Primero que nada quiero pedir una disculpa por tardar tanto, pero no se imaginan cuantos contratiempos tuve, tambien quiero agradeces los reviews del capitulo uno, espero con el tiempo el numero de éstos aumente.


Capitulo dos. Amore a prima vista.

—Creó que quedaré desempleada de por vida —musitó Sakura resignada.

—¿De qué hablas Sakura? —Preguntó curioso Naruto.

—Hace un rato hice un comentario sobre los ingenieros —respondió agachando la cabeza.

—No creó que le importe, Sasuke tiene un ego mas grande que el Distrito de Nápoles, conociéndolo sólo se rió y se fue.

—¡Exacto! Fue justo lo que hizo —. Sakura miró sorprendida a Naruto.

—Además Sakura, Sasuke no es el que contrata al personal, ese es Itachi, seguro le caerás bien —. Dijo Naruto golpeando levemente la espalda de su amiga.

—Perdón por interrumpir tan interesante plática pero ya es hora de regresar a clases —comentó Ino acercándose a ambos chicos.

—¡Ino! ¿Podríamos quedarnos aquí el resto del día? Mañana pasaríamos los apuntes que perdamos, ¡anda! —Naruto intentó persuadir a Ino para saltarse las clases mas su insinuación sería negada por ésta y reprendida por Sakura quien le dio un golpe en la cabeza.

—¡Naruto! Deja de ser un irresponsable y cumple con tus deberes —le gritó la chica del cabello rosa mientras el rubio se sobaba la cabeza.

—Bueno, nosotros nos vamos a nuestro salón, está en el otro edificio así que nos despedimos desde ahorita —Ino y Sai se despidieron de Naruto y Sakura con la mano para después tomar su camino hacia clases.

—Como no quisiste venir conmigo Sakura ahora te vas sola, además tampoco me toca contigo —dijo Naruto mientras se alejaba de la vista de Sakura.

—Ni que hacerle, hoy me toca clase sola —se quejó la chica recogiendo/agarrando sus cosas y tomando camino hacia su salón.

—Salón 6.3…

Sakura caminaba buscando el salón en el cual tendría su próxima clase "Instalaciones hidráulicas, sanitarias y especiales"— Suena a maquinaria —pensó la chica. Al entrar al lugar prefirió tomar asiento en las bancas que se encuentran atrás del aula, más específicamente en la penúltima butaca de la tercer Sakura era extrovertida siempre odio pasar al pizarrón a resolver problemas, por eso el que se sentara atrás, asíevitaba ser elegida por los profesores. —Que aburrido, veré a que salón voy después de este —Así dijo Sakura sacando su horario de las siguientes cuatro horas, la sorpresa que se llevó fue que no había cambio, las siguientes clases se las pasaría ahí. Frustrada por lo que acababa de ver la chica sacó la libreta de la materia correspondiente para ver su contenido en lo que el maestro llegaba, pero su concentración se iría al ver a su amor platónico entrar por la puerta: Sasuke, un chico que parecía haber sido tallado por las manos de Zeus y Afrodita, caminaba con un andar elegante y un rostro lleno de temple. De sólo verlo sentía el sonrojo en sus mejillas y su rubor aumentaría cuando notó que Sasuke tomaba asiento en la butaca detrás de ella— ¡¿Qué, por qué se sentaría detrás mío?! —Pensó intentando aguantar las ganas de voltear a verlo—. Bueno Sakura, eres una chica fuerte, si no haces caso omiso de su presencia seguro no saldrás con vida.

—Que tal alumnos, yo seré su profesor en esta asignatura, espero nos llevemos bien —saludó un hombre de apariencia joven, sacando de inmediato unas plumas para así comenzar la clase e interrumpir los pensamientos de Sakura—. De una vez aviso que yo no dicto nada, de lo que diga o escriba en el pizarrón ustedes tendrán que hacer apunte.

Una vez claro ese punto los alumnos empezaron a sacar sus plumas y lápices excepto Sakura…

—¿Dónde esta mi pluma? Demonios… —Maldijo la chica mientras buscaba entre las cosas de su mochila. Viendo que no traía ninguna llegó a la conclusión tenía que pedir una pluma prestada— Oye, ¿tienes una pluma que no ocupes? —cuestionó a su compañero de al lado rogando para que sí tuviera pero Sakura decepcionada se regresó a su lugar al ver la negativa de su compañero.

—Hmm… amenos que… —Sakura consideró por unos momentos aprovechar la situación y cruzar palabras con el moreno.

—Toma mi pluma, yo tengo otra —sorprendida por lo que había escuchado, giró su cabeza para cruzar miradas con el hombre que le hablaba.

—¿Seguro? —preguntó apenada apenas tomando la pluma.

—Claro, estás necesitada —contestó con un tono sarcástico sonriendo de lado.

Sakura al escuchar el tono de la respuesta no pudo evitar el sentirse ofendida— ¿Qué le pasa a este tipo? — se preguntó volteando a su lugar con una expresión molesta.

