Disclaimer: Ningún personaje de Harry Potter me pertenece... Y escribo sin ánimo de lucro, solo para desahogarme...
N/A: Así que decidieron leer el segundo capi... Gracias por leer, les agradecería que dejaran un Reviews después de leerlo dando su opinión... Y bien, Advertencia: Esta historia se vuelve Slash a partir de aquí. Slash es una relación chico chico, si no te gusta por favor, retírate, no me gustarían mensajes ofensivos respecto a esto... Te he advertido... Y así, tiene algo de drama ¿Algo? Yo diría bastante, pero cada quien. Bueno... a leer se ha dicho. Gracias por su preferencia!!!!
Lo que esta entre paréntesis ( ) en los Flash Back, es todo lo que nuestro personaje se perdió o no sé dio cuenta y lo que esta entre comillas "." Es lo que piensan y lo que esta con negritas es un Flash Back a menos, claro, que lo especifique.
DULCE ANGEL MIO
...Déjame saber, por último deseo, que pensaste en mí. Siempre estarás en mí, a donde quiera que yo vaya, cada pensamiento será tuyo, porque fuiste la luz de mi vida... mi esperanza.
Dulce ángel mío...
Llévame en tu recuerdo...
Capitulo segundo
Te digo Adiós de la única manera que me dejaste para hacerlo...
Delicadas gotas de agua cayeron sobre la hoja escrita con tinta negra.
-El... él...- un hombre de cabellos oscuros intentaba abrirse una brecha de comprensión a través del torbellino de sensaciones que le embargaba en ese momento- él... él... me... ama...- Sentenció dejando escapar de sus ojos finas gotas cristalinas- ¿por qué?- Dijo mientras su cuerpo se estremecía, y redoblaba el llanto. Un llanto que había evitado por mucho tiempo: un llanto que se negó a dejar escapar, porque sabía que no tendría caso. No quería levantar los ojos, no podía. El suelo, en sus rodillas, comenzaba a calarle pero no le importaba- ¿Por qué?- Se repetía turbado.
Su cabeza era un caos total, las imágenes pasaban por su mente a gran velocidad... Le amaba, y no se dio cuenta de ello... Le amaba y ahora...
Flash Back
Esa noche era perfecta, en el cielo se dibujaba la hermosa pintura que formaba el Universo, sentía que estaba formado solo para él. Su amor, le había citado, no sabía para que, pero tenía la esperanza de que fuera lo que había esperado por tanto, guardaba fielmente esa idea.
Observaba a través de la ventana de la torre Este en el tercer piso, como la Luna brillaba incansable, alumbrando cada parte de los terrenos del castillo, adoraba tanta belleza. Por lo que decidió complementarlo con lo único que haría perfecto ese momento: su rostro... Sin prisas bajo escalón por escalón hasta llegar a las mazmorras, pero algo en su instinto le dijo que debería andar con cuidado... Y no había fallado. Al acercarse al despacho de su amor platónico logro escuchar voces... Era su voz y la de una mujer.
-Pero Sevie, tu sabes que...- Decía la mujer
-Calla, te pueden escuchar-
-"Sevie?? Qué significaba ese diminutivo? ¿Qué se suponía, era esa mujer de su amado?"- Se preguntaba el joven Potter, en una batalla con su mente de hacer a un lado las imágenes que le proyectaba su mente en conjunto con su instinto.-"Pero, el no es mío"-
-Darla, vayamos a mis habitaciones, estaremos más cómodos...- Hizo una pausa y dijo en un tono más meloso- y podremos hablar sin prisas- Termino dejando a una mujer muy complacida y a un joven de 17 años confundido.
-Ah! Sev, no te andas con rodeos, eh?- Pregunto pícaramente Darla.
-Es solo que no me gusta echar leña verde al fuego- Dijo con una fugaz sonrisa.
