Disclaimer: No son míos, son de Cube. La trama es mía.
Pareja: Muchas.
Canción: Words that hurt me , by U-Kiss.
Lazos; capítulo II
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Espero en el antejardín a su novio, el único que podía comprenderlo en estos momentos. Estaba molesto por esa carta, no entendía cómo alguien podía hacerle eso, aquella broma tan infantil y dolorosa.
A lo lejos divisó una cabellera rubia y su corazón latió furiosamente, sonrió. Cada vez que lo veía pasaba eso, al igual que la primera vez en que lo conoció.
Fue en una de sus tantas presentaciones, luego de recibir el aplauso del público, Doojoon caminó hasta su camerino y saludó a algunas chicas que le estaban esperando fuera para decirle que le había salido excelente y que era guapo, todas esas cosas que él escuchaba a menudo. Se sentó a descansar un momento, cerró sus ojos y los abrió de inmediato al escuchar unos leves golpes en su puerta. Suspiró preparándose para escuchar los gritos de esas adolescente, al abrir era una persona encargada del teatro diciéndole que alguien quería conocerlo. Estaba oculto tímidamente detrás de la aquella persona, sus mejillas sonrojadas y mirada gacha. Su cabellera rubia brillaba bajo la luz artificial y traía un ramo de flores variadas entre sus brazos. La persona del staff se retiró dejándole a solas, el pequeño muchacho se volteó en busca de soporte, pero Doojoon le calmó saludando con amabilidad, las mejillas del rubio se enrojecieron más de la cuenta y no decía nada. Le entregó las flores y su mirada se posó nuevamente en el suelo.
— ¿Cómo te llamas? —preguntó tratando de que el menor hablara. Este elevó su mirada por primera vez, aquello ojos oscuros y tímidos le robaron el corazón de forma inmediata. Sintió todo su mundo moverse, tanto que se sujeto a la pared.
—Mi nombre es Yang Yoseob —saludó repetidas veces, luego mordió su labio y miró a Doojoon—.Soy su fan, señor Yoon —el mencionado rió y le dijo que no le dijera señor, que le hacia sentirse viejo.
Los días pasaron en los cuales se conocían. Su primera cita, su primer beso, el primer "te amo", Doojoon sonrió en cuanto vio a Yoseob llegar.
— ¿Qué pasó? —preguntó preocupado el menor mientras inspeccionaba su rostro, tocándolo con ambas manos.
Doojoon tomó su mano y jaló de él, llevándolo fuera de la casa. No quería que su novio se preocupara en vano, sólo necesitaba un consejo, y él era el indicado para dárselo.
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Kikwang sintió como unos brazos rodeaban su cuerpo y lo hacían apegarse más a otro cuerpo cálido. Kikwang abrió sus ojos, para luego sonreír y volver a cerrarlo, había olvidado que Junnie se quedaría a dormir con él. Volteó para quedar frente a frente entre los brazos de un dormido Junhyung, con los ojos cerrados comenzó a recordar cómo había conocido a su novio.
Era una tarde luego de la escuela, todos los estudiantes estaban saliendo apresuradamente, ninguno quería encontrarse en la salida o a la vuelta del colegio a Junhyung, los estudiantes huían de él como un ratón escapando del gato. Su nombre era sinónimo de violencia, miedo y otras atrocidades.
Kikwang era nuevo, y nadie le había advertido de Junnie, llevaba dos semanas y aún nadie le hablaba no sabía el por qué. Se tomó su tiempo en arreglar su mochila, prendió su mp3 y lentamente comenzó a caminar hasta la salida. Iba en su mundo en cuando sintió que alguien le quitaba los audífonos, se volteo y vio a un muchacho con la camisa desabotonada en los primeros lugares y la corbata suelta. Le miraba sonriendo, Kikwang le imitó y sonrió amigablemente.
—Lee Kikwang, ¿cierto? —el delgado muchacho asintió con rapidez. Junhyung sonrió aún más—Tú y yo saldremos a partir de hoy, ¿de acuerdo?
Kikwang le miró sin comprender nada, ¿salir? ¿Cómo amigos? ¿Un verdadero amigo?
— ¿Serás mi amigo? —preguntó con timidez, la risa burlona de Junhyung inundó el lugar.
—¿Amigos? No, serás mi nuevo novio —el menor y delgado negó con la cabeza. ¡Ni siquiera le conocía!
Junhyung le miró sorprendido, al parecer nadie le había hablado de él. Se acercó hasta Kikwang tomando su rostro con la diestra, besó suavemente casi acariciando su mejilla con sus labios. Volteó y caminó hasta la salida, antes de desaparecer gritó su nombre.
—Por cierto, soy Junhyung —el otro chico quedó perplejo en el lugar.
