- Preséntense con nombre y apellidos por favor – Nos dijo el profesor. Ya estábamos en la facultad y no éramos críos. No se ha que vino todo eso.

- Suya Ninomori. Aparte del cine me gustan las consolas, y… - Mirando un poco mi clase, no había nada de especial. Si, una pizarra, el nombre del profesor escrito en ella… El profesor con pinta de ejecutivo al cual la gomina del pelo le ha dejado el peinado como un muñeco de acción... Bueno además de eso, están los pupitres. Están puestos en pareja. En una clara alusión a que nos sociabilicémonos, o a que copiemos todo lo que queramos en los exámenes.

- Yo soy Yuna Itomatsu. Y mi plato favorito es el udon con gambas, huevo… – Una persona que le pone gambas al udon, no debe de ser buena persona. Aparte que la chica tampoco es nada del otro mundo. Mi compañero de mesa me mira con cara de "A saber que coño esta pensando este tipo". Tiene el pelo liso, largo y negro. Y unas gafas tan gruesas que no puedo ver a través de ellas. Le miro con cara de "Y a ti que cojones te importa…".

- Me llamo Akane Tendo. Vengo para ser directora de cine. Aunque parezca raro, es el negocio familiar…- Vamos, una enchufada. La chica es guapa. Bastante guapa. Diría que es hermosa, si utilizara esa palabra a menudo. Aunque muchos chicos se ríen de su comentario, haciéndole la pelota desde el principio. Creo que eso describe a la chica bastante bien. Mi compañero de mesa suspira al ver que se acerca nuestro turno. Al menos se que esto le hace tan poca gracia como a mí. Todavía nos espera la elección de delegado y presidente de la clase…

- Soy Mu-Stu. Vengo de China a estudiar cine. Me esforzaré por conseguir en este país lo que no puedo en el mío. – Una pequeña ovación. Mu-Stu… Suena a Mousse. Mousse de chocolate. El chocolate no me gusta. Me gusta más la vainilla, o el caramelo.

- Ejem… - la voz de nuestro profesor de pelo de muñeco de acción, que por ahora no hace ni de comentarista, me recuerda que ha llegado mi turno. "Mousse de Chocolate", a mi lado, me mira con una sonrisa entre "cuidado con lo que dices" y "sorpréndeme". Supongo que hay que empezar bien el primer día.

- Soy Ranma Saotome, y he venido ha demostraros que todo lo que os enseñen aquí no os servirá de nada. Hacer buen cine no se aprende. – Silencio general. Nada como dar un buen golpe antes de empezar. A veces pienso como me hubiesen tratado todo si no lo hubiese dicho. Aunque no hubiese tenido posibilidad de conocer al director del centro el primer día. Ni que Akane Tendo, la cinéfila por familia, me mirara tan fijamente durante el resto de la jornada. Hm… Mu- Stu también suena a mouse, ratón en inglés.

Un ruido ensordecedor despierta a Ranma. Mirando a todos lados, se da cuenta que está bajo tierra. Dentro del metro, cuyo sonido le ha hecho despertar.

- ¿Ya estas despierto? – Le preguntaron de un lado. Ranma algo somnoliento aún, giró la cabeza. Mouse fumaba mientras se ponía de pie.

- Los ratones no fuman… - dijo Saotome, aún medio dormido.

- ¿Que estás diciendo? –

- Nada, estaba soñando… - Bostezó Ranma. Mouse se había acostumbrado a este comportamiento, y al claro deterioro lingüístico que sufría Ranma al hablar bostezando.

- ¿Y bien, opiniones del montaje en general? – Ranma al oír esto, se limpió los ojos con la mano, y le quitó el cigarrillo a su compañero.

- ¿Mousse, alguna vez has tenido novia? – preguntó mientras daba una calada.

- ¿A que viene eso? –

- Todo el día hablamos de cine… - Otra calada – Si no es del nuestro, del de otros…. –

- ¿Te aburre? – Mouse seguía entre extrañado y sorprendido.

- Sabes que podríamos estar hablando siempre de eso. De hecho lo hacemos. – Ranma miro el cigarrillo, antes de dar una última calada y tirarlo al suelo - Me pregunto si alguna vez piensas en otra cosa… -

- Ains… pues no, nunca he tenido novia – respondió recogiendo la colilla y tirándola a una papelera.

- Vaya, un hombre dedicado cien por cien a su arte… - contestó sorprendido Ranma.

