Advertencia : Lenguaje mal hablado y futuras escenas explicitas. Leer bajo su propio riesgo.
Disclaimer : Los personajes de Naruto son pertenencia unica y exclusiva del señor Masashi Kishimoto. De lo contrario Hatake Kakashi seria de mi pertenencia *¬*
.
.
.
.
.
"El sufrimiento es el medio por el cual existimos, porque es el unico gracias al cual tenemos conciencia de existir."
-Oscar Wilde-
.
.
.
.
.
.
.
= Sufrir para vivir =
Por : I can hear the screems tonight
.
.
.
Con ese frio baño, cortesía de la hermosa joven de ojos blancos, se despabiló un poco de la borrachera que traía y fue así como pudo llegar al hotel, estaba a punto de entrar cuando vio que Kakashi se acercaba, venia con Jiraiya platicando muy animadamente, o mejor dicho, el anciano platicaba mientras el hombre de cabellos plateados escuchaba mientras veía el camino como si fuese lo más interesante del mundo.
Ambos venían algo bebidos y el anciano muy alegre para su gusto, Kakashi lo vio y se acerco a él, despidiéndose de Jiraiya.
-¡Bien! Nos vemos luego Kakashi, la próxima tu las pagas…a ver si Tsunade nos las deja más baratas la próxima, es decir, somos clientes distinguidos…- Dijo el viejo mientras se alejaba, caminando algo desequilibrado por lo ingerido y desapareció entre la oscuridad que pronto se iría con el amanecer, quien ya amenazaba dando los primeros rayos de sol.
-Aja- Fue lo único que contesto el hombre mientras se dirigía a abrir la puerta.
-No sabía que te gustaran las putas- Dijo Sasuke de forma adormilada mientras seguía a su amigo al interior de la estancia.
-Comprarlas es más fácil…todos los beneficios del sexo sin el molesto proceso de enamorarlas…- Contesto el peligris de manera tan natural y cínica que Sasuke no dudo que en su retorcido mundo eso fuese verdad.
-Como digas…- Dijo el joven en un tono tan cansado que bien podría haberse tirado en el piso y dormir sin ningún problema. Pronto llego a su habitación y se recostó en la cama sintiendo su suavidad, lo cual lo llevo a recordar lo ocurrido apenas unos momentos atrás, no quería admitirlo pero esa chica sí que le había llamado la atención y ni qué decir de esas…voluptuosidades que pudo sentir al momento de tirarla al piso, simplemente…llamativa
Se revolvió en el lecho varias veces hasta que encontró la posición adecuada y comenzó a cerrar los ojos lentamente, pensando que algún día volvería a ver a la chica del balde con agua.
.
.
.
.
.
"Coloco la ultima vela debajo de la foto de su querida madre, ya habían pasado varios meses desde su muerte pero para él era como si el tiempo se hubiese detenido, inclino la cabeza mientras cerraba sus tristes ojos y rezo…no le gustaba, pero su madre solía hacerlo, así que… ¿Qué más daba? La noche era sombría y la oscuridad, por más cruel, tenía su frio encanto. La suave brisa murmuraba lentamente entre las ramas de los arboles, colándose por la ventana, llegando al rostro de un inmóvil Sasuke y fue entonces que la primera lagrima cayo.
Recordaba el vacio que había sentido al momento en que bajaban el ataúd, no lloraba, el cielo lo hacía por él, y aun sabiendo que después de la lluvia el sol brillaría de nuevo, en el interior de Sasuke las nubes permanecerían…y justo en el momento en que la primera palada comenzaba a enterrar a su madre, supo que su muerte lo llevaría por caminos que hacen a las pequeñas satisfacciones desaparecer (1).
Pronto escuchó un ruido proveniente de la ventana, abrió los ojos y de manera cansada pudo ver como su hermano se deslizaba de entre las cortinas, dirigiéndose hacia él, pero había algo, algo en el pesado ambiente que emanaba de Itachi que anticipaba el desastre que sería (2)…"
.
.
.
.
.
Abrió los ojos de golpe y lo primero que vio fue a su amiga pelirosa sentada frente a él, observo que lo miraba con algo de ternura y cierto cariño que él creía que perdería con la madurez, creyó mal…Y fue entonces que pensó en su primera actividad del día…
1.- Matar a Kakashi…
Se volteo, tratando de ignorarla, tal vez así se iría…error, ella seguía ahí, esperando algo que él no sabía. Cinco, diez, quince minutos y la joven no se iba, bien, por algo había entrado…
-¿Qué le ofreciste a Kakashi?- Hablo en un tono serio y algo adormilado.
