Capitulo: 1 "Attack"
(4 años después…)
- ¡PAPI! – Gritó una pequeña. Tenía pelo negro que le llegaba a los hombros, ojos negros como la noche y una piel blanca como la nieve.
En cuanto escuchó este grito, el chico azabache se giró, para encontrarse con su preciosa hija de ya 4 años, quien corría a sus brazos. Éste la recibió con un cálido abrazo mientras le hablaba de forma dulce.
- Princesa, ¿Cómo te fue hoy?- Dijo mientras se separaba de la pequeña, solo para verla a la cara.
Hitomi lo meditó por unos segundos, y no muy segura le contestó a su padre…
- Mmmmm… Bien, papi…- Dirigiendo la mirada a otra parte en la que no estuviera su padre, quien riendo, en seguida lo noto y le dijo…
-¿Qué te parece si vamos por un helado de fresa al parque? - La agarro de la espalda para después depositar un pequeño beso en su mejilla.
-¡Siiii! ¡Yo quiero unooo! ... ¡Vamos, papi!-
Cuando llegaron al parque y consiguieron sus helados, la pequeña Hitomi, curiosidad clara en toda su cara, pregunto:
-Papi…- Sasuke volteó a verla y la dejó proseguir con un –¿Eh?- Hitomi un poco temerosa: - ¿Vas a salir de viaje, verdad?- Cerro los ojos por miedo a la respuesta.
-… … Si, Princesa. Pe…- Ni siquiera pudo terminar de explicarle las cosas a su hija, porque después de haber escuchado la afirmación se abrazo a la pierna de su padre y comenzó a llorar, murmurando cosas sin sentido.
- ¡No, papi!…No…. No quiero que te vayas…
Sasuke, pasmado, de verdad no sabía que hacer ya que la reacción de la pequeña lo tomo por sorpresa hasta que…
- Papi… No me dejes… Porque… Si no, me voy a quedar sola…- Dijo al fin, mirando a su padre quien enseguida comprendió a donde llegaba toda esta angustia.
Sin separar a su hija, se dirigió a una de las bancas que estaba cerca y se sentó ahí con su hija. Sasuke limpiaba los pequeños ríos de lágrimas que Hitomi dejaba caer, empezando a hablar.
-Hitomi… Dime, ¿Por qué piensas que te voy a dejar sola?
-Es que unas niñas de la escuela me… Me dijeron que nadie me q-quería, y que por eso no tenía mama y que tú te ibas a ir… ¡Y-Y dejarme sola!
Sasuke no podía controlar su rabia… ¿Es que, cómo unas niñas habían dicho semejante mentira? Pero eso no era lo que más temía, la pregunta siguiente fue la que hubiera querido jamás tener que responder.
- Papi ¿Por qué mama no esta aquí?- Dijo con toda la inocencia que una niña de 4 años podría tener.
-… Es que…..Es que- Sasuke no sabía que contestar. No quería mentirle a su propia hija, y mucho menos dar escusas para lo que esa… mujer había hecho, pero tampoco quería herir a Hitomi. A veces las mamás tienen cosas que hacer, y tienen que irse por una temporada para poder cumplirlas…
- ¿Cómo en "Pequeños Planetas"…?
-..¿Cómo?..
-¡Sii!- Dijo con su previa tristeza olvidad. –Es que las cosas peluditas blancas viajan a pequeños planetas para restablecer el orden que hay ahí… ¿Eso es lo que hizo mama?
Sasuke no entendía muy bien el punto de vista de Hitomi, pero si eso creía y no la lastimaba estaba bien.
-Sí, corazón…-
-Pero… Papi… Ellos siempre regresan… ¿Mamá va a regresar?
Y ahora que le decía, no le podía decir que sí, pero tampoco le podía decir que no. Eso lastimaría su corazón, y con lo débil que es… Probablemente no resistiría una decepción tan grande, así que dijo lo que primero se le vino a la mente.
- No lo sé, mi amor.
Hitomi se quedo pensativa, hasta que una gran sonrisa se dibujó en sus labios y brincaba de felicidad.