- Tampoco he dicho que nunca me enamorara… -

- Vaya, un hombre con el corazón roto… -

- Nunca me confesé… -

- Vaya, un hombre atormentado por la vergüenza de expresar sus sentimientos… - Mouse calló un momento su relato. Ranma lo miró con cara extrañada.

- ¿Para que me pides que te cuenta algo si te vas a estar riendo todo el rato? – Ranma, al oír esto, soltó una carcajada.

- No es eso, hombre. Solo que no sabía que decir – Ranma sonriendo se rascó la cabeza – La verdad es que somos unos inútiles.

- A mi no me metas en tus rollos… - Se quejó Mousse – Además, la mía era actriz. Supongo que no hay nivel… -

- Excusa barata… Ni que fuese un ser inalcanzable –

- En esos momentos lo era… - Mouse cruzo sus brazos y miró a otro lado.

- En fin… - El bostezo de Ranma se volvió a repetir. Las ganas de dormir le volvían - ¿Qué estamos haciendo aquí? –

- Esperamos a que vuelva a pasar el metro, para ir a la productora… -

- ¿Y porque no fuimos en el que pasó antes? – Con claro signo de superioridad, Mouse miro por encima del hombro a su compañero.

- Porque estabas dormido… -

Akane Tendo miraba la hora de su reloj. Hacía meses que había terminado de rodar, y la proyección final antes de preparar las cosas para el estreno, se le estaba haciendo pesada. Ya había visto la película cinco veces, sin contar las horas supervisando el montaje. Y sinceramente, no tenía ganas de verla más. Además, tenía la extraña sospecha, de que lo que Nabiki estaba haciendo no era nada bueno. Ninguno de los productores de la junta estaba en el visionado. Y el hecho que Nabiki andará sin motivo aparente por el edificio de la productora, hace pensar que lo más probable, es que estaban reunidos con su hermana-representante. Si, era su representante, además de su hermana, y todo lo que hace, es para su beneficio mutuo. Pero aún así.

- Debería estar más atenta a la proyección… -Le susurró su ayudante. Akane le miró un momento.

- Está a punto de acabar… - Contestó la joven Tendo. Efectivamente, segundos después, los créditos aparecían en pantalla. Akane, sin más preámbulos, salió de la sala, intentando escapar. Pero unas palmadas la detuvieron. Eran de Ryoga.

- Bravo, Akane. Otro éxito asegurado. Aún no se como lo haces – Ryoga se acercaba lentamente a la directora.

- Tengo algo de prisa, Ryoga… - contestó Akane, viéndose avecinar un pequeño atosigamiento de su productor.

- Creía que querías supervisar la aprobación final de la campaña de marketing… -

- No creo que sea necesario… -

- Pensaba que esta vez querías controlarlo todo… - Ryoga se cruzo de brazos. Akane sustento sus manos en su cintura.

- Dadas las circunstancias, no creo que se cambie nada a última hora. Estrenamos dentro de menos de un mes –

- Dos meses… - Ryoga miró hacia otro lado al oír esto. A Akane se le abrieron los ojos como platos.

- ¡¿Dos meses¡¿Se ha retrasado el estreno¡¿Qué ha pasado?!- Akane se restregó el pelo – No creo que nos hayamos retrasado tanto… - Ryoga, al oír esto suspiro

- No quieren competición esta vez… - respondió, cabizbajo.

- Pero como… -

- La junta directiva no quiere que tu película y la de Saotome compitan en taquilla… -

- Pero Kuno… - Akane, se miró la palma de las manos. Había estado apretando los puños tan fuerte que las tenía rojas.

- ¡¿Pero de que mierda va esto?! – Al verla tan alterada, Ryoga le hizo un gesto de calma.

- Entiéndelo, Ranma se está volviendo un director de culto. El modelo de marketing que han usado, ha creado mucha expectación por su nueva película. No quieren perder dinero por hacerla competir con la tuya… - Ryoga sacó unos papeles de su carpeta

- ¿Qué modelo de Marketing han usado? -

– Al parecer ha usado una locura. A día de hoy, prácticamente un mes antes de que se estrene, no se sabe nada oficial, pero se ha filtrado información a propósito, para avivar la curiosidad. Por el momento el espectador interesado sabe que es de ciencia-ficción, que se estrena en estas fechas, que usa su equipo habitual, y algún que otro nombre del reparto. A partir de mañana se irá revelando información, hasta que queden 10 días para el estreno. Los participantes en la película tienen prohibido hablar sobre la película antes de la rueda de prensa única que se hará antes del estreno… -

- Este hombre, se arriesga hasta con al forma de vender su película… - se quejo Akane

- Por encuestas, es la quinta película más esperada del año por la crítica especializada… - Ryoga volvió a guardar sus papeles – La junta espera que sea un éxito de ventas. Y Kuno espera una oportunidad así para ampliar el presupuesto de sus películas. Así que, esta vez no habrá competición… -

- Mierda… - Akane ya se sentía derrotada antes de comenzar. Ya no solo éxito de crítica. Sino que además más apoyo por parte de la productora.

