Capítulo 2
Sueños húmedos
—No hay día en que no te extrañe, bobo. ¿Tú lo has hecho?
La mirada de Ronnie Anne paseó melancólica de la ventana de su habitación hacia él. Lincoln miró con atención la foto que ella conservaba en su pared, donde ambos estaban juntos dentro de un marco en forma de corazón. Sin perder tiempo en palabras, buscando demostrárselo con sus actos, el peliblanco se acercó a la latina, aquella niña de piel bronce que le había hecho insoportables los recesos antes de besarla cierto día, pero que desde entonces y tras cierta cita que hicieron en compañía de sus hermanos mayores, se habían vuelto casi inseparables hasta que el caprichoso destino quiso distanciarlos. Colocó ambas manos sobre su rostro acercándose todavía más hacia ella con absoluta seriedad.
—No hay día en que me arrepienta de no haber hecho esto antes de haberte dejado ir.
El beso fue apasionado, idéntico a su parecer a aquellos que había visto darle Bobby a Lori cuando pensaban que nadie los miraba. A Lincoln le avergonzaba verlos cuando se descaraban importándoles a ambos poco dónde o con quién estaban, pero cuando buscaban estar solos, inevitablemente terminaba espiándolos cuando el chico iba a visitar a su hermana a la casa. Se preguntaba entonces cómo podía gustarles eso que se veía tan desagradable.
Aunque no sentía nada, era obvio que le gustaba besarla. Ella había tomado la iniciativa y tiró al muchacho hacia su cama, donde presurosa se acostó sobre él, volvió a acercar sus labios a los suyos y la saliva comenzó a fluir sin que siquiera se tocaran todavía. Era extraño, Lincoln no había sentido cuando lo empujó, o cuando se subió encima de él, pero si había algo que podía sentir con perfecta claridad, era la humedad de la saliva que escurría de la boca de Ronnie. Aunque raro, era de cierta manera excitante… hasta que comenzó a ahogarse con ella por lo que inevitablemente…
…despertó.
Lynn también despertó retrocediendo sorprendida al encontrarse encima de Lincoln y a éste de forma inexplicable ahogándose. Sin perder tiempo, se hizo a un lado salpicándole en la cara algo que parecía provenir de su propia boca. No prestó atención a eso habiendo algo más importante por el momento. Comenzó a golpear a Lincoln en la espalda repetidas veces en espera que pudiera recuperarse.
—¡Lincoln, jala aire! ¡Tranquilízate!
Tras toser y carraspear varias veces, su hermano aspiró profundamente un par de veces antes de reponerse. Entonces Lynn se dio cuenta que Lincoln también tenía sucia la cara.
—¡Ten más cuidado Lincoln! Te estabas ahogando con tu propia saliva. No sabía que babearas la cama.
Lincoln hizo una mueca al comprender lo que pasó. Lynn estaba sentada encima de sus piernas con restos de baba en su boca.
—No lo hago —volvió a toser mientras se pasaba la mano sobre la boca para limpiarse con disgusto—. Esta no es mi saliva, Lynn.
La muchacha estaba por preguntarle pues de quién más iba a ser con cierto hastío, pero tranquila porque el incidente no pasara a mayores, cuando se llevó el puiño de su camisa para limpiarse ella también tras entender a lo que se refería. ¿Qué estaba haciendo arriba de él?
—¡Lo siento! ¡No fue mi intención! —de pronto se soltó a reír.
—¡Baja la voz! —quizá por la hora nadie más en la casa escuchó su escándalo por dormir—. ¿Qué es tan gracioso?
—¡Te bebiste mi saliva!
—¡Sí, que asco! No es necesario que me lo señales —hizo una arcada—. Tienes un serio problema con eso. ¿Sabes cuánto debí de tragar como para haberme ahogado?
—¿Cómo es que no te diste cuenta antes?
—Soñaba que… bueno… soñaba algo que me hizo pensar era de alguien más.
La castaña se frotó el mentón pensativa.
