Capitulo segundo.
Hay estaba yo pasado dos semanas sin creer lo que había sucedido en tal sólo 15 días de colegio, me estaba yendo excelente en las materias a excepción de historia de la magia, siempre me había parecido muy aburrida la clase, no me iba mal pero no sobresalía como pociones, DCAO y otras clases que me llamaban mucho la atención, era jueves, era el día más tranquilo de toda la semana pues sólo tenía un bloque de pociones (mi asignatura favorita), aparte de eso Arnold nuestro capitán del equipo había publicado los seleccionados para el equipo y había pasado, así que estaba seguro de que este iba a ser mi mejor año, así que estaba algo entusiasmado porque sabía que iba a terminar rápido y tal vez poder ir a buscar a Fran e ir por los jardines del castillo y conversar un poco, desde aquel día hace 2 semanas hemos hablado mucho, y tenemos una relación muy linda.
Fui a desayunar algo tarde, pues me levante en extremo tarde por que el día anterior había tenido clase de astronomía y fue en la noche, así que me acosté en altas horas de la noche, por suerte aún la mayoría de gente no había empezado a desayunar y ví a Fran en su mesa y le salude con la mano y con una sonrisa, ella me devolvió la sonrisa guiñando el ojo. Comí con pereza, estaba cansadísimo por suerte tenía pociones después del almuerzo así que tenía lo que restaba de la mañana para descansar y dormir un poco más, así que terminé y me acerqué a la mesa de Gryffindor donde Fran se encontraba.
— ¡Hola, Chiquita! – le dije pues le había puesto ese sobrenombre, aunque le tenía mil apodos cariñosos más
— ¡Hola, Chris, mi amor! –dijo algo sonrojada.
— ¿Cómo te ha ido?, ¿cómo te fue ayer en las clases? –dije mientras me sentaba al lado de ella.
— Pues me fue bien, igual que siempre, haciendo bromas tú sabes, jeje.
— Creo que te van a castigar cada sábado y no podrás verme igual –dije con desanimo.
— ¡Oh!, es cierto entonces creo que ahora seré una estudiante ejemplar y no haré más travesuras, lo haré por ti –dijo mientras su cara se ponía de un color rojo.
Me quede callado y me puse muy rojo, pues me dio algo de pena, lo que acaba de decir era sencillamente hermoso, así que decidí romper ese breve silencio con un beso.
— Adiós, Fran, iré a mi sala común, cuando termine pociones nos veremos aquí en el gran comedor ¿te parece?.
— Me parece perfecto, aquí nos veremos entonces –dijo mientras se despedía con la mano.
Así que me fui a la mesa de Slytherin y fui a por Connor y Aaron para ir a la sala común, fuimos y nos pusimos a charlan, me estaban contando que habían formalizado una pequeña relación con las dos chicas de Ravenclaw que antes había mencionado, estábamos jugando a la vez a hacer hechizos algo chistosos, convertí mi nariz como una trompa de elefante y ellos echaron carcajadas, hasta que el sueño me invadió y les dije que iba a dormir para estar con energía para la clase de pociones, ellos dijeron lo mismo y fuimos a dormir lo que quedaba de la mañana.
Tenía un sueño pesado, estaba cansadísimo cuando a eso de las 10:30 sono un ulular de un ave, era una carta, mi sueño se vió interrumpido por aquella ave, así que baje para ver para quien era la carta y ponía
QUERIDO CAPITÁN DEL EQUIPO DE SLYTHERIN.
Queremos invitarlos cordialmente a jugar un encuentro amistoso contra nuestro equipo de Quidditch mañana al finar el sexto periodo de clase, con la suma intención de preparar ambos equipos para los partidos oficiales del equipo, espero su pronta respuesta, Capitán.
Firma. Capitán del equipo de Gryffindor, Josh.
Me emocioné mucho al leer la carta, pues hacía mucho tiempo que no jugaba un partido al Quidditch así que guarde la carta y esperé despierto a Arnold, nuestro capitán del equipo que no tardaba en llegar. 20 minutos después llegó Arnold y le entregué la carta y pedí disculpas por haberla leído sin permiso, pues era para él, y el respondió con un –no te preocupes, eres miembro del equipo tienes derecho.
— Así que un amistoso, me parece bien, aceptaré el encuentró me gustaría probar como están los del equipo en términos de compañerismo y condición física, así que te espero, Christian, eres mi mejor cazador, nos veremos mañana para patear unos traseros.
— ¡Claro que sí, Arnold!, había estado esperando un partido durante meses, no faltaré por nada del mundo, además soy del equipo, ¿Cómo faltar? –dije emocionadamente.
