Capitulo 2. La voz del pasado.
Era el medio día y "Erick" iba golpeándose la cabeza, maldiciendo e intentando no gritar.
–¿Porque soy tan cabeza dura? – Se preguntaba, Vash acababa de llegar a New Oregon, y fue directamente a casa de una madre y su hija que había conocido hace cuatro años, pero grande fue su sorpresa al ya no encontrar la casa y al preguntar a las personas que residían cerca de allí, se encontró con malas noticias, por eso estaba tan molesto consigo mismo.
Flash Back
– Disculpe señora, ¿no sabrá dónde está la señora Susan y su hija Laura? Fui a visitarlas pero su casa no está… – pregunto confundido el rubio a una mujer que paseaba con sus hijos
– Ah! Lo siento mucho joven, Susan murió hace tres años – respondió la mujer con una triste sonrisa
–¿c…como? – balbuceó el hombre confundido
– Si quiere saber qué ocurrió le aconsejo que vaya a la clínica de la ciudad, allí deben tener un expediente, con su permiso – y la mujer comenzó a avanzar sin dejar al joven formular su siguiente pregunta… ¿Y la pequeña Laura?...
Rápidamente se dirigió a la clínica del sitio, recordando la última vez que estuvo allí…
Pronto Vash encontró al médico que firmó la acta de defunción y se presento como un familiar lejano de Susan.
–…Si, realmente estamos muy sorprendidos hasta la fecha, ninguna persona y menos una mujer sobrevivió tanto tiempo a esa enfermedad, realmente llegue a pensar que ella le ganaría a la enfermedad – dijo el médico muy triste, aquella mujer había sido muy valiente
– Entiendo, pero doctor, dígame ¿sabe donde esta Laura? –
– Prometí a Susan que le conseguiría un lugar a Laura en el orfanatorio de la ciudad, y así fue por unas semanas, pronto Laura escapo y no hemos vuelvo a saber de ella, lo siento – expresó muy apenado el médico caminando hacia una bodega
–¿Laura desapareció? – repitió sin creerlo
– Sí, siempre fue una niña muy revoltosa, no le gustaba estar en paz en ningún sitio, solo quería estar con su madre… cuando ella murió Laura no se quiso alejar de ella – y el médico entro a la bodega, quito algunas cajas y saco una caja de cartón muy empolvada y húmeda y se la dio al rubio – son las pertenencias de Susan, la clínica se hizo cargo del cuerpo, pero nadie reclamo sus pertenencias ni se firmo su expediente, en parte porque Laura era menor de edad, ¿usted se haría cargo de eso?
– Sí, yo me llevo las cosas – respondió Vash
– Por cierto, también dejo una última voluntad para su hija – comento el doctor señalando una carta sellada con cera que se encontraba al fondo de las demás cosas de la caja.
Pronto se le dio un expediente y su copia, Vash firmo con el nombre de Erick y tomo el contenido de la caja vieja, la cual contenía dos sortijas de oro, un pañuelo, la carta sellada y un colgante relicario, que a su vez tenía en un lado una foto de una pareja cargando a una bebe, era la familia que Laura nunca conoció y en la otra Susan abrazaba a Laura de unos 7 años, a Vash se le encogió el corazón, guardo las pertenencias de Susan en su gabardina roja y se alejo del lugar…
Fin del Flash Back
–¡Tonto! ¡¿Por qué no regrese antes? Ahh! Mi tonta memoria! Si hubiera vuelto un año antes podría haber cuidado de la pequeña Laura! Ahora tendrá 13 años y está perdida… ¡Tengo que encontrarla!
Y con los ánimos arriba el androide obtuvo un objetivo más para su viaje, ahora no solo viajaría para ayudar a las personas, sino que !tenía que encontrar a la biznieta de Lina!
,_~~~~~10 años después~~~~~_,
–¡Señor Erick! ¡Es increíble! ¿Cómo sabía que había agua bajo esa zona? – preguntaba un ingeniero rodeado de personas que saltaban de alegría al saber que no volvería a sentir escasez de agua, pues el pozo que habían encontrado estaba conectado a un manto acuífero, que si cuidaban, les duraría mucho tiempo.
– Bueno, creo que fue pura casualidad – decía el joven rascándose la nuca y riendo sin parar
– ¡Esto amerita un festejo! – gritaba el alcalde del pueblo y todos se dirigieron al bar principal del sitio.