—¿Christina, Ronnie Anne o Paige?
Inconscientemente, el muchacho hizo un gesto cuando mencionó a la segunda. Lynn estaba preparada para seguir burlándose un poco más, pero la actitud que Lincoln tomó la hizo desistir. Realmente parecía dolido.
—De verdad extrañas a tu novia, ¿cierto?
—No es mi novia —Se apresuró a aclarar, pero al hacerlo el sentimiento se volvió más pesado y doloroso—. De hecho nunca lo fue. Sólo éramos amigos. Sé que es lo que muchos pensaban, pero… —suspiró— nada.
La deportista lo miró con cierta pena. La forma en que parecía decaído decía mucho más de lo que contaba.
—Te gustaba mucho. Esa es la verdad, Lincoln.
Lo era, pero no se dio cuenta de eso hasta pasados unos días, cuando de repente se vio a sí mismo esperando un paquete en su vieja casa. Resultó ser una broma, una muy buena si tuvo que concederle el mérito a la chica. De estar ella presente se hubiesen reído juntos. Sin importar que la broma hubiese sido a sus costillas, el estar juntos hubiese sido más que suficiente para él y porque eso sucediera, hubiese aguantado mucho más.
Lynn lo atrajo contra sí y el muchacho gimió al pensar que su hermana estaba por crujirle una vez más los huesos, pero el abrazo fue suave, algo poco propio en ella. Había ternura. Lo correspondió, era su hermana y la quería, además sentir su calor de cierta manera le resultaba bastante reconfortante. Lynn acarició el cabello de Lincoln. Quería verlo tranquilo, en paz. Sus pensamientos se desviaron a ese color de cabello. Sabía que era una herencia de Pop-pop, sin embargo era igualmente tan poco común ver esa clase color en el cabello de un niño como lo era en el de un anciano.
—Sé que ella ocupará siempre un lugar en tu corazón, Linc. Pero algún día verás que aparecerá alguien más y te darás cuenta que no es el fin del mundo.
—No estoy diciendo que sea el fin del mundo, pero… gracias, Lynn. Entiendo lo que intentas y lo aprecio en verdad. Por cierto. ¿Podrías al dormir intentar dejar de babear sobre mi cara? En serio, ¿qué te pasó hace unos momentos?
—Lo siento. Normalmente duermo ocupando toda la cama. A veces despierto boca abajo. Debí rodar dormida y quedé encima de ti. Vamos, pudo ser peor. Podría patear dormida.
En realidad a esas alturas tras lo que pasó, Lincoln ignoraba si las patadas hubiesen sido peores que el incidente de la saliva, aunque ahora que lo sacaban de nuevo, prefería no ahondar mucho en el tema.
—¿Estás segura que no puedes dormir sola?
Una mirada de cachorrito fue su respuesta. Lincoln dirigió su vista hacia la cama de Lucy. Colmillos encima de la misma parecía haberse despertado un poco y bostezaba exhibiendo sus puntiagudos dientes.
—*Suspiro* —Lynn sonrió divertida por la forma en que Lincoln imitó a su hermana—. Intentemos dormir de nuevo. Procura no babearme.
La deportista lo pensó un poco y volvió a abrazarse de su hermano, esta vez apoyando su cabeza contra su pecho sorprendiéndolo.
—Así al menos si lo vuelvo hacer sin querer, no será en tu boca.
Lincoln pensó solo unos momentos en esa curiosa lógica antes de encogerse de hombros e intentar volver a dormir. No tardó mucho en comprender que esta era la forma de ella para demostrar que lo protegería de los malos sueños, aunque en realidad había sido uno muy bueno antes de tener que enfrentar la realidad, también por supuesto retenerlo mejor para que no la abandonara a mitad de la noche. Está bien. Se preocuparía por el pijama manchado de saliva en la mañana. Pasados unos minutos en que ninguno podía del todo volver a conciliar el sueño, Lynn lo sacudió un poco.