Acabando la clase Sakura se dirigió hacia la papelería de la facultad a comprar una pluma y al regresar a su salón miró seria al moreno que también la siguió con la mirada desde su lugar recargando su cabeza en sus manos.

—Toma, la pluma que me prestaste —Sakura vio a Sasuke con una mirada comparable con la de un león, después le estiró el brazo para que éste tomara la pluma.

—¿Qué, acaso ya no pinta? —seguía molestando con su tono sarcástico.

—Pues resulta que ya no estoy "necesitada" ya que fui a comprar mi propia pluma, así que toma —contestó grosera ante las burlas del hombre que está frente a ella, pero no contó con que esto no le parecería nada al chico ya que cambió su expresión de divertida a seria.

—No me gusta tu tono —susurró Sasuke.

—Y a mí no me gusta tu actitud —Sakura contestó firmemente.

—Bueno, ya veremos qué podemos hacer al respecto con estos problemas, hm… —Dijo el morenos cambiando nuevamente a su expresión divertida.

Sakura no entendía muy bien a que quería llegar él. No logró descifrar lo que quería decirle pero aun así se reservó el derecho de hablar y sólo se limitó a volver a su asiento. Las siguientes dos clases no puso mucha atención, en su cabeza giraban una y otra vez aquellas palabras que Sasuke le dijo y su significado.

Jamás creyó que fuera así, pensaba que por su expresión Sasuke sería el tipo de persona que no hablaba con nadie y que poco caso hacia de lo que le rodeaba, sólo metido en su mundo y en sus cosas. Pero resulto que además de serio tenía un carácter, al parecer, engreído y algo pedante, cosas que para Sakura le restaba dos puntos a su escala de amor y por más guapo que esté Sasuke no permitiría que la trataran así, no señor, a Sakura Haruno la respetaban, fuera quien fuera. Aun así le había encantado verlo sonreír de esamanera, ceía que nunca había visto algo tan sensual.

—Pfff… que día tan largo, que bueno que ya es hora de irse —decía el joven moreno mientras tomaba sus cosas y se retiraba del salón, al llegar a la puerta divisó a aquella mujer de cabello rosado andar, consideró ir a molestarla aún más pero estaba demasiado cansado como para lidiar con ella así que sólo la esquivó y siguió su camino, el momento se tornó incomodo para él ya que sintió los ojos de la chica posados sobre su persona.

Como era de costumbre sus tres amigos, Suigetsu, Juggo y Karin, le esperaban afuera del edificio, esta última le recibió con un abrazo y un tierno beso en la boca, mientras los otros le saludaron con un simple "hola".

—Sasuke amigo ¿Qué dices si vamos a la Piazza Michelangelo a ver que encontramos? —sugirió Suigetsu.

—Lo siento, hoy no puedo, viene mi hermano por mí y me dijo que me llevará a algún lado, así que mejor me voy, luego los veo —y así de rápido como llego se fue.

Si había algo extraño en la vida de Sasuke Uchiha era que su hermano quisiera pasar por él a la universidad ya que normalmente sólo se veían una media hora en la mañana y de vez en cuando unas horas en la noche. Incluso en vacaciones no lo veía ya que éste se iba a otros países de caza o a torneos de tiro con arco, su deporte favorito y después de ese, la caza.

Iba caminando hacia el estacionamiento cuando vio parado el carro de su hermano, un carro hermoso y poderoso que irradiaba el apellido Uchiha por todos lados, un asombroso Nissan GTR modelo 2012, el último modelo disponible. Itachi había mandado a hacer uno especialmente para él en color negro.

—Ahí viene Sasuke —pensó un joven con cabellera larga observando desde el retrovisor de su auto a su hermano caminar.

Itachi salió del auto para recibir a su pequeño hermano con un abrazo.

—¿A que se debe este placer, Itachi? —cuestionó el moreno durante el abrazo.

—Hace mucho que tú y yo no pasamos tiempo juntos y quería llevarte a comer algo para después ir a turistear un rato —respondió Itachi esbozando una sonrisa en su rostro.

—Con razón estas tan relajado, bueno entonces vámonos —dijo Sasuke arqueando las cejas y viendo el aspecto de su hermano.

A pesar de tener un trabajo demandante, Itachi de vez en cuando se tomaba un descanso donde dejaba la corbata y el traje en casa y vestía un look casual: una playera estilo polo color negra, unos jeans de mezclilla y unos mocasines negros también, la típica apariencia de un Europeo rico.

—Entonces hermano, sube al carro y vámonos —ordenó tranquilo Itachi.

Sasuke miró extrañado a su hermano pero sin decir nada se dirigió al otro lado del carro para subir.

Por su parte, Itachi tardó más en entrar al auto ya que al subir sus ojos vio a una chica caminando por el otro lado de la acera.

Una mujer de estatura mediana vestida con un pantalón ajustado, una playera y unos zapatos de piso, con un inusual tono rosado en su cabello pero no sólo eso fue lo que llamo su atención, sino aquellos profundos y bellos ojos verdes que parecían que una sola mirada lo hipnotizaría.

