Capítulo 2

"La Campeona de Slaanesh"

Parte 1

"El Desembarco"

Mundo Acuático de Laeran

Distancia de Terra: 1200 años luz

Población: 230 millones de Laers (Especie Xeno única)

Estatus del Planeta: Mundo hostil no alineado al Imperio.

Órdenes: La Legión de los Hijos de la Emperadora, Los Cicatrices Blancas, Los Puños de Hierro y Cien Regimientos del Ejército Imperial, deben tomar el planeta para asegurar su agua para los ciudadanos de Terra.

Fuerzas de Combate: Trescientos mil Marines Espaciales, Cinco millones de hombres del Ejército Imperial, más de cien mil vehículos de combate terrestre y aéreo modificados para combate subacuático y más de dos mil naves y barcazas de batalla.

Fuerza de combate Xeno: Toda la población del planeta es guerrera por naturaleza, se espera resistencia en todos los sectores. No tomar prisioneros.

Peligros del planeta: Se han detectado naves de piratas Orkos, las tormentas son muy comunes y devastadoras.

Mensaje importante del Adeptus Astra Telepática: Se han detectado Energías del Caos en el planeta, se recomienda atacar con precaución, los Laer podrían ser sirvientes del Caos por ende deber ser exterminados sin piedad.

Comiencen "Depuración de Laeran"

Las órdenes que procedían desde el palacio de la Emperadora en los Himalayas eran muy claras y directas, se debían tomar acciones bélicas inmediatas sin posibilidad de negociación. Rarity que estaba deseosa de honor y gloria para su Legión, ordenó a sus hermanas teleportarse a su nave de mando junto al Lord General Militar Carner Xixphon, comandante de las tropas del Ejército Imperial, para discutir las estrategias de batalla para atacar Laeran.

- Bienvenidos al "Orgullo de la Emperadora", siéntanse cómodos antes de la batalla.

- Hermana, los Manos de Hierro están preparados.

- Cicatrices Blancas esperando tus órdenes Rarity.

- Los hombres del Ejército Imperial están en sus naves, listos para atacar.

- Lo sé. Hermanas, General. Me temo que hay un cambio de planes para la batalla, parece ser que el enemigo es más estúpido de los que pensamos.

- ¿A qué se refiere Primarca?

- El enemigo no es acuático – Rarity pulsó un botón en su tablero de mando y apareció un holograma del planeta – Parece que los Laer han construido pequeños continentes artificiales para poder sobrevivir hechos a base de corales, haciéndolos más vulnerables a la invasión.

- ¿Cuándo te enteraste de esto hermana?

- Mi querida Fluttershy, sabes que nosotros perfeccionamos todo, y como la Inteligencia de Terra es muy predecible, decidimos mejorar la información. Le hemos salvado la vida a miles de hombres.

- Es muy inteligente Primarca, ordenaré que los vehículos se acoplen para combate estándar.

- Ahora, debemos ver la forma de conquistar este planeta para nuestra líder.

- Veo que el planeta está dividido en aproximadamente siete continentes pequeños, así como un gran número de islas alrededor de cada uno, supongo que deben ser fortalezas. El terreno parece ser liso, con algunos montes y llanuras, ideales para los tanques. Pero hay muchas ciudades muy cerca unas de otras, podrán enviar refuerzos de forma constante y ya tenemos una enorme desventaja numérica.

- Antes de que te asustes mi querida Marble, Luna nos ha prometido más refuerzos del Ejército Imperial de ser necesario, pero dudo que los necesitemos, hemos conquistado mundos enteros sin la necesidad de emplear ejércitos grandes. Además, somos tres Legiones de Marines Espaciales, tenemos la victoria a nuestro alcance.

- No te fíes, eso mismo dijiste en Caldoria y casi aniquilaron a tu Legión.

- No me lo recuerdes Marble, esa masacre no la puedo olvidar. Me sorprende que mi madre me haya perdonado después de eso.

- No hay que recordar eso, centrémonos en la batalla. Me encargaré de tomar estos tres continentes.

- Los Cicatrices Blancas tomaran estos – Exclamó Fluttershy señalando tres de los continentes – Su tamaño me indica que deben estar bien defendidos.

- La Guardia Imperial ayudará en la conquista de este último bastión.

- ¡No! Yo estoy a cargo del ataque, así que lo harán según mi plan.

- De acuerdo – Le respondieron sus hermanas y el General.

- Fluttershy vas a atacar tres continentes en el sector Sol-34-56 en un ataque relámpago, treinta mil de tus marines por isla, deja diez mil en reserva. Tienes cuatro semanas.

- A la orden.

- Marble, vas a ayudar al Ejército Imperial con el sector Rojo-67-54, será un ataque de coordinación múltiple, usen bombardeos verídicos antes de desplegar tropas, debemos dejarlos tan dañados como sea posible.

- Muy bien hermana.

- General, deberá darme cuatro Regimientos para el ataque que lanzaré sobre el último continente, es el más grande y por ello debe ser el más defendido. Algunos refuerzos no vendrán mal a mis Marines.

- Desde luego Primarca, también le daré al Coronel Flergon Martex, uno de mis mejores estrategas.

- Se lo agradezco, vuelvan a sus naves. Tendrán que darme informes de sus avances todas las noches. Que la Emperadora bendiga esta batalla para alcanzar la victoria.

- ¡Por Terra!

Las Hermanas se dieron un abrazo de despedida y se teleportaron a sus respectivas naves, el General le dedicó un saludo militar a Rarity y se teleportó.

Rarity se quedó sola en el puente, pero sin perder tiempo se dirigió a la zona de exclusión de su nave en dónde se encontró con muchos de sus Astartes, estaban poniéndose sus armaduras, cargando sus armas o recitando el grito de guerra de su Legión. Rarity tomó su espada artesanal "Filo de Fuego" y se colocó en una cápsula de desembarco.