-Ah! ¿es eso?- Dijo levantando una ceja, tratando de sonar lo más seductoramente posible... En esos instantes tenía que hacer creer a Severus que tenía otras intenciones, tenía que cumplir órdenes- Mmm... Quizás no solo hablemos... Quizás- Se acerco muy provocativa al profesor y rozó con uno de sus dedos los delicados labios de su acompañante- tengamos algo más y tu sabes como me gusta- dijo comenzando a caminar hacía la puerta con andares felinos.
Harry se quedó sin habla, no podía creerlo. Le cito esa misma noche y antes de verle se iba a revolcar con otra... Quizás se había hecho demasiadas ilusiones pensando que le quería a él, lo más probable sería que lo hubiera citado para dejarle claro que él no pisaba ese terreno.
-Homofóbico- Susurro mientras se alejaba de ahí prácticamente corriendo, pero cuidando de no ser escuchado. Gruesas lágrimas recorrían sus mejillas, amargas como el sentimiento que en ese momento le embargaba, el desamor, el saberse traicionado, en cierto modo, por él mismo; la rabia, de pensar que fue un tonto al creer en eso; el coraje, de querer matarse ahí mismo, saltar por la ventana de la torre más alta del castillo y no saber más de él ni de si mismo, dejarse llevar por él viento y su alma, fuese arrastrada hasta lo más profundo del cielo o del infierno... (no escucho el bufido por parte del profesor al escuchar las palabras de Darla)
(Por otro lado, Darla sabía que su misión había sido completada al escuchar como pasos presurosos se alejaban de ahí, supuso que era Potter –"Bien, se lo creyó todo, ahora, tengo que alejarme de este"- Pensó para sus adentros mientras había la puerta y se dirigía a los aposentos del profesor, mientras éste le seguía hecho un huracán de furia... y... de colores.)
Harry, guiado por sus emociones fue directo a la torre de astronomía, se acerco a uno de los ventanales y se sujeto con fuerza al marco mientras sus pies subían al mismo, para después sentarse con sus pies mirando al vació, un vació que le pareció su salvación, abnegarse de todo y de todos, para siempre, volar y jamás ser detenido. Pero una lechuza negra lo sacó de sus pensamientos, traía una carta, para él. Con temor la tomo y la abrió con manos temblorosas por el pánico y la rabia que aún le embargaban. Leyó:
Querido Harry
Sé que no te esperabas esta misiva, pero créeme, tengo algo muy importante que decirte, y necesito decírtelo ahora, no soportaré más este suplicio que me embarga cada vez que me encuentro con mi realidad de no tenerte cerca.
A las 8 en los límites del bosque, en la parte menos frecuentada del lago... Sabes donde Harry.
TMR
Harry no comprendió y miro su reloj, las 7:30, llegaría a tiempo al encuentro, pero dudó, no sabía si se encontraría con su amor u otra persona. ¿Y si era una broma? Pero se arriesgaría. Se levanto con sumo cuidado del ventanal y se bajo, caminado el trayecto recorrido hasta ese lugar.
Llego justo a tiempo y vio ahí a una figura cubierta, una hermosa túnica color negro enmarcaba la figura y el corazón de Harry dio un vuelco inesperado, quizás era él... si, era él. Una sonrisa se dibujo en sus labios. Por fin sería amado, por fin...
Pero su sonrisa se desvaneció y todo dejo de esperanza se ahuyento al escuchar aquella voz siseante que como odiaba.
-Hola Harry. Viniste- Dijo una voz masculina.
-¿qué quieres Voldemort?- Dijo lo más suave que pudo.
-Hablarte pequeño, hablarte de lo que siento por ti... -
-¿Me estas tomando el pelo?- Dijo indignado y dolido el joven
-Decirte que te amo, que te he amado desde nuestro primer encuentro a tus once años- Continuó sin poner atención al reclamo recibido.
-¿Tú... me amas?- Una luz brillaba en sus ojos verdes, una luz de esperanza y su cerebro comenzó a trabajar. Tenía una oportunidad, tendría poder, sería amado y podría vengarse de la bruja que le había quitado el amor de su profesor y también de este. Tenía una buena oportunidad, no dejaría que escapara- Pero... yo...- balbuceo, tratando de parecer inocente.
