Hojas marchitas.
Lunes 21 de mayo del 2012.
Capitulo dos; Un secreto inconfesable.
Hermione camino junto a su hijo hasta adentrarse en el jardín de aquella enorme mansión, donde un hombre vestido de smoking negro anuncio su llegada.
El jardín estaba iluminado por enormes farolas. Las mesas se encontraban en ambos laterales, separadas por la pista de baile, en donde había varias parejas bailaban al compás del jazz. Parecía que eran unos imitadores de la música de Louis Armstrong.
Debían de ser muy buenos para que Zabini los contratara. Tal vez Louis Armstrong se había negado a tocar, o tal vez ese grupo logro cautivar a Zabini, algo muy difícil de hacer en cuanto a música se trataba.
'No esta mal' pensó Hermione para sus adentros. Siempre le había parecido que Zabini tenia un exquisito gusto en cuanto a la música.
Busco con la mirada a su esposo, pero no logro localizarlo entre todas esas personas. Camino un poco mas con su hijo aun tomado de la mano hasta la mesa en la que reposaba el apellido de su esposo.
-¿Qué historia me vas a contar, mama? -El niño se sentó en la silla que quedaba a un lado de su madre, mirándola con sus enormes ojos.
-Te voy a contar de donde vengo y como fue que conocí a tu padre - le dijo mirándolo con sus redondos y castaños ojos.
-¡Pero esa historia ya la se! - respondió con un puchero en los labios, cruzando sus manitas demostrando así su inconformidad por la historia que le contaría su madre -. Papa me la contó hace poco.
Hermione se quedo congelada por unos instantes que al pequeño le parecieron eternos. Sus ojos se habían abierto tanto por la sorpresa que le sorprendió que aun siguieran en su lugar.
No se podía creer que el le hubiera contado la historia de cómo los dos terminaron juntos. Era todo demasiado… irreal. Tal vez esa era la razón por la que su hijo le había preguntado el por qué no amaba a su padre.
Tomo una gran bocanada de aire y tomo todo el valor que pudo para escuchar lo que vendría después de que hiciera esa pregunta.
-¿Qué fue exactamente lo que te contó tu padre? - Su voz sonaba nerviosa, expectante por escuchar lo que vendría después de esa simple pregunta.
Sentía como las manos le habían comenzado a sudar. Sentía como su corazón retumbaba en su pecho como jamás lo había echo.
No entendía el por qué se sentía así. El sentimiento de alivio debería de estarla embargando pero no podía y no lograba entender el porque se sentía de aquella manera tan extraña. Era una nueva sensación.
-Me contó que mis abuelitos murieron y como no tenias mas familia, dejaron en su testamento que irías a Mimsy-Porpington, pagándola con tu herencia, y que a los 17 pudiste salir y tomar control sobre el resto de la herencia que los abuelitos te dejaron. Después de eso conociste a papa - la voz del niño dejo de ser monótona y aburrida para ser alegre y soñadora -, se enamoraron, te pidió matrimonio y se casaron. Luego nací yo.
-¿Solo eso te dijo? - pregunto, ahora mas tranquila. No estaba muy segura si le gustaría que su hijo supiera toda la verdad.
-Si.
Su hijo parecía creer que aquella historia era mas un cuento de hadas, donde la princesa tuvo que ser rescatada y amada por su gallardo caballero para lograr aquel 'final feliz' que contaban los cuentos de hadas.
-Pero no te contó toda la historia - Hermione estaba bastante decidida a que su hijo conociera su pasado y el por qué de algunas cosas -. Y la parte larga siempre suele ser la mas interesante. ¿Quieres oírla?
Su hijo asintió de forma efusiva, dándole a entender que estaba dispuesto a escuchar toda su historia.
-Mis padres eran hijos únicos, por lo que no tenia ni tíos, ni primos ni otra familia a la que acudir si algo les llegaba a pasar - dijo, apoyando los brazos en sus piernas para quedar inclinada asía su hijo -, por eso pagaron mi educación en Mimsy-Porpington desde que yo nací. Eso quedo estipulado en el testamento que dejaron antes de su muerte. Todo el dinero, propiedades y negocios que tuvieran mis padres pasarían a ser míos después de que cumpliera los 17 años, mientras eso sucedía el director de Mimsy-Porpington, Sir Nicholas cuidaría de mis vienes materiales.
