Capitulo II: Saber de ti
- - Santana – la rubia asombrada, se dispuso a caminar a donde se encontraba la latina, nunca imagino que en una ciudad con miles de habitantes , iba a encontrar a la mejor amiga de la persona que tanto amó – Santana, com….. - antes que terminará de hablar, una mano se estrelló en su mejilla
- - No sabes las ganas que tenía de golpearte, una lástima que estemos en mi trabajo y no pueda dejarte marcadas mis botas Louis vuitton en tu trasero
- - Wouuuuuu – aún con su mano en sus mejilla, miraba a la latina y no sabía si devolverle la cachetada o llorar – me la merezco
- - Jajajajaja, solo eso dirás, "me lo merezco", eres una sirven-
- - Bueno veo que ya se conocieron – entraba el señor Martin a la oficina – Santana me gustaría que le mostrarás el contrato a la señorita Stone para que lo revise – al escuchar ese apellido, la morena miró a la rubia que había quedado con la cabeza agachada y solo miraba el piso
- - Eh si si claro, no se preocupe – se acercó a la mesa y abrió su maletín para sacar unos documentos – bueno aquí tiene el contrato, si está de acuerdo con todo lo que está ahí escrito solo debe firmar – sin que su jefe se diera cuenta le susurro a la otra mujer- en caso que no lo esté puede ABANDONAR – resalto aquella sencilla pero significativa palabra- el despacho
- - Bueno yo las dejo un momento , iré hacer unas llamadas, Señorita Stone en unos minutos más la vendré a buscar para mostrarle las instalaciones como habíamos quedado –sale de la oficina dejándolas solas
- - Stone, eh? No sabía que aparte de abandonar a tu familia también usurpabas nombres - la miraba fijamente
- - Es es una larga historia, es todo? – corría los papeles que había firmado a la latina –
- - Si es todo, me imagino que encontraste tu libertad que buscabas no? – arreglaba los documentos mientras los iba guardando en su bolso nuevamente –
- - Como están ellas? – le respondió en cambio –
- - Ahora te vienes a preocupar? , no jodas, tú crees que yo te voy a decir algo? – le dio una mirada severa
- - Solo quería saber cómo estaban? – intentaba pararse, pero Santana lo impidió, agarrándola del brazo
- - Mientras tu disfrutabas tu libertad, mi amiga no dormía por dedicar su vida a SU hija, mientras tu te emborrachabas en las fiestas, Rachel hacía mamaderas a las tantas horas de la madrugada, mientras tu despertabas seguramente con tu vomito de tanto beber, ella cambiaba pañales sucios, mientras te levantas cada día con alguien nuevo en tu cama, mi amiga durante estos cinco años sigue despertándose con la misma pequeña mujer, pero sabes? Mientras tu mayor logro ha sido ser una gran arquitecta, el de Rachel es ser la mejor mamá del mundo – la soltaba del brazo, parándose de su asiento, le dio una mirada a la mujer – hasta luego señorita STONE
- La rubia que había escuchado cada palabra con un nudo en la garganta, por fin pudo soltar esas lagrimas que tanto reprimió, porque sabía que cada una de las cosas que le dijo esa morena eran ciertas, pero lo que no le dijo es que al final del día ella siempre está sola.
En el otro extremo de la ciudad, una morena y una pequeña rubia, se encontraban comiendo unos ricos pasteles y leche con chocolate.
- - Que tienes ahí? – le tocaba la nariz – parece que fuera crema – le manchaba
- - Jajajaja mamá, no, me dejaste toda sucia jajajaja – limpiaba su nariz con una servilleta – ahí mami , salió? –
- - Mmmm, no, te queda un poco ahí – ahora le ponía crema en las mejillas
- - Jajajaa… mamá, porque no vino la tía San?