Entre copa y copa nuestro héroe, con su gabardina roja disfrutaba del momento, abrazando a dos chicas vestidas muy provocativamente, hasta que de pronto Vash se quedo dormido sobre el sofá…
Poco a poco comenzó a recobrar la conciencia y notó que las dos chicas que estaban con él, ya con menos euforia ya que él se había quedado dormido, y hablaban en voz baja, Vash intentó reconciliar el sueño y hacerse el desentendido, por tantos años de experiencia sabía que si se hacia el dormido las mujeres desistían de la idea de pasar una noche de pasión con él. Sin embargo le llamo la atención el rumbo que tomaba la conversación.
…¿enserio? Yo también supe que la situación en el pueblo de La rosa estaba mal, pero no tanto como tú me dices –
Si, un primo mío dice que se vendrá a vivir a aquí con su familia, porque allá están secuestrando a las mujeres y está preocupado por su esposa e hijas –
¡Y quien sabe para qué cosas se las llevan! Qué bueno que nosotras estamos cerca de una ciudad grande y la policía nos protege –
Muy cierto, por cierto, ya viste que el otro día Victoria traía un vestido Rojo ¡enorme! Que se compre cosas caras pero mínimo de su talla… – Vash perdió el hilo de la conversación, porque ya tenía idea de donde sería su próximo destino: Pueblo la rosa.
…
Un par de días después Vash se encontraba caminando por el desierto, pero muy cerca de allí se encontraba un letrero gigante que decía "Pueblo La Rosa".
– Bien! He llegado, veré que ocurre aquí – susurró con decisión y cruzo la entrada principal, el pueblo se veía muy enérgico y alegre y Vash se cayó de la impresión – ¿pero que pasa con esta gente? ¿No deberían estar preocupado por sus mujeres? – gritó al ver a un par de niñas corriendo y una joven como de 15 años siguiéndolas, a un lado tres mujeres cargaban a sus hijos y parecía que estaban en un festival.
Vash estaba consternado y fastidiado, ¿cruzó el desierto para nada?
– No vuelvo a confiar en lo que digan dos chicas de compañía – decía el rubio – disculpe buen hombre, hace unos días oí que había una banda de secuestradores… y hoy veo al pueblo muy alegre – decía confundido Vash a un anciano que pasaba a su lado
– pues veras jovencito, una chica muy hábil se encargo de esa banda el día de ayer y hoy estamos muy felices, el sheriff la condecoró hace un par de horas – respondió el anciano señalando en dirección a un restaurante – allí esta ahorita la fiesta con nuestra salvadora, ella recupero a mi pequeña nieta!
Vash muy interesado se acerco al sitio indicado, abrió las puertas de par en par y se sintió en el paraíso.
– ¡Válgame el cielo! ¡Me morí y no me di cuenta! – dijo intentando cerrar la boca para no resbalar con su propia baba
En aquel restaurante se encontraban decenas de mujeres, la mayoría eran muy jóvenes y estaban felices de haber podido regresar a su hogar. Sin embargo en el centro de aquel harem había una chica con una llamativa cabellera roja que era vitoreada por las chicas y sus familias, le daba la espalda a Vash, ella vestía unos pantalones negros con numerosas bolsas y una blusa blanca muy larga, que se dejaba ver aunque llevase encima un gran abrigo café, a su lado se veía una gran mochila de viaje y como Vash noto al entrar, una gran cabellera roja que llegaba hasta casi el final de su espalda, tal cabello quebradizo se movía al son de su dueña.
Y Vash, aun sin ver su rostro, sintió una descarga eléctrica en su espalda, pronto se dio una leve bofetada y reaccionó, no sabía que había significado lo que sintió, pero quería saber que ocurrió en este pueblo.
– Este… disculpen… quisiera ordenar algo de comer – dijo el rubio a una señora con mandil
– Claro – le respondió dándole un menú y señalándole una mesa no muy apartada del festejo
Mientras continuaba la celebración alrededor de la chica de cabello rojo.
– ¿Enserio no te dio miedo? – pregunto un niño pequeño abrazado a su mamá
– ¿Por qué habría de darme miedo? solo eran un grupo de barbaros – respondió una dulce voz
– ¡No solo eso! Sino que cuando saco su arma y ellos se rieron pero ella no se intimidó ¡al contrario! ¡Les disparo y no fallo ni uno! – Dijo una chica de corta cabellera negra, que en su mirada solo podía reflejar admiración en sus ojos
– ¡Laura-san! ¿Me enseñarías a usar las armas como tú? – pregunto muy emocionado el niño
– No creo que tu mamá quiera eso, además, eres muy pequeño y no tienes porque mancharte las manos, déjame ese trabajo a mi – dijo sonriente la chica
Sin embargo los gritos de alegría y exclamaciones de agradecimiento se vieron detenidos por que un hombre de gabardina roja se estaba ahogando con… un vaso de agua…
– ¡Joven! ¿Se encuentra bien? – dijo la señora que segundos antes le estaba tomando la orden
– ¡Tú! – Grito Vash señalando con su dedo índice a la fuente de toda esa excitación – ¿tú venciste a esa banda de secuestradores? – él no estaba escéptico porque fuera una mujer, sino porque mientras bebía su agua oyó el nombre de Laura y luego las palabras que ella dijo, y por la sorpresa se ahogó… Dijo las mismas palabras que yo le dije… ¿será la chica que he estado buscando por 10 años? O es una simple casualidad...