—Es… hermosa…

La observó caminar por un minuto sin quitarle la vista de encima, se veía tan hermosa… Pero su concentración se vería interrumpida por su hermano.

—Hey Itachi, ¿Qué esperas? ¡Vámonos! —desesperado Sasuke apresuró a su hermano mayor.

—Lo siento Sasuke, me distraje —. Y así el apuesto joven dejó ir a la chica de los ojos verdes y partió con su hermano en aquel fabuloso carro.

La relación de los hermanos Uchiha a pesar de todo era muy buena, ambos eran unidos, aunque a veces se llegaban a complicar las cosas debido a la actitud arrogante de Sasuke, pero así como Itachi podía ser paciente también tenía un carácter muy duro y frío cuando la situación lo ameritaba.

—Te queda un año y media en la universidad —comentó el mayor de los Uchiha.

—Ya sé… —contestó Sasuke recargando su codo en la orilla de la ventana del auto.

—¿No extrañarás nada? Vas a dejar muchas cosas atrás, tus amigos, las fiestas, tu novia Karin. ¿Aún estás con ella cierto? —preguntó el joven de cabellera larga a su hermano sin desviar la vista de la carretera.

—Sí, aún estoy con ella. Pero nosé, ya no es lo mismo de antes —dijo Sasuke mirando a su concentrado hermano.

—¿Y eso? —Se limitó a preguntar Itachi.

—Al principio la quería mucho, Karin era una persona especial para mí, pero con el tiempo se ha vuelto muy empalagosa, cosa que no soporto —contestó arrugando la frente.

—Pues sino la quieres Sasuke, es mejor que la dejes. Aunque desde mi punto de vista las relaciones a tu edad ya deben ser más formales porque estás a un paso del matrimonio.

Sasuke, incrédulo, miró a Itachi y al soltar una risa provocó que este último arqueara las cejas.

—¿Ahora de que te ríes? —dijo Itachi mirando de reojo a Sasuke.

—Dices que ya estoy a un paso del matrimonio, entonces si usamos tu lógica, ¿ya estas quedado? Recuerda que en mayo cumples los 25 años y hace mucho que no tienes novia hermano mío.

—Pero nuestra situación es diferente Sasuke, yo dirijo una empresa además no es que no quiera una relación o formar una familia pero no tengo tiempo, y quien sabe, las cosas cambian de un día a otro —musitó Itachi sonriendo para sí.

Sasuke no entendió a lo que su hermano se refería pero el tiempo de preguntas acabo debido a que habían llegado al restaurante.

—Esto debe ser una broma —pensó Sasuke al ver el pequeño edificio, en medio del Centro Storico de la ciudad, cuyo nombre era Veni e vecchi sapori.

—¿Qué? Seguro pensaste que te llevaría a un lujoso restaurante —le dijo Itachi a su hermano quien lo miraba extrañado.

—Pues no, no lo esperaba, pero tampoco creí que me trajeras a un lugar como este.

—Un empleado me lo recomendó, así que decidí traerte para contar con una opinión extra de la comida.

Sasuke sólo se limitó a mirarlo. Al entrar vieron que el lugar tenía escasas cinco mesas de las cuales tres estaban ocupadas; los hermanos tomaron lugar en una de las sobrantes.

Sasuke e Itachi platicaron amenamente sobre lo que acontecía es sus vidas, sus preocupaciones, sus parrandas, aunque estas últimas sólo vinieran de parte del universitario.

Al terminar de comer ambos se retiraron nuevamente a su auto pero ahora el camino los llevaría a casa.

—No sé tú, pero a mí sí me gusto —Satisfecho Itachi frotó su estomago.

—Estuvo rico.

Ambos platicaban mientras bajaban del carro, Itachi entregó las llaves a un hombre en la entrada quien se subió al carro y lo llevo a estacionar, mientras los hermanos se dirigían a pie a la entrada de su hermosa mansión estilo colonial de cantera oscura y enredaderas trepando por las paredes. También contaba con enormes ventanales y un ostentoso jardín que cubría casi toda el área de la entrada y por supuesto la puerta era de caoba con el símbolo de la flor de lis estaba tallado en ella.

Al entrar todo se veía igual de hermoso y sobrio a la vez. La mayoría de los muebles eran rústicos con hermosos acabados en madera.

—Itachi, me alegra que estas vacaciones te quedes aquí —declaró Sasuke tomando del hombro su hermano, acto siguiente éste se retiro a su habitación.

Itachi vio a su hermano alejarse, al perderlo de vista se retiró a la sala principal donde encendió el televisor y se sumergió en sus pensamientos. ¿Qué pensaba en ese momento? Pues su mente recreaba la escena de la chica de cabello rosa y ojos verdes caminando frente a él—. Era hermosa —pensó el joven de cabello largo esbozando una sonrisa en su rostro— Tengo que conocerla.


Espero les haya gustado, avanzó un poco mas la trama, prometo el siguiente capitulo hacerlo todavia mejor jejeje. Bueno si mas que decir me despido.

Liz. ¿Reviews?