- ¡Ya se! ¡La voy a buscar, Papi…! ¿Porqué, que tal que está perdida, y no sabe donde estamos?… Y tal vez es eso por lo que no esta aquí…
-Pero, Hitomi...- Rápidamente cerro la boca. Pues, si decía algo arruinaráa la pequeña felicidad de su hijita.
Enseguida empezó a sentir como una pequeña fuerza lo jalaba del brazo y le decía que fueran a casa, porque ya quería contárselo a la abuela Mikoto y al tío Itachi.
Llegaron a la casa en la que aun vivían con la mamá y el hermano de Sasuke.
Este último que andaba cerca de la cocina, asomó su cabeza para ver quien había entrado.
En cuanto Hitomi lo vio, corrió hasta el a darle un beso y abrazo, quien con mucho cariño se lo devolvió y la cargó para empezar a darle vueltas por todas partes.
-Tío…Tío... ¡Adivina que!
-¡¿Qué?- Respondió con el mismo entusiasmo.
-¡Mi mamá va a regresar!- En seguida el semblante de Itachi cambio de ser uno sombrío a uno un tanto más serio, pero él nunca se imagino lo que la niña diría a continuación.- Es que papi y yo creemos que esta perdida. Y por eso no viene… Así que la voy a ir a buscar para traerla y que seamos muy muy muy MUY felices.
Itachi aun atónito, giro su cabeza hasta toparse con la mirada de Sasuke, quien a su manera le indicó que luego le explicaría.
Todo el día Mikoto hablaba de querer encontrar a su mamá, en la cena sorprendió a todos porque había hecho en una hoja de papel rosa un letrero que decía:
Ze vusca mama
Ez mui vonita
Ez linda
Y kiero enkontrarla
Porfabor avisar a mi Papy
De Hitomi Uchiha
Todos los presentes se quedaron estáticos, inclusive Mikoto amenazaba con llorar, pero tenía que controlar sus sentimientos. Después de eso, Sasuke llevó a su pequeña al cuarto que compartían, ya que no había las suficientes habitaciones para que tuvieran un cuarto propio.
La habitación constaba de dos camas individuales: una con un edredón rosa y el otro de colores cafés, tenía un closet muy amplio en el cual se encontraban los juguetes de la pequeña y la ropa de ambos. También había una tele pequeña y un escritorio en el cual Sasuke la mayor parte del tiempo trabajaba y estudiaba, porque el chico aun no terminaba sus estudios.
La pequeña se subió a su cama y tomo el libro que se encontraba sobre dicha.
-¡Papi!... ¿Puedes leerme un cuento?...- Le extendió el libro a Sasuke, quien lo tomó y se acostó junto a Hitomi en la cama.
No terminó ni siquiera de leer el cuento, cuando la pequeña ya estaba dormida. Se quedo observándola. Sasuke no comprendía cómo era tan linda, pura e inocente, si salió de alguien tan terrible como lo era la mujer a quien debería de llamarle madre. No merecía ser parte de la vida de su hija, siendo ella una mujer tan cínica que la había dejado abandonada ni siquiera al día de nacida.
Empezó a recordar todo lo que había vivido con su hija, desde el primer segundo en el que la vio supo que nunca podría abandonarla, aunque las cosas no habían sido nada fáciles al principio, ya que por esas épocas su padre había muerto y se quedaron sin dinero.
Aunque no se podría decir que eran pobres, tampoco se podían poner a gastar en cosas innecesarias. La mayor parte del dinero que el e Itachi ganaban en sus trabajos se aplicaba en comida y el médico para la bebé, ya que ni teniendo una semana de nacida la niña, Sasuke se enteró de que padecía de un problema en el corazón y debería de estar monitoreada.
Afortunadamente, esta etapa no duro demasiado, ya que, al graduarse Itachi consiguió un buen puesto en una empresa buena y los ingresos incrementaron.
Vi a su hija una última vez antes de salir de la habitación.
Ahí se encontraba Itachi, quien lo estaba esperando…
-necesitamos hablar…. Sasuke- Entonó más su nombre, como una advertencia.
Los 2 se dirigieron al comedor.
