Capítulo 2

A la mañana siguiente, Regina estaba sentada en una de las mesas en Granny's esperando a su hermana. Las dos normalmente se reunían para tomar un café por la mañana unos cuantos días en la semana, Regina había llamado a Zelena cuando se despertó y le había perdido reunirse antes de lo habitual. Era muy temprano que Granny era la única otra persona allí esperando a que el resto de la ciudad despertara, las hermanas tendrían total privacidad para hablar.

Sus dos amores se habían ofrecido a acompañarla, pero Regina se había negado. Ella no veía que esa conversación fuera a ir mal, aunque todavía quedaba eso de "¿Que pasaría si?" En caso de que Zelena se tomara a mal la noticia, Regina prefería estar sola para discutir con ella sin que las rubias estuvieran cerca y que salieran lastimadas.

Sin embargo, las tres estuvieron de acuerdo en que Emma y Mal aparecerían después de que las hermanas tuvieran tiempo suficiente para hablar de las cosas, solo en caso de que la morena las necesitara.

Regina levantó la vista de su taza de café cuando escuchó el timbre de la puerta y vio a la pelirroja entrar con una niña de un año y medio en la cadera.

En el momento en que Robyn vio a su tía, sonrió y se acercó a ella. —¡Gina!—El nombre de su tía había sido la tercera palabra que había aprendido, después de "Mamá' y "comida."

Zelena ser acerco y coloco a Robyn en el suelo a pocos pies de la mesa. —Camina hasta a tía Regina.—

La morena sonrió mientras se levantaba de su asiento, luego se puso de cuclillas hasta el nivel de la niña y extendió sus manos. La niña tropezó una vez, pero se estabilizó a tiempo y pronto se vio envuelta en un abrazo de su amorosa tía.

—Estas mejorando mucho en eso, ¿Verdad, cariño? —Regina preguntó mientras le daba un gran beso en la mejilla a su sobrina, haciendo que la niña se riera.

—Si, lo esta.—Zelena suspiro. —Ella incluso aprendió cómo salirse de su cuna anoche. La encontré esta mañana durmiendo contra el oso gigante que Emma le regalo. Debió haber caído encima, gracias a Dios. ¿Pensé que los niños no debían de comenzar a hacerlo hasta que estuvieran dos o tres? —

Regina se rió mientras se enderezaba en todo su altura y abrazó a su hermana con un brazo mientras seguía sosteniendo a Robyn con el otro. —Todos los niños progresan de manera diferente. Solo alegrate de que no se lastimo. Henry se cayó sobre su costado una vez. Me desperté con su llanto y lo encontré en el suelo con un golpe en la cabeza, me asuste muchísimo.—

Zelena hizo una mueca ante la idea de que su hija se hiciera daño. —Quizás es hora de que vayamos a comprar una cama para una niña grade.—Dijo mientras miraba a Robyn, que respondió con una enorme sonrisa y se echó a reír.

Las hermanas se sentaron con Regina sosteniendo a su sobrina en su regazo. Ambas mujeres sonrieron mientras que la bebé intentaba hablarles en su inentendible idioma.

—Entonces.—La pelirroja alcanzó el café que Regina ya le había traído. —Quieres decirme por que tuve que perder otra hora de sueño de belleza para encontrarnos tan temprano.—

—Lo siento, pero hay algo que necesito decirte.—

—Parece ser muy importante.—

—Si, es muy importante.—

—Mmhmm.—Zelena zumbo mientras asentía levemente. —Tiene algo que ver con tu doble problema de rubias? —Ella sonrió.

—¿Que? —Las cejas de Regina se fruncieron mientras levantaba la cabeza.