– ¿Tienes algún problema con eso? – pregunto molesta la chica de cabello de fuego, al parecer malinterpreto la sorpresa del rubio, se levanto de su lugar y se dirigió a la mesa donde estaba Vash, acercando amenazadoramente su rostro al del sujeto que le gritó momentos antes.
Realmente no, solo que me sorprendió… – y el androide se quedo sin palabras, aquel rostro triste... aquellos ojos azules, no azules como el mar, sino azules con un travieso toque verde… los reconocería en cualquier sitio, nariz chica, boca fina… pero una gran cicatriz en su cien que Vash notó cuando ella acomodó su cabello para mirarlo fijamente –… ¿te llamas Laura?
– ¿Algún problema con eso? – respondió bruscamente la chica
– No, no, ¡no! – negó frenéticamente haciendo movimientos negativos con su cabeza
– Tsk …– ella iba a continuar molestando a aquel hombre que se le hacía conocido, pero fueron interrumpidos por unas cuantas balas que desplomaron la puerta del establecimiento.
– Si que son valientes al regresar aquí – dijo la mujer llamada Laura – todas váyanse, estos bastardos no saben medirse…
En cuestión de segundos el local quedo vacio, para alivio de Laura, pero se molesto al ver que el hombre de gabardina al tratar de salir se tropezó con un banco y se cayó al suelo y parecía que no se iba a mover de ese sitio
– No podría conocer yo a una persona tan torpe como él – dijo con pesadez, así que devolvió la mirada a los hombres, eran tres… – veo que sus amigos no los acompañan, ¿Y bien? ¿Todavía no aprenden la lección?
– Ayer nos tomaste desprevenidos, pero hoy no saldrás victoriosa, niña – dijo uno de los maleantes dando varios pasos hacia ella,
– No les conviene acercarse si no quieren terminar como sus amigos – y dicho eso saco una pequeña pistola de su abrigo
– Eres muy creída muñeca – dijo otro de los atacantes, y todos sacaron sus revólveres, pero antes de que pudieran apretar el gatillo Laura se movió disparándoles, derribando mesas y ocultándose tras la barra que ofrecía la parrilla del sitio, al llegar allí, se sorprendió de ver también allí al rubio de antes
– La gatita quiere jugar a las escondidillas, así será más divertido destrozar tu ego, ¿te han dicho que lo tienes muy elevado? –dijo uno de los hombres acercándose y disparando a la parte de arriba de donde estaba Laura destruyendo la vajilla y frascos que habían ahí.
– No te muevas – le dijo a Vash y salió apuntando con dos pistolas, la primera que saco y luego una más grande, y así comenzó el tiroteo.
Pronto Laura ya no vio a uno, pensó que lo había derribado, y eso la lleno de más confianza…
– ¡Ya acabemos con esto! – grito al notar que se le acababan las municiones, aun no había tenido tiempo de reponer las que gastó el día anterior.
No paso mucho tiempo antes de que el silencio reinara en el lugar, Laura se levantó e inspeccionó el lugar con la vista, ya no había peligro. O eso pensó ella.
– Levántate – le ordeno a Vash, este le hizo caso, aun estaba muy sorprendido por el manejo de armas de demostró aquella chica… ¿realmente será la Laura que estoy buscando?...
– ¡Vaya! Eres sorprendente… – dijo el chico androide como queriendo asimilar lo que acababa de ver.
– Bueno, de alguna forma debía sobrevivir – respondió quitándose un mechon de cabello de la cara – en fin, llamemos para que nos presten un transporte, los llevare a la policía de la ciudad, y allí se quedaran mucho tiempo – y salto sobre la barra donde se protegió para acercarse a los dos hombres que sollozaban de dolor en el piso
– Falta uno – señalo el rubio
– Tsk , cobarde, debió huir… lo que me recuerda, eres un torpe, pudiste salir herido si yo no hubiera controlado la situación – regañó Laura al chico, cuando de pronto se oyó un disparo y ella se sintió caer.
