jeje no lo creían verdad, no creían que fuera a acutalizar tan rápido verdad muajajajajajaj además hoy es mi cumpleaños y quise festejarme con esta actualización ¡feliz cumpleaños a mí!


Capítulo II

El celular hizo un ruido metálico al caer a un lado de la enorme cama…

- ¿Hola? ¿Hola? ¿Señor Hiwatari? ¿Está ahí? ¿Halo? ¿Me escucha?


- ¡Yuriy! Despierta inútil despierta –murmuraba Kai con una mano en el celular y la otra en el volante del Ferrari- mira el celular idiota, es ese aparato que suena en tu ridícula mesa de noche… te juro que si estás ocupado con Kuznetsov…

- ¿Quién rayos…? –contestó una voz malhumorada y dormida del otro lado de la línea-

- ¡Se llevaron a Alex al hospital! –gritó histérico el ojirojo-

- ¿Kai? Son las cuatro de la mañana…

- ¿Qué no me escuchaste! ¡Alexander está en el hospital!

- ¿Alex? –entonces su voz sonó más despierta- por dios ¿Qué pasó?

- No sé, me llamaron del hospital y… y… Yura… -su tono cambio de iracundo a necesitado- …ayúdame.

- Voy para allá –apenas se escuchó un "Bry desp-" cuando la línea se cortó-


Kai entró corriendo al hospital, directamente a la sala de urgencias, ese camino estaba tatuado a fuego en su memoria. Su cabeza dolía y su estómago vacío se encontraba girando. Miró en todas direcciones pero no encontró más que a algunos heridos y doctores corriendo por doquier, pero ni una sola señal de su hijo. Se dirigió con paso firme y puños cerrados al puesto de enfermeras.

- ¿DONDE ESTA MI HIJO!

- Por favor señor contrólese este es un hospital –un alterado Kai golpeaba la barra mientras una aterrorizada enfermera intentaba calmarlo-

- Mire… -se calmó pero a cambio puso una mirada tan fría y oscura que nadie se hubiese atrevido a decir ni pio- me llamaron al celular diciéndome que me hijo había sido traído a urgencias, no lo preguntaré una vez más… don-de-es-tá -dijo lo último en un tono grave y amenazante-

- ¿Me-me- pu-puede dar el nombre, nombre de su, su hijo?

- Alexander Hiwatari –en ese momento la asustada enfermera trastabilló los dedos por el teclado del computador- Sí efectivamente aquí hay alguien con ese nombre –entonces la mujer dudó por un segundo si revelar o no lo que tenía en pantalla, tragó duro y encaró al desafiante joven ojirojo- Está en cirugía puede- ¡espere!

Kai echó a correr en ese momento no le importaba quién intentara detenerle, él llegaría hasta esa sala, esta vez un par de puertas no lo separarían de la persona que amaba.

Cruzó corriendo los pasillos, frente a sí tenía una pequeña salita de espera, aquella misma dónde el mundo se había parado por un instante hacía ya 12 años.- había alguien sentado ahí cubriéndose el rostro con las manos, pasó corriendo, apenas si pudo divisar otro pare de ojos grana conectarse con los suyos. Se detuvo. Dio otro paso y volvió a detenerse. ¿Había visto lo que había visto? Regresó sobre sus pasos y ahí en la salita con los ojos llenos de lágrimas y el rostro verde se encontraba su hijo.

Lo miró por un par de segundos, consideró abrazarlo, consideró abofetearlo, consideró tirarse al suelo y halarse del pelo hasta sacarlo de raíz, más lo que hizo fue sentarse en el otro sofá bajo la atenta mirada de su hijo, se abrazó a sí mismo y respiró un par de veces, no sabía si el Valium había salido de su sistema del todo pero se sentía mareado y enfermo.

- Papá… ¿estás bien?

Kai no escuchó la voz de su hijo, de algún modo había regresado doce años en el tiempo y se sintió revivir todo de nuevo, aunque ¿eso no podía ser verdad? Levantó su cansada vista hacia las puertas de doble hoja y como si fuera una ilusión el Dr. Xang salía con su pijama quirúrgica algo ensangrentada en el abdomen, el cubre bocas en el cuello y la cofia en la mano. Su expresión era algo que no recordaba, estaba atónito, ¿estaba atónito antes de dar esa noticia? Las pupilas de sus ojos ocre estaban afiladas y se habían conectado con las grana.

