CAPITULO PRIMERO
"MUERTA, DE AQUÍ A LA ETERNIDAD"
Reaparecieron en una oscura habitación, en cuanto llegaron, Lina sintió la mirada fija de tres personas.
- Así que tu eres Lina Inverse. Bien, ¿que se te ofrece? - inquirió Dynast Grauscherra, el señor de los hielos.
- Quiero unirme a ustedes
- ¿Se puede saber por que? - preguntó Deep Sea Dolphin, fingiendo desinterés.
- Los dioses acabaron con mi gente, y lo hicieron solo porque no aceptamos ayudarlos en la guerra que tienen contra ustedes. Nosotros, los humanos, no teníamos nada que ver en ello y no queríamos muertes en vano. Pero los dioses creyeron que si no les ayudábamos estábamos en su contra y bajaron a nuestro mundo a destruirlo - explicó Lina, su voz sonaba vacía.
- Entonces, ¿qué tenemos que ver nosotros? - dijo interesándose aun mas, Zelas Metallium, la Señora de las Bestias.
- Ustedes desean acabar con los dioses, y ahora, ese es mi propósito. Por ello, quiero unirme a su causa.
- Pero si eres un simple ser humano, ¿qué oportunidad tienes contra los dioses?
- Dynast tiene razón, de seguro no resistirás mas que el primer ataque.
- Dynast, -Lina ignoró el comentario de Dolphin- se que puedes transformar a un humano en mazoku.
- JAJA. JAJAJAJA La pequeña humana quiere ser un mazoku, que irónico. ¿ no fuiste tu quien rechazo la invitación de Garv? - Dolphin no parecía muy convencida, pero Lina no hizo nada por defender su punto.- y si decidiéramos ayudarte - dijo finalmente- ¿qué ganamos nosotros? -
Dolphin la miró fijamente. Lina le sostuvo la mirada, luego miró a Dynast y por ultimo a Zelas.
- Mi obediencia y servicios, hasta el fin de mis días.
- Serás mi general - sentencio Dynast- la anterior murió hace años y tienes poder suficiente como para reemplazarla. - Lina se inclinó ante Dynast.
- Te lo agradezco
- Como sabes, para convertirte en mazoku, primero debes morir. -Lina asintió. - y no puede revertirse.
- Eso... también lo se.
- Acércate.
Lina se acercó hacia Dynast, quien hizo aparecer la Dulfoga, aquella espada que había obsequiado a Sherra y que luego de su muerte había regresado a sus manos.
Dynast empuño la espada y la enterró con fuerza en el pecho de Lina, la sangre comenzó a manar rápidamente. La espada emitía una aura negra y la sangre que corría por el filo, antes roja, ahora se teñía de un púrpura muy oscuro.
- Tu nombre será Lina Grauscherra. - Al decir esto, el cuerpo de Lina Inverse, quiero decir, Lina Grauscherra, cayó sin vida entre los brazos de su nuevo señor.- Xellos, cambia su ropa y avísame cuando despierte.
Xellos miro a Zelas quien asintió y luego fue por el cuerpo de Lina.
- ¿Cuando atacaremos? - preguntó maliciosamente Dolphin.
Cuando Lina despertó, sintió que todo era diferente, vio su nuevo atuendo, no estaba tan mal, podía sentir el poder demoníaco recorriendo sus venas, sonrió tristemente, ya no era humana, pero aun conservaba algunas emociones. Lo había hecho por sus amigos, por ellos y por todos los que murieron en esa guerra iniciada por los ryozokus. Lina acabaría con ellos y luego, si era necesario, con los mismos mazokus que le habían ayudado. Si, pensaba traicionarlos, ¿por qué no? Después de todo, ellos no eran nada para ella, no tenia interés especial por ellos, tal vez por Xellos, pero no era demasiado, y siempre podía dejarlo con vida.
- Lina - la voz de Xellos la saco de sus pensamientos.
- Dime.
- Dynast quiere verte.
