Disclaimer: Los personajes de Naruto no son de mi propiedad sino de su creador, el mangaka Masashi Kishimoto. Solo los utilizo para adaptarlos a la historia de Jessica Vidal, Aventuras con mis amigos. Las personalidades de los personajes pueden estar alteradas ya que es una adaptación, sino te gusta no lo leas, todo lo hago sin fines de lucro.
Advertencia: este libro contiende contenido sexual y palabras vulgares. Quien avisa no es traidor. Disfruten de la lectura.
CAPÍTULO 2
DOMINADA POR MIS AMIGOS
Sasuke inclinó su cabeza hacia la mía y nos besamos. Había hace pocos minutos tragado su semen pero a Sasuke no le importaba, ni tampoco que hubiese tragado el de su amigo, Naruto. Yo todavía podía sentir sus sabores en mi boca, pero Sasuke y yo nos besamos igual, su lengua jugando con la mía. Pensé que era un simple beso de despedida, que se levantaría de la cama y junto con Naruto irían a sus respectivos hogares y que esta noche que pasé con mis viejos amigos de la infancia se terminaría, pero no fue así. Sasuke puso sus dedos sobre uno de mis pezones y los apretó con delicadeza pero igual me dolieron. Mis pezones eran sensibles y no resistían demasiado contacto. Sólo una lengua y un leve lamido eran aceptables. Pensé en frenarlo cuando sentí su erección contra mis muslos.
Me sorprendí y levanté la mirada hacia su entrepierna. Estaba nuevamente duro. ¡Increíble! pensé. No habían pasado más de diez minutos desde que acabó dentro de mi boca y otra vez ya tenía una erección.
Miré también a Naruto, que continuaba moviendo sus dedos sobre mi abdomen. También él estaba poniéndose duro. No podía creer lo rápido que mis amigos se estaban calentando. Nos habíamos encontrado luego de varios años sin vernos y me lograron seducir sin que yo me pudiera resistir. Los había tragado a ambos por lo que yo ya estaba dispuesta a ponerle fin a la noche cuando para Sasuke y Naruto la diversión recién estaba comenzando.
Naruto fue moviéndose lentamente hacia mi entrepierna. Cuando sentí su aliento caliente en mi vagina ahí supe que ya había llegado a su objetivo. Sacó su lengua y la pasó a lo largo, lamiendo con lentitud a lo largo de mis labios. Comencé a gemir de placer, ayudado también por los pellizcos que Sasuke continuaba haciendo en mis pezones. Naruto metió sus manos bajo mi culo y tomó con fuerza mis nalgas y luego bajó sus labios contra mi vagina. Comenzó a lamer y chupar con fuerza mi clítoris.
Me estaba quedando sin aliento gracias a la habilidad de mi querido amigo. Sentía como el sudor volvía a recorrer mi cuerpo, como el placer volvía a tomar control de mí. Sasuke seguía pellizcándome pero también quería más. Sentí sus labios en mi cuello, alternando entre pequeños besos y mordidas con sus dientes solo haciendo que la ola de pasión aumentara.
Me iba dejar una marca en el cuello pero no me importaba. Creo que me estaba marcando, haciéndome suya, dejando en claro a cualquier hombre o mujer que me viera en los siguientes días que ya un hombre había hecho de las suyas conmigo. No me importaba; al contrario, sentía algo de orgullo al sentir como Sasuke perdía el control por la calentura que le provocaba y como eso hacía que una pasión animal surgiera de su cuerpo.
La lengua habilidosa de Naruto lamía toda mi vagina hasta que decidió entrar dentro de mí. Sin pedir permiso Naruto atacó el interior de mi vagina con su lengua, tratando de meterla lo más posible dentro. No era su miembro el que estaba dentro pero no me quejaba. Su lengua estaba haciendo un reemplazo muy digno, tan digno que sabía que era cuestión de tiempo hasta que alcanzase el clímax nuevamente.
Un poco más, pensaba. Más adentro, más fuerte... Los pellizcos de Sasuke eran continuos y no tenían piedad. Sus besos y mordidas en mi cuello me estaban volviendo loca. Comencé a gemir en forma desesperada, sintiendo la humedad en mi entrepierna y preparándome para lo que iba a venir. El orgasmo me llegó con una fuerza inusitada. Lancé un grito que sabía que despertaría a mis vecinos. Balbuceé algunas palabras incoherentes al sentir la potencia del orgasmo que recorría todo mi cuerpo. Cerré mis piernas expulsando a Naruto de mi interior y con mi mano empujé a Sasuke para que se alejase de mi cuerpo. Estaba demasiado sensible en ese momento y necesita un descanso de la estimulación sensorial que me afectaba.