- Yo… -comenzó a decir mientras en el ruso se desataba un espasmo repetitivo por sus músculos ¿acaso diría que su hijo tuvo una hemorragia que no pudo parar? Pero si su hijo estaba a su lado ¿cierto? lo volvió a mirar para asegurarse-

- Estoy soñando –dijo y se levantó riendo levemente- tengo que ir a que revisen mi dosis de Valium –dijo como si fuera lo más normal del mundo y rió aún más por lo bajo causando que el doctor y su hijo alzaran una ceja-

- Papá… me estás asustando…

- No puedes estar asustado, eres un sueño.

- Le aseguro que su hijo no es un sueño joven Hiwatari y si quiere mi opinión médica no debería depender de las benzodiacepinas no son buenas para su psique –Kai meditó lo dicho por el pelipúrpura eso no es algo que diría alguien en sus sueños-

- Entonces… ¿Qué-?

- Será mejor que le pregunte a su hijo, yo por lo pronto estoy cansado y sumamente alterado iré a la cafetería por una dosis doble de chocolate y endorfinas, regresaré a hablar con ustedes… –dijo y pasó de largo. Kai volvió la mirada a su hijo aún creyendo todo el asunto demasiado surrealista-

- Lo siento papá no quise alterarte pero no supe que otro nombre dar para que vinieras de inmediato

- Alexander…

Su hijo suspiró en resignación y buscó dentro de su bolsillo mientras tomaba la mano de su padre para depositar en ella el motivo de este embrollo. Kai desplegó su palma pero no necesitó ver para saber lo que en ella había, todo su cuerpo había reaccionado al calor de su bestia sagrada, sin embargo no pudo contener el deseo de admirar su poderoso blade azul brillando en su mano…

- ¡Kai dónde está-? ¿Alex? –el pelirrojo llegaba corriendo con la mirada angustiada pero se había detenido al mirar al par de Hiwatari parados ahí, entonces la mirada de Ivanov reparó en el blade- ¿Dranzer?


Kai caminaba lentamente hacia la cama, el suave bip, bip del pulsómetro era el único sonido, en la cama una figura descansaba con una serie de mangueras a su alrededor y con una cánula nasal brindándole mayor oxigenación a su respirar; conforme más se acercaba a la halógena luz de la cabecera descubría quién era.

A tan solo dos pasos pudo ver… primero identificó la piel ligeramente canela de una mano de la cual salía una aguja conectada a una venoclisis, subió más y el cuello inmaculado por el cual un par de mechones negro umbrío le hicieron rememorar, finalmente se encontró con el rostro, aquellas facciones felinas que creía sólo vería en sueños. Levantó la mano y quiso tocar aquella piel, pero casi inmediatamente sintió su estómago revolver se dobló por el espasmo y salió corriendo de la sala de terapia intensiva.

Salió de ahí con una mano en la boca pasando junto a su hijo y junto al par de Neoborgs que cuidaban del pequeño Alex. Casi de inmediato el pelirrojo le siguió los pasos, no fue difícil dilucidar que se dirigía al baño más cercano. – al taheño apenas sí le había dado tiempo de lanzar una mirada al pelilila indicándole que se quedara con el preadolescente.

Kai entró empujando la puerta, afortunadamente no había nadie ahí, aún así se encerró en el cubículo más alejado y vació lo poco o nada de su estómago.

El otro ruso al entrar y escucharlo enfermo le dejó un poco de espacio preparando un poco de enjuague bucal que sacaba de una maleta que con precaución había tomado antes de salir de su departamento.

Después de escuchar que jalaban la cadena un par de veces y al ver que el peliazul no salía del cubículo Yuriy dio un largo suspiro y comenzó a hablar.

- Alex me lo ha contado y aún así no puedo creerlo. No sé qué decirte Kai, generalmente soy el que arregla las cosas cuando estás indispuesto pero… esto… está más allá de todo. –un largo silencio hubo entonces y un nuevo suspiro por el pelirrojo- Le dejé un mensaje a tu abuelo supongo que se enterará hasta dentro de unas horas… supongo que será lo mejor, después de todo el doctor Xang dijo que era probable que en unas horas recuperar la conciencia.