— Entonces suerte y prepárate para el encuentro mañana, recuerda que en una semana empezamos los juegos oficiales del colegio y me enteré de que vendrá un cazatalentos, amigo de Dumbledore del equipo de los Chudley Cannons, dicen por ahí que quieren fichar jugadores para el equipo, así que pensé que podría interesarte está noticia, así que practica para la próxima semana que juguemos contra Ravenclaw en los partidos oficiales, tal vez te llamen para el equipo.
Mis ojos brillarón y mi corazón fue a mil, no podía creer que tendría una oportunidad para fichar en mi equipo favorito de Quidditch, así que le dije –Sí sí obvio, Arnold, entrenaré duro para cuando el día llegue y mañana daré lo mejor de mí.
— Me gusta ese ánimo, nos vemos más luego iré a hablar con el capitán de Gryffindor para acordar, hasta luego, Christian.
— Hasta luego Arnold, suerte.
Estaba muy emocionado, no creía que un cazatalentos vendría, tenía mucha esperanza de entrar a un equipo oficial, mi otra gran ambición aparte de trabajar en el ministerio era ser un gran jugador de Quidditch, así que podía ser el inicio de mi sueño, estaba muy feliz, todo iba saliendo bien, tenía la chica más hermosa del mundo, iba bien en la escuela, y ahora esto, estaba muy emocionado. Fui rápido al dormitorio y desperté a Aaron y Connor y les conté que mañana teníamos partido y que vendría un cazatalentos la próxima semana, tenía la esperanza de que ellos fueran conmigo al equipo de los Chudley como dos grandes golpeadores, tenían un enorme talento y eran mis mejores amigos y deseaba lo mejor para ellos.
Ví la hora y ya erán las 11:15, debía ír a almorzar y después alistarme para ír a mi clase, Snape es un profesor muy estricto así que siempre llegaba lo más puntual que podía. Fui al gran comedor y Fran aún no había salido de clases así que empecé a almorzar con mis amigos, riendo charlando y fantaseando sobre sí estuviéramos en los Chudley Cannons, terminamos de almorzar y Fran aún no venía así que me resigné y fui a la sala común, me cambié y lleve mis libros y mis materiales de trabajo y fui al aula que en realidad quedaba muy cerca de la sala común.
Llegué y aún no había llegado nadie, sólo Aaron, Connor, Danielle y yo, así que nos hicimos en una mesa en frente del profesor y le saludamos. Después fueron llegando más estudiantes y Snape cerró la puerta 10 minutos después de que la clase empezará.
— Buenas tardes a todos –dijo con rabia.
— Buenos días profesor –dijimos los estudiantes presentes en el aula al tiempo.
— Bien, hoy vamos a empezar a preparar la poción crece-huesos que la encuentran la página 60 de su libro de pociones, está poción sirve para
Interrumpió Matilda, una estudiante de Ravenclaw –sirve para restaurar los huesos de una persona, que los haya perdido por algún embrujo o alguna otra situación.
— Muy bien señorita Matilda, 5 puntos menos para Ravenclaw, por ser tan descortés, recuerde que para hablar se pide la palabra, prosigo… vamos a preparar la poción como saben quién termina el primer proceso puede ir saliendo, recuerden que está poción es larga así que la haremos durante toda la semana, los materiales están en sus mesas al igual que los instrumentos de trabajo, ¡empiecen!
La poción era en extremo larga, pues había que añejar durante 5 días, tenía que volver el martes y después esperar otro día a que congele y descongelar al lado de un roble durante 1 hora y beberla en 2 horas después. Así que empecé rápidamente, cogí el jugo de basilius y el varitaseum y los mezcle hasta que quedara una sola mezcla, duré aproximadamente 10 minutos hasta que quedará bien la mezcla, la agregué al caldero de Zinc y Hierro, y calenté a fuego lento durante 30 minutos, pasados los 30 minutos cogí la cuchara y empecé a revolver la preparación cinco veces en sentido de las manecillas del reloj, la preparación se puso color verde y eso era significado de que ya había terminado la primera fase y se la presenté al profesor snape.
— Muy bien señor Black, primera fase de la poción completada con éxito, era de esperarse del mejor alumno de la clase, ¡10 puntos más para Slytherin!, y se puede retirar del aula señor Black, deje su caldero añejar en ese lugar –dijo señalando un están.
— Gracias señor, de acuerdo, ¡hasta luego profesor!
Salí del aula y fui hacía mi sala común, deje mis libros y mis materiales en mi baúl, me quité la túnica y me puse un buzo color gris con verde, y salí al gran comedor para verme con Fran y salir un rato por los prados del castillo, llegué rápido y ella aún no estaba, había un compañero de la casa solo y había un ajedrez mágico en la mesa, le propuse jugar, y el aceptó con gusto, así que empezamos, la gané el primer juego y cuando llego Fran estábamos terminando el segundo y aquel chico me ganó, le dije –gracias por el juego, me tengo que ír, cuídate, juegas muy bien, ¡adiós!.