-Una noche gratis en el burdel- Contesto de inmediato, no habría que ser adivino para saber ese era el precio a pagar por dejarle invadir el espacio personal de un huésped –Servicio completo…
-Está bien, no quiero detalles…- Se giro para poder levantarse e ir al baño, los estragos de la borrachera comenzaban a hacer mella en el. Su cabeza giraba un poco y orinó a mares, eso sumándole que tenía una sed que se lo llevaba la chingada. Salió y vio que Sakura seguía ahí sentada, no quería admitirlo pero le sorprendía el hecho de que se mantuviera silenciosa.
-¿Qué quieres?- Pregunto mientras se volvía a sentar en la cama.
-Vengo a traerte comida, y un remedio que usamos para las crudas…- Contesto mientras le ofrecía el pequeño canasto que, por alguna razón, Sasuke no había notado.
-Gracias…- Tomo el canasto y volvió a preguntar- En serio… ¿Qué quieres?...
-Pues…yo…- Dudo un momento en seguir hablando, todo era culpa de Ino-cerda, ella fue quien la convenció "ándale que si no te lo ganan, y mira que me incluyo ehh, Sasuke-kun esta mas que bueno", ese había sido el argumento que la muy perra había usado, pero tenía razón, había muchas chicas en el pueblo que podrían metérsele por los ojos a Sasuke y…no quería ni pensarlo…
-Yo…aun te amo…-Termino de decir Sakura mientras bajaba la mirada, comenzando a sentir las mejillas calientes por el sonrojo. Sasuke suspiro y la observo con calma.
-Existen muchas otras maneras de conquistar a un hombre…Sakura, tu no me amas…- Le dijo de manera tranquila pero seria.
-¿Cómo puedes asegurar que no? te he amado todo este tiempo…- Repuso a punto del llanto
-Eso es lo que crees, piénsalo bien…
-Con estos años he tenido suficiente para pensarlo Sasuke, puede que a lo mejor no me creas conveniente por ser una puta, no elegí este camino, créeme. El recuerdo de nuestra amistad y los momentos que vivimos cuando jóvenes es lo único que me hace sonreír cada día…- Hablo mientras una traicionera lagrima hacia su recorrido por su rostro.
-Es cierto que las putas no me agradan, pero eso no te hace menos Sakura
Sakura soltó un quejido a modo de burla, es normal que se hubiese preocupado por ese inconveniente pero también debió recordar que Sasuke, a pesar de ser tan orgulloso y testarudo, era un gran chico. No cualquier hombre le hubiese dicho esas palabras…
-Me tratan peor que a basura Sasuke. Sigues siendo igual de amable, tal como lo recuerdo, el mismo chico amable y orgulloso del que me enamore – Termino de manera soñadora. A la pelirosa le brillaron los ojos y fue entonces que la nostalgia que la embargaba le golpeo el rostro, provocando que bajara la mirada.
Sasuke había quedado callado, serio antes las palabras que su amiga de la infancia había pronunciado, él, debido a su aspecto físico, jamás le faltaban chicas, para él una confesión amorosa era igual a la anterior, jamás causaban algo en su interior. Pero algo en las lágrimas de su amiga, algo en ese tono de voz que usaba y el estupor en que se encontraba le decía que Sakura en verdad estaba dolida y desesperada, y para su desgracia, eso le incomodo.
-Ya no soy el mismo de antes – Dijo el muchacho en un tono amargo, dando por terminada la conversación al pararse y abrir la puerta, indicándole a la chica que debía marcharse.
Sakura, sin mirar, salió por esa puerta con un paso algo apresurado, el pelinegro se volvió a recostar en la cama, quedando ensimismado por lo que acababa de ocurrir.
.
.
.
.
.
