Il deja con cuidado el pergamino sobre la mesa mientras observa al sirviente que entra con el servicio de té.

Toma la taza entre sus manos y se deja embriagar por la dulce fragancia de la bebida antes de tomar un trago.

—Perfecto —dice colocando la taza delicadamente en la mesa. Ve pasar a un par de sirvientes, susurrando y sonriendo, no son los primeros que ve así en lo que va del día—. Mmmm —murmura acariciándose la barbilla con la mano.

—¿Algo que no sea de su agrado, Il-Denka?

Il mira al sirviente confundido y luego sonriendo niega con la cabeza.

—En lo absoluto…, solo me preguntaba qué será lo que parece tener a los sirvientes tan entusiasmados —habló más para sí mismo que para el sirviente.

—Oooh.

—¿Oh?

El sirviente agachó la cabeza y jugueteó con las manos, sin estar seguro de si era correcto continuar.

—Joo —llamó Il dirigiéndose al chico—, puedes hablar con toda tranquilidad, mi boca es una tumba.

El chico se relajó visiblemente ante la amable sonrisa del príncipe.

—Es por las buenas nuevas, Il-Denka.

—¿Buenas nuevas?

—Sí, Il-Denka, el médico real lo confirmó esta mañana, Yong-Hi-Hidenka* está encinta. El anuncio se espera sea hecho en un par de días.

—Ya veo —dice Il con una sonrisa dibujándose en su rostro—, Yu-Hon debe estar emocionado.

—No puedo decirlo con seguridad, Alteza, pero es de suponer que sí.

Il vuelve a su taza de té y antes de despachar a Joo y volver a sus pergaminos comenta:

—Tal parece que no hay noticia o secreto que pueda ser oculto entre las paredes de palacio.

—No sé qué encuentras tan interesante en todos esos libros y pergaminos —habla Yu-Hon recostado en el marco de la puerta—, empiezo a creer que te gusta estar enterrado detrás de una pila de papeles.

Il voltea y le sonríe.

—Mi constitución nunca ha sido la de un guerrero como tú, Yu-Hon, así que hago lo que mejor sé hacer. ¿Debería pedir a los sirvientes que traigan un servicio de té?

Yu-Hon se adentra en la habitación antes de responder.

—No será necesario, Il, voy de camino a una reunión.

—Ah sí, supongo que sobre el asunto con Xing.

Yu-Hon asiente.

—Entonces, ¿a qué debo esta inesperada visita? ¿Alguna noticia importante?

Yu-Hon lo examina por un momento y luego exclama con voz alegre.

—Lo sabes.

La sonrisa de Il se amplía.

—¿Cómo lo supiste?

—Uno de mis muchos talentos —dice sonriendo y levantándose palmea a su hermano en la espalda.

—Felicitaciones, son grandes noticias para el reino, pero antes que nada son grandes noticias para Yong-Hi y para ti, solo espero que si es una pequeña princesa se parezca a su madre, y no a ti.

Yu-Hon suelta una carcajada antes de hablar.

—Pero si es un príncipe, será un guerrero como su padre.

—Un guerrero y un rey —termina Il por él.

—En serio que no lo entiendo —repicó la voz que reconoció como la del general de la tribu de la tierra—, "No hay huérfanos en la tribu del viento", en realidad esperaba algo más sonoro, más poderoso, algo tipo "Veloces como el viento"

—No se trata siempre de las habilidades en el campo de batalla, Geun Tae —responde Mundok mordiendo tranquilamente la pajilla que lleva en la boca.

—Por supuesto que lo es, ¿cómo si no se ganan las guerras?

Il decidió hacer su entrada en ese momento.

—Mundok, Geun-Tae. Es bueno verles.

—Su Alteza —respondieron con una inclinación.

—No los veía desde el último consejo de los generales de las tribus.

—Sí, su Alteza, pero como sabrá los últimos acontecimientos en la frontera con Xing, requieren inmediata atención.

—Sí, toda la situación es preocupante, pero no hablemos de eso —dijo sonriendo—, han de haber estado discutiendo sobre ello toda la mañana con Yu-Hon y Joo-Nam-Heika. Asumo que nos estarán acompañando al banquete esta noche, parece que hay algunas noticias relevantes que nos serán compartidas esta noche.

—Allí estaremos, Yu-Hon-Denka fue bastante insistente en que estuviéramos en el banquete.

Il lucha contra la enorme sonrisa que trata de aparecer en sus labios.

—Usted sabe algo, ¿no es así? —dice Geun Tae acercándose a Il.

—Tú, muchachito, no seas insolente —regaña Mundok mientras le da un coscorrón en la cabeza a Geun Tae—, cuida tus palabras cuando te dirijas a su Alteza Il.

—¿Por qué me golpeas, viejo decrépito?

—Ya, ya —interviene Il tranquilamente—, vamos a calmarnos.

Geun Tae entrecierra los ojos.

—Usted sabe algo, lo sé.

Il sonríe y acomodando las manos detrás de su espalda habla.

—Sé tanto como saben ustedes —dijo antes de empezar a caminar alejándose por el pasillo.

—¿No deberías estar con ellos? —pregunta Yong-Hi acercándose a Il, mientras observa a los generales beber copiosamente, celebrando el anuncio de la pronta llegada del futuro heredero de Kouka.

—Nunca he sido un buen bebedor —dice con gesto de disculpa.

—Ustedes dos, son tan diferentes.

Il sonríe.

—Lo escucho a menudo.

—¿No te molestan? ¿Las comparaciones?

Il vuelve a sonreír.

—Si acaso, siempre he admirado a Yu-Hon, es fuerte, inteligente, disciplinado. Estoy seguro de que será un gran rey y yo estaré allí para apoyarle.

—Eres una gran persona, Il, deberías encontrar un esposa y darme bonitos sobrinos o sobrinas a las que consentir y príncipes y princesas al reino.

—Estoy seguro que puedo tomarme mi tiempo ahora que el futuro de Kouka está asegurado con mi nuevo sobrino.

.

.

* Hidenka: Su Alteza Real (título femenino para Denka).