Así que fui a donde estaba Fran que me estaba esperando y le dije –¿vamos a las afueras del castillo?
— Sí claro, encantada –ella respondió rápidamente.
— Está bien, vamos –le dije mientras tomaba su mano y empezábamos a ír hacía las puertas.
Estaba muy linda, como es habitual en ella, siempre que la veía ella me cautivaba de una manera u otra, siempre había de que hablar, no me aburría con ella, sabía que era una gran chica, amaba su sencillez, su ternura, su forma de ver las cosas, para tener su edad era muy madura, tomaba las cosas con mucha seriedad pero no perdía su toque de ternura, amaba todo de ella, y cuando digo todo es todo, no podía dejar de mirarla a sus claros ojos, amaba su mirada aunque recuerdo que ella no le gustaba que le mirara, la ponía nerviosa según ella, pero cuando me decía eso, la miraba más detenidamente.
Llegamos a los jardines y nos sentamos en los campos de flores, arranqué algunas y se las dí con una gran sonrisa de oreja a oreja que desprendía de mí, ella las recibió, dijo gracias y me dio un beso. Le pregunté cómo le había ido y me respondió que bien, por primera vez en los 15 días de escuela no se había metido en problemas, dijo que lo había hecho por lo que me había prometido, que los mejores momentos que ella pasaba eran conmigo, todo yo se erizó, lo que ella decía era hermoso, así que tome su mano, me acerque y le di un gran beso.
— No puedo dejar de mirarte, ni de besarte, siempre me levanto con la ilusión de verte en el gran comedor y cruzar unas pequeñas palabras contigo, espero a que terminen las clases y que el día sea largo para que el tiempo contigo vaya despacio, es lo más divertido y lo más cómodo del día, estar contigo.
— Eres lo más tierno que he conocido, ¿sabías?, amo tu ternura, todo tú te amo, me gustaría verte celoso ¿sabes?
— ¿Celoso?... ¿por qué lo dices? –dije con curiosidad.
— Sí, sí, celoso, hoy un chico de mi clase me pidió que bailáramos mientras la profesora no estaba y he aceptado, me ha dado un pequeño beso en el cuello –dijo mientras reía.
— ¿qué te ha hecho, qué?, ¿hablas en serio?, el chico es un estúpido, dime quien es, hablaré con él, tú eres mía y no te quiero perder –decía mientras mis celos aumentaban.
— ¡Jajajaja!, amo tus celos, te ves tierno y muy lindo, como siempre.
— ¿Los amas?, ¿cómo es eso?, el caso no me cambies el tema, ¿quién es?
— ¡Jajaja!, es un chico pelirrojo de tercer año que juega al Quidditch también, es guardián.
— ¿Juega al quidditch?, interesante saberlo –dije con felicidad.
— ¿Interesante?, ¿por qué lo dices?.
— Mañana tenemos un partido amistoso contra Gryffindor, creo que cruzaré algunas palabras y algunas faltas físicas con el tal pelirrojo ese –dije con rabia.
— ¡Jajaja!, no lo hagas no es necesario, te amo a ti no a él, no te preocupes, vamos al castillo, ya está anocheciendo y no me quiero meter en problemas, tú sabes por qué.
— Perfecto, vamos –le dije mientras cogía su mano y caminábamos hacía el castillo.
Durante lo que restaba del día sólo pensaba en ese chico pelirrojo y Fran, atormentaba mi mente, llegué al Gran comedor y miré hacía la mesa de Gryffindor, quería ver quien era, tenía curiosidad para mañana vengarme (por decirlo así) de él, vi a un chico pelirrojo que se sentó al lado de Fran y empezó a molestarla cariñosamente, miré con disgustó y Fran volteo a mirarme y río. Llegó una paloma de papel a mi mesa, era de Fran y decía que no me preocupara que me amaba a mí, que el sólo estaba jugando con ella, que yo tenía toda su atención. Me relaje por esa parte, sabía que todo iba bien con Fran y que mañana sería un gran día, así que terminé de cenar y fui a mi sala común y les comente a Aaron y Connor sobre este chico, ellos rieron y dijeron con gracia –No te preocupes, Christian, nosotros nos encargamos de que algunas Bludgers le lleguen de parte tuya, dijeron riendo. Me acosté a dormir, al otro día tenía DCAO por la mañana y el día lo tenía libre así que después de DCAO pensé en ir a practicar algo de vuelo en los patios de la escuela.
