Disclaimer: The story doesn't belong to us, the characters are property of S. Meyer and the plot belongs to CullensTwiMistress. We just translate with her permission.
Disclaimer: La historia no nos pertenece, los personajes son de S. Meyer y la trama de CullensTwiMistress, solo nos adjudicamos la traducción.
Seven Days to Christmas
By: CullensTwiMistress
Traducción: Flor Carrizo
Beta: Sol Kim
Capítulo 2
18 de diciembre de 2013
Hoy falta una semana para el día antes de Nochebuena, una semana para el día antes de la boda de Rose y Emmett. Mi prima tiene un enfermo sentido del humor y decidió casarse en Nochebuena… En un centro turístico… En las colinas nevadas de algún pueblo de Vermont.
Y yo no esquío.
Y no me gusta el frío o la nieve.
Y no estoy feliz. Ni un poco.
El primer día, he salido ilesa. La cabaña es lo suficientemente bonita, pero desafortunadamente para mí, o tal vez afortunadamente, soy la primera de nuestro grupo en llegar.
He tomado dos semanas libres para esto y decidí hacer de esta cosa una reunión familiar barra boda barra Navidad barra Bella-relajándose-frente-al-fuego-con-vino-y-un-libro. No he tenido vacaciones desde el verano después del instituto, cuando fui a California con Rose y Lauren.
Lauren conoció un chico al azar allí y nunca volvió a Forks con nosotras, mientras Rose y yo volvimos a casa a tiempo para comenzar nuestras clases en UDub. Se siente que eso fue hace mucho y como ser un adulto apesta, decidí que este sería mi lugar feliz. Esta habitación, con la cama que luce muy cómoda y los muebles de madera oscura, será mi casa por las próximas semanas y, maldita sea, voy a disfrutarlo.
Nunca pensé que ir a la universidad iba a ser el momento culminante de mis veintes, pero dado que tengo veintisiete y sigo soltera, diría que he fracasado en la vida… o algo.
Ya que la boda es en Nochebuena, toda la familia decidió hacer de esto un evento más especial, juntándose para una linda reunión familiar. Dado que vivo a cuatro horas de mis padres, es la oportunidad perfecta para pasar tiempo con ellos sin tener que ir a casa. Una semana sola con las miradas indagatorias de mamá y los hábitos cuestionables de papá es mucho para encargarse. Aquí puedo escapar a mi habitación y pretender que estoy ocupada.
Sí, porque de acuerdo con mi mamá, tener veintisiete y ser soltera es un crimen. De acuerdo conmigo, estoy esperando por el chico correcto y no lo he encontrado todavía. Si lo hubiera hecho, tendría una cita para esta fiesta de una semana, en lugar de esperar poder mezclarme y que nadie se dé cuenta.
Y para colmo de males, para poner a mamá más sobre mi trasero, Tanya, mi adorable hermana pequeña, ya está casada y tratando de tener un segundo niño.
La última vez que pasé algunos días en casa, papá pasó la mayor parte de su tiempo libre vestido únicamente con su ropa interior, mientras mamá seguía tratando de emparejarme con chicos al azar. Estoy bastante segura de que papá estaba tratando de traumatizarme para que permaneciera soltera por siempre, frustrando así los planes de mamá.
Primero fue el hijo del vecino. Eso no funcionó. Él era tan gay como el día que nació. Mamá es ciega. Incluso nos presentó a su novio, por el amor de Dios.
Después fue el nuevo profesor de la escuela de mamá. Tuve que recordarle que no vivía en Forks, así que al menos que estuviese planeando trasladarse, nuestra relación estaba condenada desde el comienzo. Además, como estaba casado, esa mierda no estaba destinada a suceder.
Y después fue Jake, el compañero de trabajo de papá. Según mamá, era un encanto. Él lucía lindo y todo al principio, pero se volvió incómodamente toquetón bastante rápido y no estaba para nada de eso. Su mal aliento y su personalidad aduladora me hacían encogerme. Le dije que se olvidara de que existía.
Así que no, mamá ya no tiene permitido emparejarme. A ella no le gusta eso y sigue insinuándome cosas. Una vez, me preguntó si me gustaban las chicas. El pensamiento fue intrigante por un momento, pero luego recordé que me gustan los penes.
Ahora, acá estoy, en las montañas de Vermont, sin cita a una boda barra reunión familiar y llegué más temprano que ningún otro.
Afortunadamente, la recepción me ha dejado flores. Son bonitas y huelen bien. Supongo que es obra de Rose. Ella sabe que no estoy particularmente feliz por el viaje invernal. No al principio, de todas formas. La perspectiva de un poco de tranquilidad con un bar, un restaurante y un spa a mi disposición es bastante atractiva ahora y, definitivamente, voy a sacar provecho de todas las comodidades que este reino de hielo tiene que ofrecer. Ya saben, siempre y cuando no tenga que salir afuera a la suave, fría y blanca cosa.
Por ahora, al menos, voy a oler las bonitas flores y disfrutar de una relajante sesión en el spa de abajo, antes de que el resto de la familia descienda sobre este lugar mañana.
La mierda está a punto de ser real.
Y ya han pasado trece años desde el primer encuentro de estos dos... ¿Qué creen que pasará ahora en estas vacaciones navideñas?
¡Si nos cuentan en un comentario sus opiniones vamos a sentirnos muy felices!
Hasta el próximo capítulo ;)
