Bien, son las 2:15 de la mañana y como no tengo mucho sueño y no quiero que me manden tomatazos o marinelazos traigo la continuación de lecciones de amor…con nuestro sensei sexi Suzuno y nuestro despistado Nagumo que lo hare sufrir bastante en este capítulo ;D
Ustedes lean cómodamente en su sillón con chocolate caliente y una mantita de hello kitty y recuerden que por el bien del mundo puritano Inazuma eleven no me pertenece…disfruten
Lecciones de amor: capitulo 3: un camino difícil…
Nagumo Haruya…estaba tranquilamente durmiendo en su cama…bueno, a la mitad de su cama ya que estaba todo revuelto con la almohada en los pies y la manta apenas cubriéndole un tercio de su cuerpo…a su alrededor una montaña de ropa sucia (no sé si está limpia o sucia, pero ni sueñen que me acercaré a olerla .) y un despertador…esperan… ¿Qué hora era?
-¡¿LAS 8:15?...-corrió lo más rápido que pudo hacia el baño, donde salió en menos de 2 minutos con papel higiénico en el pie, un peine en la mano y en la otra el cepillo de dientes. Bajo rápidamente las escaleras, o más bien se resbalo en el primer escalón y callo de cara hacia el piso…
Con unas lagrimitas se levantó tambaleando y tomo de la cocina una típica tostada que llevan los animes cuando tienen prisa…salió de su casa con una tostada en la boca, papel en el zapato y un peine atorado en su tulipán llamado cabello…
Ya eran las 8:30 y por lo menos se tardaría media hora en llegar…y no era que Haruya fuese un alumno ejemplar y le gustara ir a la escuela, no, era únicamente por la llegada del nuevo profesor Suzuno Fuusuke que le había revuelto las hormonas de pies a cabeza.
Corrió, sin ver que la señal de cruce estaba en rojo y casi es atropellado por dos autos una moto y un camión…no solo eso…si no que al llegar al otro lado de la calle choco con una ancianita y esta lo golpeo con su bastón…huyo de la abuelita pero por accidente se llevó su bolso…
-¡POLICIA, ESE CHICO SE ROBO MI BOLSO!...-sin saber, como ni cuando tenía a 2 policías siguiéndolo…Haruya lloraba en el interior… los uniformados no lo dejaban en paz, ni siquiera cuando soltó el bolso y se metió por varios callejones para perderlos. Finalmente logro distraerlos y huir de la extraña situación, pero tarde se dio cuenta que había cambiado de ruta y ahora estaba más que perdido…seguía llorando en el interior.
Revisó su reloj: 9:37… ¿¡UNA HORA SIENDO PERSEGUIDO!...-ya era más que obvio que no lo dejarían entrar, pero por lo menos tenía el consuelo que después de clases podría tener unas lecciones privadas con el nuevo profesor, si es que lograba llegar…
Salió del callejón empezó a caminar sin rumbo, habían muchas tiendas extrañas, como cafés maid y tiendas con videos de anime y mangas…al parecer había llegado al rincón otaku de la ciudad…y no era que no lo detestara, pero no se consideraba fanático…hasta que en una de las vitrinas vio unos mangas yaoi y sorprendentemente uno de los personajes se parecía un tanto al profesor nuevo…sin control de sus piernas ya estaba adentro de la tienda, con un manga en sus manos…habían de todos los tipos…pero solo le llamo la atención los de senseis y alumnos, más específicamente donde el alumno era el "activo"…
-¿Cómo se dice…?...se…semo…semi…-susurraba metiendo su cabeza en el libro con un muy notable sonrojo.
-¿seme?...-una chica desconocida con orejas de gato y que al parecer trabajaba en la tienda le sonrió, pero no era una sonrisa cálida, no, era una mezcla de entre pervertida y sicópata…-¿Qué clase de BL busca?...
-y-y-yo…n-no…-su piel igualo el color de su cabello y entonces se dio cuenta, era el único hombre en esa tienda y para peor tenía la mirada de todas las compradoras.
-¿por casualidad tienes un amante hombre?...-la chica pregunto sin pudor alguno y sintió muchas miradas penetrantes observándolo esperando su respuesta
-a-algo p-parecido…-iba retrocediendo disimuladamente pero una turba no se lo permitió
-¿quien es el pasivo?
-¡¿ya lo han hecho!
-¡¿Qué posición usan más frecuentemente!
-¡¿son S&M?-empezaron a rodearlo y llenar sus oídos de material yaoi que jamás debió haber escuchado, por lo menos no todavía…sin poder soportar el arder de sus mejillas rompió el cristal del aparador y salió corriendo a toda velocidad, sin darse cuenta ahora que se llevaba al manga BL que estaba leyendo.
-¡ESE CHICO A ROBADO UN MANGA YAOI!...-definitivamente eso era peor que escuchar que le habías robado una cartera a una anciana…y ahora no solo otro grupo de policías lo seguían, si no que una turba de chicas con camisetas que decían "yo amo el yaoi".
Nuevamente logro perder a la turba enfurecida, metiéndose créanlo o no en un basurero cercano…vio su reloj y noto que ya eran las 12:00 de repente sintió que se estaba moviendo bruscamente…
-¡TERREMOTO!...-no, no era eso…algo peor, un recogedor de basura lo había tomado y tirado junto con el contenido del basurero al camión recolector…
Haruya disfruto de su recorrió en la elegante limusina hasta llegar al vertedero donde lo lanzaron con el resto de los desperdicios…
Completamente molesto se levantó y aún sin perder lo que le quedaba de orgullo estaba dispuesto a marcharse cuando una tropa de gaviotas empezaron a picotearle el cabello…Salió corriendo nuevamente ahora perseguido por gaviotas asesinas y un grupo de perros que se incluyeron a la persecución.
El reloj ya marcaba las 15:14 horas…y ya había logrado salir del vertedero con el uniforme todo rasgado y con restos de material de dudosa procedencia, además de que su cabello ya ni siquiera parecía un tulipán, si no que una masa rara de pelos mezclados con cascara de bananas, tierra, basura y el peine de la mañana. Un olor repugnante lo rodeaba, que gracias a él podía caminar tranquilamente por las calles, claro que todos lo miraran y en varias ocasiones mas de una vieja histérica le echaba lisofort en la cara.
Si, ese era el peor día de Nagumo Haruya, así que ya saben niños…si se quedan dormidos…no se molesten en tratar de llegar a tiempo, mejor quédense durmiendo tranquilamente en sus camas porque si no terminaran igual que el pobre pelirrojo, perseguido por una vieja, cinco policías, una turba de fujoshis, una bandada de gaviotas, una tropa de perros, una pandilla, y todo el elenco de un circo ambulante…
Ya lo advertí…en este capítulo sí que hice sufrir al pobre de Nagumo… ¡pero no puedo evitarlo!...todas sabemos lo divertido que es torturar personajes, no se hagan las santitas XD
como, sea espero haya gustado…si hasta incluso tiene moraleja :D
Sayonara good bye!
