Nuevo capítulo, dueña de nada


Capítulo Dos: El Hallazgo

No podía quitar los ojos de su cuerpo tirado en la nieve. No podía soportar saber que la mujer que aún amaba, ahora estaba mucho más lejos de mi alcance que antes. Y dolía. Como una puta. Sentí las uñas de Nicky clavándose en mi brazo mientras mirábamos cómo los guardias se hacían cargo de la mierda que ocurrió. Yo sabía que algo malo pasaba cuando un grito lejano interrumpió la puesta en escena del nacimiento. Un poco asustada miré para todas partes y me di cuenta que Piper había desaparecido. Concentrándome un poco más también noté que la loca cristiana tampoco estaba. Le quise preguntar a Nicky si la había visto, pero la rubia estaba intentando hablar con Morello que no dejaba de hablar sola algo que no me interesaba.

Luego una reclusa llegó corriendo y gritando que había otras dos muertas fuera del gimnasio. La chica estaba histérica y aunque los guardias intentaron salir sin hacer demasiado ruido, no lo consiguieron. Lo que sí lograron fue interrumpir toda la obra haciendo que el resto de las mujeres se inquietara. Lo que vimos todas después fue algo que jamás imaginé ver ni en mis peores pesadillas. A Piper cubierta de sangre desplomada cerca del cuerpo también ensangrentado de Pennsatucky.

- Esa diabólica por fin lo hizo - la voz asustada de Taystee mencionó de repente haciendo saltar a algunas reclusas que estaban cerca. Pouseey asintió con la cabeza e hizo una mala broma de Piper llamándola Chapman cold stone, que por primera vez no me hizo gracia. Yo conocía a Pipes. La conocía lo suficiente para saber que ella no habría hecho lo que hizo de no ser porque algo la obligó a hacerlo. Y eso necesitaba saberlo.

Me alejé del grupo para intentar hablar con Taystee pero no pude. Pornostache había llegado con Fischer y se nos ordenó a todas a volver a nuestros cubículos.

Una vez más intenté volver a hablar con Taystee pero la mujer se fue antes de que pudiera abordarla. Luego probé suerte con Fischer que estaba más cerca de donde me encontraba y le pregunté sobre el estado de Piper.

- Lo siento Vause, no se me permite hablar de lo que ha pasado en el patio, por favor ve a tu cubículo para el conteo. Mierda. La exclamación frustrada no la pude evitar, como tampoco la angustia de no saber nada de Piper. Me quité las gafas con brusquedad por culpa de la incertidumbre. El cuerpo me empezó a temblar del miedo y no pude pensar nada más que en Piper. Nicky y Morello se dieron cuenta de mi angustia, porque de pronto me vi siendo arrastrada con el resto de las reclusas que caminaban hacia sus propios cubículos, pero yo no me quería ir sin antes saber que había pasado con mi rubia.

- Vamos Vause, ya sé que estás preocupada por Chapman, pero sea lo que sea que le haya pasado a ella y a loca de Pennsatucky, seguramente lo sabremos mañana.

- Pero tú no sabes Nicky, si le pasa algo a Piper... - odie la inseguridad y el miedo que dejé ver en mi tono de voz pero las chicas ya me conocían. Sabía que podía contar con ellas para lo que fuera y esa noche, con todo lo que estaba pasando, me di cuenta que no estaba sola y eso me tranquilizó. Sobre todo las palabras de Morello.

- Si de algo conozco este lugar, sé que tendremos noticias incluso antes del amanecer. Caputo debe estar puteando a todo el mundo, pero él sabe que no puede dejar las cosas así. Esto se arreglará.

- ¿Crees que veremos a Piper pronto? - le pregunté con suerte intentando disimular mi ansiedad.

El silencio de las chicas me lo había dicho todo. Sabía que Piper estaba en problemas, lo que no sabía aún era que sus problemas y los nuestros, recién estaban empezando.

Bennett llegó a mi cubículo e hizo el conteo. Cuando él se fue, luego llegó Yoga Jones preguntando por Suzanne. Recordaba que Piper me había dicho que Crazy Eyes se llamaba así.

- Aquí no ha estado - le dije con seriedad - ¿Qué sucede?

- Ninguno de los guardias ha podido encontrarla - respondió la mujer mirando con nerviosismo - Nadie la ha...

-"¡Oh por Dios!" "¡No puede ser!" - La voz de Gran Boo resonó en todo el pabellón sonando alarmada y chillona. Nos quedamos mirando con Yoga Jones unos segundos hasta que ambas corrimos al pasillo al oír más voces que gritaban y pasos frenéticos que se dirigían al patio.

- ¡La encontraron! ¡La encontraron! - Gran Boo seguía gritando más nerviosa que nunca - ¡A Crazy Eyes la encontraron colgada de un puto árbol! ¡Se suicidó igual que Tricia! ¡Crazy Eyes está muerta!