Naruto y Sasuke se percataron de mi estado y comenzaron a acariciar mi cuerpo con calma. Naruto puso sus manos sobre mis muslos y les dio un suave masaje mientras que Sasuke acarició mi abdomen sensualmente a la vez que podía sentir su respiración en mi cuello.
Giré la cabeza y besé a Sasuke, poniendo mis manos alrededor de su rostro. El beso fue apasionado, producto de la calentura que todavía sentía por mis amigos. Mi lengua fue muy agresiva con Sasuke, que dejó que yo lo atacara sin oponer resistencia. Naruto comenzó a deslizarse por mi cuerpo y llegó a la altura de mi cabeza. Él también quería que lo besase y eso fue lo que hice. Se lo merecía por su trabajo en mi entrepierna. Su lengua sintió ahora el interior de mi boca cuando nos besamos con pasión.
Sabía estaba vez que no podía descansar demasiado. Sasuke y Naruto estaban aún calientes, con sus miembros todavía duros, tal como me lo hacían saber al tocar mis muslos y cadera con sus erecciones. Sasuke tomó la delantera al bajar hacia mi vagina y besarla. No necesitaba demasiada preparación para ingresar, Sasuke lo sabía muy bien. No importaba que haya sido su amigo Naruto quien me preparó; Sasuke sería el que me penetrase primero.
Naruto se resignó a la dulce espera besando con sensualidad mi cuello, mientras yo veía a Sasuke tomar su duro miembro entre sus manos y apuntó hacia mi entrada. La cabeza de su erección acarició los labios de mi vagina y yo gemí de placer, pero Sasuke se tomó su tiempo en ingresarla. Arriba abajo paso su miembro por sobre el exterior de mi vagina. ¿Qué estaba esperando? me pregunté. No necesitaba mi permiso; Sasuke sabía muy bien que yo lo quería adentro.
Pensé en preguntarle por se tardaba tanto cuando finalmente lo sentí dentro. Metió su miembro con lentitud dentro de mi interior. Podía sentir el calor que emanaba de su erección y lo dura que la tenía. Se estaba abriendo paso poco a poco, no porque quisiese sino porque sabía que era muy grande como para meterme su erección de una sola vez. Mi vagina se expandía con cada centímetro de su miembro que me penetraba. Mi apuesto amigo tenía mi cadera en sus manos mientras continuaba ingresando su erección. Escuchaba sus gemidos mientras él podía escuchar los míos. Esto era algo que los dos queríamos y que los dos estábamos disfrutando.
Faltaba poco, lo podía sentir. Ya no quedaba espacio libre en mi interior para Sasuke. Era demasiado grande para mí, no estaba acostumbrada a su tamaño. Al cabo de unos segundos que me parecieron eternos, sentí como sus bolas tocaban mi culo y su vello en mi vagina. Había logrado meter toda su erección dentro.
Sasuke no se quedó satisfecho con su logro sino que recién comenzaba la diversión. Lentamente comenzó a retirar su miembro de mi cuerpo y yo ya podía sentir el vacio que me dejaba, un espacio que ansiaba con prisa que volviese a llenar con su miembro. Sasuke volvió de nuevo a meterla hasta el fondo, una y otra vez, en un ritmo constante de penetración. Mi respiración comenzaba a agitarse, como la de Sasuke. Yo trataba de contener mis gemidos, pero Sasuke dejaba toda su calentura salir por su boca. Rugía y gruñía sin importarle la imagen de animal salvaje que proyectaba.
Con cada vez mayor rapidez Sasuke continuó el ataque de mi vagina. Abrí los ojos y pude ver como el sudor resplandecía en sus abdominales, como su respiración agitada hacía que su pecho se expandiese en forma constante. Pude ver esa cara de descontrol, una mirada de loca pasión que hacía saber a cualquier persona que nada lo detendría en este momento. Sasuke lanzó una leve mirada a Naruto y su amigo se movió a un costado.