Rió mientras dormía al recordar, cuando Junnie le esperaba fuera de su salón todos los días, como le seguía a casa, lo llamaba, donde Kikwang iba él estaba, hasta que un día aburrido del constante acoso por parte del mayor, aceptó salir en un cita con él. Y bueno, el resto es historia.
Abrió sus ojos para ver a su novio dormir cómodamente, se acercó más a él y beso sus labios castamente.
No podía imaginarse una vida sin él. Sobre todo cuando supo que era adoptado, Junhyung había estado en cada momento para consolarlo, secar sus lágrimas y darle buenos consejos.
Estaba anocheciendo, las lágrimas caían como gotas de lluvia a través de sus pálidas mejillas. Abrazaba con fuerzas sus piernas, mientras el sollozo que emitía con fuerza de desde su pecho no podía cesar. En parte era su culpa por curioso, por otro lado él culpaba a sus padres de no haberle dicho antes, quizás cuando era más pequeño para que el dolor se disipara con los años.
No quería revisar su celular, era más que seguro que tendría unas cien llamadas de sus padres.
Estaba oculto bajo un árbol que estaba doblado de tal forma que las personas podían ocultarse bajo su ramaje, ahí había sido su primera cita oficial con Junhyung. Como deseaba que él estuviera, pero quizás sus padres no le habían avisado, después de todo para ellos no era más que un delincuente juvenil.
Cerró sus ojos y dejó que la cortina de saladas lágrimas bañara completamente su rostro. Lo que le dolía era el no saber por qué su madre biológica lo había abandonado en la calle, como decía esa carta.
El ramaje se movió, mostrando aquella figura que hacia latir su destrozado corazón. Era Junhyung.
— ¿Cómo me encontraste? ¿Y cómo sabes que pasó? —preguntó sorbiendo su nariz y con la voz cortada.
Junnie se sentó junto a él, y paso torpemente su brazo por los hombros de Kikwang, atrayéndolo para darle conforte y calor. Acarició su cabello, esperando a que el menor se relajara, lo cual hizo.
—Te encontré porque fui aquí donde te traje por primera vez —Kikwang alzó su vista para ver a Junhyung mirando el ramaje, la poca luz que se filtraba provocaba que sus ojos brillasen más de lo normal —. Y me enteré cuando entre por la ventana —bajo su mirada y le sonrió a su novio—.Me asusté, nunca había tenido miedo Kikwang, ¿sabes cuanto me preocupaste? —regañó sin brusquedad.
El menor comenzó a llorar nuevamente, Junhyung preocupado por haber herido a su pareja, le hizo contar lo sucedido, este entre lágrimas narraba todo lo que había leído en aquella carta y sus pensamientos al respecto.
La alarma le alertó que debía irse a trabajar, con cuidado de no despertar a Junhyung. Lavó su rostro y comenzó a arreglarse para ir a la tienda. Sin saber el motivo de sus ansias por irse antes, cogió sus cosas y caminó con rapidez. En el trayecto su corazón latió con susto al notar que había olvidado avisar a su novio, pero quizás este ya sabría que él estaría trabajando.
Despacho al trabajador nocturno y comenzó con felicidad y rapidez a atender a los nuevos clientes. La tienda estaba llenísima, volteó para ver la fecha, era fin de mes, ahí estaba el motivo de ver a tantas personas.
No sabía cuanto tiempo había pasado, pero su cuerpo se sentía lento y agotado. Atendió al último cliente y se desplomó en su silla. Secó el sudor de su frente y lamió sus labios. Estaba sediento.
Caminó hasta el sector del agua y se puso a pensar cuál debería tomar. No había nadie, así que podía darse el lujo de ver cada botella.
—Holgazaneando otra vez —una voz ronca le hizo sobresaltarse, volteó con rapidez quedando atrapado entre los brazos de Doojoon.
—Doojoon…—susurró con las mejillas sonrojadas totalmente, este no deshizo la posición y le sonrió, dejando ver sus perfectos dientes.
Sus ojos se conectaron, sin saber por qué Doojoon se inclinó hacia Kikwang, pero el menor se hecho un poco hacia atrás, el mayor se estaba acercando cada vez más. No sabía porque el desconocido Kikwang le estaba provocando esa extraña atracción. Necesitaba conocerlo más y quizás algo surgiría. Agitó levemente su cabeza al notar aquellos pensamientos de infidelidad.
— ¡Kikwang! —sus ojos se movieron al pasillo. Con los ojos entrecerrados y queriendo matar al tipo que lo sujetaba entre sus brazos, estaba Junhyung.
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Ohmahgay. Comenten, comenten y comenten. Oh, sí también les quería dar las gracias 3 porque mi fic Café ganó, y que si ustedes no me hubiesen pedido hacer un fic largo no hubiera empezado nunca. Las amo (:
Alpha
