable y honesta es cierto que a veces es violenta y su aura puede intimidar a muchas personas pero es porque no conocen a la verdadera Mary – agrego molesto por la forma en que hablaban de su amiga.
No pudo evitar sonreír ante tal respuesta respiro hondo antes de entrar corriendo – ¡Shun– Shun! – Grito para después saltar sobre él y abrazarlo, ahogando en su proceso al castaño – porque no se marchan les dije que Shun me pertenece – declaro la joven mirando fríamente a las otras jóvenes, quienes temblaron al escucharla marchándose.
– M–Mary suéltame – apenas podía articular alguna palabra escucho un "lo siento" mientras era liberado – cof, cof Mary deja de decir que te pertenezco – le reclamo, aunque más que un reclamo parecía que no le importara que ella hiciera aquellas cosas – sabes deberías tratar mas con los demás creo que se llevarían muy bien – menciono el joven mientras volvía a retomar su lectura.
– No me interesa estar relacionada con esa clase de gente además te tengo a ti – dijo simplemente mientras se sentaba en su lugar, entonces vio como el castaño sonreía ante sus palabras."
Salió de sus recuerdo cuando escucho el timbre de salida – como les dije chicos este proyecto es sumamente importante así que no se olviden hacerla – no le sorprendió que el sensei la mirara a ella cuando dijo aquello, "si sensei" escucho la respuesta de los otros, suspiro, las clases y la hora de almuerzo eran aburridas si no estaba con Shun especialmente para molestarlo, abrazándolo frente a su club de fans, como le gustaba molestar aquellas personas – ¡el torneo! – Grito, captando la atención de todos de la clase, agarro su maletín mientras salía apresuradamente – ‹‹ahora sí que estoy más preocupada, Shun jamás se faltaría a uno de los torneos más importantes de su club y mas siendo el capitán›› – empezó a correr dirigiéndose al gimnasio, esperando encontrarlo ahí.
Pero a unos cuantos metros, antes de llegar al gimnasio sintió como una ráfaga de viento pasaba a su lado, y fue cuando visualizo a un joven castaño corriendo en ropa interior hacia el gimnasio, le pareció extraño y mas al ver esas llamas salir de su frente – ¡Shun! – grito una vez lo reconoció, apresuro sus pasos para llegar al gimnasio viendo como el joven se posicionaba en su lugar para empezar el combate.
– ¡GANARE EL TORNEO! – sonrió al escucharlo gritar, sabía que no se había equivocado al escogerlo como su amigo, ahora sentía que su vida cambiaria.
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Ya una vez instalado en su habitación, se sintió mas cómodo, odiaba los hospitales ahora podría descansar mientras sus heridas se curaban o eso era lo que creía – ¿estás loco? – Le pregunto aun incrédulo a sus palabras – ¡no pienso ir a clases en este estado! – replico con furia mientras se escondía entre sus sabanas, no podía creer que su tío hubiera mandado a esa persona para que fuera su tutor "Reborn Kegan" uno de los mejores Hitman de su generación, desde que lo conoció en el hospital lo único que siempre hacia era golpearlo por cualquier cosa.
– ¿Shun–sama, enserio no irá a sus clases? – pregunto un poco no convencido de las palabras del castaño.
– No – fue su simple respuesta, el azabache se mantuvo en total silencio analizando que es lo que haría.
– P–Pero hoy es el torneo de su club, ¡Shun– sama es su ultimo torne en la preparatoria! – le grito un poco furioso por la actitud que había tomado el joven de cabellos castaños
– Soy consciente de eso pero no iré – y antes de que el pequeño pelirrojo le preguntara el motivo volvió hablar – solo seré un estorbo en este estado lo único que provocare es que perdamos el torneo – recibió un golpe en el estomago – ¡Kegan! Porque me golpeaste – se quejo el castaño.
– Solo por algo insignificante renunciaras a algo tan importante para ti – dijo con total tranquilidad aunque se notaba que se encontraba molesto.
– No es insignificante, sino te diste cuenta ¡tengo las costillas rotas!