Sasuke se abalanzó sobre mi cuerpo y pude sentir su pecho contra el mío y su respiración en mi oreja. Sasuke comenzó a morder mi cuello y yo comencé a gemir por el placer provocado. Sasuke se movía cada vez más rápido y por un instante quise que acabase dentro de mi. Tendría que haberle pedido que usase protección, pero no se me había ocurrido en ese momento y creo que aun si se me hubiese cruzado por la mente tampoco se lo hubiera pedido. No, pensé, quería sentirlo dentro de mí sin nada entre nosotros. Era mi amigo.
Además con lo cauta que era él no iba a acabar dentro de mi sin avisarme, ¿verdad?
Sasuke redujo la intensidad de su movimiento y retiró su miembro de mi vagina. Pensé que iba a acabar sobre mis pechos o sobre mi cara. Eso me hubiera gustado, pero no sucedió. Al contrario, Sasuke salió de mí para darle la oportunidad a Naruto de probarme. Que buen amigo que era, pensé. O quizá lo hizo solo porque sabía que estaba cerca de acabar y no quería que la noche se terminase tan temprano. Sasuke hizo un esfuerzo extrahumano al retirar su miembro con tal de poder seguir disfrutándome más tiempo.
Naruto se acercó a mi cuerpo y me tomó de la cintura. Quería que me diese vuelta y así lo hice. Me puse en cuatro sobre la cama, en la posición de perrito que sabía que tanto les gustaba a los hombres. Una linda posición para sentir a Naruto por detrás y a Sasuke por delante. Sasuke no tardo demasiado en acercar su miembro duro hacia mi boca y yo tampoco me tomé mucho tiempo en abrirla y poder saborearlo de nuevo. Su miembro sabía distinto esta vez; ahora tenía algo de mis jugos en su erección y eso me calentó aún más al saborearlo con mi lengua.
Naruto estaba detrás de mí y sabía que en cualquier momento me iba a penetrar. Ubicó la entrada a mi interior con la cabeza de su miembro y entró sin hacerme esperar. El miembro de Naruto también era grande como el de su amigo. Sasuke ya había ensanchado mi entrada cuando estuvo dentro por lo que Naruto tuvo mayor facilidad para ingresar.
Igualmente no le fue fácil tanto para él como para mí. Era grande y mi vagina tuvo que expandirse para darle la bienvenida.
Sasuke tomó mi cabeza y comenzó a usar mi boca. Creo que verlo a Naruto penetrándome desde atrás lo calentó mucho más y por eso no tuvo piedad conmigo. Movía su miembro dentro de mi boca con fuerza, llegando a mi garganta y dejándome sin respiración por unos segundos. No me importaba eso, me gustaba lo que estaba haciendo. Me hacía sentir muy sexy saber que mi amigo Sasuke estaba tan caliente conmigo que no podía controlarse, que no podía tranquilizarse y que tenía que penetrarme la boca con toda esa pasión.
Naruto era más tranquilo que su amigo pero tampoco demasiado. Tomándome de mis caderas Naruto me siguió atacando la vagina a la vez que yo sentía sus bolas golpearme el culo cada vez que tocaba fondo. Me hubiera gustado ver la imagen de mis dos amigos usándome a la vez, Naruto detrás de mí con su miembro duro en mi vagina y Sasuke delante, usando mi boca sin importarle nada.
Cada penetración de Naruto que tocaba fondo me empujaba hacia adelante, donde estaba esperando Sasuke con su erección en mi boca, quien también me empujaba con fuerza cada vez que llegaba a tocar mi garganta. Mis viejos amigos me estaban usando y yo estaba contenta con la situación. Quería ayudarlos a alcanzar nuevamente el orgasmo como ellos me ayudaron a mí hace unos minutos.
Naruto continuó con su penetración constante, cada vez más rápido y con más fuerza. Nuevamente se me cruzó por la mente la idea de que iba a acabar dentro de mi cuerpo y no sabía que sentir. ¿Acaso quería sentirlo dentro? Era mi amigo y eso era lo importante. Si Naruto quería acabar dentro entonces yo estaba feliz, y si quería acabar sobre mi culo o en cualquier otra parte de mi cuerpo yo también me iba a poner contenta. Igual no creía que Naruto fuese a hacer eso, él no era ningún tonto y sabía los riesgos que había si se corría en mi.