-Comprendo, me odias, Harry. Pero déjame demostrarte que puedo amar. Déjame amarte como nadie lo ha hecho-
La cara de Harry pasó por una completa gama de colores. Nadie nunca había sido tan sincero con él. Y las palabras que decía el Lord Oscuro le llegaban al corazón. Esta vez, no mentía.
-Tom... yo...-
-oh! Es eso, comprendo. No te gustan los hombres- dejo agachando la cabeza y dispuesto a marcharse.
-No, Tom!!- Soltó de repente Harry y tomando aire como dando a entender que quería tomar valor para eso, dar a entender que era algo que tenía muy escondido. (El Lord sonrió para sus adentros)- Yo, Tom... Yo también te amo- dijo Harry hecho un tomate.
-¿En serio, Harry? ¿Me amas?- Dijo incrédulo
-Si, te amo, te amo desde que te vi en cuarto curso, cuando vi tu hermosa figura, tu sonrisa, esos ojos, esos ojos que me matan de tan solo mirarlos- Harry se sorprendió de lo meloso que podía llegar a ser, mientras así un enorme esfuerzo por llorar de alegría de estar diciendo eso.
Voldemort lo tomo entre sus brazos y se fundió con él en una cálido beso de bienvenida, una bienvenida que a Harry le pareció muy agradable.
-Harry... ¿Te unirías a mi en esta guerra? ¿Te convertirías en un mortífago, por mí?-
-Iría hasta el cielo por ti, Tom- Harry cada vez se sorprendía más de todo lo que decía- Claro que seré un mortífago para estar junto a ti, amor- dijo depositando otro beso en esos labios.
-Bien- Dijo Voldemort mientras se volteaba, y no vio como Harry hacia una cara de incredulidad a sus palabras de amor- tendrás que dejar la escuela ahora-
-No me importa, llevo todo lo necesario, espera- Dijo mientras sacaba su varita- Accio Saeta de Fuego- y cuando la escoba estuvo en sus manos- Ahora sí, tengo todo- Dijo dedicándole una de las mejores sonrisas que tenía y a lo que el Lord correspondió con una apasionado beso. (evitando así que Harry pudiese ver como Severus Snape veía derrotado la escena, arrojaba unas flores al lago y se alejaba de allí a paso rápido, con su rostro enmarcado por la desesperación de no poder hacer nada, la rabia, el dolor, el dolor de su corazón hecho pedazos y todo... todo salía de él con dolorosas lágrimas amargas que recorrían su rostro)
(–Este es el adiós, Harry- Dijo por última frase a su amado)
Fin Flash Back
-Todo es tu culpa ¡Es todo, tu maldita culpa!- Dijo, tratando de reprimir las lágrimas que no paraban de salir de sus ojos –tú me traicionaste, me engañaste- dijo entre su llanto –Tú me obligaste a esto, tú, maldito infeliz, tu me condenaste a esto y yo te condene a esta vida infeliz- Dijo mirando el rostro de Severus Snape- y mírate, hecho un desastre, el insoportable maestro de Pociones no puede con su nueva vida, jaja- Rió sarcásticamente mientras abofeteaba al profesor –Tú, maldito miserable, tú, tú provocaste que se fuera, que se alejará de mi lado- Término redoblando en sollozos
Yo estaba dispuesto a decirte cuanto te amaba...
a decirte todo lo que en esa noche me embargaba
-¿Solo esa noche?-
los sentimientos que me afloraban cada vez que te veía
-¡Mentiroso! ¿Qué me ibas a decir? ¿Qué te revolcaste con esa Darla?- Dijo aún llorando.
que percibía tu aroma.
-¿Asco? ¿Sería eso lo que sentías? ¡CONTESTA, MALDITA SEA!- Dijo propinando otra bofetada al cuerpo situado enfrente del él.