—No soy una idiota, hermana, he visto las miradas que Mal te ha estado lanzando cada vez que te ve con Emma. Puede que sea capaz de ocultárselo a la mayoría de las personas, pero he sido amiga de ella demasiado tiempo para ser engañada. Ella lo ha estado haciendo incluso desde que tu y la reina se fusionaran hace tantos meses. Tu…ella…quien sea que me dijo cuando empezaron a salir.—

—Lo sé.—Regina sonrió con malicia. —Tengo los recuerdos de la reina, ¿Recuerdas? —

Su hermana ignoró la pregunta. —No puedes decirme que todavía no amas a Maléfica. Es obvio que ambas todavía se cuida la una a la otra.—Metió la mano en su bolso para sacar el elefante de peluche de Robyn cuando se hizo evidente que la niña se había aburrido con el collar de su tía. Era su juguete favorito. Fue un regalo de su tía por su primer cumpleaños. Lo hechizo para iluminar un color de luz diferente cada vez que lo acariciaba, o en el caso de Robyn lo golpeaba contra el objeto sólido más cercano.

—Tienes Razo. Todavía la amo, pero también sigo amando a Emma.—

—Bueno, eso también es obvio.—Dijo Zelena con una sonrisa. —¿De qué otra manera ella podría convencerte de que tengas una noche de hamburguesas con queso una vez a la semana si no la quisieras? —

—Eso es verdad.—Se rió la alcaldesa.

—Entonces, ¿Que vas a hacer? Han pasado seis meses desde que te uniste a la reina, has tenido tiempo de pensarlo. Sabes que te apoyare sin importar lo que elijas hacer.—

La morena sonrió y ella puso su mano en la de su hermana y la apretó. —Gracias, eso significa mucho para mi. Y si, tome una decisión…hace seis meses.—se detuvo cuando Zelena la miro confundida. —Veras, las tres hablamos el día después de que la reina y yo nos fusionamos y decidimos tratar de tener una relación, las tres. Hemos estado saliendo desde entonces.—

Regina se encontró con el silencio, luego, de repente, su hermana dejo ir su mano. Por una fracción de segundos, Regina estaba aterrorizada de que estuviera equivocada acerca de que Zelena no reaccionara mal.

—¡¿Y ahora me lo estas diciendo?! —La pelirroja habló con un falso tono burlón y levantó la mano en un gesto exasperado. —¿Cómo es que no me lo dijiste antes? —Preguntó ella con una sonrisa.

Después de tomarse un momento para dejar escapara un suspiro aliviado y silencioso, Regina respondió. —Queríamos mantenerlo para nosotras mismas por un tiempo para poder acostumbrarnos a nuestro nuevo arreglo sin miradas indiscretas. Henry y Lily fueron los únicos a los que les contamos hasta ahora. Fue solo anoche que acordamos en contarles a ti y a los Charming sobre nosotras.—

Zelena aún tenía una sonrisa e su rostro cuando asintió levemente con la cabeza. —Bueno, esto explica por qué Mal estaba tan calmada después de que la reina…se fue. Fui a verla unos días después para asegurarme de que estaba bien y estaba actuando como si todo estuviera bien. Por un tiempo pensé que era una buena actriz o que se estaba volviendo loca, una o la otra.—

Ella dejó de hablar cuando escuchó a su hermana reírse. Su sonrisa se hizo más grande cuando la escucho.

—Entonces.—Continuó.—Supongo que las cosas van bien con este arreglo. ¿Qué hay de las otras dos? –

—¿Qué hay de ellas? –

—¿Se aman o simplemente se soportan con la otra por ti?—

—Oh, definitivamente se aman tanto como a mi.—La cara de Regina se volvió un poco soñadora al pensar que las rubias se enamoraron. —Unas semanas después de que comenzáramos nuestra relación, las encontré abrazándose en el sofá y besándose. Podía ver como se veían que se estaban enamorando. No pasó mucho tiempo después que finalmente se sintieron lo suficientemente cómodas como para admitirlo. realmente es increíble, lo lejos que hemos llegado en unos pocos meses.—

Zelena continuó sonriendo con cariño, contenta de que su hermana hubiera encontrado tanta felicidad. Entonces su sonrisa se convirtió en una sonrisa maliciosa. —Entonces, ¿Que tan bueno es el sexo? —

Su sonrisa se hizo más grande cuando Regina se sonrojo y se aclaró la garganta. —No es que sea de tu incumbencia, pero es bastante…satisfactorio.—

—Eso es todo lo que voy a sacar de ti, ¿No? —

—Me temo que si. —Regina le sonrió a la pelirroja antes de ponerse seria de nuevo. —Me alegro de que estés de acuerdo con esto, Zelena. No pensé que estarías en contra, pero ciertamente es bueno saberlo con seguridad. Aún estarás de acuerdo con que esta pequeña pase la noche con nosotros cuando crezca, ¿Verdad? —Preguntó mientras le daba a Robyn una gran abrazo, haciéndola reír.

