Se supone que debí actualizar ayer, perdóname Mik. No tenia compu y creo que sera así por un buen tiempo. Pero no se libraran de mi, no aun mientras yo este viva.
Mala hierba nunca muere(?) No se si ponerle drama a esto...yo solo quería un Levi de papá cuidando a Eren :33 -susurra- y también incesto(?) xDD. Mis otros fics estan en proceso, es que soy bien vaga. Sin mas les dejo leer. Creo que hice a Levi muy Ooc LOL
2.- Paternidad
Su cuerpo estaba tenso, los labios le temblaban, sin poder articular palabra. Un notorio sonrojo le cubría ambas mejillas y orejas, sus orbes verdes estaban fijos en una figura un poco mas pequeña que la suya. Le miraba fríamente y con ese rostro inexpresivo no era de mucha ayuda.
—Habla de una vez mocoso—rompió el silencio en aquel pequeño pasillo. Su superior se comenzaba a irritar.
—Ca-pitan, esto he querido decírselo desde hace mucho tiempo— se mordió el labio inferior, dudoso de hablar. Tomo mucho aire, era ahora o nunca— ¡U-usted, me gusta mucho señor!
El susodicho alzo una ceja, su expresión no cambio ni por un segundo, eso asusto mucho a Eren. Ya esperaba un buen golpe que lo dejara tendido; pero nada, solo se observaron.
Eren trago saliva.
—Tú no me gustas—mascullo molesto, solo el sabia que muy en el fondo. Estaba mintiendo—No me interesan los mocosos como tu
Se podía notar a kilómetros de distancia, la vergüenza de su subordinado. El castaño choco un puño en su pecho, como señal de respeto, en ese caso de disculpa.
— ¡Discúlpeme!—sentía sus ojos acuosos, lágrimas se acumulaban rogando por salir—Perdone el molestarlo trayéndolo hasta aquí...m-me retiro, con permiso
Salió disparado como bala, con el dolor del rechazo, pero tenía razón. Nadie quisiera estar con un mocoso como lo era él.
Levi era de los que reprimían sus sentimientos hacia los demás. Porque ya sabía que tarde o temprano ese sentimiento desaparecería, junto con las personas.
—Le doblo la edad, podría ser su padre—trato de convencerse con esas palabras.
Era un tanto irónico, por que ahora lo es.
Es su padre.
Un llanto inaguantable lo hizo abrir los ojos con pesadez. Con esa era la cuarta vez que lo despertaban en la noche.
Con el paso de unos cuantos meses había adquirido notorias ojeras. Señales obvias de la falta de sueño. Abrió la puerta de la pequeña habitación y miro la pequeña cuna que se movía levemente.
—Eren—llamo con voz suave agarrando las rejas de la cuna. Lo levanto suavemente—Ya, ya
Acostando su cabeza en su brazo, lo arrulló a ritmo lento. Al compás de los movimientos, el pequeño fue cerrando los ojos. Levi lanzo un suspiro, aliviado.
—Hasta que al fin te callas...—justo cuando iba a recostarlo de nuevo, regreso a vociferar ese llanto desgarrador— ¡Carajo, cállate de una buena vez mierda!—exploto en furia, necesitaba dormir con urgencia. Si no le metía un golpe es porque era Eren, y también un bebe.
Eren calló por breves segundos, y como si fuera poco unas risitas escaparon por su boca, divertido. El azabache quedo estupefacto ante esa reacción. El mocoso solo se estaba divirtiendo con él, o eso creía.
Molesto, lo intento recostar de nuevo en el pequeño colchón. Como respuesta volvió a llorar, lo levantó y se detuvo. Y así varias veces hasta que Levi logro entender el mensaje.
— ¿No quieres dormir en tu cuna cierto?—dio justo en el blanco cuando vio un puchero en la cara del menor—atrévete a ensuciar mi cama y te juro que te doy en adopción—advirtió saliendo de la habitación con él en brazos.
Llego a su habitación y lo recostó en su cama, colocándose él en el otro lado. Los ojos del azabache se sentían pesados, que difícil era cuidar un bebe solo, aunque varias veces le dijeron que contratara a un niñera pero este se rehusaba. No confiaba mucho en las personas.
— ¿Qué esperas para dormirte?—pregunto al ver a Eren con su mirada clavada en él, el menor gateo colocando sus dos pequeñas manitas en las mejillas de Levi, jalándolas—...odio a los niños...pero hay excepciones.
