Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de S.M y la historia está basada en un dorama con el mismo título.
Summary: Bella escribe una carta con sus sentimientos para el chico que le gusta, pero se la da accidentalmente a Edward Cullen, el cual la obliga a que sea su esclava a cambio de no revelarla. Basada en un dorama.
Devil beside you
Capítulo 2: Confesión
Bella POV
—¡¿Su esclava?—Alice me miraba con incredulidad cuando le conté como Edward me había sobornado y ahora me había convertido en su esclava —es que se ha vuelto loco.
Estábamos en la cafetería de la universidad, necesitaba un descanso urgentemente y alguien con quien hablar de mi deplorable vida. Había sido una tarde muy dura, tener que soportar no solo a Edward soy el amo del mundo Cullen, sino también a la partida de babosos que lo seguían era peor de lo que creía.
—Si, esta loco pero no le tengo miedo. —le respondí con seguridad, bueno tal vez si que le tenía un poco de miedo, él podía hacer de mi vida un infierno de hecho estaba haciendo de mi vida un infierno o algo peor, podía hacer que me expulsaran o perjudicar mis notas.
—He escuchado que esos chicos son tan crueles porque él es así. —dijo Ángela.
—No quiero escuchar más sobre… -ya bastante tenía con mi sobrada imaginación.
—¡Deja de decir que no! Continua –me corto Alice.
Yo no quería saber cuál iba a ser mi futuro.
—Escuche que en la preparatoria, cuando tenía una chica en el blanco la acosaba constantemente y no paraba hasta conseguir lo que quería. —Dijo Ángela susurrando, para que nadie nos escuchara.
—Porque a mi —Este era el tipo de cosa que solo me ocurrían a mí en la vida. La mala suerte siempre me acompañaría.
—Porque eres una cobarde, por eso siempre te molestan —dijo Alice enfadada, pero tenía razón, yo era una persona bastante pacifica, no me gustaba pelearme con la gente y por eso siempre se metían conmigo, porque me veían como una simple mosquita muerta. —No te preocupes, yo recuperare tu carta.
—Alice eres la mejor, eres una gran amiga. —le dije dándole un abrazo, si Alice conseguía mi carta le haría un monumento y hasta la acompañaría todos los días al centro comercial.
Tal vez estoy exagerando un poco.
—Mientras yo este aquí nadie te molestara. —dijo ella muy segura, esperaba que esa seguridad le durara hasta cuando tuviera a Cullen frente a frente.
…dby…
—Deja de estar nerviosa Bella, Alice sabe lo que hace. —Ángela intentaba tranquilizarme, mientras que caminábamos por los pasillos desiertos del edificio de Artes de la Universidad, donde estaría Edward mi peor pesadilla Cullen.
—pero ¿Qué es lo que va hacer? —le pregunte yo aun nerviosa. Ángela abrió la boca para responder, pero no le dio tiempo ya que Alice se le adelantó.
—Hare que ese Edward me escuche con cuidado, le diré "Si no quieres sufrir… una horrible muerte…"
—¿Entonces qué? —Alice se quedo de piedra, Cullen había aparecido de la nada a una palmo de distancia de la cara de mi amiga, le sonreía con su famosa sonrisa torcida.
—No todos te tienen miedo Cullen —Le dije desafiante, luego mire a Alice incitándola a que continuase con mi defensa.
—A lo que me refiero es que convertiste a Bella es tu esclava y eso es un gran honor. —Alice estaba loca ¿un gran honor? Se suponía que tenía que recuperar mi carta —Por favor cuida bien de ella. A vences es un poco torpe y lenta, pero es muy buena tienes mi palabra. —Para rematar me entrega en los brazos del demonio. Sera traidora.
—¡Vamos! Tienes que trabajar. —Edward me agarro del brazo y me tironeo para que caminara junto a él.
—No hay duda de porque le llaman el príncipe de la seducción. —escuche que susurraba Alice.
—Es tan guapo. —Dijo Ángela con un suspiro.
—¡Sois unas traidoras! –les grite.
…dby…
Edward me tenia secuestrada en su clase de no de que de la música tomando sus apuntes, encima el profesor no parecía reparar en mi. Quería hacer algo para llamar su atención y que se diera cuenta de que yo no era de su clase y que tendría que estar en mi clase de Literatura Medieval. Pero tal como estaba rodeada de Edward y sus seguidores me era imposible.
—Señorita, usted no es de esta clase ¿acaso no dije que no quería oyentes en mi clase? —Hasta que por fin se dio cuenta. —por favor retírese.