Lo que ocurrió fue que el tercer hombre que faltaba se salió del local y desde una ventana le disparo a ella, pero grande fue su sorpresa cuando aquel chico de traje rojo la abrazó y tiro al suelo, sacando él su propia arma y derribando al hombre que un solo disparo.
Laura quedo en shock, tenía sangre en la ropa, pero no le dolía nada, por lo menos no sentía un dolor por disparo, sino de golpe, pronto reacciono y el chico de gabardina roja la había cubierto… y él recibió el disparo…
– ¡Oye! ¡Reacciona! ¡Reacciona! – le gritaba, mientras trataba de cubrir la hemorragia que salía del sitio del impacto le había dado en el lado izquierdo del pecho, donde estaba el corazón.
…
El sol se colaba por la ventana y las paredes blancas del hospital hacían que la luz te lastimara un poco los ojos, y más si llevabas dormido poco más de una semana…
– ¡Ahh! ¡Qué sueño tan reparador! – decía el rubio luego de un gran bostezo, de pronto sintió un dolor punzante en su pecho y noto que tenía un gran vendaje y que una roja cabellera estaba esparcida por el sillón que estaba al lado de su cama.
– Cierto, ya recuerdo que paso – decía muy feliz, pero cuando recordó a Laura su mirada se torno seria
– Así que ya ha despertado, usted es un joven muy sano – dijo una enfermera entrando a la habitación
– ¡Un joven muy sano y con hambre! – exclamo el rubio con su infantil cortesía
– Claro que si, ha estado alimentándose con intravenosa, luego de tomar sus signos vitales ordenaré que le traigan el desayuno – dijo amablemente la enfermera mientras le tomaba la presión y revisaba la maquina a la que estaba conectado – bien, dentro de poco le traeré su comida – y se retiro del sitio
En cuanto la puerta se volvió a sentar, Vash se puso de pie y noto que vestía una bata de hospital… menos mal, no me gusta que vean mis cicatrices…, aun resentía un poco el impacto pero podía moverse, lentamente se acerco a la chica que dormía, removió un poco de su largo cabello y pudo contemplar su rostro… luz de luna o luz de sol, de cualquier forma el delicado rostro de Laura siempre se vería hermoso…
Ahh! No pienses tonterías, ¡Meryl me golpearía! – se dijo a sí mismo y regreso a su cama.
Vash se aburrió de esperar y tenía mucha hambre, así que se dedico a jugar con un cable de la maquina a pegarle a la bolsa de suero, los golpecitos despertaron a Laura, pero no se movió de cómo estaba, solo se dedico a contemplar al hombre que tenía delante suyo, se le hacía vagamente familiar.
– Así que ya despertaste – dijo la chica luego de un rato
Vash volteo dejando de jugar y la miro a los ojos, ni ella ni él desviaron la mirada, sentían una extraña sensación, como una conexión.
Y así siguieron sin decir palabra, hasta que momentos después golpearon la puerta y Laura se apresuro a abrirla y recibió la comida, acercándosela al chico.
– Bueno, y después de todo, ¿cómo te llamas? – pregunto sentada a su lado
Vash iba a decirle "Erick" pero algo le impidió hacerlo… sin embargo no podía cambiar su nombre porque todo el mundo lo conocía como Erick… a excepción de tu madre, pero ella murió…
– Ahhh… mi nombre es Erick – Dijo secamente, nunca le había costado tanto usar ese nombre, quizás extrañaba los tiempos en los que era Vash la estampida y tenía a sus amigos a su lado.
– Supongo que ya lo sabes, pero bueno, mi nombre es Laura – respondió sin dar a notar que se dio cuenta de cómo él dudo al dar su nombre. – Yo no te pedí nada, así que no debería agradecerte por protegerme, pero lo hare… gracias Erick – Y luego sonrió
– Ni lo menciones, fue un reflejo –
– Por lo que veo también eres un pistolero ¿verdad? – y ella saco el arma de plata que siempre acompañaba a Vash
– Si, viajo por el mundo ayudando a las personas –
– Vaya, nunca creí que conocería a el justiciero Erick el amable – "Erick" la miro asombrado
– Veo que tienes un problema con las mujeres, no deberías subestimarnos tanto – le replicó
– Me malinterpretas, yo no las subestimo – Vash admiraba a las mujeres, que pruebas quería de ello si vivió por años con Meryl y Milly, dos chicas impresionantes.
