Disclaimer: Los personajes ya tan reconocidos no me pertenecen, son de la famosa y fabulosa Stephenie Meyer; el resto le pertenece a mi retorcida y alocada imaginación que me obliga a escribir todo lo que acá ven… y si, nada me pertenece.
Capitulo 2: Llegada.
POV Bella
-Despierta Bells, levántate –Mmm… no quiero levantarme, no Jazz, no.
-Déjame Ricitos –le dije mientras lo espantaba con la mano.
-Vamos Bella, levántate, tenemos que bajar del avión –susurró.
Esperen un segundo ¿avión? ¿Estamos en un avión? ¿Entonces no fue un horrible sueño del que pronto despertaría?
Me incorpore rápidamente a verificar el lugar, asientos, maletas, azafatas… si, definitivamente nos encontramos en un avión, y ya tenemos que salir de él.
-Bueno, entonces Ricitos apaga esa cámara –si, el muy maldito me grabó mientras me despertaba-, Rose vamos, y tu Jazz también síguenos.
-¿Ricitos en serio? –me pregunto Rose mientras reía-, bueno mientras no salgas con algún apodo estúpido utilizado contra mi persona, todo estará bien.
-¡Bella! Deja de llamarme Ricitos –protesto Jazz mientras guardaba la filmadora en su mochila y se acercaba a nosotras-.
-Ok, como quieras Ricitos –no dejaría de decirle así, me gustaba como se enfadaba-.
Hace tres horas estamos en el aeropuerto esperando a Charlie, ¡Tres horas! ¿Qué demonios le pasaba?
Encima Rose insulto a un chico con aspecto de un oso pardo –sip, un oso pardo, ya que tenia tantos músculos que parecía que consumía esteroides-, ojos verdes, pelo negro rizado y una sonrisa de diversión que remarcaba unos hoyuelos en sus mejillas, era adorable, se comportaba como un niño chiquitito.
Flashback
Detrás de Rose apareció un chico con aspecto de oso pardo, ojos verdes, cabello negro rizado, de la altura de Jazz pero más intimidante, y con una sonrisa que remarcaba sus hoyuelos.
-Permiso Barbie –le dijo el chico oso a mi hermana, que si no se corría y él seguía avanzando recibiría un buen golpe de parte de las rosadas maletas que cargaba el primero.
-¿Disculpa? –dijo Rose –con un tono que te obligaba a suplicarle perdón-, mientras se giraba lentamente ¡Dios! Esta chica si da miedo- ¿Cómo me dijiste?
-Te lo dije y te lo repito: Permiso Barbie –al parecer este chico no distinguir el peligro, ni aunque este tenga un cartel luminoso que diga 'Hola, soy el peligro, témeme'.
-A mi nadie me llama así, orangután sin cerebro –y empieza la pelea, ¡Yupi!
-Al parecer la que no tiene cerebro aquí eres tú, te tuve que decir dos veces lo mismo para que lo entendieras –Mmm... me pregunto como podría hacerle entender que con Rose no conviene meterse.
-A ver si entiendes orangután… -Oh, oh, mejor intervengo antes de que ambos terminen con trauma psicológico.
-Rose, Rose –le llame la atención.
-¿Si? – me pregunto escéptica.
-Emmm… yo… tu… nosotras mmm... ¿Dónde esta Jazz? –debería haber inventado algo mejor.
-¿Jazz enserio? –me cuestiono alzando una ceja, si… atrapada, Rose me repitió varias veces que no me intrometa en sus peleas y/o conversaciones, pero ¿Qué quieren? No puedo estarme tranquila viendo como mi hermana, deja con trauma, golpea o mata a alguien.
Y a todo esto ¿Dónde esta Jazz? Realmente no lo se, pero por como es él, seguramente esta coqueteando con alguien, por eso mi pregunta fue estúpida.
-¡Emmett! –el agudo y ensordecedor grito de una chica, que venia corriendo en nuestra dirección interrumpió las discusiones.
Al llegar a nuestro lado, pude observar mejor a la chica, estatura un poco mas baja que la mía*, cabello negro hasta la cintura, tez pálida, rasgos finos, como los de un hada, una buena figura, pasos como los de una bailarina profesional, y total elegancia y agilidad. Como una modelo, ¿es que todos deben parecer unos supermodelos? Sip, todos menos yo ¡Viva!
Y hablando de supermodelos, persiguiendo a la duende –si, su nuevo apodo cortesía de Bella Swan- se acercaba un chico, mas bajo que Jazz, cabello broncíneo –raro- con un despeino que parecía echo a propósito –como dije raro-, poseía buena musculatura pero no excesiva, pómulos bien marcados, mandíbula cuadrada, labios finos, unas orbes verdes esmeraldas como ojos, otro supermodelo, y un completo idiota.