—Si, me voy en este momento. —Me levante de mi sitio a toda prisa para aprovechar mi oportunidad de escapar, pero fui detenida por unos enormes brazos, Emmet. Que me obligo a tomar asiento otra vez.
—Profesor ella esta conmigo. —Dijo Edward, como si eso lo solucionase todo, miraba arrogante al profesor, desafiándole con la mirada.
—No hay excepciones para nadie.
—Vaya el profesor tiene agallas. —Dijo Felix creo.
—Vamos a darle otra oportunidad —Edward se burlaba del profesor sonriéndole desde su sitio. —yo Edward Cullen la traje aquí para que tome mis apuntes. —Dijo con voz firme, como si fuera su superior y debiera obedecerle.
—¿para que tome tus apuntes?—pregunto con incredulidad el profesor —¿alguien come por ti también? ¿Quién dices que eres?
—Edward Cullen. —dijo a coro la clase.
—Es decir, es hijo del director de la universidad. Idiota. Edward Cullen. —Le aclaro Felix.
—Serán todos idiotas —susurre—profesor será mejor que me vaya. —Añadí poniéndome de pie para salir de esa clase de locos.
—Señorita, será mejor que regrese a su lugar y tome buenos apuntes. —No me podía creer lo que había escuchado, el era un profesor debía hacerse respetar, pero claro se podía estar jugando su puesto de trabajo. Me senté de nuevo frustrada al lado de Edward. Toma buenos apuntes…
—Es inútil que intentes escapar —me susurro Edward —porque si quiero algo, nadie me lo impide.
—Y ¿que es lo que quieres? —pregunté.
—Nada, es solo diversión. Me gusta ver a las chicas frustradas.
…dby…
Después de tomar sus apuntes de todas las clases —lo cual fue bastante aburrido y desquiciante ya que no entendía nada de lo que decía el profesor— Edward me ordeno que le consiguiera algo para comer porque tenía hambre y debía hacer sus cinco comidas diarias. Así que tuve que salir del campus para poder conseguir la comida que el quería y además tuve que pagarlo con mi dinero porque él no tenia y deber como esclava era alimentarlo.
Como voy a desasearme de ese demonio
Deseaba con todas mis fuerzas encontrar una solución al problema en el que estaba, o que todo fuera un mal sueño y pronto despertaría en mi cama y regresaría a mi vida normal.
Iba tan distraída pensando en ideas para desasearme de Edward que no me di cuenta que alguien había puesto un pie para que tropezara con el, tirando al suelo la comida que llevaba en mis manos.
Mi vida apesta
—Pero que… —comencé a decir incorporándome del suelo cuando una chica rubia, alta y extremadamente guapa me interrumpió.
—¿Quién eres? ¿Quién permitió que una cucaracha como tu este cerca del príncipe? —La rubia me miraba con odio infinito. Pero que se creía ella que por ser una rubia que podría estar en la portada de una revista podía llamarme cucaracha.
—¿Qué príncipe? —Pregunte, conteniéndome para no insultarla.
—Edward, el príncipe de la seducción. —Genial, lo que me faltaba, tener que lidiar con las seguidoras de Edward.
—¿Príncipe? Ese no es un príncipe, es un demonio. —Le respondí, dejando en claro que no estaba cerca de el por gusto.
—Aunque quieras ser el nuevo juguete del príncipe, no vales nada. Se cansara muy pronto de ti. Así que te lo advierto aléjate de él.
—¿Qué? Ya es suficiente. Si no fuera porque ese tonto no me regresa mi carta ¡no tendría que estar haciendo todo esto! —Le respondí, no iba a permitir que ella me insultara por algo que yo no me busque.
—¿carta? —Le iba a responder que no era asunto suyo y que me dejara en paz, pero alguien me interrumpió.
—¡Hey! ¿Qué está pasando? —era Jasper, se veía un poco enfadado. La rubia no contesto nada y se fue con su caminar grácil. —¿Estas bien?—me pregunto una vez estuvimos solos.
—Estoy bien
—Le escuche a unos compañeros que un tal Cullen te obliga a hacer recados para él. —mi día no podía empeorar, yo no quería que él se enterara de todo esto, era tan humillante, pensara que soy una tonta y una cobarde.
—No es así… Hay una razón detrás de todo esto. —intente explicar.
—Aunque no sepa la razón. Si no quieres hacerlo sólo dile que no. —me dijo ayudándome a recoger todo lo que había tirado por culpa de la rubia.
Se preocupa por mí. —pensé.
Si le digo lo que siento entonces todo este problema se acabara.