– Te arrepientes de haber salvado a Rhys ya que sino hubieras ido en su ayuda en este momento podrías estar en el torneo – menciono Kegan.
– ¡Por supuesto que no! Rhys es como un hermano pequeño para mí, si volviera a estar en la misma situación yo volvería arriesgar mi vida por la de él.
– Entonces el torneo no te importa tanto como dices
– ¡estas equivocado! ¡Claro que me importa! Es el último torneo que tendré me esforcé mucho para poder llegar ahí pero… pero si voy en este estado sé que seré una molestia para los demás – bajo la mirada mientras apretaba los puños.
– Si piensas de esa manera no tienes derecho a seguir viviendo – levanto el rostro al escuchar esas palabras encontrándose con el azabache apuntándolo con una pistola de color verde – muere – dijo mientras apretaba el gatillo, se escucho el sonido del disparo en toda la habitación.
Shun sintió como la bala impactaba en su frente – ‹‹realmente disparo›› – su cuerpo caía a la cama, el solo pensaba en una cosa – ‹‹así que ya estoy muerto, ¿ese es mi destino? Si es así lo acepto pero hay algo de lo que me arrepiento… si tuviera un deseo me hubiera gustado ir al torneo como mi última voluntad›› – las dos personas dentro de la habitación vieron el cuerpo inerte del joven castaño, Rhys se encontraba impactado no podía creer que su maestro haya matado al castaño deseaba preguntarle "¿porque?" pero antes de que articulara una palabra vio como del cuerpo de Shun empezaba a salir algo y como si el cuerpo del castaño fuera un capullo se rompió mostrando a Shun en solo unos bóxers.
– ¡REBORN! – Dio un grito – IRE AL TORNEO Y GANARE CON MI ULTIMA VOLUNTAD – dijo con una gran determinación – ¿Por qué estoy desnudo? – Se preguntó por unos momentos mientras se miraba – ¡COMO SI FUERA A PERDER EL TIEMPO EN MI APARIENCIA DE ESTA FORMA! – Salto de la ventana de su habitación que quedaba en el segundo piso para después empezar a correr sin importarle nada más – ¿¡POR DONDE VOY!? – Dio un grito al ver una intersección, viendo todas las rutas posibles – ¡POR AHI! – señalo un punto así tomando el camino de enfrente, corriendo a toda velocidad, llego hasta un callejón sin salida – ¡CAMINO EQUIVOCADO!, NO HAY TIEMPO PARA RETROCEDER – con un salto subió aquel muro para después saltar por los tejados de las casas, cuando ya no hubo más se bajó encontrándose con la carretera, y sin que pudiera evitarlo fue golpeado por un camión (que no lo había visto), fue cayendo por un barranco sin dejar de rodar – E– ESTO… N– NO ME… D– DETENDRA – decía entre cortadamente hasta, que chocó contra una pared, se levantó de inmediato aunque un poco mareado por las vueltas – LLEGUE DE CASUALIDAD – grito al visualizar su preparatoria, volvió a correr sin importar empujar a su paso algunas personas.
Vio que el torneo estaba por empezar se posiciono en su lugar mientras gritaba – ¡GANARE EL TORNEO CON MI ULTIMA VOLUNTAD! – los espectadores lo vieron como si se hubiera vuelto loco y mas al ver en el estado que se encontraba ya que no solo se encontraba en bóxers, estaba cubierto de tierra y tenía muchos raspones en todo su cuerpo, además de que en su cabello estaba más desordenado de lo habitual con unos complementos de hojas y ramas.
– ¡QUIEN SERA EL PRIMERO! – desafío mientras se colocaba en modo de ataque, su contrincante se rio ante tal espectáculo que daba pensando en que la victoria seria suya pero una vez el referee dio la señal de inicio se dio cuenta de lo equivocado que estaba, sin saber cómo ocurrió ya se encontraba en el suelo al mismo tiempo que el referee daba la señal de termino sin creer lo que paso – ¡QUIEN SIGUE! – y aunque todos empezaron a retarlo el los vencía en solo unos minutos o segundos.