—¿Ya te dormiste?
—No, pero estaba a punto. ¿Qué sucede, Lynn?
—Hmm… sólo pensaba. Ya sé y entiendo que Ronnie y tú sólo eran amigos cercanos, pero sé que de todas formas se besaron un par de veces. Está esa cuando te animamos a hacerlo y después en la cita doble con Lori y Bobby. Ella nos contó que lo hiciste para reconciliarlos tomando la iniciativa de nuevo. ¿Pero qué es lo que se siente?
—¿Qué cosa? ¿Besar?
—Ajá. No es que me interesen esas cosas. Sólo es curiosidad.
Lincoln pensó que si le preguntaba por eso, es que entonces sí le interesaban esas cosas. Sería mejor no presionarla mucho si quería volver a dormir de una vez.
—Se siente… bien, supongo. Húmedo, pero agradable —cerró los ojos y estaba por acomodarse de nuevo contra la almohada, cuando los abrió enseguida—. ¡Espera! ¿Tú nunca lo has hecho? Si eres mayor que yo, pensé que tendrías un poco más de experiencia en eso. ¿Qué hay de Francisco?
Ella gimió como si en realidad el asunto no tuviese mucha importancia.
—Sólo le hice caso porque pensé que le gustaba, pero en realidad lo que le gusta es cómo juego y no me ve muy diferente como lo hace con el resto del equipo. Está bien por mí. Lo último que necesito es una distracción que me desconcentre de mis responsabilidades en los partidos. Es por eso que no me intereso mucho en esas cosas. Pero verte a ti a Ronnie… no lo sé. Creo que en su momento me parecían más interesantes de lo que era ver a Lori y a Bobby juntos.
—¡Oh, vaya! —De pronto entendía mejor a Lori cuando exigía su privacidad con su novio. Ciertamente sentir o saber que te tienen los ojos de encima cuando estás íntimo con alguien se sentía mal—. ¿Entonces no piensas tener un novio o algo así?
—No de momento. Sólo tenía curiosidad por eso de los besos, ya te lo dije. Incluso he soñado a veces un poco que llego a hacerlo.
—¿En serio? ¿Con quién? —de pronto pudo más su curiosidad que su cansancio—. Vamos, dime. ¿Francisco?
—Sí, una vez fue con él. Otra sucedía con el entrenador Pacowski —esto sorprendió a Lincoln, haciendo que una desagradable imagen llegara a su cabeza, esperando no se quedara mucho tiempo ahí y desapareciera pronto—. otra fue Hugh, ya sabes, aquel tipo que vino a darte clases particulares —Lincoln sonrió al recordarlo, de verdad que había producido un impacto muy grande en sus hermanas cuando lo trajo a casa—; ejem, una vez con Bobby. Creo que también quizá con alguno que otro compañero de mi clase y… ya. Eso es todo. No es que fuera la gran cosa.
—¡Wow! ¡Alto ahí! ¿Con Bobby? ¿Bobby, Bobby? ¿Nuestro Bobby? ¿El Bobby de Lori?
—¡Bueno, ya deja eso! —lo tomó por el cuello de la playera obligándolo a bajar la voz. No necesitaba que Lori entrara de un momento a otro hecha una furia por algo sin importancia—. No es que me guste ni nada. Supongo que fue algo inconsciente por todas las veces que antes lo veía en casa. También te dije que soñé que besaba al entrenador Pacowski y eso no pareció sorprenderte.
—La verdad esa parte me dio miedo. Pero con Bobby, bueno. ¿De verdad? ¿Bobby?
—Que no es nada importante, entiende. Pudo ser cualquier otro. Hasta he soñado varias veces que te beso a ti.
—Está bien. Dejémoslo así. —había sido divertido tomarle el pelo hasta que se volvió más incómodo—. De verdad no quiero saber nada acerca de eso.
—Como quieras —pareció irritada—. Si quieres te cuento entonces otro de mis sueños, cuando tras un partido, el entrenador y yo…
—…¡Está bien! Córtalo ya.