- Pero no te preocupes, la fecha de tu pel… - Ryoga se calló al oír pasos por el pasillo. Pasos bastante apurados.

- ¡Ryoga! – Una voz resonaba por todo el pasillo, Ryoga se giró para ver a un Kuno, algo histérico, acercarse rápidamente.

- Señor Kuno… - Ryoga, que intentaba acercarse a Akane, se separó de golpe y se enderezó. Su jefe más directo venía corriendo por el pasillo.

- ¿Como está, señorita Tendo? – Kuno fue directamente a las manos de Akane para apretárselas – Vi el resultado de su trabajo. Otro éxito, seguro… -

- Si tan seguro está… - Akane se soltó rápidamente - ¿A que ha venido el retraso de mi estreno? – Ante la pregunta, Kuno rió un poco.

- Tanto carácter, es abrumador… Lamentablemente, señorita Tendo, esto se debe a muchas causas. Supongo que Ryoga se lo habrá explicado – Kuno miró a Ryoga, mientras, este, algo aturdido por el comportamiento de su jefe, asintió – Supongo que entenderá la situación, pues… -

- ¡Pero no la apruebo! –

- Siempre que desee discutir estos temas, puede perfectamente contactarme. Quedaríamos para una charla informal en algún buen restaurante… - El productor ejecutivo tomo por el hombro a Ryoga, mientras se alejaban – Y si desea hablarlo con el señor Saotome también, le sugiero que se de prisa. Estará a punto de llegar a las oficinas… -

- ¡¿Qué?! –

- Ese hombre es como un reloj. Siempre que termina un montaje, con la película aún en post producción, viene a pedir presupuesto para su próximo proyecto, con algunas páginas de guión – Kuno aclaró esto al ver cada vez más nerviosa a Akane. Está sin despedirse, salió disparada por el pasillo.

- Esta juventud… -

- Es un año más joven que tú… - Susurró Ryoga, al ver la cara de su jefe.

- Tenemos problemas más graves que eso, estúpido – contestó Kuno – Nabiki Tendo nos la ha jugado a todos.

Ranma y Mousse miraban desde la acera la entrada a los edificios de la productora Toho. Pasaban al menos una vez al año por ahí. Altos, brillantes, y solemnes. Pareciese que iban a pedir limosnas. Pedirle limosnas a un rey.

- ¿Una monedita para los autores pobres…? – Se reía Ranma mientras se encorvaba un momento y sacaba la mano.

- Déjate de tonterías, Ranma… -Mousse miraba el dossier y el guión que debía presentar, asegurándose que todo estuviese correcto – Si tuviésemos a un representante no deberíamos hacer esto -

- Si tuviésemos uno, no tendríamos con que pagar la luz… -

- ¿Pero porque tengo que hacerlo yo? –

- Porque sabes como soy yo… - Saotome se encogió de hombros – Al menos te acompaño… -

- ¿Puedo ayudarle en algo? – preguntó la chica de información. Mouse se ajustó la corbata.

- Si, bueno, teníamos una cita con el señor Kuno, para presentarle un proyecto… - La secretaria miró la lista de citas – Soy el señor Mu-Stu… -

- ¡Ah! Si… Me mandan a informarles, que será el señor Tanaka el que se encargue de su propuesta… Por favor, pase a la oficina 504 – Ranma y Mouse se miraron un momento.

- Esto no me huele bien… - Se quejo Mouse.

- ¡Pero que dices! – Ranma, mientras le abarraba la cabeza con el brazo, le sobó la cabeza – ¡Esta claro, quieren darnos más presupuesto¡Estamos a las puertas de la victoria¡Te lo dije! –

- No te alegres tanto… -

- Y pensar que "la sargento" nos dijo que acabaríamos arrastrándonos por un mísero millón… - riéndose Ranma le dio unas palmadas a Mousse – Te esperaré donde siempre. Y ya sabes… -

- Si… si nos lo proponen, lo necesitamos… - Mouse, mirando sus papeles, se dirigió hacia el lugar de reunión –

- ¡A ver si conseguimos esta vez un buen catering! – le gritó antes de sentir una mano que se posaba en su espalda. Aún con la alegría del momento, Ranma se giró un segundo, para ver una de sus caras más conocidas. Venía algo sudada, y claramente ahogada, pero sin embargo, se mantenía firme y dando a entender que estaba perfectamente.