Esa era la solución más rápida, Jasper se despidió y yo fui al encuentro de mi demonio personal para dejarle claro que ya no podía seguir jugando conmigo, cuando le dijera a Jasper que el me gustaba y le explicara lo de la carta, Cullen no tendría ninguna posibilidad de seguir con el juego y no tendría que verle más la cara de arrogante que tiene.
…dby…
Entre en el aula donde sabia que estaría Edward esperando por su comida, estaba sentado en la ultima fila al lado de la ventana sus manos descansaban en la parte trasera de su cabeza y el jugaba balanceando la silla hacia atrás, sus ojos se encontraron con los míos cuando cerré la puerta un poco mas fuerte de lo normal para llamar sus atención.
Camine con paso firme hasta llegar al sitio donde el se encontraba.
Me sonrió.
Se estaba burlando de mí, retándome con la mirada para que le dijera algo, para que me quejara.
Emmet sentado en la silla de enfrente nos miraba a los dos alternativamente.
—He decidido decirle lo que siento. Así que ya no podrás chantajearme. —le dije claramente mientras dejaba en la mesa la comida que me había encargado.
Me miro enarcando una ceja, aun sonriendo.
—¿Vas a confesarle tu amor al capitán del equipo de Basquetbol? ¿Estas segura de poder hacerlo? —se burlo el.
—¡Claro! Así que deja de chantajearme. —Le grite, me miro burlonamente una vez mas antes de dirigir su atención a la comida destrozada.
—¿Por qué el bocadillo está destrozado? Arruinaste mi merienda. —se quejo el.
—No me importa, ya no dejare que me ordenes cosas. Entendido. —con estas palabras me dirigí a la salida no iba a permitir que el tuviera la última palabra, ni el control de mi vida.
-Bella te estas pasando. —me dijo Emmet interponiéndose en mi camino, para impedir que me fuera.
—¡Muévete de mi camino! —le grite empujándolo a un lado.
Por fin libre del demonio.
…dby…
Estaba esperándole en unos de los pasillos que conducían al gimnasio, sabía que dentro de unos minutos empezaría su entrenamiento, he mencionado ya lo patético que resulta el hecho de que me sepa su horario mejor que el mío, él era el capitán del equipo y más de una vez me había quedado viéndole entrenar a escondidas, el simplemente era perfecto.
Solo espero que todo salga bien esta vez—pensé.
—¡Jasper! —le llame, aunque estaba de espalda, sabía perfectamente que era él, conocía muy bien su caminar grácil y su color de pelo, tan rubio.
—Hola Bella ¿ocurre algo? —Se le veía sorprendido de que yo estuviera esperándole.
Esta era mi oportunidad, tenia que decírselo ahora mismo o perdería todo el valor que llevaba infundiéndome a mi misma.
—Es que yo… tu… quería decirte… que… —tartamudee, estaba tan nerviosa, sentía que las mano me sudaban sin parar. —me gustas mucho desde hace tiempo.
Por fin dije, estaba sonrojada como un tomate, sentía toda la sangre concentrada en mi cabeza, en mi rostro. Estaba mirando al suelo incapaz de mirarle a la cara cuando escuche hermosa voz decir algo que mi corazón anhelaba más que cualquier cosa.
—Bella tú también me gustas.
Me invito a caminar con él hasta el gimnasio, nadie dijo nada en todo el camino, estaba tan feliz que me sobraban las palabras, por fin todo era perfecto.
—Pero si es la pareja perfecta.—alguien grito cuando doblamos el pasillo.
Había un montón de gente viendo la cartelera de la universidad, a que había venido el comentario de pareja perfecta, me temí lo peor.
Corrí hasta donde se encontraban todos, susurrando cosas entre ellos, todos se apartaron a mi paso.
Cuando vi la causa de todo, casi me desmayo.
La cartelera estaba llena de fotocopias de mi carta, carta en la cual aparecía mi nombre y el de Jasper.
Arranque la cartas de la cartelera y Salí corriendo en busca del culpable.
Porque tenía que empeñarse en hacerme miserable, yo no le había hecho nada a ese demonio.
—¡Bella! —escuche que Jasper me llamaba, pero seguí con mi camino, ahora no podía hablar con él, sentía tanta vergüenza, mas tarde le explicaría todo y le pediría una disculpa.
Cuando llegue a la aula en la que el siempre solía estar con sus amigos, abrí la puerta sin llamar, cuando Edward me vio se puso en pie rápidamente, me acerque a su sitio y no espere a que el soltara algún comentario, le pegue una bofetada.
—¿Pero qué haces? ¿Por qué me pegas? —Pregunto, parecía sorprendido, que esperaba que viniera a darle las gracias.