– Entonces ¿por qué gritaste en el restaurant? – pregunto ella con curiosidad
– Es que… he viajado por 10 años buscando a una niña de 13 años – respondió Vash poniéndose serio, cosa muy rara en su persona, de pronto el ambiente cálido se torno asfixiante
– ¿Y qué tiene que ver eso con lo que te pregunte o conmigo? –
– Es que creo que eres tú –
– ¿Yo? Pe… pero porque me buscarías a mi – pregunto muy confundida – no tengo 13 años
– Ya lo sé, lo que digo es que tengo 10 años buscándote – la miro, no había duda de que ella era la hija de Susan – tu madre estaba enferma, ¿no es así?
Laura abrió los ojos de sorpresa, quizás aquel hombre era…
– ¿Tu eres el tipo que se encargo de los hombres que mataron a mi hermana? –
– Sí, yo te corretee hasta el acantilado y luego te seguí a casa donde conocí a tu madre y al día siguiente me encargue de esos maleantes… –
Laura no lo podía creer, estaba frente al hombre que conoció en su infancia, bajo su mirada, no quería llorar, estaba tan lejos de aquel sitio donde vivió, que creyó que podría olvidar para siempre su pasado
– ¿Y para que me buscas? Mi madre murió hace 11 años… y tu nunca regresaste– dijo desviando la vista, ya no tenía ganas de seguir en aquella habitación, pero quería saber para que la buscaría aquel hombre.
– Quería entregarte… – decía abriendo un bolsillo de su gabardina roja y saco una amarillenta carta, una caja que contenía los dos anillos, el relicario y un pañuelo, Laura miró los objetos y su mirada se oscureció – esto… son las pertenencias de tu madre…
Laura tomo entre sus manos la caja y contemplo los objetos.
– ¿Solo para entregarme esto recorriste medio planeta? – preguntó la chica con voz queda
Erick abrió la boca pero no dijo nada.
– Tu madre… Susan me pidió que cuidara de ti… – respondió al cabo de unos minutos
– No necesito que alguien cuide de mi –
– Lo entiendo, te has vuelto muy hábil en el uso de las armas…–
– Tenía que aprender si quería sobrevivir – dijo y se puso de pie – termina de comer, hablamos luego – y terminando de decir eso, tomo su mochila de viaje y salió de la habitación.
– Lina… ayúdame… – suspiro Vash antes de dedicarse por completo a comer.
Al día siguiente Vash fue dado de alta del hospital, estaba preocupado porque Laura no habida regresado a la habitación del hospital, quizás se había escapado...
– No debo pensar de esa forma, la buena fortuna acompaña al que la llama –decía el chico cuando vio a un señor caminando con su nieta, decidió preguntar por Laura – disculpe buen hombre, ha visto a una chica alta, pelirroja...–Vash aun no terminaba de hablar cuando el hombre le señalaba el bar de la ciudad, era de mala vida y Vash se preguntaba que podría estar haciendo Laura allí. Se dirigió al lugar señalado pero no encontró a la chica en ningún lado, desanimado salió del local y camino por toda el pueblo en su búsqueda.
Ya era tarde, el sol se había escondido y una blanca luna en cuarto creciente, saltaba por los techos de los edificios y paso por una zona muy oscura cuando de repente oyó un disparo, el androide se dirigió en aquella dirección, y se encontró con un grupo de personas reunidas.
– Ya que estamos en el tejado estamos mas seguro, ¿quien podría escucharnos aquí? – dijo uno de los hombres y los demas lo siguieron a través de unas escaleras, Vash pensó en retirarse de allí, ¿Quien pensaría que un androide los escuchaba? cuando estaba emprendiendo el camino, se dispuso a pasar por un lado de ellos pero en gran silencio para que no lo notaran y seguir su búsqueda, pero le llamo la atención el rumbo que tomaba esa discusión.
– Bien, como les decía antes nuestro plan se tuvo que atrasar unos días debido a la llegada de esa banda de secuestradores, y con ello la presencia de la chica pelirroja, debemos ser precavidos, todo esta listo y solo es cosa que el jefe dé la señal para comenzar el golpe de estado, no somos el único pueblo que piensa levantarse contra las autoridades de la ciudad central, ¡nosotros buscamos la anarquía!. Nuestro deber es demostrar quien manda y así tomaremos el control de esta ciudad, haremos que bandas como la que la pelirroja derroto parezcan un juego a comparación de nosotros – exclamó el que había sugerido subir al tejado, los demás vitorearon las palabras, solo un joven de unos 14 años tomo la palabra...