—Bien —sonrió divertida—. Supongo que nunca dormiremos si continuamos hablando. Buenas noches, Lincoln.
Ambos se volvieron a acostar. Habían perdido tiempo de sueño, pero ninguno se sentía arrepentido por eso. Lincoln reconoció lo agradable que resultó que le compartiera Lynn algo así. Pensó que ahora ella querría dormir de su lado de la cama, pero volvió a hacerlo del suyo abrazándolo. El chico se sintió como Bun-bun cuando más joven dormía a su lado. Aún tenía el gusto en su boca por lo de hace un momento.
—¿Hace un momento soñaste que besabas a alguien tú también? —Preguntó el chico de pronto.
—Ajá. —respondió sonrojada.
—¿Con quién?
Tardo unos segundos antes de volver a hablar.
—¿No puedes adivinarlo? ¿Quién es el chico con el que suelo pasar la mayor parte de mi tiempo como para que termine metiéndose en mi inconsciente? —¿Y cómo se suponía que podría adivinar eso? Pensó Lincoln, si ella pasaba una parte del tiempo en la escuela y realmente no sabía mucho de su vida social además de lo básico, a diferencia de cuando estaba en casa, ocupando la mayor parte del día y… ¡Oh! Lo entendió sintiéndose abochornado—. Ahora vamos a dormirnos ya.
Sonrojado, Lincoln cerró los ojos decidido a no pensar mucho en eso e intentó obedecerle, lo que fue muy difícil, ya que Lynn no dejaba de moverse sobre su pecho. Esto continuó unos minutos hasta que ella se levantó frustrada.
—¡Tú ganas! Te mentí para fastidiarte y que dejaras el tema de una vez. Reconozco que Bobby es muy guapo. No es que me guste, además él es de Lori. Ya no lo vemos mucho así que no sé por qué de nuevo soñé que lo estaba besando hace un momento. Lamento que por hacerlo casi te ahogaras —Sorprendido, su hermano se reclinó para escucharla desahogarse. No se burlaría de ella esta vez. Realmente lucía muy afectada—. Sólo es la maldita curiosidad. Pero de verdad no quiero ninguna relación que me distraiga ahora que estoy tan comprometida con los equipos.
Aunque quería seguir tocando el tema de Bobby, decidió que lo mejor era zanjarlo y desviar el tema para ya no incomodarla más con eso.
—¿Por qué sencillamente no buscas a un amigo con el que puedas besarte de vez en cuando? No necesitas un compromiso real. Sólo es alguien que usarías como base para aplacar eso.
—¿Hablas de un amigo con derechos?
Asintió, recordando haber escuchado eso una vez de Chad. Aquel muchacho tan popular de su clase presumía de tener cientos de amigas con derechos sin la "fastidiosa responsabilidad de una relación" parafraseándolo. La verdad es que como muchos ponía en duda que tan cierto podría ser aquello.
—Sí, algo así. Solo para ya sabes… besos.
—No lo creo —contestó tajante.
—¿Por qué no?
—Ya tengo una reputación como deportista, no necesito otro tipo de reputación si al buscar a un amigo así, termino con alguien que no sepa cerrar la boca.
—Puedo entenderlo. Pero no tienes que buscar a nadie. ¿No tienes algún amigo de confianza ya al que le puedas pedir esto?
—No me relaciono con muchos chicos que no sean en los juegos o partidos. Y con ninguno al que le confíe algo así.
—¿Ni siquiera Francisco?
—Después que le contara a sus amigos el malentendido que tuve con él para sentirse importante, no.
Realmente el asunto era complicado, sencillamente estaba lejos de su alcance ayudarla, lo cual le molestaba. Siempre buscaba la forma de ayudar a sus hermanas, aun cuando no era su obligación, algo dentro de él siempre le hacía sentir responsable por el bienestar de todas.
—Lamento no poder ayudarte con esto, Lynn. Sólo espero que puedas superarlo.