—¡Oh, definitivamente! Especialmente cuando esos terribles dos lleguen, puedes tenerla tanto como quieras.—

La morena se echó a reír y beso a cabeza de su sobrina. No tenía ninguna duda de que la niña sería una pequeña traviesa, de tal madre tal hija, después de todo. Sin embargo, en realidad estaba deseando correr detrás de esa niña, tal como lo había hecho con Henry.

Se inclinó sobre la mesa para agarrar la mano de su hermana una vez más. —En serio, gracias por entender Zelena.—

—Honestamente, solo quiero lo mejor para ti hermana. Se que no siempre he sido la mejor hermana mayor, pero quiero que sepas que me arrepiento de todo el tiempo que pase odiándote. Y ahora estaré a tu lado sin importar que. Tu de todas las personas mereces ser feliz y los héroes siempre tienen su final feliz.—

Los ojos de Regina brillaban con lágrimas que ella tuvo que parpadear para evitar que salieran. —Zelena…no te puedo decir lo que eso significa para mi. Aunque, eso me recuerda que tu ahora eres una Hero también. —Su hermana se sonrojo el elogio. —Tu también tendrás tu final feliz.—

La pelirroja mira hacia abajo y se aclaró la garganta un poco nerviosa. —Yo…um…quizás ya lo he encontrado.—

—¿Oh? —Los ojos de morena se abrieron en sorpresa.

—Si, he estado saliendo con alguien.—

—¿Por cuánto tiempo? –

—Unos cuantos meses.—

—¿Y te enojaste conmigo porque no te dije sobre Emma y Mal? —

—Hey, tu lo mantuviste en secreto por seis meses, yo lo mantuve solo por dos meses.—

—Touche.—Dijo Regina con una sonrisa.

En ese momento fue cuando Emma y Maléfica aparecieron, ambas hermanas se dieron la vuelta ante el sonido de la campana en la puerta.

Las rubias miraron a su querida morena con cuestionamiento, silenciosamente preguntando si todo estaba bien. Regina respondió con una sonrisa y haciéndoles gesto para que se sentaran con ellas.

—¿Supongo que de esa sonrisa las cosas fueron bien aquí? —Mal se sentó junto a Regina y le dio un beso en los labios.

—Bastante.—

Ambas miraron hacia abajo para ver a Robyn alcanzando a la dragona. Mal le sonrió a la niña y la tomó del regazo de Regina, haciéndole cosquillas en el estómago mientras la sentaba en su propio regazo. Emma se acercó para darle un pequeño cosquilleo también antes de sentarse junto a Zelena. Se sintió aliviada al saber que al menos otro miembro de la familia estada de su lado.

—Estoy feliz por todas ustedes. Sin embargo.—Zelena miró a Mal a los ojos. —Si alguna vez lastimas a mi hermanita, amistad o no, hare que te arrepientas.—La pelirroja había estado sin su magia durante unos cuantos meses, pero eso no la hacía menos intimidante.

—¡Zelena! —

—Entendido.—La dragona sonrió antes de girarse hacia Emma. —¿Supongo que ya te había dado esta advertencia? —

—Oh, si, excepto que mi advertencia vino con una bola de fuego dirigida a mi cabeza.—

—¡¿Que?! —Dijo Regina mientras miraba a la pelirroja con una ceja enarcada.

Zelena se encogió de hombros. —Dije que iba a ser una mejor hermana mayor y eso incluye amenazar a cualquiera que pueda hacerte daño. Aunque no creo que tenga nada de qué preocuparme.—

Las dos rubias sonrieron mientras Regina rodaba los ojos y negó con la cabeza.