– Pero... ¿Qué ganaremos nosotros con declararle la guerra a las autoridades? la ciudad ya está tranquila, solo crearíamos caos y una división entre las personas, entre los que quieren guerra y los que no... – pero antes de que terminara de hablar un hombre cerca de él le dio un fuerte puñetazo en la cara.
– ¿Te atreves a cuestionar las ordenes e ideales del grupo? – dijo el hombre que lo golpeo
– N... No es eso, es sólo que... – pero lo volvieron a golpear
– Eres un maldito huérfano que recibimos en nuestra hermandad, te dimos cobijo, te alimentamos y hasta te dimos un nombre, lo menos que podemos esperar de tu parte es un poco de cooperación con la finalidad que persiguen los que te criamos, ¿o no Marcus? – le dijo el primer hombre en hablar.
– Si... Si señor, disculpen mi insolencia – dijo el chico limpiando con su manga el hilo de sangre que escurría de su boca.
– Bien, estas son las ordenes de hoy, mañana un comité organizado por algunos de ustedes llevarán a la "heroida" al bar del pueblo con el pretexto de invitarle una copa en agradecimiento, y le pondrán veneno a su bebida y así nos libramos de ese inconveniente, y a la media noche comenzará el ataque...– y los hombres asintieron, y riendo a carcajadas comenzaron a entrar en la vivienda.
Vash no termino de oír su retirada porque aumento la velocidad de sus pasos, debía encontrar a Laura lo mas pronto posible o la perdería cuando apenas la encontró...
...Susan ayúdame a encontrar a tu hija...
"Erick" no durmió aquella noche, registro cada rincón de ese pueblo, no era tan grande como una ciudad, pero si lo suficiente como para perderse debido a sus calles tan iguales.
– tsk, lo que me queda es ir al bar y esperar cuando se aparezca, allí la salvaré – pensó Vash y se dirigió al local.
Siendo las 6 de la tarde, Vash se dispuso a comer cuando una roja cabellera entro sola por la puerta principal, el androide tuvo el impulso de ir tras ella, pero espero, iba sola y no quería que huyera... ademas tenia hambre y algo le decía que cuando le hablara ella no le dejaría terminar de comer en paz. En aquel momento no llevaba su gabardina roja, iba vestido con una playera azul y jeans negros, sin olvidar su pistola de plata en la cintura, como siempre. Se apresuró a comer bien.
Mientras tanto Laura no creyó encontrar a aquel rubio que abandonó en el hospital en el bar, ningún herido en su sano juicio iría a tomar alcohol sin esperar antes unas semanas para recuperarse, ¡y que bueno! así podría tomar todo lo que ella quería sin ser acosada por aquel hombre que le recordaba el pasado que quería olvidar...
– Cantinero, deme una botella, y ¡la primera ronda para todos, corre por mi cuenta! – Grito la chica y todos los hombres que estaban en aquel sitio gritaron agradecidos, muchos la invitaron a sentarse con ellos, pero la chica los rechazo de forma amigable, quería tomar sola. Vash terminó de comer pero se quedo contemplándola, ¿Cómo una chica podía tomar tanto alcohol y seguir de pie? bueno, ella no estaba exactamente de pie, esta desparramada en un viejo colchón donde estaba sola riendo y conversando con la botella... y eso ya no era normal, así que se puse de pie y se sentó a su lado.
– ... y entonces le disparé y el tipo cayó... – decía la chica riéndose, cuando noto que alguien se sentaba a su lado – Hey! pedí que me dejaran sola! – exclamó, la cara del chico se le hacia conocida, pero en realidad solo podía ver su cabello, era tan chistoso... se parecía al del tipo de la gabardina roja...
– Lo siento, es que ya no había lugares disponibles – y como Laura no estaba en condiciones de fijarse bien a su alrededor, le creyó.
– Bien, quédate, pero no me molestes – decía mientras se tomaba un vaso de wisky de un trago
– Eres buena con el alcohol –
– Años de practica, el alcohol es como las pistolas, una vez que les hayas el truco, son pan comido –
– ¿Así que también eres pistolera? –
– Así es, estuve en la policial un tiempo y aprendí ahí lo básico sobre defensa personal, pero sabes, los policías son inútiles, solo sirven para encarcelar a los maleantes que los caza recompensa derrotamos, por eso me salí, ¡Si señor! soy un alma libre, no puedo acatar ordenes de nadie – decía mientras golpeaba la mesa y su botella de caía, rápidamente ella la levanto y tomo directo de la botella un gran trago.
– Yo también quiero – dijo Vash pero ella lo miró de forma amenazante, parecía que no quería compartir de su botella – Cantinero, tráigame dos botellas de wisky.