Se quedo quieta por un momento, embelesada por el suave murmullo del viento entre los árboles y el hermoso cantar de las aves que anunciaban el bello día, no había podido dormir bien y el recuerdo de los acontecimientos recientes inundaban su mundo, había sido bastante extraño el haberse levantado de madrugada, ella nunca lo hacía, a decir verdad ella poseía un sueño bastante pesado, pero sus pensamientos comenzaban a volverla loca, de no haber sido por aquel forastero y su leve distracción, su frágil mente hubiese estallado en miles de deprimentes emociones, tenía miedo y no quería pedir ayuda…no recordaba cómo hacerlo…
Se acercaba el aniversario de la muerte de su madre y con ello los dolorosos recuerdos que le había dejado. La había amado mucho y aun lo hacía, en sus memorias poseía imágenes de una infancia feliz, tranquila, imágenes de bellas sonrisas, de carcajadas infantiles en un ambiente de ensueño, la figura de su madre corriendo con ella por el jardín y la fotografía en su cabeza de las dos abajo del árbol más grande y frondoso que recordaba…
Pero hubo un momento, un angustiante momento en que ese hilo de sus memorias fue segado, así, sin el más mínimo remordimiento de su dolor.
Cerró los ojos con fuerza y cubrió sus oídos con las manos, deseaba que los recuerdos dejaran de agobiarla, de atormentarla. Las lágrimas comenzaban a salir con desespero y se ahogaba con el nudo en su garganta, necesitaba aire; se levanto de la cama y, poniendo las manos en la pared, miro hacia abajo y comenzó a respirar rápidamente, casi hiperventilando. Se tranquilizo un poco y fue entonces que escucho que tocaban la puerta de su habitación, de manera cansada abrió y observo a la chica delante suyo, la joven llevaba una bandeja con su desayuno, siempre tan sonriente, siempre se preguntaba cómo es que podía mantener esa sonrisa tan alegre y el brillo en sus ojos chocolate. Sonrió para sí misma, la chispa de Tenten si que era contagiosa, hizo ademan de que podía entrar y se volvió a sentar en su cama. La chica comenzó a acomodar los platos en la pequeña mesa que se encontraba en la habitación de Hinata mientras esta la miraba con atención.
-Mi madre hoy te preparo unos huevos con jamón, un poco de fruta picada y jugo, yummi – Dijo Tenten al volverse con la pelinegra – Así que termínatelo todo y luego saldremos a tomar un poco de aire fresco, ¿te parece?
Hinata se sentó a comer de forma obediente mientras la de chonguitos la observaba, no sabía como Tenten tenía siempre el humor de hablarle y cuestionarle su opinión cuando ella no podía ni contestarle, ciertamente admiraba su paciencia y dedicación.
-Hinata-sama…- Escucho su nombre y se volvió hacia la fuente de aquella voz que la llamaba – Buenos días, solo quería saber cómo se encontraba – El hombre se acerco a ella con un porte serio pero amable y cuando estuvo lo suficientemente cerca, alzo su mano para acariciarle el rostro.
Hinata sonrió de una manera suave, Neji siempre era tan protector y amoroso con ella; de pronto para los ojos perlas del hombre no hubo nada más que ella, dejando con la mirada triste y una sonrisa forzada a la chica que observaba. Tenten quería mucho a la ojiluna, veía siempre por su bienestar y cualquier cosa que la hiciese feliz, ahí estaría para Hinata pero, solo por un momento, deseo que esas miradas y esas caricias fuesen para ella, únicamente para ella; se pensó egoísta, sintiéndose así más patética, sabía que la pelinegra no correspondía a Neji como este esperaba, solo lo miraba como su amado primo, sin embargo, este deseaba otra cosa.
Tenten no era estúpida, sabía que Neji sentía algo más que un "primos" por Hinata, pero no solo era un simple afecto, ella veía en los ojos del hombre el hambre por la delicada chica, sabia y podría jurar que más que su corazón, Neji deseaba la tierna silueta de su prima, esos jugosos labios que podrían incitar al más puro y casto hombre sobre la tierra. Por eso debía cuidarla y ¿Por qué no? tratar de convencer a Neji que no la amaba, que debería intentarlo con alguien menos prohibido, como por ejemplo…ella, de pronto la alegría volvió a su rostro y carraspeo para interrumpir la situación.
Neji salió de su trance y, de la forma más disimulada posible, retiro la mano del rostro de su hermosa prima. Tenten admiro su intento de verse indiferente pero no por eso le afecto menos.
-Está bien, ya sabes como esta, ahora sal que Hinata debe tomar un baño- Lo miro de manera desafiante, sabía que era un espectáculo que Neji no deseaba perderse, pero como el hombre "correcto" que era no podía permanecer mucho tiempo ahí.