—Ahora.—Sonrió la alcaldesa de repente. —De vuelta a ti, Zelena. ¿Quien es tu amante misterioso? —

Emma y Mal miraron sorprendidas a la pelirroja, pero fue Mal quien hablo. —¿Que? ¿Cuánto tiempo ha estado pasando esto y porque no me lo dijiste? —

—Aparentemente, dos meses.—Respondió Regina mientras su hermana estaba ocupada evitando el contacto visual. —Bueno, ¿Quien es? —

Zelena dejo escapar un suspiro mientras miraba a cada una de las tres mujeres frente a ella. —Quiero que todas ustedes prometan no asustarse cuando les diga.—

—Te acabo de decir que estoy en una relación poliamorosa con tu mejor y la hija de mi ex némesis.—Regina se rio. —Honestamente, ¿Crees que alguna de nosotras te juzgará por alguien con quien sales? —

—Supongo que no.—Zelena se rio entre dientes, pero luego puso nerviosa de nuevo. —Es solo que…he estado nerviosa por decirle a alguien. Con quien he estado saliendo…es muy popular en la ciudad y cuando la gente se entere de que la Bruja Malvada…—

—Ex.—Emma corrigió de forma rápida pero severa mientras golpeaba el brazo de Zelena.

Zelena sonrió levemente antes de continuar. —Cuando la gente se entere de que la ex Bruja Malvada está enamorada de ella…simplemente no veo que vaya bien. No quiero hacerle pasar eso.—

—¿Que importa lo que los otros piensen Zelena? —La sheriff puso su mano en el antebrazo de la pelirroja. —Mira, temo decirle a mis padres sobre esto.—Hizo un gesto hacia sus dos parejas. —Pero al final del día, sus reacciones no importaran. Soy feliz y no me importa lo que piensen los demás. Estoy segura de que quien sea que estás saliendo se siente de la misma manera.—

—E incluso si las personas reaccionan mal, sabes que estaremos allí para apoyarte.—Dijo Mal mientras sacaba suavemente el dedo de Robyn de su boca y lo reemplazaba con el chupete que colgaba del cuello de la bebé.

La pelirroja le dio una sonrisa de agradecimiento y luego dejó que su verdadera naturaleza sarcástica saliera a flote. —¿Cuando nos pusimos tan jodidamente sentimentales? –Preguntó mientras rodaba los ojos.

—Deja de darle vueltas al asunto.—Dijo Regina mientras tiraba de la mano de su hermana juguetonamente mientras las otras dos soltaban una risita. —Cuéntanos con quien estas saliendo.—

—Bueno, como he dicho es muy querida. También es inteligente, muy respetada, cariñosa, genial con los niños.—Sonrió con cariño a su hija que estaba tratando de hacerle cosquillas a Maléfica con su juguete de peluche. —También es muy alegre casi todo el tiempo.—

—¡Oh por Dios, Emma! —Dijo Mal mientras atraía la atención de la otra rubia y las demás. —¡Está saliendo con tu madre! —

Las tres amantes se echaron a reír, lo que llevó a Robyn a comenzar a reírse junto a los adultos, mientras que su madre le daba una mirada asesina a Maléfica para demostrar que no estaba nada contenta con la broma de su amiga.

—Puedo asegurarte que no estoy saliendo con Snow White. —La pelirroja habló con los dientes apretados.

—Gracias a Dios.—Murmuró Emma provocando otra pequeña carcajada mientras Zelena ponía los ojos en blanco de nuevo.

—En serio, sin embargo, ¿Quien es Zelena? —Hablo Mal de nuevo. —Ella suena absolutamente increíble.—

Con una respiración profunda, la pelirroja sacó su teléfono y tocó la aplicación de fotos. Trajo la foto que tenia actualmente de fondo de pantalla y giro el teléfono para mostrarles a las demás. —Belle.—

Las tres sonrieron cuando se inclinaron para ver una foto que había sido tomada en la sala de estar de Zelena. Belle se había quedado dormida contra el costado de Zelena con la cabeza apoyada en el hombro de la pelirroja y la mano en la espalda de Robyn mientras la niña dormía sobre el pecho de su madre. La pelirroja pensó que era un momento tan dulce y lindo y tuvo que tomar una foto para capturarla para siempre.