Después de otro poco de esperar el cubículo se abrió y dio paso a una visión que el ojiazul no hubiera gustado de ver nunca otra vez, Kai tenía ese semblante demacrado y cansado en sus ojos, oscuros círculos se marcaban a través de la piel debajo de sus ojos, tomó el enjuague bucal que le fue ofrecido y conjunto un poco de agua fría que se arrojó a la cara encaró al taheño.

Yuriy le miró con condescendencia y llevó una blanca mano a la mejilla tatuada del bicolor acariciándola en fraternal gesto.

- Tranquilo Kai… esto no es como la otra vez, aclara tus ideas… él ha vuelto a ti…


- Lo siento tanto papá yo… -comenzó el menor callando de inmediato ante la mirada de su padre, no pudo descifrarla, no era enojo, no era alegría que era lo que él esperaba, simplemente no supo qué tenía su mirada-

- Bryan llévate a Alex a casa

- ¡NO! ¡Yo quiero!

- No puedes estar aquí un niño no es aceptado en un hospital, además, no te estoy mandando a quedar ahí, date un baño desayuna con el abuelo, descansa un poco y vuelve si quieres –el pelinegro no pudo refutar nada su padre había usado ese tono-

- Bien –dijo y bajó su sanguínea mirada al suelo, al bicolor le costó un poco ver a su hijo estaba confundido, ¿qué diría Él cuando le viera de doce años? Pasó su mano por la pequeña coleta alta de cuerdas negras de su hijo quién levantó el rostro para sonreírle.

- Además –continuó Kai- tu pobre amigo ha estado solo en recepción desde que llegaron, no le dejaron pasar ¿no crees que es justo llevártelo?

- ¡Dios mío, Luka! ¡Lo había olvidado! –el mayor acarició la tatuada mejilla de su pequeño, aquella marca Hiwatari que le correspondía por derecho, un solo triángulo con un lado quebrado hacia arriba repetido en cada mejilla, se inclinó y le dio un beso en la frente lo que hizo sonrojar al pequeño ruso-chino –Te lo encargo Kuznetsov

- N'e volnújs'a


- Joven Hiwatari, he sido prudente no puede negarlo pero… ¿qué clase de informe voy a dar al consejo médico?

- Yo me encargaré de eso sólo no diga nada por favor.

- En verdad… –el doctor había cambiado en 12 años ahora usaba unas elegantes gafas y llevaba el cabello más largo y suelto, apenas los signos de la edad representados por unas finas líneas en los ojos comenzaban a aparecer y un mechón blanco se ocultaba detrás de sus felinas orejas- En verdad me gusta Rusia, no me gustaría tener que regresar a china, estos años han sido buenos para mí.

- No se preocupe, además ahora más que nunca no podría permitir que regresara a china.

- Bueno por ahora no tengo ningún varón Nekojin esperando el último parió el mes pasado y no creo que haya más por un tiempo, es tiempo de… bueno… es primavera usted me entiende –dijo y se sonrojó al notar que estaba entrando en demasiados detalles con el heredero Hiwatari-

- Doctor… estos doce años…

- ¡Cierto! es algo que olvidé mencionarle, el nivel basal de temperatura que tiene es de 47ºC de algún modo su sistema nervioso está protegido de esta fiebre, pero su células están trabajando a una velocidad increíble, es… como si estuviera envejeciendo a tiempo acelerado.

- ¿¡Qué?!

- No se preocupe, esto está disminuyendo, de alguna forma creo que está envejeciendo estos doce años en tan solo unas horas

- Pero… ¿estará bien?

- Yo no puedo responder a eso… entiéndame, hasta ayer él estaba… bueno… muerto.

- Sí lo sé.

- Pero supongo que sí es verdad lo que su hijo dice nada de lo que nosotros hagamos puede hacer realmente mucha diferencia.

- ¿Y sus heridas?