Y antes de que se dieran cuenta, se habían quedado dormidos
El pitido de la alarma se hizo presente, no quería despertarse, así que ignoro el ruido. Pero todo empeoro cuando al sonido de la alarma se unieron los llantos de Eren, que se había despertado. En un dos por tres tomo el despertador y lo lanzo contra la pared, haciéndose pedazos al instante.
Entre su lloriquear lo tomo por el cuello de su pequeña pijama, llevándolo hacia el comedor. Lo dejo sentado en una silla para bebes y se dispuso a prepararle su papilla de desayuno. Su vida ahora era una puta rutina.
Dejo su plato a un lado y el de Eren lo puso sobre un pequeño mantel, cogió una silla y se sentó frente a él, para darle de comer.
—Abre la boca—con la cuchara tomo un poco de puré de papa y zanahorias, llevándolo a la pequeña boquita del castaño
Por más que lo intentara, no abría la boca, volteaba el rostro esquivándolo. Levi sabía muy bien lo que quería, tenía que cumplir con su capricho. Se dio una palmada en el rostro, se sentía muy idiota con solo pensar lo que vendría después.
—Aquí viene el avioncito~...—movió la cuchara en el aire ante las risas de Eren y lo fue lo llevo a su boca, quien acepto gustoso— Y aterrizo...
Detestaba cuando se manchaba toda la cara con la comida, metía su mano y hacia un tremendo desastre. Las madres dicen que es normal ese comportamiento, pero él no lo veía así. Era muy sucio, ¿Y quién tenía que limpiar todo al final?, pues el.
Después de eso salieron, a una cita médica. Levi se aseguraba que Eren se mantuviera siempre saludable, llevándolo a diversos chequeos. Le habían recomendado a una de las mejores pediatras de la zona, dejándole la dirección a la cual iba en ese instante.
Cruzo unas puertas de cristal y se sentó en una de las bancas a esperar su turno. Por anticipado había programado su cita, así que no demoraría mucho su puerta del consultorio se abrió, salieron de allí una mujer cargando una niña, le resulto muy familiar. Sabía que la había visto en algún otro lado. Y acertó...
— ¡Oh, Levi! Que sorpresa verte aquí— dijo un tanto asombrada la mujer, acercándosele con una sonrisa— ¿Viniste para que revisen a Eren?—miro al pequeño cuerpo que Levi traía en brazos.
—No, vine a que lo bautizaran—dijo sarcástico ya que su pregunta era un poco tonta, miro la expresión de fastidio de su familiar y cambio de tema—Creí que yo sería el único en tener un hijo
—Veras...—pauso un poco intentando buscar una respuesta adecuada—Sobre el asunto del heredero de la familia Ackerman, varios miembros estaban en la obligación de procrear, entre ellos tu y yo—respiro tajante—casi ninguno pudo, incluyéndome, porque yo...
—Eres estéril, o eso te dijeron—completo, por supuesto que ya se sabia
—Pero ella...ella es un milagro—sus ojos destellaron alegría, se agacho un poco, mostrándole el rostro de la niña—para alguien como yo, tener un hijo...es una maravilla. Su nombre es Mikasa
Levi observo un poco sus facciones, claro, como olvidarla. Esta niña en la otra vida era una de las mejores reclutas de su generación y también, la mocosa que estaba enamorada de Eren. No le sorprendió mucho, si él y Eren reencarnaron, también podían hacerlo los demás.
—Mikasa, mira...un amigo—hablo la mujer haciendo que ambos se quedaran frente a frente.
No se esperaba que la mirada tan inocente de la niña cambiara a un ceño fruncido y mirada ensombrecida. Y el azabache no se quedo atrás, le propino en doble de esa expresión, si en la otra vida se odiaban...no cambiaria ahora.
Mikasa asustada, comenzó a llorar. Esto asusto un poco a su madre.
—Debe tener hambre—excuso su reacción
—Debe ser eso, nos veremos pronto Levi, hasta luego—salió calmando a su niña para que dejase de llorar.
—El siguiente por favor—escucho un llamado, ya les tocaba a ellos.
Se levanto y camino, tomando la perilla ya abriendo la puerta.
— ¡Buenos días!—una voz chillona saludo, eso le molesto—espere un poco, no encuentro la historia médica del niño—rebusco un poco entre sus papeles—usted debe ser el señor... ¡¿Levi Ackerman?!—exclamo asombrada
Giro bruscamente, sus miradas chocaron. Ambos asombrados, la doctora de cabellos castaños parpadeo un poco. Una enorme sonrisa desquiciada se formo en su rostro.