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– Toma – recibió unas ropas, al ver bien supo que le pertenecía a su amigo – sino te apresuras no podrás verlo.
– ¿No vendrá maestro? – al no recibir ninguna respuesta se despidió del azabache antes de marcharse a la preparatoria del joven castaño.
Corrió lo más rápido que sus pies le pertenecieron cuando visualizo la preparatoria del castaño – ¿vieron? el capitán del club de karate es un pervertido, vino al torneo solo con su ropa interior ya sabía que no podía ser tan perfecto – escuchaba las burlas de algunos jóvenes estaba por reclamarle por hablar así de Shun–sama pero su prioridad era llegar al gimnasio una vez llego ahí pudo ver como el castaño derrotaba a sus oponentes sin ninguna dificultad, sus ojos adquirieron un brillo especial al verlo – Shun–sama es tan genial – comento todo emocionado, veía como las llamas de su frente desaparecían, mientras el referee lo señalaba como ganador del torneo, la gente estallo en alegría, veía como sus compañeros de club se acercaban a él para felicitarlo, recordó el motivo por el cual había ido tenía que entregarle su ropa pero antes de que pudiera dar algún paso se detuvo al escuchar un fuerte grito.
– ¡Kyaa! – escucho un grito a su lado viendo como una joven de cabellera blanca que tenía varias trenzas y mechones de color lila se acercaba rápidamente a el – eres tan lindo – murmuraba mientras no dejaba de abrazarlo – lo he decidido eres perfecto para ser mi hermanito pequeño – agregaba sonrojando al pequeño pelirrojo por aquel abrazo.
– Suélteme – dijo una vez se libero – no soy el hermanito pequeño de nadie, solo de Shun–sama – se sonrojo hasta las orejas por lo que acaba de decir, arrepintiéndose al instante.
– ¿Shun–sama? – La joven de mirada verde agua lo miro – ‹‹así que conoce a Shun›› – le parecía tan tierno y lindo que se había enamorado de él, estaba decidido ese pelirrojo seria su hermano – así que Shun es tu hermano entonces eso significaría que yo sería tu Nee–sama – declaro, Rhys estaba confundido ante aquella declaración, lo que noto la joven de cabellera blanca provocando que sonriera un poco así que continuo – ya que algún día me casare con Shun–Shun~ – veía como el joven castaño después de una ardua lucha para librarse de sus compañeros los vio acercándose a ellos aprovecho eso para jalarlo hacia ella abrazándolo en el proceso.
Rhys los miraba atentamente – ¿Shun–sama se va a…? ¿Esposa? ¿Nee–sama? – su cabeza era un torbellino de confusión antes esas palabras.
– Rhys es una broma – la voz de su querido jefe lo sacaron de sus pensamientos que empezaban a formarse en su cabeza, su mirada esmeralda lo miro atentamente – ella solo esta bromeando – declaro mientras suspiraba a veces no sabía cómo explicarle a la joven de cabellera blanca que no digiera cosas que la gente lo puede malinterpretar.
– ¡Shun! – lo regaño – porque le dijiste la verdad, era tan tierno verlo confundido – esas palabras provocaron que el pelirrojo se avergonzara, Shun solo vio a su amiga era tan sincera en sus palabras, era uno de los motivos por la que aun era su amiga – pero aunque no sea cierto que me casare con Shun, quiero que me llames Nee–sama.
¡Achuu! – Estornudo y el joven castaño empezó a sentir frio y fue cuando recordó que aun se encontraba en ropa interior – ¡Rayos! ¡Kegan me las pagara! – estaba furioso aunque sabía que no sería capaz de desafiar al azabache ahora que lo conocía un poco – ¿Qué fue lo que me hizo? ¿No debería estar muerto? – se inspecciono la frente tratando de encontrar alguna cicatriz además de sentir todo su cuerpo adolorido, miro a Rhys para que le diera una explicación pero se encontraba aun negándose a llamar a Mary por aquel honorifico mientras la joven se presentaba pero escuchaba atentamente sus palabras.