- Cuando llegó y lo vi pasar casi me desmayo he de decirle, hoy día hay un procedimiento para desasociar la circulación que él tenía con la placenta, fue fácil, hace doce años eso no existía… además de que le puse un expansor de plasma especialmente formulado para Nekojin que me ayudó a mejorar la coagulación, lo que realmente me sorprendió es como si su cuerpo hubiera regresado al minuto que su corazón dejó de latir, tuve que volver a abrir las puntadas de la cesárea! Estaban ahí cómo si las hubiese puesto ayer y no hace doce años… por supuesto tuve que suturar de nuevo… en fin ya di la orden de que lo bajaran a un cuarto, no lo haré pasar por terapia intermedia, sus signos son estables así que…

Kai había bajado su mirada y ahora estaba jugando con una taza de café completamente llena, su estómago no se encontraba en la mejor disposición de recibir nada aún, su cabeza era un desastre e inconscientemente llevó su mano a la bolsa de su chamarra deportiva buscando su medicación, maldijo por lo bajo, había salido tan rápido que apenas si había tomado las llaves del auto.

- Necesito un calmante – El doctor tomó una pequeña lámpara del bolsillo de su bata y dirigió la luz a las pupilas granas del ruso-

- En otros caso hubiera concordado con usted pero su reflejo pupilar está lento, joven Hiwatari se está volviendo farmacodependiente no creo que lo mejor para su hijo sea un padre medio drogado

- Hn. –bufó y miró a otro lado, le dolió pero era verdad, el Valium apenas era uno solo de los fármacos que consumía, Demerol, Vicodín y hasta Lithio era lo que generalmente el bicolor cargaba en un pastillero para poder llevar el día a día-

- Es en serio Kai, -dijo en un tono más personal- he sido el doctor de tu hijo pero no necesito hacerte pruebas para decir que cada día estás más alterado, estás a tiempo de dejarlas por voluntad después tendrás que entrar a desintoxicación… –Kai miró a los ojos ocre y movió ligeramente la cabeza de manera afirmativa sabía que tenía razón-

- Bien… será mejor que vayas a su habitación, podría despertar en cualquier momento.


-Bip-

En… En dónde estoy

-Bip-

¿Soñando…?

-Bip-

Ah claro… estoy muerto…

-Bip-

Aja… y todo lo que hay en el otro mundo es ese molesto sonido?

-Bip-

-Bip-

Igual y me fui al infierno ¡que molesto ruido! Y yo que creí había sido me había portado bien… que mal karma… no un segundo eso es… huele a…

-Bip- -Bip- -Bip-

Un quejido se escuchó y aquella figura en la cama se removió un poco, ligeramente abrió los ojos y miró el techo. Blanco. Se quedó así un par de minutos en lo que sus ideas regresaban. Una vez que fue consciente de quién era y dónde era probable que estuviera movió su cabeza hacia un lado. El sol comenzaba a asomarse entre las persianas ¿qué hora sería? Movió su cabeza hacia el otro lado y en un sofá pudo divisar a aquella persona que hacía saltar su corazón. Pensó que nunca más la volvería a ver, estaba seguro que no saldría de esa, lo supo. Recordó.


Estaba tranquilamente recostado en su cama con una mano en su abultado vientre y una sonrisa en los labios, faltaba poco para conocer a su pequeño… su otra mano había estado sosteniendo un libro de nombres para bebé, no se habían decidido por ninguno aún, estaba leyendo cuando sus pensamientos divagaron y se quedó mirando a la nada imaginando cómo sería su vida cuando el pequeño por fin llegara… aún no sabía si sería niño o niña, le había pedido al doctor que no le dijera… estaba en el mundo de la ensoñación cuando sin previo aviso un punzante dolor se atenazó en su bajo vientre… respiró ¿sería que ya era hora? Pero el dolor no era normal no era como esperaba sentía que por dentro se estaba desgarrando…

Caminó con dificultad al cuarto contiguo ahí estaba la persona que más amaba, ahí admirando el móvil que acababa de colgar sobre la cuna. Sus ojos bermellón mirando con ensoñación los objetos que giraban sobre sí y alrededor de la cuna. Le dio pena tener que quebrar esa imagen, sabía que no la volvería a ver… y también sabía cómo quería llamar a su hijo porque sería varón y se llamaría Alexander, como el segundo nombre de su estoico e incomparable ruso…