– ¿Intentaras ligarme invitándome un trago? – pregunto ella de forma burlona, tenía suficiente dinero como para aceptar algo de un cualquiera...
– ¿Qué te hace pensar eso? son mías, mi trabajo me costo conseguir mi dinero, yo no gasto en chicas, las chicas me persiguen a mi – dijo "Erick" recibiendo las dos botellas y guiñandole el ojo a un par de mujeres que se encontraban a unos metros de ellos.
– ¡Vaya! No me gustan los hombres como tu que abusan de las mujeres, ¡es mas! me recuerdas a un tipo raro que vi hace un par de días, subestimando a las mujeres, ¡Ja! si lo vuelvo a ver le daré un golpe que lo hará arrepentirse por buscarme. – y se puso a lanzar puñetazos al aire, era cómico pero Vash dio las gracias de que ella estuviera lo suficientemente borracha para que no lo reconociera.
Mientras ellos discutían los hombres de la noche anterior entraron al bar y buscaron con la mirada a la pelirroja, pronto dieron con ella, pues gran escándalo armaba, se acercaron a la barra, pidieron una cerveza para cada uno y el que parecía el líder ordeno dos, y a una de ellas le vertió un polvito blanco que no dejo rastro. Vash noto todas sus acciones hasta su llegada, ya se había acabado las dos botellas de wisky, pero no estaba borracho...
– Buenas tardes, Jovencita le estamos muy agradecidos por lo que hizo por nuestra aldea – dijo uno de ellos
– Sí, ¿nos permite beber una ronda con usted? – preguntó otro
– No lo creo, ya me marcho a mi hotel que se acabo el dinero – dijo ella intentando ponerse de pie, cosa que no logro y volvió a caer sentada donde antes estaba. Vash se hizo el dormido.
– No te apresures, nosotros ponemos la cerveza – y le pusieron frente a ella la cerveza "especial"
– Mmm bueno, yo no tomo cosas tan corrientes como cerveza, pero en fin, si es lo mejor... – dijo Laura denigrando a los hombres quienes no dijeron nada y furiosos esperaron a que ella se envenenara, entonces ellos reirían.
Laura estiró la mano para tomar su cerveza cuando de pronto el rubio de levanto de golpe...
– ¡Ahhh! ¡tengo sed! – se levanto, gritó con furia y le arrebato la cerveza a la chica y cuando quiso darse media vuelta y sentarse se tropezó con el sillón y cayó de bruces estrellando su cabeza y la cerveza en el piso, el estruendo hizo que todo el bar volteara a verlo, muchos empezaron a reír, la chica, sumamente fastidiada se puso de pie y consiguió caminar hasta la salida
– Luego me invitan un trago menos barato, cuando no esté ese idiota... – y desapareció en la oscuridad de la noche.
– Rápido, tras ella – dijo el lider muy enojado, cuatro hombres salieron tras de ella, el jefe y dos mas se encargarían del borracho que arruino su plan.
– Y tu vienes con nosotros, te daremos una paliza que no olvidaras muchacho – le dijeron mientras lo sacaban del bar a rastras – tu y esa chica pagarán el haber retrasado nuestros planes.
Vash se hacia el desmayado cuando vio que tenían acorralada a Laura en un callejón oscuro, lo lanzaron al lado de la chica que yacía en el suelo, tenia una herida de bala en la pierna derecha que sangraba mucho.
– Es su fin muchachos, ¿alguna ultima palabra?–
– Bastardos, creen que podrán conmigo – y desde el suelo Laura comenzó a disparar, pero no consiguió mucho, su pierna estaba realmente herida.
– Quédate atrás de mi – le dijo Vash mientras se colocaba frente a ella y sacaba su gran pistola de plata, entre el cansancio y el susto, los efectos de la borrachera se le bajaron a Laura y gracias a la pistola pudo reconocer al hombre que la acompañaba...
– ... eres Erick... – susurró antes de desmayarse. Recobró la conciencia minutos después, Erick la llevaba cargando hacia una pequeña pensión donde él se hospedaba aunque en realidad solo guardaba allí su equipaje, ella no dijo nada hasta que él la depositó en la cama, ambos sabían que era el momento de hablar.
– ¿Por qué no me llevaste a un hospital? –
– Tengo lo suficiente para curarte, no es una herida profunda, aunque debo parar la hemorragia, ademas de que no puedo dejar que te vuelvas a escapar – susurró el chico sacando su botiquín de primeros auxilios, y se dio la tarea de limpiar la herida.
Laura no pudo dormir, era apenas medianoche y un silencio incomodo los invadió.