Las rosas que llevaba para nuestro encuentro
-¿Eran tuyas aquellas rosas que estaban tiradas en el lago? ¿Para mí? No, no me vengas con tus mentiras. ¡No te creo! Me engañaste, me destrozaste! Y... y... y tú solo... solo querías reírte de mí- Dijo abrazándose a si mismo en señal de consuelo.
aquellas que cultive yo mismo
-¿Las cultivaste para mí? ¿En verdad? ¿Lo... lo... hiciste... lo hiciste por mí?- Dijo calmando su llanto y levantando su rostro.
con la esperanza de que un día las tuvieras en tus manos y yo,
te tuviera en mis brazos
-En verdad ¿me amabas? ¿Me amabas cómo yo te amaba? ¡RESPONDEME! ¡POR FAVOR! Habla. Di algo, por favor. Dime que sigues aquí, que no te has ido... por favor... ¡RESPONDE!- Gritos y suplicas daba, pero solo el silencio ahora le acompañaba...
Flash Back
Caminaba hacía el comedor de la mansión. Tenía hambre. Su estómago solo pedía a gritos ¡alimento! Aparte, se acercaba la hora de la cena, no sé notaría después del todo... Pero sus pies lo dirigieron hacia otro lado: La habitación contigua la suya, el cuarto donde moraba el traidor.
Al llegar se detuvo frente a la puerta cerrada. Sabía que algo pasaba, pero no sabía el que. Pudo notar el leve olor a sangre, no le tomo importancia, siempre olía así. Levanto una mano para tocar a la puerta, pero recapacito, él no necesitaba permiso para hacerle una linda visita al inquilino de la habitación. Abrió de una golpe la puerta, solía hacerlo para intimidar, que supiera quien mandaba ahí.
-Sucia sabandija traidora- Comenzó a lanzar insultos, escogiendo aquellos que sabía le dolerían más -¡Mírate! Saco de harapos mugrientos. No tienes nada- Continuo adentrándose en la habitación –Eres un bastardo, una rata inmunda, te desprecio- Dijo acostumbrándose a la penumbra del cubículo. Él mismo, se había encargado de despojarlo de su varita, así que, vivía a la manera muggle.
Lo primero que vio fue el destartalado escritorio, se acerco para ver más de cerca... Estaba ordenado. "Desquiciado" pensó. La vela estaba por consumarse, al lado estaba el plato de la comida... intacto.
-¿Quieres morir de hambre, eh?- Pregunto sin ni siquiera mirarlo –Pues, ¿sabes? No lo permitiré. Vas a sufrir mucho, aún te falta, y no voy a permitir que te mueras- Una sonrisa maliciosa siguió al comentario. Siguió su recorrido del escritorio y vio una carta, Una carta dirigida a él y se giro -¿Qué es lo que tra- Calló.
Un trueno resonó cerca. El rayo, ilumino momentáneamente la habitación, con una luz azulada.
Sus ojos se abrieron ante la sorpresa, reparando en las paredes. Lo que vio no le agrado mucho, lo asustó. Ahí, escrito con tinta roja, quizás, pintura roja, se hallaba el escenario más espantoso que hubiera visto. Su corazón latía muy rápido, no podía creerlo, no podía: a cada parte que miraba, ahí estaba 'TE AMO'. Algo Tan bello, escrito tan terroríficamente. Se acerco a una pared pensando que ese tipo se había vuelto loco.. Tocó una de las sencillas frases: La pintura estaba fresca. La olió, no era pintura, no lo era... Era sangre ¡¡ESTABA ESCRITO CON SANGRE!! Miro al piso, un rastro del mismo fluido seguía ahí, y estaba fresco. Sus pisadas habían desfigurado las gotas derramadas en la desesperación.