—Siempre supe que ella era demasiado buena para Gold.—Sonrió Emma. —¿Esto significa que has dejado de llamarle 'Ratón de biblioteca'? —

—Ahora es más con un término de cariño.—La declaración de Zelena hizo que la rubia pusiera los ojos en blanco.

—Estoy tan feliz por ti, hermana. Belle es una mujer increíble. Ahora, ¿Como se juntaron? —Regina puso su mano en su barbilla y se inclinó hacia adelante. Ella no podía esperar para escuchar esta historia.

—Robyn estaba siendo extremadamente quisquillosa un día y estaba haciendo todo lo que podía para calmarla, pero nada funcionaba. Sabía que todos estaban trabajando, así que llame a Belle. Era una de las únicas personas en las que confiaba y toleraba lo suficiente como para dejarle acercarse a mi hija.—

Las tres sonríen suavemente ante eso. Todos sabían que la lista de personas que la pelirroja toleraba era muy, muy corta.

—Afortunadamente.—Continuo Zelena. —Ella se acercó y nosotros, finalmente, conseguimos que este pequeño mono descansara.—Ella miró con cariño a Robyn, quien le devolvió una adorable sonrisa.

—Después de eso, empezamos a hablar. Le agradecí por ayudarla y ella dijo que le encanto. Estar cerca de Robyn le ayuda a no pensar en Gideon. Ella fue destrozada cuando él decidió ir a vivir a la dimensión en la que fue criado. Después de que todos ustedes derrotaron a la Hada Negra. Está orgullosa de que él quería a los otros niños que aún están allí, pero todavía lo extraña como loca.—

Mal asintió ante esto, ella sabía el dolor de no poder criar al niño de que tanto deseaba.

—Entonces ella comenzó a decirme lo horrible que era realmente Rumple. Como el no era digno de confianza y era egoísta. Por supuesto, eso era algo que ambas acordamos.—Sonrió ella. —Pasamos el resto del día hablando, despotricando, riendo. Yo…—Se detuvo, se miró las manos y se sonrojo. —Me di cuenta de que me sentía mejor estando con ella que con Hades. Confié mas en ella. Y ella debió sentir lo mismo porque justo antes de irse me preguntó si quería cenar con ella la noche siguiente.—Zelena levantó la cabeza de nuevo. —Hemos pasado casi todos los días juntos desde entonces.—

—¿Y las noches? —Mal pregunto con una sonrisa picara.

—Hay una razón por la que les pedí que no me llamen después de las 9:00 y no tuvo nada que ver con la hora de dormir de Robyn.—La pelirroja terminó con una sonrisa brillante.

Parecía que Robyn finalmente se había cansado de escuchar a los adultos hablar porque ella eligió ese momento para comenzar a ponerse muy quisquillosa mientras buscaba a su madre. —¡Mama! ¡Mama! —Ella gimió después de sacarse el chupete de la boca.

Mal le beso la cabeza, luego la levantó sobre la mesa y se la pasó a Emma, quien le beso la mejilla antes de entregarla a Zelena.

—Todavía estás cansada después ese gran escape anoche, ¿Verdad, pequeña? —Le dio un beso en la nariz de su hija. —Creo que debería llevarla a casa por un momento.—Se dirigió al resto de la mesa. —Tenemos que encontrarnos con Bella en la biblioteca en unas pocas horas. Prometí ayudarla a reorganizar algunas cosas.—

—Realmente estas enamorada. ¡Ouch! —Mal gritó cuando sintió que su amiga la pateaba debajo de la mesa.

Todas se alistaron y salieron juntas del lugar.