- - Porque la tía San, tenía que trabajar – con su mano le sacaba la crema que tenía su hija aún en el rostro
- - Ahhh … vamos a ir al parque? – hacía unos adorables pucheros –
- - Está bien, está bien, vamos al parque – reía al ver a su hija, dar saltos de felicidad, sin dudas esa pequeña era su mayor alegría. Se dirigieron, a la salida de ese local que cada domingo iban, lo descubrieron un día que a la pequeña Emma con solo dos, se cayó jugando y no paraba de llorar, así que su madre corrió hasta ese local para poder comprar algún dulce que haga que la niña deje sus lágrimas, probo con muchos, hasta que una de las señoritas que ahí atendían le dio un pastel, le dijo que era el más sabroso porque era hecho de sonrisas y risas, así que Emma lo acepto y dejo de llorar, desde ese día, no hay domingo que no vayan a comer su rico pastelito.
- - Adiós Rach – le guiño el ojo, una de las empleadas del local – nos vemos Emma – quien corrió a darle un beso a la mejilla y susurrarle algo en el oído que su madre no pudo escuchar – jajajaja ok hermosa, tratare – la abrazo – es un secreto de las dos Berry no te metas – le respondió, a la morena cuando esta le pregunto qué le había dicho su hija
- - Ustedes y sus secretos, adiós Reagan –
- - Nos vemos Rachel Berry – le lanzó un beso al aire
Rachel Berry, una mujer de 22 años, de Lima - Ohio, desde muy pequeña se diferenció de las demás niñas de su edad, ya que sus genitales femeninos no se reprodujeron de la forma normal y eso provoco que sus órganos sexuales sean de un hombre, en un comienzo fue difícil ya que no sabía el porqué de esa situación, pero luego que sus padres le hablaron y le dijeron que su condición se debía porque ella era especial, comprendió que debía aceptarse y ser feliz.
Estudió medicina con especialidad en pediatría, si bien su gran sueño era ser actriz de Broadway, pero una noche cuando aún estaba en secundaria y su pequeña, con unos meses de nacida, lloraba por tener temperatura, supo que necesitaba aprender todo acerca del cuidado de niños, para que nunca vea enferma a su hija.
¿Cómo llegó Emma a su vida? … Esa respuesta aún no es tiempo de saberla.
La morena llego a su departamento con su hija en sus brazos, la pobre se quedó dormida, luego de jugar en el parque, cerró la puerta y camino a la habitación de Emma, la dejo con cuidado en la cama, le saco sus zapatillas, tapo su pequeño cuerpo con una frazada, besó su frente y cerró la puerta, no sin antes mirarla por última vez para asegurarse que estaba todo bien. Sintió su celular vibrar en sus pantalones y sonrió al ver de quien se trataba
- - Que pasó San? Vienes a cenar? – caminaba a su living
- - Eh, si Rach, necesito hablar contigo – resoplo- es urgente – la morena frunció su ceño , la voz de su amiga se escuchaba angustiada y eso la alerto
- - Está todo bien? – se sentaba en su sofá
- - Es mejor que lo hablemos en persona – y sin más cortó la llamada
Tuvieron que pasar más de una hora, para que la latina llegue al departamento de Rachel, la cara que traía presagiaba que lo que le iba a contar no iba a ser nada bueno. Se sentaron en el sofá y ninguna de las dos pronunciaba palabra
- - Y bueno, que era eso que tenías que decirme? – la morena fue la primera en romper el silencio
- - Primero, Emma dónde está? – su tono de voz se puso temblorosa
- - En su habitación está durmiendo … vamos Santana, habla
- - Rachel, yo, yo no sé cómo te vayas a tomar esto – le tomaba las manos y la miraba a los ojos
- - No, no, dime que no es cierto, te vas a morir? – se levantó del sofá que compartía con la latina y comenzaba a dar vueltas por el living – yo sabía que tanta borrachera no iba a traer nada bueno y todas esas mujeres San, algunas de ellas te contagio algo? – la morena divagaba y divagaba – siempre lo supe yo….
- - QUINN VOLVIO! – en silencio, así quedo ese departamento por primera vez desde que vivían ahí
Muchas gracias por los favoritos , follows, aunque me gustaría saber sus comentarios, gracias a 0516m30 por su review ! , en los próximos capítulos se verá la historia de los personas