Se dirigió con paso lento a la cama (un colchón destartalado y varias mantas remendadas le hacían de cama) y vio ahí recostado al destinatario de los insultos dichos. Y estaba punto de lanzar otro, cuando noto que estaba dormido. El terror y el espanto fueron reemplazados por la furia y el coraje que le invadían ¿Cómo-se-atrevía-a-dormir-estando-él-ahí? Y con paso veloz redujo la brecha que le separaba de la 'cama', se agachó, lo sujeto por la túnica oscura raída que llevaba puesta (desde que llego ahí, hace como ¿tres años?) y lo levanto. Se asusto al notar una inusual palidez, bueno más pálido de lo que su piel era ya... Lo soltó, un sonido sordo lleno la habitación, tocó el rostro, estaba helado, muy helado.
El miedo le invadió el rostro y la adrenalina comenzó a correr por sus venas, arrojo las mantas que todavía cubrían el cuerpo y las aventó hacia una esquina y miro el colchón... ... ... ... ... ... manchado de sangre, sangre fresca. La misma de las paredes. Utilizo su sangre para escribir, su propia sangre.
-Pero ¿qué rayos? ¿Qué hiciste?- Preguntó, esperando una respuesta que no obtuvo, el cuerpo aún yacía inerte en el suelo, como había caído, ninguna reacción, nada...
Ahora sí, estaba aterrado. Se acercó y sujeto una de las manos del individuo para tomar el pulso y se horrorizo al sentir una separación en la piel, una delgada línea, en la muñeca... Rápidamente la volteo, una herida, profunda, larga, amenazante, trapazando toda la muñeca en diagonal, deshaciendo todas las venas que por ahí tenían la suerte de cruzar... desechas... Agarro la otra mano, al igual que la primera, estaba trazada por la misma mortal herida... aunque quisiese, nada podría hacer, nada. La tela de las mangas estaba húmeda, húmeda de toda la sangre absorbida, mojada y pesada... Sentenciando así, la pérdida inevitable de sangre de la que fue víctima el cuerpo que se postraba a sus pies.
Una lágrima escapó de sus ojos, rodando por sus mejillas; al encontrarse con el rostro del hombre y notar, como en este, había delgados caminos trazados por demasiadas lágrimas que cruzaron por ahí en algún momento anterior, marcando así, un intrincado laberinto de tristeza, una laberinto derramado con rabia, dolor, desesperación. Cada lágrima vertida por ese rostro estaba preñada de cada sentimiento que sentía, cada pensamiento suyo. La tristeza le embargo, la impotencia de verlo así...
-El no puede... no puede... es imposible- Se dijo a si mismo tratando de ocultar lo evidente -... él no... él no puede estar muerto- Y como impulsado por una resorte abrió la carta dirigida a él. La caligrafía era hermosa, a pesar de estar escrita con dolor y pena, era maravillosa, la misma que tenía escrita cuando lo cito aquella vez.
...Llévame en tu recuerdo
Lloró, lloró como nunca lo había hecho (n/a es aquí donde empieza el capitulo, para que se entienda)
Fin Flash Back
-No, no puedes estar muerto, no puedes. Severus, DESPIERTA, ¡es una orden! Despierta, por favor, despierta. Di que solo bromeabas, Severus respóndeme- Se negaba, simplemente se negaba a creer que estuviera muerto. Guardaba la esperanza de que abriera los ojos de una momento a otro y se riera secamente de él, pero nada ocurría, nada.
Tenía miedo, miedo de perderle otra vez. Un miedo que lo mantuvo atento y le hizo casi suicidarse; un miedo que lo invadió cuando 'su' Tom lo torturo estando presente; el miedo de verle morir ahí mismo, de saber que perdía a la persona que más amaba y saberse inútil; un miedo que se mantenía latente cada día de despertar y que ya no le amara, de despertar y saber que ya no le necesita; miedo a que ocurriera lo que pasaba en esos instantes... miedo... a perderlo para siempre... Y él, lo había provocado, él, como siempre, era el culpable de perder a sus seres más queridos.
-Tom, cariño, hay algo que tengo que decirte- dijo serio el joven de ojos verdes.