Escuché gruñir a Naruto y supe lo que iba a pasar. Naruto decidió sacar su pene y lo vertió en mi culo. La cabeza de su miembro se expandió y sentí los chorros de semen que salieron de su interior. Un semen caliente que pude sentir en mi trasero, varios chorros de placer dentro de mi cuerpo. Comencé a gemir y Sasuke removió su miembro de mi boca, dejándome en paz por unos segundos para poder expresar con mi boca el placer que sentía con Naruto. Fueron varios chorros de semen; no pude contarlos, eran demasiados. Me sentía llena con el regalo que me había dado. Naruto se dejó caer sobre mi espalda, cansado seguramente por todo el esfuerzo realizado para llegar a ese momento.
Sentí su cuerpo caliente sobre mi espalda. Su cabeza se acercó a la mía y me besó el cuello; yo giré la cabeza hacia atrás y le deje que me besase la boca. Ya había dejado demasiado semen en mi cuerpo; no creí que sus bolas tuvieran más en su interior. Siguió besándome un poco más, con su lengua jugando con la mía, hasta que finalmente frenó sus besos.
Naruto se acostó a mi lado y nos quedamos sonriendo y mirando a los ojos durante unos segundos. No era necesario decir nada; los dos habíamos disfrutado lo que habíamos hecho y no estábamos arrepentidos. Creo que incluso si hubiéramos querido hablar no sabríamos que decir.
¿Gracias? ¿Por qué no lo hicimos antes? ¿Y ahora que va a pasar? No, lo mejor era quedar en silencio, disfrutando de un tierno momento juntos y dejar para mañana esas otras cuestiones.
Sasuke seguía al pie de la cama con su erección bien dura. Me había olvidado de su presencia luego de haberlo dejado de chupar para prestar toda mi atención a su amigo Naruto. Ahora Sasuke se estaba impacientando y no podía esperar más. Levanté la mirada y me incliné hacia él para volver a tragar su miembro pero Sasuke tenía otras intenciones. Lo que acababa de hacer Naruto conmigo le hizo recordar a Sasuke que mi vagina se sentía mejor que mi boca.
Subió a la cama y fue detrás de mí en busca de penetrarme nuevamente. Levanté el culo para darle un mejor acceso pero esta vez deje mis pechos y cabeza en la cama. Sasuke tomó mis caderas en sus manos y me acomodó mejor para cuando me volviese a montar. Por un momento dude de si iba a penetrarme otra vez. Pero Sasuke no tuvo ningún problema en penetrarme con su miembro duro, cosa que agradecí enormemente quería volverlo a sentir.
Sasuke no tuvo piedad conmigo sino que comenzó a moverse cada vez con mayor velocidad y fuerza, sin esperar a que me acostumbrase a su tamaño. Con sus manos en mi cadera, Sasuke empujaba su erección con todo su cuerpo hacía el mío, sabiendo que yo no podía escapar, aun si quisiese. Nuestros gemidos comenzaron a tomar volumen con cada penetración profunda que Sasuke lograba alcanzar. Me estaba quedando sin aliento de tanto placer que estaba recibiendo. Sasuke se había convertido en un animal nuevamente, montándome con su erección y penetrándome con una pasión descontrolada. Sentí como sus manos dejaban mi cadera y se movían hacia mis nalgas.
Las estaba masajeando, sintiéndolas con las manos. En forma inesperada sentí como su mano me dio una nalgada sobre mi culo.
—Ay...— grité pero Sasuke volvió a azotar otra vez mis nalgas. Esta vez no grité; no quería que Sasuke se detuviese, me estaba gustando sentir sus varoniles y fuertes manos sobre mi culo. Sasuke volvió otra vez a golpear mi culo con su mano mientras continuaba penetrándome con su miembro duro. La situación era confusa: el dolor y el placer se confundían en una misma emoción. Me gustaba como me estaba dando duro, me gustaba como su erección estaba atacando sin consideración mi vagina. Este era un sexo animal, pasional, tal como debería ser.
Sasuke dejó de darme nalgadas y respiré aliviada por un instante. Me gustaba pero también me dolía. Un descanso a mis nalgas me haría bien. Sin embargo Sasuke no se tomó descanso y movió su mano hacia mi ano.