- Se ve que te van en viento en popa las cosas… - Dijo la chica. La sonrisa de felicidad se borro un momento de la cara de Ranma, y volvió, esta vez, con un toque más irónico.

- No lo sabes tu bien, Akane… -Contestó, mientras lo dos, se sonreía sarcásticamente.

Mouse, por su parte, mantenía la compostura mientras se encaminaba a la oficina 504. No sabía que esperar, ni si este cambio sería tan bueno como aventuraba Ranma. Lo peor del asunto, es que sería él quien cargaría con el mensaje.

- Deberíamos contratar un representante… - Se quejaba en voz alta Mousse.

- En eso te puedo ayudar. – Nabiki, como aparecida de la nada detuvo a Mousse. El chico, sorprendido, llego a pensar que debía de dejar de andar cabizbajo – Una pequeña suma, os arreglare todo lo que es papeleo… -

- Gracias señorita Tendo, pero al que tiene que convencer es a Ranma… - dijo Mouse intentando mostrar un aire se seriedad.

- Llámame Nabiki, hombre. Si nos conocemos desde hace tiempo -

- De los "buenos" tiempos, querrá decir… -

- Si tú los consideras buenos… - Ordenando sus carpetas, la mediana de los Tendo no dejaba de sonreír – Para mí, estos son mejores –

- Eso… No lo pongo en duda… -

- Aún así, no os vendría mal alguien como yo. Se sacar dinero de donde no lo hay… - Nabiki empezó a seguir su camino, mientras Mouse la miraba.

- Por ahora, creo que estaremos bien… - contestó el chico de gafas. Nabiki rió.

- Nunca se sabe cuando las cosas pueden ir a peor¿no? – dijo finalmente la representante, mientras se marchaba. Mouse se sobresalto algo por esta contestación, mientras veía al señor Tanaka, con un pañuelo en la frente, sudar a borbotones. Era evidente, algo había tramado esa mujer.

- Señor Mousse, por favor pase… tenemos… tenemos que hablar… - saludo Tanaka, mientras daba paso al joven chino. Por un momento, Mouse sintió que se adentraba a una sala de un juicio. Y eso no le gustaba.

- Supongo, que como he escuchado, ya tienes tu última película lista para estrenar… - Akane despertó de su pequeña siesta en un sillón en la sala de espera. Ranma acababa de volver de unos quehaceres, y se sentaba frente a ella. Con su misma cara de sabelotodo de siempre.

- Igual que tu, si no me equivoco… - volviendo en sí, Akane se hecha hacia atrás su pelo con la mano derecha – ciencia ficción a bajo presupuesto ¿me equivoco? –

- Algo así… - Dijo Ranma mientras se encendía un cigarro. Akane puso una mueca.

- Nunca dejarás es vicio ¿verdad? –

- Lo siento, mamá, soy muy mayor para cambiar… -

- Siempre tan insolente… - Al oír, esto, Ranma dio una calada.

- No soy yo quien se cree el centro del mundo… -

- ¡Pues no lo parece¡Trata a la gente como si fuesen idiotas! –

- ¡Y tu tratas a la gente como si fuesen empleados! –

- Dios mió… - Akane tomó aliento – Siempre tan inmaduro… -

- La niña rica ha hablado… -

- ¡A eso me refiero! Siempre igual… ¿Es que no podemos mantener una conversación tranquilamente? –

- Eres tu la que ha venido corriendo para volver a sacarme en cara lo mismo que hace tres años… - Ranma buscó un cenicero para tirar las cenizas de su cigarro – ¿Es que no puedes hablar de nada más? – Akane, mientras miraba a Ranma como sacudía su cigarro, se tranquilizó un poco.

- Que manera más machista de culparme de todo… - Akane miró como Ranma volvía a acercar su cigarro a cenicero.

-Si tú lo dices… - Ranma suspiró y se recostó en el sofá, mientras miraba al techo.