Neji respondió al desafío de su mirada y la peli castaña sonrió lascivamente, presintió que sería divertido fastidiar un poco al chico
-¡Buaaaaaa! Hace mucho calor- Canturreo Tenten mientras se daba un poco de aire con la mano- Hina-chan, ¿te molesta si tomamos el baño juntas? Además así podre lavar mejor tu linda y blanca espalda- Miro a Neji con una sonrisa de triunfo, no se notaba pero sabia como la confusión del hombre iba convirtiéndose poco a poco en celos.
-No hace tanto calor…- Carraspeo Neji
-Claro que si, anda Hinata que te quitare la ropa…- Dijo seductoramente al momento en que suavemente iba empujando a la chica hacia el baño mientras veía como el hombre fruncía el entrecejo. Lo único que atino a hacer Hinata fue sonreír dulcemente mientras que con la mano se despedía de su primo.
.
.
.
.
.
Bajo perezosamente a la recepción y vislumbro al tarado de su amigo, leyendo su inseparable libro y parado junto a él, su aun más tarado y rubio amigo, quien sonreía como un idiota poseso sin descanso. Lo único que atino hacer fue entrecerrar un poco sus ojos y pujar suavemente mientras se dirigía hacia un solitario sofá que daba una vista magnifica hacia el kiosco.
En ningún momento Naruto dejo de sonreír, lo cual complació mucho a la mirada cálida de Kakashi, ambos estaban más que alegres de ver al pelinegro de vuelta y por lo visto, sin ningún ánimo de volverse a ir.
Sasuke se acomodo en el mullido sofá seguido por Naruto, quien había decidido tomar el lugar junto a su amigo. El pelinegro respiro hondamente, ese remedio sí que servía, sin embargo no podía quitarse esa molesta sensación de sueño. De pronto vio una escena que lo cautivo.
Era la chica del balde con agua, iba acompañada por una joven algo mayor que ella. La miro tan pura, tan hermosa, el mundo se pudo haber detenido ahí, justo en ese instante en el que pasaba frente al hotel, mirando ilusionada las flores de la plaza. Ese vestido blanco y su cabello recogido en una larga trenza la hacían ver tan fresca e incluso más deseable que la noche anterior.
Sin quitar la vista de ella interrumpió la charla de Naruto, a la cual nunca presto atención.
-Naruto… ¿Quién es ella?
El chico, algo consternado, dirigió su vista hacia donde Sasuke observaba, tratando de reconocer a la joven que se refería su amigo. El pelinegro pensó que su rubio amigo jamás cambiaria, distraído hasta la muerte.
-Es Hinata, la hija del viejo Hyuuga – Se adelanto Kakashi desde atrás – Aunque si te refieres a la otra chica, es Tenten, la criada de esa familia.
-Hinata…- Repitió Sasuke como un cosquilleo. A Kakashi le intrigo un poco su actitud, aunque lo entendía, la chica era muy bella
-Pues, tiene muy bien puesto el nombre (3)- Alzo la voz el pelinegro, sorprendiendo a los presentes –Naruto, cuando me despierte, recuérdame que me voy a casar con ella (4).- Termino de decir el muchacho mientras cerrando los ojos se hundía en un profundo sueño, dejando a sus camaradas con la boca mucho más que abierta.
.
.
.
.
-o-
NOTAS DE LA AUTORA :
(1) y (2) : Fragmentos de la cancion "Putting Holes in Happiness" de Marilyn Manson. Muy buena, se las recomiendo.
(3) y (4) : Fragmentos sacados de "Cronicas de una muerte anunciada" de el señor Gabriel Garcia Marquez. Recuerden chicos y chicas que este escrito esta basado un poco en esta gran historia, pero recuerden ! Es parecida, no igual, por lo cual puedo modificar lo que sea, asi que no tengamos malentendidos.
Si ! No estaba muerta, andaba de parranda xD ! Lo siento muchisisisisisisisimisimo, de verdad, soy floja ¿que esperaban? u.u vaya, ya ha pasado casi un año desde la publicacion del primer capitulo ! O_O me siento algo rara y muy apenada con ustedes. En fin, espero que les haya gustado, Cuidense ! :D
¿Merezco review?
