Vacaciones, una palabra que acarreaba muchas otras; chicas, chicos, playa, diversión, etc.

Primer día y a su hermana menor se le antojaron chocolates, por eso salió la jovencita de unos catorce años comprar tan temprano.

Él, de unos veinte años, aprovechando que eran vacaciones para ver chicas de escuela en la calle, ya era costumbre.

Ambos, distraídos en sus cosas, la tienda cercana ya abrió y allí compro ella los dichosos dulces, comprando para ella un chocolate.

Como una niña, iba embelesada comiéndolo hasta que choco con algo firme, se le cayeron los chocolates pero no cayo porque ese "algo" firme la sujeto de los hombros, la vio de pies a cabeza y simplemente tomo el chocolate que ella comía y se fue.

Lo siento mucho -dijo sin percatarse de que ya no estaba ni él ni su chocolate- Hey... -realmente le gustaba en chocolate- ¡oiga que eso es mío! -siguió a buscarlo, él ya había doblado en una esquina.