¡Hola! Muchas gracias por leer esta introducción. Como mencione este capitulo va de la mano con el anterior, este es el punto de vista de Sakura antes de darse cuenta de sus sentimientos por Shaoran.

El capitulo toma el nombre de este sentimiento, por que cuando haces algo que no sale del todo bien, terminas sintiendo que hiciste algo malo, te terminas sintiendo culpable. Aunque después uno se percata que fue lo mejor.

Esta escrito con un año de diferencia, así que que el estilo cambio un poco. El anterior era un poco más bromista, este es un poco más como Sakura "esperanzador". Al final, como mencione las cosas pasan por que son "inevitables"

Los personajes aquí presentados no me pertenecen, le pertenecen al ingenio de fueran míos estaría preguntando como le hace Sakura para mantenerse siempre tan positiva. O raptaría a Shaoran probablemente por ser tan dulce.

Muchas gracias por leer la introducción, sin más los dejo con esta visión de Sakura.

Acepto comentarios y sugerencias en las cajitas de abajo.


"Culpabilidad"

—Tic, toc, tic, toc, tic...

La única evidencia de vida en la habitación era el sonido del reloj. Era una cosa muy inusual el silencio que se cernía sobre ese cuarto, que generalmente estaba lleno de alboroto , ya fuera por un Kerberos jugando algún videojuego o por una chica a la que siempre se le hacía tarde para ir a la escuela.

Sin embargo esa chica, Sakura Kinomoto se encontraba ahora acostada boca abajo, en total silencio abrazada a una almohada.

Hacía pocas horas que , por increíble que pareciera ahora, le había revelado todos sus sentimientos a Yukito. ¿Qué le había contestado él? Que su cariño era parecido al de un hermano o algo semejante.

Una cosa era ser una niña, y la otra muy diferente creerse todo lo que le dijeran, estaba clarisímo que simplemente los sentimientos de Yukito no eran para ella, sin embargo no podía odiarle por que le correspondían a alguien a quien quería muchísimo y que llevaba su misma sangre, así que odiarle era algo imperdonable.

Pero por más que apartará sus pensamientos de ese rumbo, se sentía como una soberana tonta, algo así como "te entrego mi corazón para que lo cuides" y un "no gracias, pero ya tengo otro en mi poder".

No podía creer lo ciega que fue al no darse jamás cuenta de aquel sentimiento especial, era (ahora) demasiado obvio y ella jamás lo había notado. Se sentía "frus-tarada" de solo recordar su ingenuidad.

Shaoran siempre le remarcaba eso, que era alguien muy ingenua, pero el adjetivo nunca le había molestado hasta el momento de su espectacular rechazo. Shaoran... ahora que recordaba le debía a él el no haber llegado a su casa empapada en lágrimas, se había portado como todo un caballero queriéndola oír y consolándola, además lo que le había dicho era muy bello "encontrarás a alguien que de seguro te amará tanto como tu a él" esperaba que eso se cumpliera, pues no creía que su corazón pudiera resistir otra tarde como la que había pasado.

Se sentía ... mmm... ¿cuál sería la manera adecuada de describirlo?¡lo tenia !. Culpable.

Suponía que el sentimiento más cercano sería la culpabilidad, por que le provocaba vació, desolación y sobre todo una necesidad de reparo.

Muy culpable por conservar ciertos sentimientos que ya no le pertenecían, y por haber molestado a Shaoran tanto con sus confidencias, sin contar la culpabilidad por haber imaginado cosas que no existían y que era muy evidente que nunca había sido así.

Con Yukito sabía que no habría problemas, el sería feliz a pesar, con, y en contra de su culpabilidad, como ya lo había demostrado y como ella quería que sucediera, puesto que al fin y al cabo no era tan egoísta; pero con Shaoran era diferente, el no la debía ni la temía; es decir, el no tenía por que cargar con esa carga de sus sentimientos.

Además considerando el carácter que demostró cuando lo conoció de ser alguien cerrado, callado, frío y bastante egoísta entre otras cosas; sabía que probablemente le había constado un esfuerzo descomunal ser tan amable y bueno con ella, aunque...

Si tenía que ser sincera la actitud de Shaoran había cambiado mucho desde que ella se había hecho con las cartas Clow, a lo mejor él pensaba que podría hacerle daño con ese poder o algo parecido y comenzaba a "respetarla" por decir algo, o eso suponía por el paulatino (y a veces algo brusco) cambio positivo en su actitud. Ya no le gritaba, ya hasta le dejaba llamarle por su nombre y comenzaba a usar más el "Sakura" en lugar del frío "Kinomoto", y hacía otras cosas como soportar a Eriol.

Eso le hacía estar contenta, que no importara que pasase Shaoran era cada vez más abierto, caballeroso, gentil y amable con ella, hasta le empezaba a gustar ese cambio... jeje era un poco parecido a Eriol, pero se le notaba a leguas que no le salía tan natural como a este, es más se podía poner nervioso a la mención de que realizaba algo gentil o dulce y la motivación que tenía para tal acto no era muy clara.

Eriol era un caballero, pero Shaoran hoy le había demostrado lo que siempre supuso desde que le conoció: era más noble, dulce y gentil de lo que le gustaba admitir.

Su corazón todavía dolía, y creía que ya no podría palpitar otra vez de la misma manera, pero seguramente "todo saldría bien" y encontraría, si tenía fe, a la persona que "la amaría tanto como ella a él". Aunque el dolor era muy fuerte se imaginaba que si Shaoran estaba a su lado podría recuperar el animo. A lo mejor algún día lo entendería mejor (o comenzaría a entenderlo un poco), y esperaba que ese día ella pudiera hacer por él.

Miro el pañuelo que Shaoran le había entregado, y en ese momento deseó que Shaoran estuviera siempre allí con ese pañuelo para consolarla.

Fin