Mi otro agujero estaba libre y Sasuke no podía ignorarlo. Pasó su dedo por sobre la entrada y trató de meterlo pero no pudo. Sentí como lo retiró y pensé que había cambiado de opinión pero no fue así. Tomó algo de los jugos que brotaban de mi vagina para lubricar su dedo y volvió a intentarlo. Esta vez tuvo éxito y pude sentir como mi culo le dio permiso a su dedo a entrar hasta el primer nudillo.
Era una sensación rara aunque no fue la primera vez que experimenté con un dedo ahí dentro. Uno de mis primeros novios lo había intentado aunque yo en esa oportunidad era demasiado joven como para apreciar lo que había hecho. Me había enojado con él por haber intentado hacer una cosa tan pervertida con mi culo. Mi ex novio terminó desistiendo y nunca más volvió a intentarlo.
Sasuke siguió jugando con mi entrada anal, tratando de meter lo más que podía su dedo en mi interior. De a poco lo iba logrando y yo sentía con cada vez más placer su intrusión. Continuaba igual mi amigo con su miembro duro llegando a lo más profundo de mi vagina, no distrayéndose por lo que hacía con su dedo. Podía hacer las dos cosas a la vez y yo también podía disfrutar ambas. Por un momento pensé en tomar en mi boca al miembro de Naruto pero él estaba mirándome con calma y no tenía intenciones de participar. Había quedado agotado por lo que habíamos hecho en esta última hora y se merecía un descanso. Sasuke sin embargo seguía penetrándome con un nivel de energía como si recién hubiese comenzado.
El dedo de Sasuke seguía haciendo de las suyas en mi culo hasta que Sasuke se frenó en seco. Sacó su erección de mi vagina y se agachó hasta poner su cara a centímetros de mi culo. Fue removiendo de a poco su dedo y me sentí vacía sin poder sentir ni su miembro ni su dedo dentro de mí. Empuje mi culo hacía atrás para hacer contacto con su rostro como una forma de indicarle que vuelva a trabajar, que no podía detenerse en ese momento.
Sasuke entendió el mensaje y tomó con sus manos mis nalgas y las abrió, dejando así mi entrada trasera a la vista. Ahora podía observar con detalle mi ano pero Sasuke no quería solo mirar sino que bajó su rostro sobre mi culo. Lo primero que sentí fue el aire caliente de su respiración pero eso duro solo un segundo. Su lengua rápidamente salió de su boca y entró en contacto con mi agujero. No me esperaba que hiciera eso pero no me opuse. Comenzó a mover su lengua por los alrededores durante un buen rato, haciéndome cosquillas pero dándome una sensación nunca antes experimentada.
Al cabo de un tiempo su lengua intentó entrar por mi agujero. Simplemente la punta de su lengua fue suficiente para que comenzase a gemir de locura por lo que Sasuke me estaba haciendo detrás. Mi respiración se iba incrementando con cada lamida que me daba ahí.
Sasuke presionó su rostro sobre mi culo para poder alcanzar más profundidad con su lengua. Mi cuerpo no aguantó más y comencé a temblar por el orgasmo que recorría mi cuerpo. Sasuke había logrado que acabase con su experta lengua en mi culo. Si hubiese estado parada hubiese colapsado en el suelo por las sensaciones que recorrían dentro de mí. El estremecimiento de mi cuerpo fue lentamente dejando paso a la calma a la vez que Sasuke dejaba de lamerme en el culo.
Sasuke sin embargo no me dio descanso alguno. Al sentir la cabeza de su miembro aún duro en mi ano ahí me di cuenta que mi viejo amigo estaba preparando mi otro agujero para penetrarme. Quería metérmela por el culo, mi amigo pervertido, y yo no iba a decirle que no. Si eso era lo que quería hacer, entonces eso era lo que iba a suceder. Tampoco estaba yo con la energía suficiente para frenarlo. El orgasmo que su manipulación anal había causado me había dejado muerta sobre la cama. Sasuke se merecía penetrarme por el culo o por donde quisiera por el orgasmo que me había otorgado.
Esta vez Sasuke tuvo conciencia de que mi culo no era como mi vagina y comenzó a ingresar con calma y lentitud. Admiraba el control que tenía en ese momento. Suponía que la pasión y calentura que tenían iban a hacer que no tuviese ninguna consideración por mí pero no fue así. La lubricación de mi vagina fue suficiente para que Sasuke invadiese mi culo. Centímetro a centímetro fue penetrándome con su gran erección. El dolor era mucho, pero yo era fuerte, podía soportarlo. Tomé las sabanas de la cama con mi mano y apreté con fuerza, a la vez que en mi rostro seguramente se podía ver el dolor que me estaba provocando Sasuke con su miembro duro.