-¿Por qué tus padres dejaron que un desconocido cuidara de ti y de tu herencia? - la frente del pequeño se arrugo. Era mas que obvio que ese echo no le gustaba.
-Pues veras. Sir Nicholas era un muy antiguo amigo de mi padre - le sonrío, demostrándole que no existía motivo para estar molesto -. Habían asistido juntos al mismo internado para varones. Por eso mi padre dejo todo encomendado a Sir Nicholas.
El niño parecía contento con aquella respuesta, por lo que Hermione decidió continuar con su relato.
era una escuela a la que solo asistían mujeres - el ausente brillo en los ojos de Hermione apareció al rememorar todo aquello. Recordar todo aquello la hacia sentir viva de nuevo -. Hijas de matrimonios ricos, o con algún titulo. Lo que la convertía en una escuela muy exclusiva.
En ese lugar conocí a una amiga. Se llamaba Luna Lovegood. Era una chica excéntrica y de ideas alocadas. Estoy segura de que te encantaría conocerla. Pero esa es otra historia.
Cuando termine mis estudios en Mimsy-Porpington regrese al lugar en donde había nacido - el pequeño noto como el brillo en los ojos de su madre se hacia cada vez mas notorio-. Yo lo visitaba ocasionalmente con el permiso y la compañía de Sir Nicholas, pero nunca nos quedábamos por mas de dos semanas.
-Mama, ¿Por qué regresaste a vivir a aquel pueblo y no a otra parte.
-Por que era un pueblito de lo mas pintoresco. Siempre olía a café recién echo, a tabaco siendo quemado. Y en invierno nunca faltaba el olor a la madera quemada que desprendían las chimeneas.
Estaba rodeado por bosques y algunas montañas se lograban ver a lo lejos - en ese punto Hermione cerro los ojos, recordando como lucia aquel alegre pueblito -. Pero no te engañes cielo, era un pueblo enorme. Bien podía hacerse pasar por una ciudad pequeña. Además de eso yo amaba aquel lugar. Me llenaba de recuerdos cielo.
-¿Y en que momento llega papa? - le volvió a interrumpir con su voz chillona cargada de ansias.
-Eso es un poco después - dijo, abriendo los ojos, para disipar el recuerdo del como termino casada -. Desde aquel pueblito yo controlaba los negocios que mis padres me habían dejado. Casi todos ellos eran haciendas ganaderas. Me era algo difícil manejarlas. Yo no había estudiado para manejar haciendas, por eso pedí ayuda a Sir Nicholas. Supongo que el fue la razón de que no terminara arruinando los negocios que me habían heredado - volvió a cerrar los ojos, y así volver a aquel pasado en el que fue infinitamente feliz.
-Papá me contó que eras muy torpe - el niño no pudo reprimir una pequeña risita burlona. Le parecía una cosa muy graciosa el echo de que su madre no supiera sobre algún tema, fuera cual fuera -. También me dijo que solías ser muy ingenua.
Ingenua. Esa palabra resonó en su cabeza. Eso era verdad. Había sido muy ingenua en aquellos tiempos. Siempre había creído que todas las personas tenían cierta bondad en sus corazones, sin importar lo mal que actuaran, pero con el se había equivocado. Nunca debió de creer que el tenia algún sentimiento bueno en su interior. Eso había echo que el pudiera tenerla.
-Si. Lo era - contesto con tristeza-. Pero déjame continuar - le sonrío, mostrando sus perlados y perfectos dientes -. Un día salí de viaje, a revisar con mis propios ojos una de las haciendas. Es curioso, pero el mismo día en el que me fui tu padre llego al pueblo.
Hermione arrugo un poco la frente. Tal vez el destino no quería que se conocieran y por eso la había echo salir. Si tan solo hubiera regresado una par de semanas después, como lo había planeado, nunca lo hubiera conocido y ahora ella seria feliz en cualquier otro lugar, al lado del hombre al que tanto había querido.
Pero eso era el pasado y ya nada lo podía cambiar. Y aunque no quisiera había algo que agradecer en toda esa situación. Eso era su hijo. Le amaba con todas sus fuerzas. Era la única razón por la que se mantenía en pie. Era lo que la mantenía anclada a la realidad y a la vida.
Sin su pequeño hijo se abría dejado caer hace mucho tiempo.