—Es fácil para ti decirlo, ya lo has hecho —de pronto pareció sorprendida—. Es en serio. Eres más chico que yo y realmente me derrotaste en esto.
—Vamos, nunca fue una competencia en ver quién lo hacía primero —quizá una no verbal u oficial, pero por su expresión era obvio que para Lynn lo fue—. ¡Calma, Lynn! Si tanto quieres un beso, te lo daré yo, pero no pongas esa cara.
Ahora sería su turno de fastidiarla. Ella haría una mueca de disgusto con la que se olvidaría del tema, reirían y se irían a dormir. Lynn compungida lo observó durante medio minuto entero.
—¿Realmente lo harías?
El muchacho se sobresaltó. Quiso decir algo, pero tuvo problemas en buscar las palabras, esperaba que Lynn lo interrumpiera de un momento a otro, pero ella sólo lo miraba con expresión neutral.
—Bueno… si tú de verdad quieres… yo, sólo quiero que no te preocupes ya por eso. Pero… si quieres esperarte a que aparezca alguien que de verdad te guste, o un amigo, o… quien sea que le des tu confianza.
—Eres mi hermano, ¿a quién más se supone que podría tenerle más confianza que a ti?
Es verdad, tan cierto como que también era su "hermano", por ello el asunto adquiría otro matiz. No comprendía cómo la conversación había llegado a esto.
—Lynn —se esforzó en ser comprensivo—. De verdad lo haré si eso te hace sentir mejor, pero, tu sabes. Soy yo, ¿entiendes?
—Sí —contestó despreocupada, lo que hizo creer al chico que no estaba de verdad entendiéndolo, dejándose llevar sólo por la curiosidad y el momento. Quizá se debía al sueño y al cansancio—. Eres mi familia y confío en ti. Sé que no le dirías a nadie. Además, aun si no fueras mi hermano y fueras sólo un amigo, sé que eres el tipo de persona en quien se puede confiar para muchas cosas. Esta es una de ellas.
Eso último le gustó. Tal vez él también estaba más dormido que despierto, por lo que no le parecía de pronto una idea tan descabellada. Le gustaban los besos, o por lo menos le gustaron los únicos dos que dio en su vida hasta la fecha. Lynn no sería Ronnie Anne, pero si ella le estaba dejando la puerta abierta tal vez no sería tan malo. Además, ¿no había soñado o fantaseado muy de vez en cuando que besaba a una de sus hermanas, antes de interesarse en Christina o en conocer mejor a Ronnie Anne? Claro, pese a la culpa con la que terminaba después. Inevitablemente que fueran su familia, no lo hacía ciego a apreciar la belleza con la que atraían a otros chicos. Realmente no debía ser para tanto. Después de todo contra su voluntad ya había probado su saliva, tras algo así, ¿qué más daba un insignificante beso?
—Bueno. Aquí vamos. Sólo para quitarte la curiosidad. ¿Está bien?
Un tanto nerviosa, ella asintió. Lincoln se puso de rodillas sobre el colchón. Su hermana lo imitó suspirando con cierto nerviosismo. Sólo era para quitarse la tentación desde ahora antes que se convirtiera en obsesión, se repitió mentalmente la castaña, después de eso podría concentrarse en otras cosas más importantes, como en su entrenamiento para la próxima temporada. Con cierta torpeza, ambos mostraron los labios, cerraron los ojos y se acercaron un poco el uno al otro. El contacto se dio y duró menos de un segundo antes de separarse. Fue muy breve. Lincoln pensó que en realidad no había sido gran cosa como imaginó sería. Apenas y lo había sentido. Lynn sonrió y emitió una risa corta.
—Vaya, ¿por esto me emocionaba? ¡Pero si no es nada!
—Yo te lo dije —le contestó sintiéndose complacido. Eran hermanos, por supuesto que no se iba a sentir nada—. ¿Te sientes mejor ahora?
—Bastante.
—Bien. Hay que dormirnos ya.