-Tu dirás, James- Le respondió el Lord
-Verás- Oh!! Como adoraba que le llamará James- Ay un traidor entre tus filas...
-No me vayas a salir con que eres tu, mi niño- Dijo entres asustado y escandalizado.
-No, claro que no soy yo- Y una sonrisa iluminó su rostro- Verás, yo... lo descubrí... mucho antes de verte por primera vez en persona- Bien, todo salía según lo planeado, se vengaría de ese maldito, y podría tenerlo junto a él, por fin-
-Habla amor, no te quedes callado- Dijo avanzando y tomándolo entre sus brazos. Harry ante ese gesto recargo su cabeza en el pecho del hombre.
-Es...- Tenía miedo de lo que fuera a hacer –Severus Snape... Él ha estado pasando información al viejo desde hace mucho tiempo, demasiado, diría yo.
Voldemort pudo notar en aquellos ojos un destello de preocupación –No te preocupes, el traidor pagará, James... Gracias por decírmelo- Y le dio un tierno beso, aquellos que a Harry tanto le encantaban, ser amado, eso es lo que necesitaba.
-Después, tu muerte se extendió por todo Londres, te creyeron muerto. Y ahora, tres años después lo estas. Por favor. Severus, despierta... No soporto tu silencio. Lo odio- Y más silenciosas lágrimas recorrieron su rostro.
Cuatro meses después de haberlo dicho, una semana después de la tortura inicial recibida, Severus Snape se encontraba en una pequeña habitación, con apenas unas ligeras ropas encima de su cuerpo, las heridas no sanaban aún, pero tenía fuerzas para levantarse.
-Te quedarás aquí- Había dicho Lord Oscuro –Sé muy bien que sufrirás, traidor-
Y su penitencia se cumplía ahí, en la habitación contigua a la de ellos. Una noche...
-¡Harry! ¿Por qué? ¡Harry! ¿Por qué?- Aterradores gritos llenaban la mansión esa noche -¿por qué nos traicionaste? Harry, entiende ¡TE AMO! ¡Te amo más que a nada en este mundo! ¿Por qué no lo entiendes? Daría mi vida por ti, te daría todo, hasta mi propia alma se la vendería al diablo si fuese necesario, porque estuvieses con migo y nada te pasara ¡Harry! ¿Por qué me dejaste?- Severus no cabía en su propio dolor, sus manos adoloridas golpeaban sin cesar las paredes de la pequeña habitación –¡Te necesito! – Y la voz se corto siendo reemplazada por el llanto lastimero de su corazón roto.
-Te fuiste ahora... ¿Por qué no escuche en ese momento? ¿Por qué?- Y redoblo su llanto: los ojos le ardían, pero no podía parar de llorar. Haber perdido a su primer amor, era un dolor insoportable para él. Le amaba a pesar de los años, le amaba por que fue su primera ilusión, su amor verdadero y ahora ya no lo tenía.
Sujeto el cuerpo de su antiguo profesor entre sus manos, posando la inerte cabeza en su pecho, acogiéndolo, protegiéndolo mientras acariciaba sus cabellos negros y tocando sus ojos, aquellos ojos que jamás volvería a ver, aquellos ojos negros que lo miraban con ternura, pasión, comprensión, ya no los volvería a ver. Ya no se abrirían jamás, ya no. Lo había perdido, lo perdió para siempre. Lo dejo partir. ¿Hace cuanto habrá dado su último exhalo de aire? ¿Lo hubiera escuchado decir 'Adiós' si hubiera llegado antes? ¿Estaría con él aún?
-¿Por qué? No lo entiendo ¿Por qué elegiste este camino?-
...y ahora, me arrepiento de la única manera que puedo escapar de ella, pero que tanto necesito...
