Cap. 2

Yui sentía el cuerpo pesado. Tenía un leve malestar en el cuerpo, desde hace rato intentaba despertar hasta que lo consiguió. No se levantó, aun no sentía fuerzas en su cuerpo e Intento divisar donde estaba, pero tras lo poco que recordaba, deducía que estaba con los Sakamaki. La que le esperaba nada más salir de la habitación.

-no intentes levantarte. Te hemos dejado muy débil-.

Esa voz la espanto, intento moverse, pero tenía unas manos sobre sus hombros haciendo imposible que se levantara.

-te quieres calmar. Soy yo.

La voz la tranquilizo, Shu no solía buscarle pleito y regañarla. A comparación de Reiji o echar en cara las cosas como lo hacía kanato.

-¿ustedes están bien? No recuerdo muy bien los acontecimientos-.

Al rubio le sorprendió su preocupación. -sí, estamos bien. Cansados, pero bien. En otra ocasión nos gustaría que nos explicaras de qué manera te sacaron de aquí, es inconcebible no haberlos percibido en nuestro territorio-.

Ella tampoco entiendo como fue que entraron tan fácil a por ella. – de todos modos, no pasó nada grave. Ojalá no se repita-.

Tras lo dicho, Shu sabía que era el momento preciso para explicarle las cosas. – así es, no queremos que esto se vuelva a repetir y por eso necesito decirte lo que vamos hacer-.

Yui no entendí bien a que se refería, opto por asentir con la cabeza en espera de una explicación.

-como bien sabes, fuiste secuestrada por nuestros enemigos. Humanos que se convirtieron en vampiros. Por alguna extraña razón te llaman Eva, mientras nosotros te llamamos novia. Reiji supone que te necesitaban a ti y a tu sangre en el momento que despertaras, pero no sabemos a ciencia cierta para que-.

-es verdad. Me decían que soy Eva y que uno de ellos seria adán. Preguntaba, pero no me sabían explicar o más bien no querían-.

-ya sabes el peligro y los riesgos de estar fuera de nuestra protección. Así que hemos ideado un plan y te guste o no lo vamos a llevar a cabo. Eres nuestra responsabilidad-.

Yui ya se estaba alarmando. Shu no solía hablar con tanta seriedad. - ¿de qué plan hablas? -.

-eres virgen ¿cierto? -.

A la rubia se le subieron los colores rápidamente al rostro, tomo la cobija tapándose aun todavía más. -si. ¿pero porque me preguntas eso? -.

-la única manera de protegerte o de que te regresen con nosotros es estando embarazada-. Lo dijo sin más rollo.

-¿embarazada? Pero ni novio tengo-. Al decirlo eso, pudo ver el sentimiento de enojo y frialdad surcar la mirada de Shu.

-no sé si eres estúpida o te estás haciendo. Nos perteneces, pero supongo que necesito andar mas en el tema. Tu intimaras con nosotros con el propósito de embarazarte y tenerte protegida, hay un trasfondo ya que Laito jura que estando así podrías despertar y eso es algo que nos beneficiaria a todos y más a ti-.

La chica solo podía escuchar embarazo e intimar, eso era lo único que rondaba en su cabeza haciendo que un escalofrió le bajara por la espalda. - ¿están locos? Como va a pasar eso, es inimaginable. Primero porque no sé nada de eso y segundo y más importante…cada uno de ustedes tiene un motivo por el cual me odian-.

El vampiro suspiro, si bien al principio no les había caído bien eso fue cambiando conforme paso el tiempo. Se sentían así porque la creían una carga y una discordia entre ellos, pero fueron viendo que no era del todo malo tener una fuerte de alimento tan accesible y apetecible.

