RoseWeasley13, I hate you XD

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El Slytherin y la Gryffindor.

Capcher II: Pastel de Calabaza, Mermelada y Chocolate.

Miraba el bosque prohibido atentamente sin parpadear o respirar conciente. Apoyando sus codos en el balcón de su cuarto, con sus manos reteniendo su cabeza. El viento rebelde agitaba su cabello, molestando a sus ojos y su mirada somnolienta. Pensaba en que sólo le quedaban dos años en ese colegio, lleno de pretencioso, buenos amigos, una gran historia y excelentes maestros.

Observaba a las creaturas merodear a siegas entre los árboles y arbustos, sigilosamente atrapando a su presa. Comenzó a aborrecer ese escenario, pese a que había estado encerrada en su cuarto una semana completa y que sólo salía a clases.

La habían insultado grotesca y repulsivamente, que decidió quedarse en su habitación. Media escuela le había dejado de hablar al idiota, la mayoría hombres de quinto.

Suspiró por millonésima vez en el día y se relamió los secos labios que embarcaban su rostro. Rosados, carnosos, besables. De los que muchos habían intentado robar uno sólo, y de muchos intentos habían fracasado. Su belleza era incomparable, de alma y físico. Era un diamante excelentemente pulido y criticado ante la sociedad.

-Toma…-Sonó una voz detrás de ella haciendo contacto con su espalda, provocando un frío recorrido extraño en su espina dorsal.

-¡Ash, no vuelvas a hacerme eso!-Gritó sumamente enojada ligeramente sonrojada, arrebatándole bruscamente la bolsa de papel que yacía en las manos del aludido.

-Pensé que tendrías hambre, o al menos de algo dulce. Te conozco demasiado bien, May Balance. No aguantarías ni un día completo sin comer mermelada.-Comentó sentándose en la cama de la mejor amiga de la castaña, Dawn.

Sintió cómo los colores se acumulaban en sus pómulos, provocando que se enojara aún más con el Ketchum. Sin embargo se sentó enfrente de él en la cama de Zoey, haciendo a un lado la bolsa que contenía un pastelillo con espuma cremosa, relleno de mermelada y una cereza decorando la punta perfecta.

-¿No lo quieres?, Vaya, casi me creo que no eres May.-Apuntó mientras le retiraba la mirada y veía tras el balcón el cielo azul de esa tarde. Comiendo el último trozo de su propio pastelillo, de igual forma a excepción del relleno; era chocolate derretido.

La chica resopló ofendida al instante en el que Ash había terminado, tenía razón, pero tenía sus limites. Jamás aceptaría algo con lo que fue burlada…

-Cambiando de tema…-Murmuró el chico cerrando completamente sus ojos.-Al parecer soy el único que no sabe qué te pasó… ¿Podrías contarme?-Le cuestionó dulcemente, aplicando su mirada en ella y sólo en ella, ofendido de cierta forma. Pese a que eran grandes amigos desde que tenían once años.

-Bueno…-Intentó en un susurro.-Prométeme que no te enojarás.-Sentenció la mazo zafiro, éste asintió con una sonrisa aniñada sin estar conciente de la situación.-Harry… me insultó en el Gran Comedor la semana pasada y… decidí mantenerme aquí hasta que dejen de molestarlo por mi culpa.-

~ O ~

¿La insultó?, ¿Ocultarse hasta que nadie lo insulte por su culpa?, se preguntaba el Ketchum sosteniendo con la mano derecha un pastel de Calabaza que había cogido en la Sala Común de Gryffindor, siendo retenido por su primo menor, Gary. El cual le gritaba, comprensible, que parara de hacerlo.

No podía cumplir lo que le había prometido a May, no enojarse ante tal tema. Comenzó a bajar las escaleras sin estar consiente de que estas se movían al azar. Sin tropezones, problemas e obstáculos llegó por fin al Gran Comedor. Un tumulto de chicos yacía en la esquina superior de la gran mesa de los Slytherins, alabando a el joven Harry James Potter por insultar a la impura de la Balance.