En el espacio, las naves del Imperio empezaron a colocarse en posición de bombardeo, abrieron sus comportamientos y soltaron una enorme cantidad de bombas y misiles sobre el planeta. En unos instantes, las pocas franjas de tierra se tornaron de color amarillo, en señal de que estaban en llamas.

- ¡Por la Emperadora! – Gritó Rarity por un comunicador y cientos de cápsulas de desembarco de las flotas salieron disparadas hacia la superficie del planeta.

- ¡Ya la escucharon! ¡Ataquen! – El General ordenó lanzar al Ejército Imperial desde su cabina de mando en su acorazado y miles de naves de ataque despegaron hacia los sectores establecidos, llenas de hombres, armas y municiones.

En cuánto las cápsulas y naves entraron a la atmósfera, empezaron a recibir disparos de plasma desde el planeta, debían ser proyectiles pesados ya que una explosión podía dañar el duro blindaje de una cápsula, afortunadamente para los Marines, ninguna fue destruida. Pero las naves del Ejército Imperial no tuvieron tanta suerte, de las cinco mil naves de ataque más de trescientas fueron derribadas por fuego antiaéreo cobrándose las vidas de cientos de soldados.

Los Cicatrices Blancas aterrizaron de acuerdo al plan de Rarity, las escuadras de la Primarca Fluttershy tuvieron pocos problemas en avanzar hacia el corazón de la primera isla ya que debido a los bombardeos, muchos hostiles habían sido reducidos a cenizas. Pero los Laer que quedaban con vida lucharon de forma desesperada, defendiendo cada pedazo de tierra con una valentía casi suicida. La segunda y tercera posición fueron mucho más difíciles, a pesar de que todo el planeta había sido bombardeado con bombas y misiles con napalm y las bajas de los Laer eran muy altas, varias de las islas contaban con defensas tecnológicas que salvó a una gran cantidad de guerreros, por ello en estas islas, los sesenta mil marines sólo avanzaron tres kilómetros en continentes de ciento veinte. El Ejército Imperial se enfrentó a varios Laer que se lanzaron al ataque en su zona de desembarco llamada en código "Playa Sectulis", más de quinientos mil hombres, junto a tres mil tanques y cañones autopropulsados se enfrentaban a dos millones de tropas Laer y a una amplia superioridad en tanques y armas. Los hombres tuvieron que cavar trincheras para poder tener cobertura o usaban los restos de sus naves y vehículos destruidos.

- ¡Aquí el Capitán Marx Felgrom! ¡Necesitamos refuerzos! ¡Nos están masacrando! ¡Necesitamos a su Legión Primarca Marble Manus!

- Tranquilo soldado, deme sus coordenadas, enviaré dos compañías de apoyo.

- ¡Perro 23, Sur 45, 34 grados Suroeste de la capital!

- Recibido, ¡Braeburn!

Un Marine embutido en una servoarmadura Mark VI, que tenía un ojo robótico del lado izquierdo, se arrodilló ante la Primarca,

- ¿Cuáles son sus órdenes mi Señora?

- Toma dos compañías y llévalas a estas coordenadas – Marble le entregó un chip en dónde venían las coordenadas de las tropas aliadas.

- No se preocupe, salvaremos a esos hombres.

- ¡La Carne es Débil!

- ¡La Carne es Débil!

Ambos se despidieron y Braeburn se dispuso a reunir a la Cuarta y Octava compañía de la Legión de los Manos de Hierro para ir en ayuda del Ejército Imperial, mientras Marble reunía a otras cuatro compañías para ir conquistar los otros dos continentes dejando al resto de sus Marines en reserva.

Rarity desembarcó de forma exitosa junto a la Primera Compañía de su Legión y los cuatro Regimientos de tropas del ejército imperial. A pesar de que los Laer ofrecieron mucha resistencia al desembarco, Rarity y la élite de su Legión lucharon con honor, los Exterminadores se abrieron paso usando sus poderosas armas de asalto y sus habilidades de combate cuerpo a cuerpo, los Dreadnought destrozaron fortificaciones enteras por sí solos y los vehículos de la Legión se encargaron de abrir camino a sus Hermanos de Batalla. Los soldados humanos luchaban con una coordinación excelente, atacando puntos débiles de los Laer y dando apoyo táctico a Escuadras de Marines atrapadas en medio de la batalla. Sólo sería cuestión de tiempo antes de que el planeta cayera, pero sin saberlo, las tropas imperiales se dirigían a una trampa. No tenían ni la más mínima idea de que los Laer se habían aliado al pirata Orko Gortnak "Rompepinchoz" y su tribu "Los Marineroz Verdez" para resistir ante la acometida imperial. Al terminar el primer día de combate, dos de los siete continentes de coral estaban en manos humanas, tres estaban en disputa, en otros dos apenas hubo avances y el continente capital seguía en pie, pero asediado por cincuenta mil marines y ciento ochenta mil soldados del Ejército Imperial. En el primer día habían muerto mil Hermanos de Batalla, seiscientos mil soldados del Ejército Imperial y más de ochocientas naves y vehículos habían sido destruidos, las bajas de los Laer se estimaban en más de veinte millones de xenos durante el bombardeo y tal vez diez millones más durante los combates. Pero aún tenían muchos más soldados que el Imperio y aún faltaban las tropas Orkas que seguían llegando en grandes números, parece que después de todo la Primarca Rarity había vuelto a subestimar a sus enemigos, un error que muy pronto experimentaría por sí misma.

Perdón por la demora pero aquí está el nuevo capítulo, recuerden que pueden preguntarme si es que tienen dudas al respecto. Disfruten.