-Cierto. No podías escapar... - Sonrió –No tenías varita... La mansión tiene protección para que nadie que tenga permiso de Tom entre o salga... Hubieras muerte aunque lo intentaras. ¡Dios! ¿Por qué no me di cuenta? Destruí tu vida, te destruí... Te deje partir... y ya jamás te volveré a ver. Severus ¿Por qué?- Lo aferró fuertemente contra su cuerpo, pidiendo despertarse ya de tan terrible sueño, pero todo era más real que cualquier otra cosa.
Abrió sus ojos llenos de lágrimas, irritados de tanto llorar... Se sorprendió al ver, debajo de los trapos que le hacían de almohada, un pedazo de pergamino. Aún sujetando al cuerpo en sus brazos la recogió y leyó:
Harry ¿dónde estas? ¿Dónde? Puedo sentir como mi vida se va, se va y no te puedo ver. Te pierdo y yo me voy... Me voy. Temo no poder volverte a ver... No escucharte reír... Harry, te amo tanto. Quiero verte, necesito verte, necesito partir sabiendo que fuiste lo último que vi en el mundo mortal... Harry, no me dejes partir, no me dejes marchar solo. Recuérdame, por favor, recuérdame...
Mi vida se va, la siento partir. Por favor ángel, déjame quedarme para verlo, no me lleves aún... Déjame verlo por última vez... Harry, Ahora sé que nunca me amaste, lo entiendo, pero no me olvides, por favor... Llévame en tu recuerdo... No me dejes partir como el viento. Ven, te lo suplico ven, déjame admirarte por última vez, besar tus finos labios... Déjame decirte adiós, el último Adiós... Mi última suplica, es por ti Harry... Quédate a mi lado... Déjame en tu recuerdo... Llévame contigo...
Te amo, Harry... Nunca lo olvides, nunca... Tengo que irme... Mi vida se acabo, Harry, no llegaste pero te amo, te amo más que a nada en este mundo. Tengo que partir... Adiós...
-Severus- Dijo besando los labios del cuerpo. Le dolió no ser correspondido- Te digo adiós de la única manera que me dejaste para hacerlo...-
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¿Qué? Esperaban algo lindo y hermoso? En serio. Traigo los ánimos por los suelos, terriblemente por los suelos. Así que no podía poner algo feliz donde Harry vertiera lágrimas sobre su rostro y este despertara de un largo sueño, se sonrieran, se besaran y vivieran felices para siempre... °°! Mejor sigan leyendo xx
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Acarició su rostro, sus finos labios y lo volvió a besar. Cerro sus ojos y lo abrazo fuertemente mientras sentía como su alma se quebraba, como su corazón se desangraba... Como cada poro de su piel le pedía a gritos al destino que se lo regresara, que le permitiera seguir con él, lejos, no importaba donde, pero que viviera. Saber que aunque fuera por azares del destino, podría encontrarse algún día con él, pero que se lo regresaran... Pero se había ido, se había alejado para siempre de él, ya no volvería... ya nunca más...
-Sé que le amabas, Harry- dijo una voz tranquila atrás de él.
-Tom, yo...-
-No digas más, Harry. No digas más... Él te amaba y te amó hasta el último momento en que se permitió vivir. La verdad, yo no sabía cuanto más soportaría-
-¿Por eso decidiste que se quedará aquí?-
-Sí. Es el castigo más difícil de soportar, es tener al ser amado cerca y no poder tenerlo... ¿Lo conoces, Harry?-
-Sí-
-Lo creí... Bien, mi pequeño... esta es la dirección de la mansión Snape, en Escocia. Era donde solía vivir ese traidor-
-Te suplicaría que no llamaras así- Dijo sombriamente- En su recuerdo, por favor-
-Bien, pues... Puedes llevarlo a enterrar a su tierra... Tienes el permiso, James-
-Gracias, Tom, gracias- Dijo dándole un beso a lo que este correspondió como siempre solía hacerlo.
-No tardes... Y cuídate, mi amor-
Harry levanto con suavidad el cuerpo muerto y lo cargo, lo llevaría a su tierra, lo sepultaría... Sería la última vez que le vería en su vida... Sería el Adiós definitivo.