– Creo que será mejor que el maestro se lo explique – le respondió – ¡cierto! Shun–sama traje su ropa – le entrego unas ropas, el castaño las tomo para después dirigirse a los vestidores aunque ya no podía hacer nada ahora seria conocido como un pervertido pero de cierto modo le agradecía a Kegan de haberlo obligado a ir aunque lo hiciera de aquella forma.
Rhys empezó a sentir un aire frio mirando como una vibra negativa empezaba a rodear a la de cabellera blanca, lo cual le pareció raro "mira a ese pequeño es tan tierno" "¿Por qué estará con Mary? De seguro lo está amenazando" "es lo más seguro" "y Vieron como se abrazo a Shun" "no sé qué le ve Shun, tiene unos pechos tan pequeños" "y no es hermosa"eran las conversaciones que se escuchaban, Mary estaba por ir donde ellas y decirles que quien diablos tenia pechos pequeños pero se sorprendió cuando vio a Rhys frente aquellas chicas.
– Aunque recién conocí a Mary–san me di cuenta de que es una gran persona y por eso motivo Shun–sama es su amigo – dijo el pequeño – así que no hablen mal de ella de nuevo – su mirada se volvió seria asustando a las jóvenes quienes sintieron como si quisiera matarlas.
Mary recordó la misma escena pero con Shun – ‹‹encontré a dos personas interesantes›› – volteo el rostro al sentirse observada pero no encontró a nadie le pareció extraño pero decidió ignorar ese sentimiento, vio como Shun se acercaba al pequeño pelirrojo, aun debía convencerlo de llamarla "Nee–sama" corrió para acercarse a ellos.
El lugar que había visto antes la joven de mirada verde agua apareció la silueta de una persona – es buena, se percato de mi presencia aunque le falta entrenamiento pero su sinceridad y confianza son necesarias para la familia – miro a los tres jóvenes antes de marcharse.
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Entro a su casa dejando a su suerte a Rhys que aún se encontraba entre los brazos de Mary, se dirigió a la sala viendo como aquella persona está de los más tranquilo tomando un café se colocó delante de el – ¡me disparaste! – le reclamo mientras golpeaba la mesa con ambas manos.
– Por supuesto – saco unas balas para mostrárselas – esta bala es la bala de la última voluntad, cuando una persona es disparada con esta bala renacerá con su última voluntad luego de morir.
– ¿a qué te refieres?
– La última voluntad está basada en los arrepentimientos que tengas mientras mueres – le explico
– ‹‹con razón me dirigí al torneo›› – pensó después de aquella explicación aunque tenía una duda – ¿Qué hubiera pasado en el caso de que no tuviera ningún arrepentimiento?
– Te lo dije soy una asesino sin duda habrías muerto – Shun no puedo evitar temblar ante aquella verdad.
– Una pregunta más ¿Por qué motivo no me dolió cuando un camión me golpeo?
– La última voluntad significa que tu cuerpo está en un estado en donde todos los interruptores de seguridad están apagados así que, a cambio de arriesga tu vida rompiendo todos los limites puedes obtener una fuerza asombrosa.
– Pero cuando entre en ese modo cuando aquellos sujetos nos atacaron no necesite esas balas.
– Te lo dije en esa ocasión solo tuviste suerte, estas balas son especiales que han sido pasado entre las generaciones de Vongola, cuando tengas el suficiente poder serás capaz de entra en ese estado sin la ayuda de las balas pero por el momento eso es imposible – coloco su taza en la mesita mientras se levantaba del sillón – ahora iré a descansar así que será mejor que dejes de hacer preguntas y no interrumpas mi descaso sino atente a las consecuencias – lo amenazo. Shun solo lo vio marcharse a su habitación, suspiro no debía molestarlo aunque tenía más preguntas.
– Shun-sama ¿Mary-san siempre es tan cariñosa? – Shun casi grita del susto al verlo a su lado.
– Si, te iras acostumbrando – trato de consolarlo aunque el aún no lo hacía – ¿Dónde está?