Mientras miraba a su alrededor, Regina noto que algo faltaba. —¿Donde esta tu auto, hermana? —Después de que, finalmente, aprendiendo a conducir, con éxito, Zelena molesto a su hermana para que consiguiera un vehículo "adecuado." Por supuesto, ella quería uno casi exactamente como el de Regina, así que terminó con un Mercedes con in trabajo de pintura verde oscuro.

—Puede que sepa manejar, pero eso no significa que me guste. Además, hoy es un buen día.—

Regina sonrió y abrazó a su hermana. —Gracias de nuevo, Zelena. Y estoy muy feliz de escuchar sobre ti y Belle.—

—También estoy feliz, para los dos Regina.—Beso la mejilla de su hermana y luego hizo mismo con Maléfica y con Emma. —Di "bye" Robyn. —

—Be-be.—La niña pequeña sonrió y saludó a los otros tres adultos mientras Zelena se daba la vuelta y se alejaba.

—Bueno, uno abajo, dos más por seguir.—Dijo Emma en tono de broma mientras que sus dos amantes sabían que era forzada. —Voy a pasar esta noche en mi camino a casa y les diré.—

—Realmente no tienes que hacerlo todavía, Kitty. He esperado tanto tiempo, puedo esperar un poco más.—

La Sheriff negó con la cabeza. —No, esto es algo que se debe hacer. He sabido durante meses como me siento por ti. Hermosa, no deberías haber esperado tanto en primer lugar. Además, quiero ser capaz de hacer esto.—Beso a Maléfica con amor. —Cuando yo quiera.—

Mal tenia una sonrisa que iluminaba su rostro. Esa fue la primera vez que Emma la había besado en público sin asegurarse de que nadie estuviera mirando. —Gracias.—Susurro mientras abrazaba a la otra rubia con fuerza.

Regina sonrió mientras esperaba pacientemente a que las dos se separara antes de dar un paso adelante para besarlas a ambas. —Por mucho que prefiera que todas pasemos el día juntos, todas tenemos trabajos a los que tenemos que llegar.—

Las rubias gimotearon. Es posible que ambas hayan amado sus trabajos, Emma en la oficina de sheriff y Mal en la firma de contabilidad de Storybrooke, pero siempre preferían pasar el día con sus amantes.

A Mal siempre le parecía irónico que su ex alumna tuviera una ética de trabajo mucho mejor que ella. Después de todo, había pasado años tratando de hacer que Regina se concentrará en su magia cuando la morena había intentado encontrar una salida fácil cuando se trataba de sus hechizos. Algunas cosas definitivamente habían cambiado con el tiempo.

Regina negó con la cabeza y soltó una risita antes de dirigirse a Emma. —¿Estás segura de que no quieres que vayamos contigo? Podría ser mas fácil con las tres allí.—

—No, Ángel. Preferiría hacer esto sola. No quiero que ninguna de las dos esté en el medio en caso de que pierda la paciencia otra vez.—

—Podríamos manejarlo, Kitty.—

—No podría. Por favor, déjame hacer esto por mi mismo. Me sentiré mejor sabiendo que ambas están a salvo en casa.—

Mal y Regina intercambiaron una mirada antes de que la dragona dijera. —Muy bien, si crees que eso te hará más fácil para ti, respetaremos tu decisión.—

—Pero, por favor, ten en cuenta, Baby, que si nos necesitas, todo lo que tienes que hacer es llamar.—

—Si, lo hare.—Beso a Mal y Regina antes de caminar hacia su Bug. —Nos vemos los dos esta noche. Las amos.—Gritó por encima del hombro y sonrió cuando escuchó a ambas mujeres decirlo e nuevo. Luego se subió a su auto y comenzó su corto viaje al trabajo.

—¿Crees que ella estará bien? —Mal pregunto con ojos preocupados.

—Eso espero. Pero incluso si esos dos idiotas la lastiman, estaremos allí para ayudarla…y para matarlos.—Sonrió mientras la dragona se echó a reír. —¿Quieres que te lleve al trabajo, Cariño? —

—Si. Gracias, Poppet.—Beso a Regina cuando la morena abrió la puerta del Mercedes para ella.

Mientras conducían por la calle, ambas rezaron para que Emma estuviera bien esa noche.