- Reconoces al menos eso… - Akane siguió observando el cigarro. El silencio se formo durante varios minutos. Las miradas de reojos se prolongaron más si cabe. Ninguno de los dos decia nada más. Ranma finalmente apagó el cigarro en el cenicero. El hilillo de humo que salía de la colilla subía serpenteando el aire. Akane la miro atentanmente durante unos segundos.

- Ranma... – Akane, tomando la colilla semi-encendida, la restregó contra el cenicero – Nunca aprenderás a apagar los cigarros… supongo que tu habitación seguirá apestando a tabaco…-

- Tampoco es que me resulte un problema… - Ranma volvió a mirar a Akane, que observaba atentamente el cenicero.

- Siempre te los tuve que apagar yo… - finalmente, Akane miró a Ranma, y sonrió – Han pasado 3 años y… -

- ¡Ranma! – Un grito en el pasillo llamó la atención de la pareja. Mousse venía algo fatigado, y no se preocupaba por ocultarlo – Tengo… tengo que hablar contigo un momento… - Ranma, extrañado, se levantó y se dirigió hacia su ayudante, ante la mirada de Akane. Esta, a su vez no dejaba de observarlo.

- ¡¿Qué?! – gritó Ranma antes de salir disparado pasillo adentro. Mousse miró un momento a Akane, y corrió detrás de su compañero. Era demasiado extraño como para que Akane Tendo se quedara quieta. Así que no dudó un segundo en levantarse ella también, y correr detrás de ellos. Correr, hasta la oficina 504.

- ¡¿Qué significa esto?! – gritó Ranma nada más entrar. Mousse tardo poco en llegar, pero Ranma ya estaba delante del señor Yamada, con los brazos golpeando la mesa.

- ¡Más vale que me dé una buena excusa! – Akane escuchaba gritar desde la oficina a Ranma, antes de llegar, Mousse algo fatigado los miraba de afuera.

- Verá, señor Saotome… es una decisión de la junta directiva… - El señor Tanaka se secaba el sudor de su calva con un pañuelo.

- ¡Y una mierda¡Exijo una explicación! – Ranma se fijó como el señor Tanaka miraba detrás de él, descubriendo que Akane la había seguido - ¡¿Sabes algo de esto Akane?! –

- ¿Qué… Se puede saber que pasa? – Preguntaba confundida ella. Mousse la miraba de Reojo mientras intentaba ocultar su disgusto.

- ¿Se lo puede explicar usted, señorita Tendo? – Las miradas de todos se volvieron hacia ella. Y no sabía de qué estaban hablando.

- ¡Akane! – gritó Ranma mientras se giraba hacia ella. Akane no sabía donde meterse.

- Esto… yo… -

- Es fácil, nos niegan el presupuesto… - murmuró Mousse. Akane se sorprendió por sea información. Finalmente, el señor Tanaka se limpió la garganta.

- La junta directiva ha decidido no conceder más presupuesto a las películas de Ranma Saotome, por decisión unánime… – El sudor seguía corriendo por la frente del señor Tanaka, mientras todos lo oían - …A petición de la señorita Akane Tendo, bajo la amenaza de dejar la productora. -

Capítulo 2:

Dark Side of The Memories

[Terminado a las 2:47 de la noche, horario de Greenwich

[Cigarros en el cenicero: 7

[Tazas de Café servidos: 1

[¡One Shot de un párrafo!: Un día, Ranma y Ryoga entrenaban juntos. El entrenamiento era intenso e inagotable. Son embargo cuando descansaron, Ryoga se fue a por comida, y se perdió. En esas circunstancias era inevitable empezar a pensar en Akane, y en sus posibilidades. En si realmente estaba enamorada de Ranma, o solo era imaginaciones suyas, como seguramente sería. Al encontrar el camino de regreso, vio como Ranma ya había comido, y tenía la cena lista para él. "¿Por qué no me dijiste que teníamos comida?" preguntó. "Porque no me habrías creído hasta que la vieras", contestó Ranma. "Siempre haces lo mismo". Ahí fue cuando Ryoga se dio cuenta de que Akane nunca sería suya.

Más allá de las ilusiones de cada uno, esta la dura realidad. O eso dicen. La dura realidad mía, es que no puedo escribir tanto como deseo, y la nuestros personajes, que no pueden saltarse sus propias limitaciones. Sin embargo, supongo que todo puede mejorar. Seguid atentos al fic por mucho que tarde en escribirlo XD. Puede que incluso mejore con el tiempo…

Nos vemos en el siguiente capítulo.

H.Battosai.