– Dijo que tenía un asunto urgente antes de marcharse muy rápido – Shun se preguntaba que de que podría tratarse ese asunto.
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"vayan a este sitio" recordaba las palabras de Kegan, aun no entendía el motivo por el que quisiera que fuera a esa cafetería – Shun–sama, no cree que es extraño que aquellas personas que lo atacaron hace días no hayan vuelto – lo saco de sus pensamientos – pienso que deben estar esperando a tener alguna oportunidad ahora que el maestro se encuentra aquí, pero aun así estaré atento no dejare que lo lastimen – dijo decidido.
Shun no pudo evitar reír al ver lo serio que estaba, debía admitir que Mary tenía razón al decir que era muy tierno, una vez llegaron a la cafetería el cual se encontraba llena, apenas pudieron conseguir una mesa cerca de la ventana, mientras Rhys veía el menú Shun miraba por la ventana, lo que le había dicho el pelirrojo era cierto era muy extraño que aquellas personas no hayan vuelto atacarlo y más cuando aún se encontraba inconsciente esa hubiera sido su oportunidad.
– Muy buenas tardes mi nombre es Sawako y seré la persona que los atienda – miro por la ventana la silueta de aquella persona y no pudo evitar sorprenderse, rápidamente desvió su mirada de la venta para verla mejor, encontrándose con una joven de cabellera blanca que conocía bien.
– ¿Mary? ¿Qué haces aquí? – le pregunto, Rhys estaba confundido al ver como el joven castaño miraba a la mujer de cabellos negros, confundiéndola con Mary–san.
– N-No sé a qué se refiera – estaba nerviosa y desvió la mirada del joven – c– creo que se está confundiendo – vio como el joven se levantaba de su asiento para estar frente a ella.
– Nunca podría confundirme – declaro – te conozco muy bien.
No entendía como era que Shun hubiera podido ver atraves de su ilusión, les quito el menú para sonreírles – enseguida traeré sus órdenes – trato de alejarse de ellos pero Shun la sujeto del brazo, trataba de pensar en algún plan para evitar que la descubrieran.
– Shun–sama ¿se encuentra bien? – le pregunto por la forma en que se estaba comportando lo que provoco que se preocupara.
– Rhys, ¿la persona que estoy sujetando es Mary? – miro a su pequeño amigo viendo el desconcierto en su rostro, muy decidido empezó a caminar a la salida sin soltar el agarre, Rhys lo siguió aun sin comprender lo que hacía.
– ¡Sawako! – Escucho una voz gritando provocando que se detuvieran – ¿sucede alguna cosa?
– ¿eh? ¡No sucede nada! L-lo que pasa es que mi hermanito vino a visitarme – jalo al castaño para poder abrazarlo dando a entender que se refería a el – saldré unos momentos ¿puedes cubrirme? – y sin esperar una respuesta salió de la cafetería jalando a Shun y siendo seguidos por Rhys.
– Por poco y me descubren – una vez lejos al fin pudo relajarse – ¿¡cómo es posible que puedas ver atraves de mis ilusiones!? – le reclamo al joven castaño.
– ¿ilusiones? – estaba confundido.
Rhys se sorprendió cuando vio que aquella mujer de cabellos negros desaparecía mostrando en su lugar la silueta de una joven de mechones lilas – Mary-san cambio su apariencia gracias a sus llamas de la niebla – comento el pelirrojo recibiendo la atención de ambos jóvenes – pero ¿Por qué Shun–sama fue el único en ver atraves de ellas? Y ¿¡porque puede usar ese poder!?
– Ella tiene un gran dominio de sus llamas ya que las uso desde pequeña – los tres jóvenes voltearon el rostro viendo como un hombre azabache estaba apoyado en unos de los arboles – chaos – los saludo acercándose a ellos – Mary no te gustaría pertenecer a la famiglia de Shun – menciono Kegan sin dejar de mirarla incomodándola en el proceso al no conocer a esa persona.
– ¿Famiglia? – no entendía a lo que se estaba refiriendo.