- Voy de inmediato.
- Y Lina...
- ¿Qué?
- ¿Te arrepientes?
- Solo de haber nacido.
- Espero que no hables en serio.
- No lo se.
- ¿Lina?
- ¿Si?
- ¿Tienes alguna idea de cómo enfrentarte a los ryozokus?
- Si, así es.
- Dinos entonces - apuró Zelas.
- Aqua fue destruida por Garv; Bulevazard ya no tiene sirvientes y contamos con que los dragones dentro de la barrera no sirven a ningún dios.
- ¿Cuál es tu punto?- dijo Dolphin, algo exasperada.
- Que los sirvientes de Ciphied son pocos e inútiles, si mandan a sus sirvientes menores contra ellos, ustedes podrán concentrarse en el mismo Ciphied.
- Suena lógico y sencillo, pero ¿qué hay del Caballero de Ciphied?
- De Luna, me encargo yo.
- Si no me equivoco, era tu hermana, ¿verdad?
- Tu lo haz dicho, ERA mi hermana. Ya no soy humana y ella dejó de serlo hace mucho, somos enemigas juradas, aunque ella no sabe que aun estoy con vida. - el tono de voz de Lina descendió al decir las ultimas palabras.
- Bien, comprendo. Si es lo que quieres, lo tendrás. Pronto te darás cuenta lo delicioso que es la venganza y ya no querrás detenerte - Dynast sonrió misteriosamente, Lina solo asintió, parecía no haber escuchado una palabra de Dynast, estaba perdida en sus pensamientos.
- ¡¡MALDICIÓN!!! Ningún ataque ha dado resultado.
- ¡¡Lina!! ¿qué haremos?
- No lo se Amelia, solo se me ocurre una forma de derrotarlos.
- No estarás pensando en el Giga Slave, ¿verdad? - Zel parecía preocupado, Lina solo bajó la mirada.
- No hay otra opción.
- ¡¡Lina!! - el grito de Gourry llamó su atención - ¿ esa no es Luna, tu hermana?
- ¡¡Si!! Es ella, pero ¿qué hace aquí?
- ¡¡Que bien!!! ¡¡Viene a ayudarnos!! - exclamo ingenuamente Amelia.
- Me temo que no, creo que vino a acabar con nosotros en nombre de Ciphied.- Lina tenia fija la mirada en la lanza de su hermana, ella sabia bien que solo podía usarla en un asunto oficial, y ese era uno.
- Pero ella es tu hermana. - insistió Amelia.
- Lo siento, pero Lina tiene razón, Ciphied me envió a...- Luna bajó la mirada.
Lina, apretó sus puños, luchar contra un dragón o un mazoku era una cosa, pero otra muy distinta era enfrentarse a alguien con su misma sangre, a su hermana. Gourry la miró, luego aparto la mirada, para fijarla en Luna, quien se acercaba lentamente a ellos.
- Yo me enfrentare a ella.
- Gourry, espera, no vayas. - Lina intento detenerlo inútilmente.
- Lina, ¿sucede algo? - Xellos la trajo al presente.
- Solo me preparaba para la batalla -Lina sonrió tristemente, pero segura de lo que estaba haciendo.
- Dynast quiere que aprendas a usar tus nuevas habilidades.
- Bien, y que debo hacer.
- Primero una clase practica, luego un combate contra mi.
- Suena bien.
- Vendré por ti al medio día. - Diciendo esto, Xellos se desvaneció en el aire.
Lina caminó hacia el balcón, Wolf Pack Island era enorme, al igual que el palacio de Zelas; ambos eran tenebrosos y fríos, antes no hubiese entrado ahí por nada, pero eso era antes. Ahora le parecía un lugar agradable; cerró los ojos, una lagrima rodó por su mejilla, sus puños estaban apretados, sintió impotencia.
- Zel, por favor, cuida de Lina, no dejes que invoque el Giga Slave.
- Pero... esta bien, cuenta con ello amigo.