El bicolor estaba con la cara escondida entre las manos no sabía si dormía o no, una cálida sensación lo recorrió, de seguro Kai no lo había dejado sólo ni un solo momento…

- Hola fénix –dijo y su voz se escuchó un tanto raspada-

Apenas había sido un susurro pero el bicolor lo había escuchado fuerte y claro levantó la cabeza de inmediato mirándolo con ojos asustados…

- ¿Está todo bien? –dijo con preocupación entintando su tono y faz- Kai dime algo me asustas… ¿él está bien verdad? –dijo y se quitó la cánula de la nariz-

Kai no dijo nada no sabía qué contestar pero tuvo que ponerse de pie al escuchar que el ritmo cardiaco había aumentado y él se comenzaba a incorporar con dificultad en la cama

- Ca-

- ¡Papá ya vol-

Un silencio absoluto, en ese momento Alex había entrado en la habitación conectando casi de inmediato sus ojos grana con los dorados, ambos sintieron hielo subir desde sus pies, era la primera vez que se veían a los ojos pero de algún modo ya se conocían, lo hicieron por siete (1) meses…

- Rei…

El peliazul se encaminó a la cama parecía que el chino iba a sufrir un colapso, se había llevado ambas manos a la boca y había dejado salir un grito ahogado. Los ojos dorados estaban fijos en el niño que tenía a tan solo unos pasos, no podía creerlo…

- Alex –comenzó a decir el bicolor pero tan pronto el menor se recuperó de la impresión echó a correr fuera de la habitación- ¡Alex!

- Tranquilo yo lo cuido –apareció Bryan por el umbral quién no pudo hacer contacto con Rei-

El pelinegro comenzó a hiperventilar y su ritmo cardiaco a aumentar, estaba a punto de entrar en shock cuando casi llamado por telepatía el doctor Xang entró a la habitación

- Cálmate Rei… respira lento… sí, lento, inhala… exhala… -una vez que el pelinegro pudo calmarse elevó su mano para que fuera tomada por el ojirojo-

- Kai… ¿cuánto tiempo ha pasado?


En otro tiempo y espacio…

- Cómo fuiste capaz ¿estás loco?

- Cállate cuando te venza verás quién es el loco además tú también te has mostrado

- Makoto es mi protegido sí, pero no ando por ahí reviviendo gente ¡pajarraco tonto!

- ¡Fíjate a quién le estás hablando!

- ¡Ya cálmense los dos!

- Byakko… tú no puedes mediar ahora esto, ¿cómo dejaste que Suzaku hiciera algo como esto; se supone que eres el que lo controla!

- A mí nadie me controla

- Por favor no peleen

- Mantente al margen Genbu

- Tú sabes por qué no deberías haber hecho eso vas a despertar a las fuerzas oscuras

- No seas dramático Seiryū, además pudimos contra mi yang

- No es lo mismo UNO que CUATRO ¿qué si despiertan?

- Seiryū tiene un punto –dijo el tigre del rayo- no es lo mismo una yang bestia sagrada que cuatro, fue difícil derrotar al Black Dranzer

- Eso no pasará…


- Brooklyn ¿te sientes bien?

- Hitoshi… algo no está bien

- ¡Brooklyn!


1 en realidad quise poner que el embarazo de los Nekojin durara 7 meses porque es algo que me nació, además los felinos gestan en tiempo récord y en términos generales un sietemesino humano está en perfectas condiciones de nacer (no así un octomesino)

N'e volnújs'a = No te preocupes

Como nota final quiero aclarar que los triángulos de Alex son iguales a los que se supone ostenta Gou... quise conservar eso. estoy haciendo una ilustración de Alex para que se den una idea más general de cómo es que lo imagino, pero la verdad siempre es mejor con lo que nosotros tenemos en la imaginación así que, se los dejo libre albedrío!!!

Como saben a mi me encanta responder sus revs así que ya lo hice para quines me dejaron un rev autorado y para Rei Kon , xXx_HYDEIST_xXx, saya y vangelromina les agradezco mucho y espero les haya gustado tambén este cap

Les recuerdo que el siguiente en acutalizar es Ni hablar! así que nos vemos ahí!!!

GRACIAS POR LEER Y NOS VEMOS LA PROXIMA!
Каеи Юишатари Кон