¿Cómo lo se? ¿Cómo Bella puede calificar a alguien así como a un idiota? Fácil, yo lo sé, conozco a los idiotas como él, su sonrisa torcida de 'yo quiero y puedo conquistar a quien se me de la gana' lo delata, se creen que porque parecen unos verdaderos modelos pueden hacer lo que se les venga en gana, conquistar y romper el corazón de casi todas las chicas, creen que tienen el poder para hacer lo que quieran, son arrogantes, egocéntricos, idiotas, los odio. Lo odio a él.
-¡Emmett! ¡Te dije que me trajeras esas maletas hace ya cinco minutos! ¡¿Qué pasa que te tardas tanto? ¡Y será mejor que no des una excusa patética y poco creíble porque si no te aseguro de que me conocerás enojada! –Woaw, ella si que da miedo, luego nos miró a nosotras y nos saludó- ¡Hola! Soy Alice Cullen, me pueden decir Alice o Ally, me gustan las compras, todo lo que este relacionado a moda, creo en el verdadero amor, tengo 16 años, dos hermanos: Emmett de 17 años, que es el mastodonte que ven a mi lado, y Edward mi gemelo de 16 años, a quien ven a mi otro lado; me gustaría que fueran mis amigas y ¿Cómo se llaman? –también es bipolar e hiperactiva.
Puede enojarse mucho y cambiar rápidamente su humor para pasar a uno muy alegre, es extremadamente hiperactiva. Se recomienda negarle la cafeína y llevarla a un curso para el control de la ira. Resultados realizados por la Doctora Swan.
-Yo me llamó Rosalie, puedes decirme Rose, también me gustan las compras, tengo 16 años, dos hermanos: Bella de también 16 años, que es la chica que ven a mi lado, y Jasper mi gemelo de 16 años que no se encuentra aquí, también me agradaría que fueras mi amiga –Woaw Rose y Alice si que se llevarían bien, ¿pero que digo? Se llevarían de maravillas.
-¡Genial! ¿Saben que? Podríamos ir al nuevo club que inaugurarán la semana que viene, hasta podría... –no se que iba a decir ya que el chico de cabello cobrizo ¿Cómo se llamaba?... No te hagas la tonta que sabes muy bien como se llama… Ok, si lo se. Continuo, la duende hiperactiva se calló gracias a que Edward la calló.
-Deberían prohibirle la cafeína –comente en voz baja.
O al parecer no tan baja ya que todos me escucharon y ahora se reían, y la duende me miraba con una pequeña sonrisa, una ceja enarcada y los brazos en jarra en la cintura.
Oh, debo agregar que como es natural en mi, me sonroje rápidamente, lo que causo que los hermanos Cullen –en especial Emmett- se rieran aún mas.
-Parece un tomatito –dijo entre risas Emmett- adorable.
Oh! Otra vez me sonroje, pero ahora con más fuerza.
-Volviendo al tema, discúlpate –le dijo Rose a Emmett remarcando cada silaba con un golpecito con el dedo, en el pecho de Emmett.
-Discúlpate tu primero y luego lo haré yo –rodé los ojos, ya empiezan otra vez.
-Y… dime, ¿tú eres igual que tu hermana? –me pregunto Edward en voz baja, estaba al lado mío.
-Depende de la persona, si es un idiota o alguien amable –le explique- y tu, ¿eres igual que tu hermano?
-No, con las chicas suelo ser amable –me dijo mientras me guiñaba un ojo, como dije un idiota del que me quería alejar.
-Rose, creo que debemos buscar a Jazz e irnos, quizás Charlie esta muy ocupado y por eso no vino a recogernos –le pedí, o le suplique –como prefieran-, mientras tiraba de su brazo para que nos vayamos.
-Esta bien Bella, vamos –aceptó mientras se soltaba de mi agarre-. Adiós Alice, Edward e idiota.
Algo me decía que Rose no se iba a ir sin agregar algún insulto.
-Eh… yo también me voy. Adiós Alice, -la salude con un beso en la mejilla-, Emmett –el me despidió con un abrazo de oso asfixiante- y adiós Cullen.
-Adiós Bella y Rose, espero que nos volvamos a ver para programar una salida de compras -¿compras? ¿Conmigo? Ja, si como no.
-Adiós tomatito Bells –me saludo Emmett, como dije un niño chiquito.
-Adiós Swan –me saludo Edward fríamente, es un idiota.
Fin Flashback
Si, yo también insulte a alguien, pero mentalmente claro.
La duda que aún nos queda, es ¿Dónde demonios esta Jasper? Lo buscamos por todo el maldito aeropuerto pero no aparece.
You know that I am a crazy bitch…
Ese era mi celular, sip con Avril Lavigne cantando.
-¿Hola?
-¿Bella?
-No, Madonna.
-Si, definitivamente eres Bella.
-¿Quién eres?
-No te fijaste en la pantalla antes de atender ¿verdad?
-Mmm… si.
-Me sorprende que aún no sepas quien soy. Bells, soy yo Jasper.
-¡Jazz! –decir eso llamó la atención de Rose- ¡¿Dónde demonios te metiste? ¡Estuvimos media hora buscándote y una hora y media esperándote! ¡¿Me puedes decir donde diablos estas que no te veo?