Volvieron a recostarse cubriéndose con la cobija. Lynn nuevamente se apoyó contra su pecho, pero esta vez Lincoln ni se molestó por ello. Estaba satisfecho con el resultado.
—Lincoln —preguntó la chica con cierta picardía—. ¿Te puedo dar otro?
El chico suspiró. Como si realmente hubiese diferencia.
—Por supuesto. Ven aquí.
Estando a la misma altura volvieron a juntar sus labios menos de un segundo. Lynn sonrió y Lincoln se sintió feliz por verla tranquila. De pronto ella sin aviso le dio otro que duró un segundo entero, sonrió y cuando parecía que todo había terminado, le dio un último que duró un par de segundos más. Esta vez ambos sintieron algo extraño. Lincoln miró a su hermana y ella temió haberlo molestado o inquietado por tomarse tantas libertades, de pronto fue él quien se acercó y le dio otro beso. Un Mississippis, dos Mississippis, tres Mississippis, cuatro… fue todo. Lincoln suspiró con miedo al separarse de ella, seguro Lynn había sentido su aliento. Ella ya no sonreía. El chico no supo por qué lo había hecho, pero se había sentido tan bien que no pudo resistirse. Además, ¿no fue ella quien empezó? Lynn volvió a tomar la iniciativa y lo beso.
Lincoln se concentró en el sabor de esos labios: eran suaves, tersos, ligeramente secos, con un gusto a leche endulzada. Comenzó a mover su labio inferior de atrás hacia adelante. Aunque sorprendida, la sensación fue algo nuevo y tan emocionante para Lynn que lo imitó moviendo su labio superior. Lincoln de pronto sentía mucho calor, pero era agradable, quería sentir más ese calor. Ella lo abrazó y a pesar de la rudeza, Lincoln ni siquiera se quejó. Ese era el mejor beso de su vida.
El primero con Ronnie Anne había sido tan breve que lo único que podía recordar fue el golpe que le dio después. Del segundo, fue tan repentino que ella había tensado sus labios por la impresión esa vez en el restaurante. Su beso con Lynn no parecía tener fin, ella estaba relajada, la humedad, la sensación semejante a probar un dulce esponjoso con ese sabor a tibia leche dulce le hicieron perder el razonamiento para aventurarse más. Discretamente entre sus labios asomó su lengua para explorar mejor el sabor de aquellos labios, cuando ella los abrió, dejó que la punta chocara contra sus dientes. Algo golpeó su lengua, algo pequeño, suave, vivo, que se movía lento pero exuberante, cuyo sabor era todavía más dulce y su textura era completamente suave y húmeda. Lynn estaba correspondiéndole del mismo modo.
Cuando las lenguas de ambos se saludaron en ese interminable beso que los hizo perderse. Lynn se pegó más contra el cuerpo de su hermano gimiendo. Hacía mucho calor, pero tampoco le molestaba, podía sentir más calor cuando estaba al lado de Lincoln. Envolvió con sus piernas su cintura. Ambos quedaron recostados de lado. El muchacho con sus brazos la atraía más contra él, enloquecido por la sensación en su boca, así como la de sus piernas desnudas contra las de su hermana, suaves, ligeramente rasposas, pues el bello recién comenzaba a crecerle ligeramente a Lynn por lo que ella no se tomaba la molestia de rasurarse aún como Luna o Luan de vez en cuando. Todavía estaba muy lejos de depilarse como Leni o Lori. No era molesto, por el contrario esa tacto apenas rasposo y suave lo excitó más.
