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2. Esperanza

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Todo era caos en La Madriguera. Empezaba a oscurecer y la luz del sol cada vez entraba menos por la ventana de la cocina. La habitación se quedó casi en penumbras, mientras los gemelos, muy serios -cosa rara en ambos- intentaban convencer a su madre de que dejara a Ginny irse con ellos a recoger a Harry.

-¡Ya os he dicho que no! -repetía una y otra vez la señora Weasley.

-¡No hay derecho! -exclamaron los gemelos al unísono por enésima vez.

-¿Por qué no puede ir? -preguntó Fred, cruzándose de brazos y poniéndose delante de su madre.

-Ya lo hemos hablando -replicó ésta, mientras apartaba a Fred de su camino e iban hacia donde estaban los demás.

Alcanzaste a ver la triste mirada de tu amiga Ginny mientras veía como todos los demás -Bill, Fleur, Mundungus, Hagrid, Moody, Kingsley, Lupin y Tonks- salían al jardín.

Sabías sus ganas de ir a recoger a Harry e intentar traerlo de vuelta sano y salvo, y viste como la preocupación se reflejaba en sus ojos, mientras veía a la señora Weasley despedirse de su marido. Ojoloco empezó a desilusionarlos a todos, según os había informado anteriormente en el plan. Miraste a tu alrededor. Hacía rato que no veías a Ron, desde que Ojoloco había estado explicando el plan. Seguramente habría subido arriba a coger algo. Viste como Tonks te lanzaba una mirada de advertencia, como diciendo "sal ya u Ojoloco se pondrá de peor humor del que ya está". Suspiraste y miraste a Ginny, que te sonrió, con una sonrisa más apagada de lo habitual, se dio la vuelta y subió escaleras arriba.

Te dispusiste a ir hacia el jardín.

- ¿Dónde se ha metido Ron? -preguntó la señora Weasley, nada más acababas de salir al jardín.

Justo en ese momento Ron hizo su aparición. Iba cabizbajo, con el semblante más serio de lo habitual, y la preocupación reflejada en su rostro. Ojoloco os aplicó el encantamiento desilusionador, mientras todos se ponían de acuerdo y se disponían a subirse en las escobas y en los thestrals. Miraste a Ron, que te devolvió la mirada de manera extraña, como si te quisiese decir algo. "No, qué va -te dijiste a ti misma- seguramente son paranoias mías. Solo debe estar tan preocupado como lo estoy yo. Sabiendo que quizás todo esto no salga bien y a alguien le pase algo..."

Un escalofrío recorrió tu cuerpo al pensar eso. Ron lo debió notar, porque sin previo aviso se acercó y te abrazó brevemente. Enrojeciste un poco, pero te sentiste mucho más tranquila en sus brazos. Ron había estado muy atento contigo, a decir verdad, más atento de lo habitual, desde que llegaste a La Madriguera. Tú le agradecías enormemente esas muestras de cariño, y, francamente, lamentabas que no se convirtieran en algo más. Ojoloco tosió de repente y Ron se apartó de tí sin decir una palabra y se subió a una escoba. Se le habían puesto las orejas coloradas. Viste como los gemelos sonreían y le guiñaban un ojo.

"Vaya dos" -pensaste y sonreiste un poco tú también. Te apretaste un poco la goma que sujetaba tu larga trenza mientras pensabas que, al fin y al cabo, la esperanza y el miedo eran inseparables. Pero, por muy grande que fuese el miedo, la esperanza nunca moriría.

Todo iba a ir bien.

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N/a.: ¡Hola a todos! Siento mucho la tardanza, de verdad. Digamos que no he estado muy bien de ánimos últimamente, y no me he dedicado mucho a escribir. Eso, en la viñeta, se ha notado. Ya sé que es más floja que la anterior, pero prometo que la siguiente estará medianamente mejor. Ya sabéis, comentarios, tomates, quejas… Solo tenéis que darle a GO y escribirlas.

Muchas gracias a todos los que se molestan en leer. En especial a: Marinna93, karola, saralpp, loregc, Cris, hg-rw-4ever y natyblackpotter.

Hasta pronto,

· Besos

Sophie-Selenne