Naruto se apiado de mí y puso una mano en mi espalda y comenzó a masajearme. Luego acercó su rostro al mío y me besó en la mejilla. Era una actitud muy tierna y la aprecié mucho. Me hizo sentir mejor y el dolor lentamente fue desapareciendo. Sasuke, por su parte, continuó con su ataque anal. No sabía cuánto tiempo más podía soportar su miembro dentro de mi culo ni cuantos más centímetros faltaban aún. Cuando pensaba que lo peor ya había terminado Sasuke seguía todavía metiendo más y más centímetros de su miembro dentro de mí.
Al cabo de un tiempo que me pareció interminable sentí por fin su vello púbico en mi culo y supe que Sasuke lo había logrado. Yo también lo había logrado, había superado la prueba y lo acepté por completo en mi interior. Sasuke se tomó unos segundos para disfrutarme dentro y luego comenzó a retirar su miembro, para volver a meterlo nuevamente, una y otra vez. La sensación era distinta a cuando lo tenía en mi vagina; Sasuke parecía mucho más grande aquí pero el placer era el mismo. Una indescriptible sensación de estar llena, de sentir que no necesitaba nada más en el mundo que lo que estaba sintiendo en ese momento. La erección de Sasuke era todo lo que yo quería.
Naruto continuó acariciándome la espalda y besándome mientras Sasuke continuaba con su continuo ataque a mi culo. Los gruñidos de Sasuke se mezclaban con mis gemidos de placer y mis gritos de dolor.
Eran ruidos obscenos que nuevamente pensé que despertarían a mis vecinos. Quizá ya estaban despiertos y estaban escuchando todo lo que habíamos hecho esa noche. No me importaba nada, sin embargo, en ese momento. Podrían venir a mi dormitorio y tratar de detenernos, pero eso sería imposible. No había forma de separarnos hasta que Sasuke acabase dentro de mí, como sabía que iba a hacer.
Sasuke continuó con su penetración, cada vez más rápido que antes. Sus manos agarraban con fuerza mis caderas cada vez que ingresaba dentro de mi interior. Con un rugido propio de un animal Sasuke me penetró con fuerza nuevamente y supe que iba a ser la última vez, al menos por esa noche. Sentí varios chorros de semen caliente en mi culo.
Había acabado dentro de mi culo, mientras que Naruto lo había hecho fuera de él. La sensación de su semen en mi culo era única; nunca había sentido algo así dentro de mi ano. Creo que Sasuke me había vuelto en una fanática del sexo anal. Me arrepentí por un momento de haber rechazado a mi ex novio por haber intentado hacer lo mismo que ahora Sasuke acababa de hacer. Todas esas oportunidades perdidas de haber experimentado un placer anal único. Pero ya era tarde para lamentos, ahora estaba acostada en la cama, boca abajo, disfrutando del miembro de Sasuke y de su semen caliente dentro de mi culo.
Sasuke terminó retirando su miembro y se acostó en la cama. Estaba muy cansado, lo podía notar en su respiración. No era sorpresa; había hecho un trabajo muy duro durante varios minutos para poder ganarse la oportunidad de acabar dentro de mi culo. Me moví un poco hacia él y lo besé en la boca. Le estaba agradeciendo por lo que me había hecho.
Sasuke no tenía mucha energía pero respondió al beso con su lengua y nos besamos durante unos segundos.
Ahora si la noche había terminado. Mis dos amigos estaban exhaustos, como yo. Era imposible continuar con esta noche de placer. Me quedé pensando en que sucedería ahora. ¿Se quedarían a hacerme compañía durante la noche o volverían a sus casas? Sasuke fue el primero que actúo, al cambiar de posición y acomodarse con una almohada bajo su cabeza. Me miró a los ojos y con su mirada entendí lo que quería decir.
Me acerqué a Sasuke y puse mi cabeza sobre su pecho. Naruto entendió lo que estaba sucediendo y se aproximó a mi cuerpo, apoyándome por atrás y poniendo su brazo por sobre mi abdomen. Traté de disfrutar la sensación de nuestros cuerpos juntos pero el cansancio pudo más y me quedé dormida pensando de lo que había experimentado esa noche con mis amigos.