Había otra sensación. Entre sus entrepiernas estaban sus calzoncillos super cómodos rojos que de pronto los sentía como un estorbo, Lynn llevaba esa ordinaria pantaleta azul a la que apenas el chico había prestado atención cuando la vio. En una casa tan grande con tantas hermanas, uno que otro descuido era inevitable que sucediera y terminara viendo por accidente algo que en realidad no le interesaba, pues los descuidos normalmente le ocurrían a Lucy o a Lola, también a Luan, quienes eran las que estaban más acostumbradas a usar falda. Realmente nunca sintió ningún interés en sus hermanitas más jóvenes a quienes como Lily, había incluso visto desnudas, todo siendo algo de lo más natural y ordinario desde que eran unas bebés, salvo por Luan, con ella era un tanto diferente, aunque tampoco prestaba tanta atención a sus descuidos como a veces lo incomodaban los que llegaban a tener Luna y Leni, siendo con esta última a quien incluso en ocasiones cuando estaba sentada en una mala postura o alguna otra circunstancia, con culpa se había esforzado en ver más bajo su falda. La sensación era maravillosa, aún con las prendas interponiéndose y pese a la presión que sentía entre ambos, por el despertar de cierta entidad ahí abajo. La misma Lynn parecía cerrar con más fuerza sus piernas sólo para acercarse más a Lincoln de lo que ya estaba contra esa zona.
Lynn nunca había sido parte de sus deseos culposos ni por asomo, pero ahora necesitaba más de ella. La tenía por los hombros, poco a poco bajó una mano por su cintura y lentamente la subió recorriendo el pijama de su hermana, descubriendo así lo suave que podía ser su piel a pesar de la humedad del sudor, cuando esta de pronto alterada se separó de él empujándolo de la cama y tirándolo de la misma.
Colmillos aleteó inquieto en su lugar mirando confuso la escena. Lincoln alterado comenzó a temblar. ¿Qué había sucedido? Había jugado a que se besaba con Lynn, comenzaron a sobrepasarse, perder el control y hubiera pensado que estaba soñando, de no ser porque el golpe cuando lo arrojó fue muy real. Lynn se subió la sábana a la altura de su boca cubriéndose toda, salvo por sus ojos.
El chico se puso de pie adolorido tanto por el golpe, como por la fuerza con la que Lynn lo había retenido momentos atrás. Se vieron a los ojos asustados. Ambos sentían una humedad muy extraña en sus prendas interiores.
—¡Lo siento! —dijeron a la vez.
Se dieron unos segundos antes de volver a hablar.
—¡Está bien! ¡Fue mi culpa! —exclamaron al unísono de nuevo—. ¡Me deje llevar! No pasa nada.
Volvieron a callarse sin saber qué decir. Lincoln comenzó a juguetear con sus dedos. Lynn lo miró un instante antes de bajar la mirada. El muchacho asustado se dio cuenta lo que le ocurría allá abajo y se dio la vuelta.
—¡Yo…! Lynn… ¿Quieres que me marche a mi habitación?
No hubo respuesta. Lincoln miró sobre su hombro y la vio negando con la cabeza con la mirada perdida.
—¿De verdad puedo seguir durmiendo con…?
Ella de pronto señaló la cama de Lucy. Colmillos los miraba con interés. El peliblanco suspiró. Lo había arruinado y no se le ocurría ningún plan para arreglar las cosas. Se metió en la otra cama y tras recostarse giró la almohada para poder ver a Lynn, ella lo miró de lado un momento todavía asustada antes de cerrar los ojos. Rindiéndose en que no conseguiría arreglar nada al menos esa noche, Lincoln se dio la vuelta y también cerró los ojos sin poder pensar en nada, ni siquiera en Colmillos encima de él con los ojos bien abiertos.
De pronto el chico Loud sin poder dormir, escuchó al otro lado de la habitación como Lynn se levantaba. Pensó que iría al baño, aunque tampoco la culparía si se marchaba a dormir al sofá. Sin embargo lo siguiente que escuchó fue cómo se acercó tras él. ¿Acababa de gruñir? Cerró con más fuerza los ojos, esperando que en cualquier momento y sin aviso, ella lo moliera a palos y no le quedara más opción que resignarse a recibir sus golpes. Sintió por el movimiento del colchón, que ella se había sentado, por las cobijas que se había metido adentro con él y finalmente sintió su brazo pasándolo por el hombro y enterrando su rostro contra su espalda temblando. Podía sentir otra cosa más, su hermana estaba llorando.