– ¡Espera un momento Kegan! No permitiré que involucres a Mary en todo este asunto – objeto el joven de mirada café – además nos mandaste a ese lugar porque sabias que ella estaba ahí – aunque tenía curiosidad de saber porque estaba trabajando siendo menor de edad y más con una apariencia falsa.
– Revisa los anillos – le ordeno, ignorando sus quejas.
– ¿Q-Que? – se sorprendió ante esa orden, recibió un golpe seguido de un "no pienso repetírtelo", se sobo la parte afectada mientras abría la caja que contenía aun los seis anillos, sus ojos se abrieron en sorpresa a ver como uno de los anillos empezaba a brillar, una llama purpura – el anillo – murmuro antes de mirar a su amiga quien se encontraba un poco confundida.
– Dame– Shun debiste dar cuenta cuando fuiste el único de ver atraves de su ilusiones – declaro el azabache, sorprendiéndolo ya que era cierto.
– No estoy muy segura de lo que están hablando – interrumpió su conversación mientras se acercó a el – nunca pertenecí a una verdadera familia y no deseo tenerla – hablo seriamente – pero si Shun desea que pertenezca a su famiglia, aceptare – dijo decidida – además deseo estar cerca de este pequeño – agrego mientras empezaba a estrujar a Rhys, los demás veían aquello con una gotita sobre su cien ante las ocurrencias de la joven – ¿Por qué ese anillo tiene las mismas llamas que utilizo? – pregunto provocando que Shun cayera al piso.
– ‹‹Mary no sabes en lo que te metiste›› – pensó Shun mientras aún continuaba en el suelo mirando como Mary aun trataba de convencer a Rhys para que lo llamara "Nee–sama" olvidándose completamente de que debía volver a la cafetería.
– Vamos dos solo faltan cuatro – una pequeña e invisible sonrisa apareció en el rostro de Kegan, mientras veía a los tres chicos.
Mientras en un lugar apartado se encontraba una joven pelirroja y cabello rizado.
Había caminado por mucho tiempo, dejo su mochilera en el suelo mientras miraba a su alrededor – ¡Wao! No creí que existiera este lugar – estaba maravillada por la vista – aunque ¿Cómo llegue aquí? – Se preguntó mientras empezaba a reírse de sí misma por su despiste, se acercó a su mochilera sacando de esta una bolsa de dulces y empezaba a comérselos – jajaja creo que no importa por el momento, lo más importante es investigar – agarro su mochilera empezando a correr y comenzar su exploración.
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Notas del autor
¡Saludos a todas!
Después de mucho tiempo al fin puedo actualizar esta historia, deseo pedir disculpas por mi tardanza en serio lo siento pero me alegra saber lo bien aceptada que ha ido esa historia no creí que lo seria pero el ver sus comentarios me dieron ánimos de continuarla así que tal me quedo el capítulo como verán poco a poco irán apareciendo los guardianes de Shun y espero no tardar en el siguiente capítulo pido perdón a la creadora de mary si me salí de su personalidad aunque espero que no jejeje.
Bueno quiero agradecer a Roan Ab, XxShirogami18InorixX, Nicole o.0, angelacorus, AngieRoxas, Ari Kuma, Fraulein Skye, Sesumi, Karin0212 y Yali por haber comentado mi historia y por haberme dado sus fabulosos OCs para poder dar comienzo a esta historia.
Hiyori se despide pero antes un:
Adelanto: con la llegada del segundo guardián de Shun, Kegan les dará su primera misión para poder crear lazos entre ellos además de beneficiarse el mismo pero qué clase de misión les daría ¿la búsqueda de un objeto? ¿Una isla? ¿Los enemigos aun nos atacan? ¿Ustedes son novios? ¿Lograran encontrar lo que buscan o serán castigados por un tutor espartano? Además del encuentro con un nuevo personaje que alterara a los guardianes del Sol y Niebla, será posible que la nueva familia Vongola pueda llevarse mejor sin querer matarse entre ellos. Shun tendrá la suficiente paciencia para no querer matar a sus amigos.
Objetivo 3
Koizumi Tsukumo
– ‹‹›› –