-Tranquila Bells, estoy en Forks, como no las encontré pensé que ya estaban aquí.
-Eres un idiota Jazz, ya vamos para allí.
-Yo también te quiero Bells.
Luego de decir eso corte rápidamente la llamada.
-¿Era Jazz? ¡¿Dónde estaba? ¡¿Por qué demonios no esta con nosotras? –empezó a despotricar Rose.
-Tranquila Rose, el idiota de Jasper ya esta en Forks, pensé que ya estaban aquí –realice una patética imitación de la voz de Jazz- creo que deberíamos ir.
-Ok.
Recogimos todas nuestras maletas rápidamente y nos dirigimos a la salida.
Diez minutos y dos taxis que no pararon después, finalmente nos encontrábamos camino a Forks, de una vez por todas.
Luego del agotador viaje, llegamos a la casa de Charlie, corrijo 'nuestra casa'.
Por fuera la casa era de un color durazno claro, con tres ventanas en el tercer piso, dos en el segundo, y dos en el inferior*, en el medio de estas dos últimas se encontraba la puerta, que por cierto estaba abierta. Por dentro la casa poseía ocho habitaciones.
Al no ver la patrulla estacionada por allí, supuse que Charlie no se encontraba en casa.
-¿Jazz? ¿Estas aquí? –preguntamos al unísono Rose y yo- ¡Oh por Dios! ¡Jazz!
Enorme fue nuestra sorpresa al ver a Jasper con una chica… besándose.
-Eh, uh… yo… ¿Hola? –saludó, mas bien pregunto nerviosamente Ricitos.
Ambas –Rose y yo, obvio- enarcamos una ceja al mismo tiempo.
-Yo creo que tú –Rose señalo a la chica- deberías irte de aquí, y tú... –esta vez señalo a Jazz, pero la chica no se iba, por lo que Rose la miró y le gritó- ¡Vete!
Para que añadir que la chica salió corriendo ¿no?
-Y tu hermanito querido nos debes un par de explicaciones –vi como Jazz tragó saliva pesadamente, como en las películas cuando sabe que algo no muy bueno –para ellos- va a pasar.
Luego de pedirle explicaciones a Jasper de cómo siquiera pasó por su cerebrito la idea de dejarnos solas, no esperarnos, buscarnos o irse sin nuestra compañía. Según él a no encontrarnos y preocuparse por nuestra seguridad, si Jazz te creemos y todo, se subió al primer taxi que encontró y se dirigió a Forks.
La historia de la chica fue simple, la conoció, coqueteo con ella y luego aquí estaban, besándose. A nuestra opinión esa chica es una cualquiera, apenas conoció a un chico y solo le faltó un poco de coqueteo para que el chico –en este caso nuestro hermano- la trajera hasta aquí.
Ordenamos una pizza y mientras la comíamos le contamos a Jazz sobre el encuentro con los Cullen, lo que por cierto casi causa la muerte de nuestro hermano; se rió tanto que se ahogo con la pizza y casi muere ahogado si no fuera porque nosotras lo salvamos de la pizza asesina hubiera muerto y tendríamos un funeral mañana, en fin somos heroínas.
De Charlie no sabemos nada, quizás esta en alguna misión o algo así, cosas de policías, bah.
Al otro día teníamos clases, por lo que debíamos elegir nuestras habitaciones e irnos a dormir.
Como dije anteriormente eran ocho habitaciones, cuatro en el segundo piso y cuatro en el tercero, dos a cada lado del pasillo.
Rose eligió una habitación completamente rosa y muy espaciosa, en el segundo piso, la primer habitación de la derecha, que poseía la ventana derecha del segundo piso –obvio que era esa ventana-.
Jazz escogió una habitación azul opaco, la segunda habitación de la derecha, al lado de la de Rose. Como yo también quería esa habitación, que era espaciosa pero no como la de nuestra hermana, estuvimos discutiendo un rato, finalmente dejamos todo en las manos de piedra, papel y tijeras. Yo perdí.
Mi habitación decidí que sea en el tercer piso, la que me encantó, fue la segunda habitación de la izquierda, su color era violeta oscuro, era espaciosa, pero menos que la de Rose –ninguna habitación compara a la suya con lo que respecta al tamaño-, poseía una ventana que daba a la izquierda de la casa, y justo afuera de ella se encontraba la rama de un gran árbol. La cama estaba en el medio de la pared izquierda, tenia unos pequeños muebles para utilizar como mesa de luz a cada lado de esta; el armario de se encontraba en la esquina derecha, mirando hacia la pared izquierda; al lado del armario estaba la puerta del baño, pequeño pero cómodo; le agregaría un escrito y una biblioteca y perfecto.
Tiré las maletas a un costado de la cama, programe mi celular para que sonara una hora y media antes de ir a dormir, y deje que el sueño se encargue de desaparecer el cansancio, para el primer día en nuestra nueva escuela.