Intentó cambiar de posición y mirarla, pero ella no se lo permitió. Prefería quedarse así, sin verlo a la cara, desahogándose tras las consecuencias de la tontería que acababan de cometer. Lincoln se quedó entonces así, pensando que su relación con Lynn estaba dañada, quizá deshecha y eso lo hizo llorar como a ella. Al final ambos se quedaron dormidos. El murciélago sobre ellos cabizbajo los observó tratando de entender qué les pudo haber ocurrido. Era algo que ni siquiera ellos sabían.
De verdad que no quiero hacer capítulos largos, pero tengo cierta obsesión con los detalles que, como estos dos, no pude controlar para omitir. Advierto que aunque habrá posiblemente algunas otras situaciones también físicas, estas no serán tan subidas de tono (espero por el momento) ni se darán sólo porque sí y ya. Esa no será la base del fic, me iré más por lo emocional, no hablo de romanticismos, sino las culpas o las consecuencias sicológicas que conlleva llevar una relación de este tipo. Es verdad, la trama de The Loud House le puso fácil a la mayoría imaginar situaciones de esta clase (culpo al anime) pero al pensarlo con frialdad, el trasfondo que el incesto en sí sugiere es mucho más complicado que describir a dos hermanos haciendo algo inapropiado. ¿Han leído los libros de la Saga Dollanganger de Viginia C. Andrews? ¿O por lo menos el primer libro, Flores en el ático? En lo personal fueron aquellos libros los que me volvieron un tanto morboso en cuanto al tema. Los enlaces los dejaré en mi blog para quien esté interesado en leerlos (no me hago responsable de las secuelas sicológicas y más traumas que les dejen).
Les mando saludo y agradecimientos a todos ustedes por su interés y apoyo:
Ntian comparto tu opinión, aunque también me decanto por el Ronniecoln como mi segundo ship favorito.
ManiacoDepresivo por supuesto que lo haré.
ElTipoJoven espero puedas esperar también el siguiente. Lindo Avatar.
KAKUAMAN exacto, es lo que quiero conseguir, espero mantenerme en ese tono.
Sam the Stormbringer un placer verte por aquí y un halago que me leas. Tal vez ya lo habías contestado antes, pero tengo una pregunta, la misma que me dejan tus reviews en otras historias y en esto. ¿Qué significa lo de la tinta verde? (que por cierto tengo por alguna razón que ni sé).
Lobo Hibiki muchas gracias.
XD a veces mientras uno no se pase, las madres nos dan por nuestro lado sabiendo por donde cojeamos realmente (experiencia personal, je). Esperemos que ese apego entre nuestros protagonistas no desaparezca.
Julex93 las cosas se ponen intensas. Colmillos quizá es Lynncoln también, ¡juax! Lynn es fuerte, pero aquí la veremos un tanto susceptible de cuando en cuando, pero sin perder su actitud de Stay Cool. Si no es a finales de este mes, será a principios del próximo cuando regrese con el fic de Aniversarios.
Maestro Jedi la fuerza esté contigo, de verdad gracias por el interés.
Sgtrinidad9 espero mantener tu atención. Saludos.
Neverdie una sorpresa verte por aquí. Espero que haya un poco de todo a la larga. Te puedes pedir a la gótica, que yo me pido a las rubias, ¡ja! Ya hablando en serio, Lucy tendrá su participación, pero no creo que del mismo modo en que están interactuando la castaña y el peliblanco. Nos vemos.
Mysterious Boy X muchas gracias por la comparación con el show, de verdad la aprecio mucho.
Realmente estoy asombrado por la recepción que tuvo el primer capítulo. De corazón espero les guste a todos o al menos a la mayoría el desarrollo de lo que vendrá después. Saludos.
El lobo solitario muchas gracias. De verdad aprecio a cada fan nuevo.