— ¡Enano!—corrió hacia él con los brazos extendidos por la emoción, pero este extendió su brazo, deteniéndola— ¿Así es como me saludas?—intento hacer drama de telenovela.
— ¿Acaso no ves que tengo un niño en brazos?—espeto como si fuera veneno
—De seguro esa es tu forma de expresar afecto—rió para después fijar su atención en el bebé—eres un maldito Levi, tuviste un hijo con una mujer... ¿Qué paso con Eren?—dijo seria. Sí, ella también sabia de su relación en ese entonces.
—Esto tiene una explica...-
— ¡¿Cómo pudiste hacer esto?!—Exploto en desesperación— ¡El te amaba, y tu dejándolo de lado!—ella siempre le tuvo un afecto especial a Eren, y no le gustaba que le lastimasen.
— ¡No lo entiendes, el...-volvió a interrumpirlo
— ¡¿De quién es este niño?! Tienes que tener una buena razón para...—
— ¡El es mi hijo!—soltó por fin sin interrupción. La castaña se quedo estática, procesando la información dada. Su vista de nuevo bajo al niño.
No dudo en acercarse y verlo por sí misma, y no mentía. Esas facciones, esos grandes ojos. Sin duda alguna era él. La mujer tomo compostura para hablar.
—Esto es inesperado, todos renacemos de distintas maneras—acomodo sus anteojos—a Eren le toco el destino de nacer como tu hijo.
—Gracias por la noticia—dijo sin expresión alguna—Por favor, revísalo de una vez para irnos
—Claro—les vendría bien abandonar un poco el tema—Échalo en la camilla
Obedeció la indicación y Hanji prosiguió sacar su estetoscopio, lo coloco en el pecho del castaño revisando su ritmo cardiaco.
—Todo bien por ahora—siguió escuchando sus latidos, Eren reía...le daba cosquillas— eres adorable
—Estas aquí para revisar su salud, no para hacerlo reír—frunció el ceño
—Lo que pasa es que papá Levi esta celoso ¿No es así Erencito?—pregunto haciéndole caras graciosas—Y dime... ¿Quién fue la "afortunada"?—con sus dedos hizo señal de comillas sin apartar la mirada de Eren
—Nadie—dijo tranquilo
—Veamos... ¿Divorcio?, —intento dar con la respuesta
—...Vientre de alquiler—respondió tajante—no me hables del tema ¿Quieres?
—Oh, ya veo. Tu querido Eren goza de buena salud—sonrió—Después de esto termina mi turno, si quieres podemos ir a tu casa
—No.
—Vamos, después de tantos años nos volvemos a ver amigo—insistió
—Que no—cargo a Eren dirigiéndose a la salida
—El problema es que no me quieres mostrar las pésimas condiciones en las que cuidas a Eren—Levi giro desconcertado
Bingo, había dado en su orgullo.
— ¿Cómo te atreves?—le miro con enfado—si tanto quieres ir, adelante. Vamos
La mujer solo sonrió triunfante, con tanto tiempo conociéndolo era fácil convencerlo.
Llegando le abrió paso para que viera aquellas "pésimas condiciones". A pesar de tener cuidando un bebe se podía apreciar un lugar muy limpio y ordenado. Era de esperarse de un fanático de la limpieza.
—Quiero ver la habitación de Eren—pidió dando varios saltos
—Tch, maldita cuatro ojos de mierda, pobre de ti si tocas algo con tus sucias manos—la llevo por los pasillos hasta su habitación—aquí es
— ¡Qué horror!—dijo horrorizada la mujer— ¡¿Este es el cuarto de un niño?!
El diseño era muy muerto, las paredes de color gris oscuro con una cuna en el medio. No veía ni un juguete al menos, que se podía esperar si el padre era nada más ni nada menos que Levi.
—Para mí está bien—no le vio el problema en absoluto
—La habitación de un niño debe ser alegre, con muchos colores y juguetes... ¡No esto!—saco un celular se su bata, marco un numero— ¡Moblit, tenemos trabajo!
— ¿Qué carajos crees que haces?
— ¿Qué más? Solucionar este desastre—miro al Castaño—Tu padre no es el mejor ahora querido, ¡Pero lo será!
Como si hubiera entendido, solo opto por sonreír inflando sus cachetes.
Eren ya tenía 9 meses, se apoyaba solo con sus manos en el respaldar del sofá.