-no te estoy preguntando, simplemente te estoy informando de lo que va a pasar de ahora en adelante. Es por tu seguridad y por nuestra preservación. El orden es Ayato, ya que él fue el que más se opuso ya sabes cómo es, el segundo es Subaru, el tercero es Reiji, el cuarto es Laito, el quinto soy yo y el ultimo es kanato, él es el último por su falta de madures al menos para este tema. Ahora que lo pienso, hubiera sido más fácil empezar del mayor al menor-. Eso lo decía tomando una la cruz que siempre traía en el cuello. -pero ya sabemos el berrinche que haría Ayato y vaya que lo hizo-.

Yui solo oía mas no comprendía el contexto de todo lo que Shu dijo de golpe. Este la vio y hasta se compadeció un poco, era obvio que ella quedara en ese estado ya que siendo humana tenía otros principios. En el caso de los vampiros daba igual eso, la madre de Subaru era hermana de su padre. Su padre tuvo tres mujeres al mismo tiempo. Las sangres puras se mesclaban principalmente entre ellos ya sean primos o hermanos había casos de sobrinos con tías, pero eso era en casos especiales.

-sé que esto es extraño, pero si lo pensamos bien será bueno. Nuestros lazos cambiaran, así como los tratos, criaremos a los niños todos, aunque no sean nuestros. Si estas embarazada esos nueve meses tendrás nuestra atención al 100, serás devuelta en caso de que los Mukami vuelvan y tendrás descansos entre hijos. eres humana y no aguantas tanto como una mujer de nuestra especie-. Se detuvo al ver como ella trataba de limpiar las lágrimas que ya surcaban su rostro.

-soy demasiado joven para ser mama y no cualquier mama, sino de hijos de 6 padres distintos que son hermanos-.

-eso no te debe de importar, no habrá distinción y prácticamente viviremos por ustedes. Hablare con Reiji para que te demos tiempo en el futuro próximo que se iniciara, pero no hay vuelta de hoja-. Sin más desapareció de la habitación, dejando a una melancólica Yui.

Shu llego a la sala donde para variar se escuchan gritos o una "platica amistosa".

-ya te dije que eres el primero, ¿Qué más quieres? -. decía exasperado Reiji

-que no se metan con ella. Es mía. -

-ya basta Ayato-. Interrumpió Shu. -vas a ser el primero, ella es virgen, así que no creo que no puedas sumar dos más dos y entender la posición en la que estas. Además, serás el primero de los 6 en ser padre, no sé qué más peros le pones a esto. La que más debería de negarse es ella-.

Ayato desvió la mirada claramente avergonzado, los demás tomaron asiento.

- ¿Qué te dijo bit…? -se le quedaron mirando-. …Yui?

-no se negó, se asustó y piensa que es inimaginable que queramos intimar con ella ya que la odiamos-.

Laito se empezó a reír. -bueno. ya la sacaremos de su error conforme vayamos estando con ella-.

-una cosa más-. Miro a Reiji. -necesita tiempo antes de que Ayato la lleve a su cama. No entiendo la mentalidad de las humanas, pero tiene un fuerte pleito entre la moral de ella y la nuestra. No se le debe de forzar-.

-de acuerdo. Sera cuando ella esté preparada, pero poniéndole un tiempo límite, tres semanas a lo máximo. Ayato tienes que hablar con ella-. Reiji se quedó viendo a su hno.

- ¿Cómo porque voy hablar con ella? Solo me tengo que acostar con ella y ya.

Todos pusieron los ojos en blanco. Subaru por fin hablo. -quieres ser el primero en todo, pero no tienes la más mínima intención de comprender a los demás-.

Ayato se levantó con la intención de golpear. Pero Shu lo detuvo.

-una mujer que no ama o al menos aprecia a su pareja, no podrá amar o proteger a los hijos que tenga con ella. Para la muestra un botón-.

Con eso Subaru hizo que al menos los demás entendieran la situación.

- ¿quieres decir que tenemos que demostrarle afecto antes, durante y después de haber estado con ella? -.

-si kanato. Si queremos que funcione, confié y se deje estar con nosotros, supongo que al menos eso deberíamos hacer por ella-.