- ¿Zel, Gourry, de que hablan?
- Te quiero mucho Lina, ¡¡hasta pronto!! - Gourry, se alejó corriendo, Lina no se movió, al ver que se disponía a luchar contra Luna, corrió en su dirección, pero Zelgadis le bloqueó el camino.
- ¿Qué haces? Tengo que ayudarlo.
- Lo siento Lina, se lo prometí.
- ¿No te das cuenta? ¡¡Gourry no quiere que te enfrentes a tu hermana!! - dijo Amelia al tiempo que sus ojos comenzaban a salir abundantes lagrimas.
- ¿Pero y el? No quiero perderlo.
Lina trató de evadir a Zelgadis y acercarse a Gourry, pero Zel la sujeto fuertemente por el brazo para luego inmovilizarla.
- Ya te dije que me dejaras ir.
- ¡¡OH, POR DIOS!!! - el grito de Amelia llamó la atención de ambos.
Los ojos de Lina se abrieron exageradamente al ver la lanza del caballero de Ciphied, por que desde ese momento Luna dejó de ser su hermana, atravesar el cuerpo del espadachín. Lina cerró sus ojos y comenzó a recitar.
- Por el ser que flota en el mar del caos, por la reina dorada de la oscuridad...
- ¡¡No, no lo harás!! - Zelgadis, que aun sujetaba a Lina, invoco el hechizo de sueño y la pelirroja cayó entre sus brazos al tiempo que una lagrima recorría su rostro. - Silphiel, quédate con ella por favor. Eres la única que puede protegerla. - Silphiel asintió y recostó a Lina en el suelo.
De pronto sintieron una explosión muy cerca, Silphiel inmediatamente extendió un campo de fuerza. Cuando el humo se disipó, pudieron ver como Luna se acercaba mas a ellos.
Entonces Philia decidió enfrentarse a ella...
NOTA DE LA AUTORA: lo mismo de antes, espero sus comentarios!!
rinita_inverse@yahoo.com
"MUERTA, DE AQUÍ A LA ETERNIDAD"
Reaparecieron en una oscura habitación, en cuanto llegaron, Lina sintió la mirada fija de tres personas.
- Así que tu eres Lina Inverse. Bien, ¿que se te ofrece? - inquirió Dynast Grauscherra, el señor de los hielos.
- Quiero unirme a ustedes
- ¿Se puede saber por que? - preguntó Deep Sea Dolphin, fingiendo desinterés.
- Los dioses acabaron con mi gente, y lo hicieron solo porque no aceptamos ayudarlos en la guerra que tienen contra ustedes. Nosotros, los humanos, no teníamos nada que ver en ello y no queríamos muertes en vano. Pero los dioses creyeron que si no les ayudábamos estábamos en su contra y bajaron a nuestro mundo a destruirlo - explicó Lina, su voz sonaba vacía.
- Entonces, ¿qué tenemos que ver nosotros? - dijo interesándose aun mas, Zelas Metallium, la Señora de las Bestias.
- Ustedes desean acabar con los dioses, y ahora, ese es mi propósito. Por ello, quiero unirme a su causa.
- Pero si eres un simple ser humano, ¿qué oportunidad tienes contra los dioses?
- Dynast tiene razón, de seguro no resistirás mas que el primer ataque.
- Dynast, -Lina ignoró el comentario de Dolphin- se que puedes transformar a un humano en mazoku.
- JAJA. JAJAJAJA La pequeña humana quiere ser un mazoku, que irónico. ¿ no fuiste tu quien rechazo la invitación de Garv? - Dolphin no parecía muy convencida, pero Lina no hizo nada por defender su punto.- y si decidiéramos ayudarte - dijo finalmente- ¿qué ganamos nosotros? -
Dolphin la miró fijamente. Lina le sostuvo la mirada, luego miró a Dynast y por ultimo a Zelas.
- Mi obediencia y servicios, hasta el fin de mis días.