No batalló en dar con la Mansión... Busco el cementerio, en el jardín trasero, lúgubre, descuidado... Un árbol, un frondoso árbol, en contraste con todo lo demás, era bello, muy hermoso y ahí, debajo de la sombra que brindaba la copa del majestuoso, cabo una fosa profunda, donde deposito el cuerpo con la mayor delicadeza que le fuera posible. Tierra húmeda comenzó a cubrir aquel rostro que tanto amo en su juventud y que tanto amaba ahora. Dejo entre las manos entrelazadas de su ex profesor, un pequeño pergamino, que poco a poco... También fue cubierta por la tierra... Pronto la fosa donde se encontraba su difunto amor se lleno de tierra... Conjuro una lápida, una cruz y un hermoso ángel de bellas alas extendidas, sus manos unidas en su pecho, rezando, todo, en mármol. Y con la varita gravo en la lápida con hilos dorados y plateados:
'EN HONOR A SEVERUS SNAPE.
UN EXCELENTE AMIGO, COMPAÑERO, CONSEJERO
Y EL MEJOR PROFESOR DE POCIONES EN LA HISTORIA DE HOGWARTS.
RECORDÁNDOLO CON AMOR Y POR SER UN EXCELENTE MORTÍFAGO
HARRY J. POTTER - TOM M. RIDDLE
1962 – 2004'
A lo lejos un alma observaba la escena mientras en sus manos acariciaba un trozo de papel con mucho amor... Y se alejaba con una sonrisa en su rostro, lágrimas recorriendo sus mejillas... Una alegría que le permitiría partir en paz hacia un nuevo mundo "Es la primera vez que visto de blanco" Pensó, antes de desaparecer en la luz que le esperaba... Se fundió con ella, feliz...
-Te recordaré siempre, Severus. Siempre- Dijo, y se alejó de allí, para volver a su hogar abrazando una fotografía de él sonriente en su infancia, otra en su adolescencia, y otra, recargado en un árbol, leyendo, ya adulto- Te recordaré y nunca te olvidaré. Tenlo por seguro- Sonrió mientras una lágrima recorría su mejilla, una fina lágrima... una promesa...
Severus, aún no entiendo porque decidiste partir, no lo entiendo...
Pero ¿sabes? No te dejaré partir solo.
Te llevo en mi corazón, en mi pensamiento, en cada palabra,
En todo estas tú.
Porque fuiste un excelente guía en mi juventud.
Entiendo que no me traicionaste, me amabas pero,
Malinterprete todo, te creí un farsante... Me arrepiento
Mi corazón... Mi amor, ahora pertenecen a otro...
Y no lo niego, le amo...
Pero siempre fueron tuyos.
No te los di por temor al rechazo,
Te los negué por temor al dolor.
Te digo Adiós de la única manera que me dejaste para hacerlo...
... TE AMO...
A donde vayas, no me olvides.
Harry J. Potter
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Y se acabo.. No fue un cuento de hadas pero trate de darle un final feliz, aunque no creo que fuera así... ¿Me escondo abajo del escritorio o detrás del armario? Dejen Reviews, por fis... Me encantaría saber que opinan de esto, ejem.. de esta historia. ¿Continuo escribiendo? O ¿mejor ya, dejo por la paz el teclado? Todo se acepta
Anna-k Gracias por tu review, me subió un poco los ánimos... La verdad, nunca imagine que alguien se sintiese identificada con el Fict en esos momentos, y que además le gustará. Gracias, y pues, subí un segundo capi... Espero que te guste y sea de tu agrado. Gracias por leerme.
Devil Lady Hitokiri (agosto/06/2004)
Miem...bro de... ay!! de la-la...no me maten... Or-orden...ay ay!... Sev-severusiana?
(Devil sale corriendo de su estudio suplicando a Maryam y Aura que no la boten de la Orden y pidiendo misericordia a sus perseguidoras)