— ¿Qué esperas mocoso? No voy a esperarte todo el rato—dijo sentado con las piernas cruzadas
El castaño salió del agarre lentamente y se paro, manteniendo el equilibrio dio paso por paso, ante los ojos maravillados de Levi. Trastabillo un poco y tropezó, cerró los ojos pensando que caería. Mas no fue así, el azabache sostuvo su agarre.
—No te preocupes yo te sostendré—despeino un poco sus cabellos, sonrió un poco de lado. —Que te dije sobre tocarme el rostro con tus manos sucias—reprendió.
El azabache sabía muy bien que podía entenderlo, pero aun así continuo. En eso sintió algo suave rozar sus labios, eren le había besado. Y no era cualquier beso, ese demostraba afecto y cariño. Eren se separo de él rozando sus narices.
—Es hora que te vayas a dormir—intento no tratar de sonar nervioso y sorprendido. Lo llevo a su cuarto anteriormente remodelado. Ahora las paredes eran de color azul claro y figuritas pegadas en ellas, Eren siempre le tiraba sus juguetes a aquella figura de un titán que invadía su pared. Lo dejo durmiendo y saco su teléfono llamando a su amiga.
—Oye Hanji—hablo apenas la mujer contesto. —Quiero preguntarte algo
—Adelante mi pitufo amigo
— ¿Es normal que los hijos les den un beso en la boca a los padres?—no le quedaba otra cosa que ser directo
—Claro, es una muestra de amor hacia la madre o padre, a que se debe tu pregu... ¡No me digas que el...hahahahaha!—al otro lado de la línea se escuchaban sus muy molestas carcajadas— ¿Y qué tal empezó a caminar?
—Sí, ahora este mocoso curioso agarra todo lo que encuentra y se lo mete a la boca—los bebes son muy antihigiénicos
—ah...padres primerizos—suspiro Hanji—¿Y sabes que será lo mejor?
—No me lo preguntes porque no lo sé—le hartaba a veces tanto hablar con ella.
—...Cuando diga sus primeras palabras—colgó el teléfono
No le vio el sentido a esa respuesta, mas no le importo. Jamás pensó que vería a Eren así, tan delicado, tan indefenso e inocente. Siendo él la única persona que lo podía proteger en ese mundo.
Y sería el único que lo podía ver crecer.
Ya había pasado un año desde la llegada del tan esperado heredero. Quien pensaría que el futuro heredero de las riquezas de la familia seria un niño llorón y que aun no podía ni ir al baño.
Solo balbuceos salían de su boca, algunos sin sentidos y otros que no. Estaba comiendo, o mejor dicho jugando con su comida mientras Levi hacia intentos inhumanos por hacer que se tragara la comida de una puta vez.
— ¡Toma tu sopa!—se asqueo el azabache con solo ver la mano sumergida en su plato
— ¡Uhm Uh!—ladeaba la cabeza, sin dejar pasar esa cuchara a su boca. Ya no funcionaba el truco del avioncito.
—Si no comes, el titán colosal vendrá y te comerá—amenazo de broma, el castaño abrió los ojos pasmado y asustado. Tembló y abrió la boca recibiendo el alimento.
—Buen niño, toma tu postre—una sonrisa se dibujaba en el rostro del menor cuando ponía un tazón con crema frente suyo.
Eren no demoro en meter su mano y saborear la deliciosa crema. A veces tomaba la cuchara para comer, pero prefería sus manos.
—Tch, siempre te ensucias—saco un pañuelo de su bolsillo y limpio su mejilla derecha que estaba manchada
—Uhmm,... ¡Pa~...—pronuncio una silaba mientras reía. Levi se detuvo. — ¡PA~...¡PAPÁ!
Una calidez indescriptible en su pecho se hizo presente, sus primeras palabras al fin habían llegado.
—Papá...—sonrió emocionado el castaño, sin parar de repetir esa pequeña pero no insignificante palabra.
Como si de un golpe se tratara, a la vez algo le abrumo el pecho, era dolor. Siempre lo olvidaba, siempre habrá una barrera que los separaría de ahora en adelante. El no seria nada mas que un padre para aquel niño que ahora criaba.
Espero les haya gustado, este si estuvo un poco largo xD. Pero intentare hacerlo mejor para la otra. Mik me dijo que Un mundo paralelo quedaría en hiatus, allí se me partió el corazón. Pero bueno, al fin actualize a tiempo. No se mucho sobre la paternidad ni nada de eso, asi que si encuentran algo extraño diganmelo
¿Review? ;u; me alegran la vida si me los dejan...ojo que yo si los leo
Zeit la quiere