– No regresaste al hospital –
– No, no lo hice –
– ¿Por qué? –
– No me apetece recordar el pasado, cuando huí del orfanato juré enterrar todos esos recuerdos –
– ¿También olvidar a tu madre? –
Laura miró a los ojos a "Erick"
– ¿Por qué usas un nombre falso? Te pasó algo en el pasado que te hizo tomar esa decisión, no?– lo retó la chica
– Tienes razón, si me cuentas que te ha pasado en estos 10 años, yo te diré mi verdadero nombre –
– Y la razón por la que lo ocultas – dijo Laura con firmeza
– Si, y la razón por la que me hago llamar Erick Wolfwood, pero primero te escucho – dijo el joven tendiéndole un vaso con agua
Laura suspiró profundamente y comenzó su historia...
– Cuando mamá murió yo fui en busca de mi padre, no podía quedarme quieta en el orfanato, ademas de que las personas de ese lugar eran muy duras conmigo, me exigían trabajar mucho tiempo y casi no me alimentaban, me humillaban y no permitían que los demás niños convivieran conmigo, los hicieron despreciarme, años después comprendí que eso fue porque la esposa del Señor Deimont, el hombre que mato a mi hermana – Vash recordaba bien a ese hombre – era la encargada del orfanato, ella se desquito conmigo hasta que una noche quiso matarme... entro a mi habitación y quiso clavarme un cuchillo, pero me moví a tiempo y solo me dejo esta cicatriz en la sien – y se hizo a un lado un mechón de cabello dejando al descubierto una cicatriz mediana que de seguro en el rostro de una niña se vería enorme –
– ¿Por qué no fuiste a la policía? –
– No me quitaban la vigilancia de encima, pero esa noche tome huí, la señora soltó el cuchillo, lo tomé y se lo clavé, así logre salir corriendo por la ventana y me interné en el bosque hasta llegar a mi casa... nunca supe que daño le causo la herida que le hice, pero en ese momento, cuando sentía mi propia sangre correr en mi rostro combinada con la de esa persona, supe que mis manos ya estaban manchadas... – Laura comenzó a sollozar – estuve un tiempo en casa, pero no fue lo mismo, no tenía dinero, no estaba mamá... no tenía nada que hacer en ese sitio tan frió y desolado...
Laura se abrazó, intentando no mover su pierna quiso darse calor a si misma; el solo recordar la soledad y el dolor de esos días era terrible, todos los recuerdos que juro borrar volvían para azotarla y clamar su sangre...
Se le encogió el corazón a Vash, y el sufrimiento de aquella chica le cayó como un rayo, calándole hasta lo mas profundo se su ser...
– Me fui de la ciudad y cruce el desierto, cuando estaba a punto de morir deshidratada, un grupo de viajantes me recogió y viví un tiempo con ellos, trabaje y aprendí la vida nómada, sin un sitio al cual pertenecer... después, cuando tenia 15 años me uní al cuerpo de policía y allí comprendí que si no podía tener una familia, entonces podría proteger a las personas, asegurar a los niños una vida cálida y tranquila, junto a sus padres... – y sonrió con tristeza – pero me llevé una gran decepción cuando vi que la policía no era lo suficientemente poderosa como esperaba, me salí y comencé a vagar por el mundo, de ciudad en ciudad, aprendiendo técnicas de disparo y protegiendo a las personas... así como tu me protegiste a mi...
Las miradas de ambos se encontraron, y cada uno se perdió en un sentimiento cálido que les hizo olvidarse de todo, sin escudos ni apariencias que cuidar, ambos decidieron que podían confiar en el otro... quizás ya había llegado la hora de dejar actuar sus deseos que tanto tiempo estuvieron escondidos en el fondo de sus almas...
Continuará...
Hola!
Aquí esta el segundo capitulo, a los tres reviews. Muchas gracias!
En cuanto terminé de ver el anime comencé a escribir y diseñar este fic (a mediados del 2011), lo único que noté es que como vi el anime en español de España se me quedo la intención de querer transmitir las expresiones de Vash con un dejo Español, espero que eso no incomode a los lectores, de lo contrario por favor opinen y yo lo arreglaré :D
Es la primera vez que publico una continuación tan rápido, :) la historia ya está definida, solo es cosa de dejar que mi inspiración haga magia :D
Disclaimer: Trigun es propiedad de Yasuhiro Nightow y solo uso a los personajes con fines de recreación, el único personaje de mi propiedad es Laura.
.-~-_.*almauchiha*._-~-. 10.4
Cambio y fuera X)
Domingo 16 de Julio del 2012
