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La historia del Dr. Merchant dio mucho que pensar a Vincent. Principalmente, por el hecho de que lo que el científico buscaba a resueltas cuentas, era lo mismo que él: destruir a Pinhead.
Llamó al General. Se comunicó con él mediante el sistema de transmisión satelital de la estación espacial, el mejor del mundo, según decían. Le explicó lo que el científico le había contado y le pidió autorización para asistirlo.
-Es una oportunidad única – dijo Vincent a su superior – Merchant busca destruir a Pinhead y redimir a su familia por tantos siglos de desgracias. Limpiar el nombre de su antepasado. No lo podemos dejar pasar, señor.
El General dio carta blanca. Aclarados el motivo por el que el científico había tomado el mando de las instalaciones, el militar dio la orden a Vincent de asistirlo.
Puesto en libertad, Merchant se puso manos a la obra con su proyecto. Se sentó delante de los ordenadores y empezó a prepararlo todo.
-Todavía no entiendo cómo planea anular los efectos de la caja, doctor – dijo Vincent, sosteniéndola entre sus manos.
-Voy a inundar de luz pura la dimensión cenobítica – explicó el científico – El mundo de los cenobitas es una dimensión paralela a la nuestra. Una realidad distorsionada donde dolor y placer son iguales, pero de una forma asquerosamente terrible. Un sitio oscuro y lúgubre gobernado por la entidad conocida como Leviathan. Todo allí vibra en una onda negativa, el reverso de nuestro mundo. Lo que yo voy a hacer es llevar la luz allí, mediante un haz de energía pura. Voy a fulminar la fuente que sostiene ese otro universo con ella.
-¿Matará a Leviathan?
-Matará a Leviathan, a Pinhead y todos los cenobitas que moran allí. Anulara la Configuración del Lamento para siempre – Merchant pensó un momento – Claro que primero, Pinhead debe caer en la trampa.
Miró a la caja.
-Alguien tiene que abrirla. Alguien tiene que ofrecerse como carnada a ese demonio.
-Yo lo haré – propuso Vincent – Para eso me enviaron. Para matar a ese monstruo.
-No. Lo haré yo. Es un asunto relacionado con mi familia. Me corresponde.
-No puedo permitir eso, doctor.
-Me importa muy poco. Lo haré yo. Pinhead mató a mi padre, ¿entiende? ¡Quiero hacérselo pagar!
Vincent hubiera querido replicar una excusa, pero no tenia ninguna valida para oponerse a los deseos del experto hombre de ciencias.
Lentamente, la trampa comenzó a prepararse…