—Porque exhibiste mi carta ¿burlarte de mi te hace feliz? ¿Te hace sentir orgulloso? —Le pregunte —La verdad es que es triste y lamentable—continúe —porque…nunca has querido a nadie de verdad, así que no te importan los sentimientos de las demás personas. Las emociones de las personas no se pueden manipular —estaba a punto de llorar, peor un gran esfuerzo para contener mis lagrimas.
-Viniste aquí…¿sólo para hablar se esa tontería? —Dijo tomándome del cuello para acercarme a él. —Escucha, cuando quiero algo lo obtengo. Acéptalo. —Le aparte de un empujón y le tire las fotocopias que había arrancado a la cara para salir muy digna por la puerta de su clase.
…dby…
Caminaba sin rumbo alguno por el campus de la universidad, lo que le había dicho Edward fue muy duro, me sentía un poco arrepentida, pero él se lo tenía merecido por haber sido cruel.
Mi móvil sonó.
No quería hablar con nadie, pero el móvil no dejaba de sonar, mire la pantalla para ver quién era.
Alice, ella no dejaría de llamar hasta que no le contestara.
—¿Qué quieres Alice?
—Bella ¿estás bien? —Parecía muy preocupada —Estamos en la biblioteca, te estamos esperando —continuó.
—Alice ahora no puedo… —trate de justificarme pero ella me interrumpió.
—No me importa, nos vemos aquí. Bye.
Con Alice las cosas siempre eran así, tenias que hacer lo que ella dijera.
Cuando llegue a la entrada de la biblioteca, no era Alice la que me esperaba, ni Ángela, era El, Jasper.
—¡Bella!
—Lo siento tanto. No quería involucrarte en nada de esto. O causarte problemas. —Le dije —Esto es tan humillante.
Me sentía humillada, triste, deprimida. Seguro que Jasper ya no quería salir conmigo por avergonzarle delante de toda la universidad.
Mis lágrimas salieron sin poder evitarlo.
—No me molesta la carta. —dijo limpiando mis lagrimas, le mire. —Pero cuando lloras, no sé qué hacer. Hay personas en este mundo que trataran de lastimarte, pera hay personas que sufren porque tú estás sufriendo. —continuo.
El lo decía de verdad, yo le importaba y no me dejaría por la carta.
Su rostro se fue acercando al mío paulatinamente, no podía creer que por fin fuera a besar sus labios, y esto era real no era un sueño.
Ya estaba tan cerca de rozar sus labios, cuando el timbre de la universidad sonó, rompiendo la burbuja en la que nos encontrábamos.
—Tengo que ir a clase.—Dijo el separándose.
Me regalo una sonrisa antes de irse.
No dejare que Edward arruine mi vida. —Pensé.
Ahora todo era perfecto.
Llegue a mi casa con una gran sonrisa, estaba tan feliz.
Deje mis llaves en el recibidor y luego dance por el salón hasta llegar a la cocina donde se escuchaban ruidos de mi madre cocinando. Era como si flotara.
—Hola mama ¿porque tan feliz? —mi madre también estaba muy sonriente, se le notaba que estaba enamorada.
Mi madre me pidió que me sentara en una de las sillas que había en el pequeño comedor de la cocina.
—Bella tengo que decirte algo, estoy tan feliz, es como si no pudiera dejar de sonreír. Me siento como en las nubes. No pensé que me lo fuera a pedir tan pronto.
No entendía nada de lo que había dicho hablaba tan rápido y no dejaba de sonreír.
—¡Me voy a casar! —Grito de repente.
—¡¿Qué?
Notas de Allie
Hola a todos… bueno estoy muy feliz y contenta por la aceptación que ha tenido el Fic, espero seguir recibiendo RR.
Espero no decepcionar a las personas que ya se han visto el Dorama, también es uno de mis favoritos. Solo he modificado las personalidades de algunos personajes para que se adaptaran mejor a los de Crepúsculo.
Ejemplo: Esme(que es la madre de Bella) y Carlisle (que es el padre de Edward) son mas normales, aunque en el dorama sus padres están medio locos no veía los personajes de Esme y Carlisle así.
Bella es un menos tonta y Edward es menos macarra.
Olvide en el capitulo anterior agradecer a Hipatia, que beteo la primera parte del primer capitulo y me ha dado buenos consejos para escribir mejor.
Muchas gracias por vuestros Reviews espero que me dejéis mas comentarios.
Intentare actualizar todos los viernes, pero eso depende mucho del estado de animo, a veces me apetece escribir y a veces no, pero si sigo recibiendo tantos comentarios, alertas y favoritos, seguro que actualizare muy seguido.
Un beso.
Posd: Rebe , le daría publicidad al fic si tu te dignaras aescribir. XD.