Llegó con la mano aferrada con fuerza al plato del pastel favorito del Potter, se abrió ante la gente empujándolos y gritándoles de groserías; hasta llegar a su objetivo. Tomó con más fuerza la tarta y con un grito ahogado le tiró el pastel en la cara Harry:

-¡Toma esto, Potter!-Gritó con desprecio. Minutos después yacía cubierto de merengue sabor calabaza. Con la mirada cubierta y la boca bien abierta, enojado y sorprendido.

Una ola de murmullos se hizo presente. Con la mirada burlona al tiempo que estaban, también, sorprendidos. Murmurando que se acercaba una pelea. Gary, el castaño moreno, se palmó la mano en la cara. Conciente de que ya no podía hacer nada al respecto…

-¿Se puede saber por qué lo hiciste?-Cuestionó el moreno oji-esmeralda mientras retiraba el merengue de sus ojos.

-¡Ni siquiera preguntes por qué!-Contestó furioso el Ketchum. Limpiándose las manos por un trabajo bien hecho.-¡Cómo te atreviste a decir eso de May!-

-¡Ah!, te refieres a el tema del que no fuiste capaz de enterarte hasta ahora.-Se burló entre dientes el moreno, prosiguió al notar que había causado sumo enojo en el oji-café.-Supongo que no eres el gran amigo que creías ser para May.-Siguió dedicándose a retirar el postre de su boca.

-¡Retráctate!-Gritó a todo pulmón apretando los nudillos.-Soy su mejor amigo y me lo a dicho. No me lo comentó porque…-Paró al notar que no tenía alguna opción.

Harry rió entre dientes al darse cuenta de que había confundido a la perfección al azabache…

-Exacto… ella no te cree su mejor amigo…-Se burló por enésima vez, alzando la quijada sin importarle verse como un verdadero idiota con el pastel en la cara.

Ash, derrotado por dentro y furioso por fuera, alzó los puños temblando de furia, apretó por más la mandíbula comenzando a dolerle la cabeza, jaqueca. Pero, principalmente, por todo el odio acumulado en su joven cuerpo de quince años hacia el chico que tenía enfrente de apellido Potter. Qué importaba el apellido, qué importaba que fuera el elegido; para él siempre sería el bastardo que había hecho sufrir a su mejor amiga durante un lustro completo. Le hartaba la vida y le perjudicaba el día con tan sólo pensar en su rostro…

Estaba listo para atacar, romperle el rostro a golpes sucios mientras el fruncía fuertemente el entrecejo, cuando…

-¡Señor Ketchum!-Gritó desconcertada la anciana McGonagall. Abriéndose entre el tumulto de alumnos de Slytherin y Gryffindor, principalmente. Hizo un gesto con la mano indicando que todos se marcharan, a excepción de Ash, Harry y Gary, sin embargo un chico solitario al otro extremo de la mesa yacía tomando té leyendo uno de sus libros favoritos. Retando a la anciana en quedarse ahí.

-¿Qué?, yo no tengo nada que ver en éste asunto…-Contestó a la mirada de la vieja mientras daba otro sorbo de su taza.

La McGonagall suspiró sin detalles.-Señor Ketchum, se podría saber por qué su mala educación sobre el joven Potter…-Cuestionó fulminándolo a distancia.

-Él comenzó; habló mal de May ante toda la escuela.-Contestó en burla sumamente enojado, retando a la señora canosa.

Ésta alzó una ceja,-¿Qué dijo usted, señor Potter?-Proseguía intentando llegar a una respuesta digna a las acciones de su sobrino.

-¡La insultó por su sangre!-Contestó por el moreno, apuntándolo. Mirando que su tía no contestaba o hacía algo al respecto; decidió irse de ahí, antes de que le llamaran exagerado. Caminó junto con Gary, llegaron al extremo y compartieron miradas con el chico que yacía tomando té de manzana.-¿Nos acompañas, Drew?-

-Claro… ya terminé. ¿Saben?, quiero comentarles algo sobre Harry…-Contestó mientras cogía su libro y lo colocaba en una mochila que cruzaba por su pecho, segundos después la taza había desaparecido.

Fin del Capitulo II