-ya está bueno. Hablare con ella y esperar-.

Tras un poco más de temas que tenían que discutir, Ayato se dirigió a la habitación de chichinachi.

-ooooi, plana. ¿Estas despierta? -. dijo este apareciendo en la cama. -donde rayos estaba metida-. De repente vio como las cortinas del ventanal se movían, en uno de esos momentos la diviso a ella en el balcón que daba a los rosales y al lago. Se abrazaba a sí misma en señal de frio o tal vez para mantenerse en pie. Ahora que no había nadie y que ella no había percibido su presencia, se dio el lujo de mirarla bien. Una piel de porcelana, la cual siempre alababa antes de modela. Un cabello sedoso y ya más largo de como cuando llego. Unas piernas hermosas que se podían ahorita apreciar. Las caderas no eran pronunciadas aun, pero según sabia con el embarazo se vería favorecida y ciertamente en cuestión de pechos, ella ya se estaba desarrollando. Ante ese último pensamiento suspiro fuertemente haciendo que Yui se asustara y rápidamente mirara a la habitación.

- ¿Quién está ahí? ¿Ayato? -.

-si. Ven aquí, tenemos que hablar-. A él le sorprendió que ella atinara quien estaba ahí, pero lo disimulo lo más que pudo.

Yui se acercó a él manteniendo una cierta distancia. No sabía de qué humor venia y era mejor no averiguarlo. Ayato cuando vio su reacción suspiro mentalmente, tendría que hacer muchas cosas para que ella confiara en él, que rayos… todos tendrían que hacer imposibles para que pudiera confiar. se estiro y la tomo del brazo jalándola lentamente hasta sentarla en sus piernas, ella se tensó inmediatamente ya que esperaba un jalón brusco.

-no eres tonta e imagino que sabes a que vine-. Cuando la sintió tensa empezó acariciar la espalda de ella.

- ¿ya vamos a estar juntos? -. eso no se lo esperaba, Shu le prometió tiempo.

Ayato empezó a reír. -no tonta, no pensé que estuvieras ansiosa. Pero no he venido a eso-. Le daba risa el sonrojo que tenía ella ahora.

- ¿entonces a que has venido? -.

-vine a disculparme-.

Eso no se lo esperaba, se limitó a mirarlo con cara de incredulidad.

-ya sé que no me crees. Pero si vamos a dar este paso, ya sea obligado o no, creo que es importante dejar en claro que yo… que yo… bueno que yo no te odio en absoluto. Debes entender que se nos hacía difícil ver a una nueva novia y por ende una responsabilidad que nunca cumplíamos bien-.

-entiendo-.

-en cambio tu si tienes razones de sobra para odiarnos-. Esbozaba una sonrisa triste, nada propia de él.

-no los odio. Jamás podría hacerlo. Con sus arranques y reacciones pude ir conociéndolos y entendiéndolos. Ustedes no hacen el mas mínimo esfuerzo de que una se les pueda acercar-.

- ¿para qué querrías acércate a alguien que succiona tu sangre? -.

Yui no creía que fuera Ayato el que hablaba, le tomo de la mequilla. -porque suponía que eran mi nueva familia-.

El pego más su rostro a la palma de ella. -perdónanos. -

-los perdone desde el primer día que Subaru rompió mi móvil-. Decía sonriendo.

-te comprare otro. Aunque no veo porque, no creo que quieras hablar con tu padre. -

-cierto. Pero si pasa algo yo no puedo esperar a que siempre estén detrás mío-.

-supongo que tienes razón, nos hubieras avisado que estabas con los Mukami en vez de esperar hasta que nosotros lo descubriéramos yendo a la escuela-.

Tras un momento de silencio Yui se atrevió a preguntarle - ¿Cuánto tiempo me dio Reiji? -. sabía que él era quien controlaría estas cosas.

-dio tres semanas para que te mentalizaras. Puedes avisarme que será antes o hasta ese día. ¿Entiendes la importancia de esto? -.