- Serás mi general - sentencio Dynast- la anterior murió hace años y tienes poder suficiente como para reemplazarla. - Lina se inclinó ante Dynast.
- Te lo agradezco
- Como sabes, para convertirte en mazoku, primero debes morir. -Lina asintió. - y no puede revertirse.
- Eso... también lo se.
- Acércate.
Lina se acercó hacia Dynast, quien hizo aparecer la Dulfoga, aquella espada que había obsequiado a Sherra y que luego de su muerte había regresado a sus manos.
Dynast empuño la espada y la enterró con fuerza en el pecho de Lina, la sangre comenzó a manar rápidamente. La espada emitía una aura negra y la sangre que corría por el filo, antes roja, ahora se teñía de un púrpura muy oscuro.
- Tu nombre será Lina Grauscherra. - Al decir esto, el cuerpo de Lina Inverse, quiero decir, Lina Grauscherra, cayó sin vida entre los brazos de su nuevo señor.- Xellos, cambia su ropa y avísame cuando despierte.
Xellos miro a Zelas quien asintió y luego fue por el cuerpo de Lina.
- ¿Cuando atacaremos? - preguntó maliciosamente Dolphin.
Cuando Lina despertó, sintió que todo era diferente, vio su nuevo atuendo, no estaba tan mal, podía sentir el poder demoníaco recorriendo sus venas, sonrió tristemente, ya no era humana, pero aun conservaba algunas emociones. Lo había hecho por sus amigos, por ellos y por todos los que murieron en esa guerra iniciada por los ryozokus. Lina acabaría con ellos y luego, si era necesario, con los mismos mazokus que le habían ayudado. Si, pensaba traicionarlos, ¿por qué no? Después de todo, ellos no eran nada para ella, no tenia interés especial por ellos, tal vez por Xellos, pero no era demasiado, y siempre podía dejarlo con vida.
- Lina - la voz de Xellos la saco de sus pensamientos.
- Dime.
- Dynast quiere verte.
- Voy de inmediato.
- Y Lina...
- ¿Qué?
- ¿Te arrepientes?
- Solo de haber nacido.
- Espero que no hables en serio.
- No lo se.
- ¿Lina?
- ¿Si?
- ¿Tienes alguna idea de cómo enfrentarte a los ryozokus?
- Si, así es.
- Dinos entonces - apuró Zelas.
- Aqua fue destruida por Garv; Bulevazard ya no tiene sirvientes y contamos con que los dragones dentro de la barrera no sirven a ningún dios.
- ¿Cuál es tu punto?- dijo Dolphin, algo exasperada.
- Que los sirvientes de Ciphied son pocos e inútiles, si mandan a sus sirvientes menores contra ellos, ustedes podrán concentrarse en el mismo Ciphied.
- Suena lógico y sencillo, pero ¿qué hay del Caballero de Ciphied?
- De Luna, me encargo yo.
- Si no me equivoco, era tu hermana, ¿verdad?
- Tu lo haz dicho, ERA mi hermana. Ya no soy humana y ella dejó de serlo hace mucho, somos enemigas juradas, aunque ella no sabe que aun estoy con vida. - el tono de voz de Lina descendió al decir las ultimas palabras.
- Bien, comprendo. Si es lo que quieres, lo tendrás. Pronto te darás cuenta lo delicioso que es la venganza y ya no querrás detenerte - Dynast sonrió misteriosamente, Lina solo asintió, parecía no haber escuchado una palabra de Dynast, estaba perdida en sus pensamientos.
- ¡¡MALDICIÓN!!! Ningún ataque ha dado resultado.
- ¡¡Lina!! ¿qué haremos?
- No lo se Amelia, solo se me ocurre una forma de derrotarlos.
- No estarás pensando en el Giga Slave, ¿verdad? - Zel parecía preocupado, Lina solo bajó la mirada.
- No hay otra opción.
- ¡¡Lina!! - el grito de Gourry llamó su atención - ¿ esa no es Luna, tu hermana?