-Pero continuemos con la historia - meneo un poco la cabeza, apartando esos pensamientos -. Todos decían que tu padre había llegado en un lujoso auto negro. Solo dos personas en todo el pueblo podía permitirse esos lujos. Una de las personas era yo, y la otra persona era un hombre muy apuesto - vio como la frente de su hijo se arrugaba, demostrando su enfado por el echo que su madre dijera eso de otro hombre y no de su padre -. Se llamaba Sirius Black. Era un hombre muy amable. No tenia mas familia que su ahijado. Su ahijado quedo huérfano cuando era apenas un bebe. Y su padrino quedo como tutor.
-¿Y tu eras amiga de su ahijado? - pregunto, sospechando de que aquel muchacho fuera 'apuesto' como su padrino.
-Claro que si - dijo Hermione, su voz entusiasta al recordar a Harry Potter -. Su nombre era Harry. Era mi mejor amigo. Siempre estábamos juntos, el yo y Ronald Weasley, aunque todos le llamábamos Ron. El tenia muchos hermanos; Bill, Charlie, Percy, Fred y George que eran gemelos, luego era Ron y por ultimo Ginny.
La voz de Hermione estaba impregnada de felicidad. Recordar a sus amigos, el lugar donde nació y vivió por un corto tiempo la hacían vivir de nuevo.
Hubiera deseado que esa época jamás se acabara. Todos eran tan felices juntos, y luego de repente todo se termino.
Todo se volvió tristeza y dolor. Todo su mundo se derrumbaba, sin que ella pudiera hacer otra cosa que observar.
-También tenia otros amigos - prosiguió, queriendo escapar de esos recuerdos que solo traían tristeza y dolor-. Después te contare sobre ellos.
-Como ya te había dicho tu padre llego cuando yo me encontraba de viaje -dijo- por lo que no nos conocimos de inmediato.
-¡Entonces como se conocieron!
Era obvio que su hijo comenzaba a impacientarse y no solo era por su tono de voz, se notaba también en el puchero que se había dibujado en su cara.
-Yo solía visitar mucho un café - comenzó, mucho menos entusiasta que en un principio -. Tenia una pequeña librería. Eso la volvía un lugar perfecta para mi, y al parecer también para tu padre. El pueblo y el lugar le gustaron tanto que decidió invitar a sus amigos. Todo el pueblo se volvió un caos. Todas las chicas hablaban de los 'visitantes' y lo guapo que eran. Todas riendo de forma tonta. Así fue como arruinaron la cafetería. Se lleno de caos y ya no podía ir a aquel lugar a relajarme y hacer mis cosas. Y un día, cuando iba a…
-¡Papa! - grito su hijo, interrumpiéndola y provocando un respingó.
Vio como su hijo abandonaba la silla para salir corriendo al lado de su padre. Una vez a su lado este se agacho para quedar a su altura y levantarlo en brazos.
Hermione puso una leve sonrisa. Lo único bueno de el era lo mucho que amaba a su hijo.
El cuadro en si era hermoso. Padre e hijo, ambos en un hermoso y elegante smoking negro, abrazados y hablando con complicidad.
Hola personas del planeta tierra.
Gracias por aquellas personas que me leyeron. En especial a dos personas.
Gracias a Amia Snape por dejar tu comentario. No te perdiste de mucho en capitulo que borre, no tenia mucha información.
Y gracias a Nicolas; el niño tiene cinco años (en el otro capitulo le puse dos edades diferentes por error) y es de esos niños observadores que logran notar todo lo que pasa a su alrededor.
Repetí mucho algunas palabras y todo eso, estuve conciente de eso desde el primer momento.
La razón de eso es que aun no se a quien poner de padre; a Theodore Nott o a Draco Malfoy.
Si pongo a Theo, Draco seria algo así como el bueno malo que al final se queda con la chica.
Si pongo a Draco lo pondría como el protagonista malo, malo, malo con un poquito de bondad que es exclusiva para su familia y amigos.
Si me dejan su comentario diciéndome cual de estos dos quieren que sea el padre y el por qué se los agradeceré porque no me decido.
El plan principal era poner a Draco como padre, pero después no se, solo cambie de opinión imaginando la historia un poco diferente con Theo. Y ahora no logro decidirme, sus comentarios tal vez me ayuden a elegir al padre.
Cualquier error háganmelo saber.