-sí, pero es muy drástico-.

-yo no quier…bueno no estaba de acuerdo. Pero ya solucionado todo-. se levantó dejándola en la cama. -es hora de ir a la escuela, apúrate-. Y sin más se fue dejándola confundida por ese corte tan abrupto a la plática.

En la escuela Reiji comprobó que no estuvieran los Mukami, dijeron que faltarían por tiempo indefinido. No debía de confiar al 100 en esa información, pero investigaría al respecto. Mientras tanto Ayato, Laito y kanato no se separaban de Yui. Los demás estaban en salones diferentes así que les tocaba cuidarla.

-no te separes de nosotros o te va a ir mal-. Amenazaba entre risas Laito.

- ¿Cómo me voy a ir algún lado, si me están rodeando como guardaespaldas? -. decía apenada mientras sus compañeros los veían.

-eso te pasa por dejarte raptar-. Ahora fue kanato el que la regaño.

-bueno ya basta. No volverá a pasar-.

-Ayato cálmate. Tiene razón en preocuparse. Lo siento-.

Todos se quedaron callados tras lo dicho por ella. Realmente no pensaban que fuera culpa de ella, sin de ellos por irresponsables.

De vuelta a casa todos veían de manera extraña a Yui con Ayato, este no paraba de hacer platica. Al llegar el acompaño a la habitación y se quedaron un largo tiempo. La rutina se repetía todos los días a excepción de los fines de semana, en las noches le decía que salieran un rato al jardín o al lago. Los demás suponían que era táctica para llevarse bien con ella y veían que daba buenos resultados.

El último viernes del plazo de tres semanas, ya estaba consumiéndose. Yui estaba con dudas y porque no, mucho miedo. No le cabía la duda de que Ayato sabia del tema en caso contrario a ella que solo sabía lo mencionado en clases. Ese día al ir a la escuela se mantuvo callada, no interactuaba mucho con nadie. Reiji se dio cuenta y sabía por qué además de que estaba enterado que nada había pasado aún.

Al salir del automóvil Reiji la detuvo esperando a que sus hermanos siguieran su rumbo.

Yui tomo antes la palabra. -no tienes que decirme nada Reiji, se el límite en el que estoy. No te preocupes-.

Reiji la soltó sin decirle nada y ocultado su asombro. Le agradaba la idea de que ella no lo mirara con miedo, aunque aún la sentía con reservas.

Para Ayato no pasó desapercibido el momento, así que la asusto abordándola a la entrada del salón.

- ¿Qué quería Reiji? - le decía mientras la abrazaba por la espalda. Desde que supo lo que harían se trató de no estar tan encima queriendo morderla y le funciono, ya que era ella la que se lo proponía al ver alterado o cansado.

-nada. Yo era la que le preguntaba algo sobre un tema de una materia-.

Ayato sabía que ella mentía, no la forzaría, pero no por eso no la molestaría. -de acuerdo, por mentirme hazme unos takoyaki-.

Yui solo sonrió, era imposible ocultarles algo a los Sakamaki. se dirigieron al salón de economía del hogar perdiendo así 3 clases.

Después de solo entrar a las 2 últimas y regresar a casa en medio de una plática amistosa sobre la poca moral de Laito, entro por fin a su habitación seguida de Ayato.

-buenas noches, Yui-. Le decía mientras abrazaba.

Ella ya se había acostumbrado a su apodo que resaltaba la poca existencia de pecho, pero en esas semanas no fue nunca pronunciado cosa que le sorprendía, pero entendía por qué.

-buenas noches Ayato-.

-nos vemos mañana en el jardín pa…- fue interrumpido por la rubia.

- ¿podrías venir a verme antes de ir al jardín? Tengo algo que decirte-.

El solo asintió y desapareció. Ella ya estaba decidida, la noche de mañana seria larga.

Zaira.z xD si es muy occ. queria un poco de armonia entre ellos ademas es por un bien comun.

la continuare.