- ¡¡Si!! Es ella, pero ¿qué hace aquí?
- ¡¡Que bien!!! ¡¡Viene a ayudarnos!! - exclamo ingenuamente Amelia.
- Me temo que no, creo que vino a acabar con nosotros en nombre de Ciphied.- Lina tenia fija la mirada en la lanza de su hermana, ella sabia bien que solo podía usarla en un asunto oficial, y ese era uno.
- Pero ella es tu hermana. - insistió Amelia.
- Lo siento, pero Lina tiene razón, Ciphied me envió a...- Luna bajó la mirada.
Lina, apretó sus puños, luchar contra un dragón o un mazoku era una cosa, pero otra muy distinta era enfrentarse a alguien con su misma sangre, a su hermana. Gourry la miró, luego aparto la mirada, para fijarla en Luna, quien se acercaba lentamente a ellos.
- Yo me enfrentare a ella.
- Gourry, espera, no vayas. - Lina intento detenerlo inútilmente.
- Lina, ¿sucede algo? - Xellos la trajo al presente.
- Solo me preparaba para la batalla -Lina sonrió tristemente, pero segura de lo que estaba haciendo.
- Dynast quiere que aprendas a usar tus nuevas habilidades.
- Bien, y que debo hacer.
- Primero una clase practica, luego un combate contra mi.
- Suena bien.
- Vendré por ti al medio día. - Diciendo esto, Xellos se desvaneció en el aire.
Lina caminó hacia el balcón, Wolf Pack Island era enorme, al igual que el palacio de Zelas; ambos eran tenebrosos y fríos, antes no hubiese entrado ahí por nada, pero eso era antes. Ahora le parecía un lugar agradable; cerró los ojos, una lagrima rodó por su mejilla, sus puños estaban apretados, sintió impotencia.
- Zel, por favor, cuida de Lina, no dejes que invoque el Giga Slave.
- Pero... esta bien, cuenta con ello amigo.
- ¿Zel, Gourry, de que hablan?
- Te quiero mucho Lina, ¡¡hasta pronto!! - Gourry, se alejó corriendo, Lina no se movió, al ver que se disponía a luchar contra Luna, corrió en su dirección, pero Zelgadis le bloqueó el camino.
- ¿Qué haces? Tengo que ayudarlo.
- Lo siento Lina, se lo prometí.
- ¿No te das cuenta? ¡¡Gourry no quiere que te enfrentes a tu hermana!! - dijo Amelia al tiempo que sus ojos comenzaban a salir abundantes lagrimas.
- ¿Pero y el? No quiero perderlo.
Lina trató de evadir a Zelgadis y acercarse a Gourry, pero Zel la sujeto fuertemente por el brazo para luego inmovilizarla.
- Ya te dije que me dejaras ir.
- ¡¡OH, POR DIOS!!! - el grito de Amelia llamó la atención de ambos.
Los ojos de Lina se abrieron exageradamente al ver la lanza del caballero de Ciphied, por que desde ese momento Luna dejó de ser su hermana, atravesar el cuerpo del espadachín. Lina cerró sus ojos y comenzó a recitar.
- Por el ser que flota en el mar del caos, por la reina dorada de la oscuridad...
- ¡¡No, no lo harás!! - Zelgadis, que aun sujetaba a Lina, invoco el hechizo de sueño y la pelirroja cayó entre sus brazos al tiempo que una lagrima recorría su rostro. - Silphiel, quédate con ella por favor. Eres la única que puede protegerla. - Silphiel asintió y recostó a Lina en el suelo.
De pronto sintieron una explosión muy cerca, Silphiel inmediatamente extendió un campo de fuerza. Cuando el humo se disipó, pudieron ver como Luna se acercaba mas a ellos.
Entonces Philia decidió enfrentarse a ella...
NOTA DE LA AUTORA: lo mismo de antes, espero sus comentarios!!
rinita_inverse@yahoo.com
