Por alguna razón los pienso como una de las parejas más puras, a pesar de las posibilidades impúdicas que en realidad tienen. Eventualmente haré algo erótico entre ellos, espero...
ShouToko. Relación no establecida.
Siete minutos
Side A
No sabía si era algo malo o bueno el ser el primero, pero tenía más posibilidades de terminar con cualquiera dentro del armario, podría ser una chica o podría ser un compañero. Se levantó sin pensar mucho en lo que significaba todo esto y entró en el cuarto de limpieza.
Era más grande de lo que pensó, aunque teniendo en cuenta el número de habitaciones era lógico. Había toallas, sábanas, cobijas, líquidos limpiadores, trapos, escobas, en fin, todos los accesorios y productos necesarios para mantener en buen estado la limpieza del edificio. Estaría en una absoluta oscuridad de no ser por la ventana tragaluz que había en el fondo en la parte más alta.
Esperaba que Dark Shadow no se pusiera ansioso.
Le estaba dando la espalda a la puerta cuando escuchó el girar del pomo metálico de la puerta. ¿Quién sería?
Tal vez fue mala idea acceder al juego.
Sin esperarlo su individualidad se alteró y tan pronto su compañero cerró la puerta la sombra golpeó una de las repisas y una cubeta cayó, haciendo un estruendoso eco metálico.
Con la calma que le caracterizaba Shouji le preguntó si estaba bien, le respondió que no pasaba nada pero su voz tembló un poco.
Últimamente Dark Shadow estaba demasiado inquieto, incluso durante el día -cuando usualmente estaba más manso-; al principio le costó comprender a la sombra, parecía esconderse bajo su piel a su propia voluntad y le sentía removerse como si evitara algo o alguien. Después comenzó a percibir un sentimiento de arrepentimiento emanar de éste y no tardó en darse cuenta de que el sentimiento se agravaba cuando estaba cerca del de cabello platino. Había pasado un tiempo desde aquel incidente en el campamento de entrenamiento y de no haber sido por Dark Shadow no se habría percatado de que aún sentía culpa por aquello, después de todo la sombra amplificaba sus sentimientos.
Se quedó mirando el suelo durante un rato hasta que el más alto le llamó la atención.
-¿Te parece si sólo hablamos?
Alzó la vista y miró los ojos oscuros de su compañero. -Sí.
Pero ninguno dijo algo. Pasaron al menos un minuto en silencio hasta que el más bajo decidió hablar.
-Perdón por lo de aquél día. -No le estaba mirando, no podía.
-No te preocupes, ya te dije que no fue nada. -Buscó con la mirada los ojos del menor.
No comprendía por qué insistía en pedirle disculpas, no había sido una pérdida permanente. Por el borde de sus ojos percibió algo moverse y bajó la vista para encontrarse con la peculiaridad de Tokoyami, lucía como un perro temeroso y vacilante de acercarse a él. Sabía que la sombra tenía una fuerte conexión con los sentimientos de su portador y hasta que intentó alcanzarle entendió que la culpa no le dejaba en paz.
-Tokoyami, -le nombró sin dejar de ver a Dark Shadow, -no necesitas sentirte así. -Intentó de nuevo alcanzar a la sombra -Fueron circunstancias desafortunadas, no fue tu culpa, todo está en el pasado.
Poco a poco regresó su mirada rojiza al más alto y la sombra se quedó quieta.
-Estoy aquí, tú estás aquí. ¿No es eso lo que debería importar? -Posó su mano sobre la frente del ente aviar y miró al muchacho.
De alguna manera las palabras del mayor le calmaron, le liberaron de toda la culpa y se le hizo un nudo en la garganta.
Siguió acariciando a Dark Shadow, el cual al parecer disfrutaba del contacto, y mientras lo hacía miró atentamente al joven, quien desvió la mirada y se removía en su sitio, extrañamente inquieto, y él mismo se puso ansioso.
Era... extraño, sin duda, no solía tener impulsos ni grandes anhelos sin embargo algo le pasaba alrededor del muchacho emplumado, desde un principio lo había notado pero después del incidente comenzó a causarle problemas, porque soñaba con tocar al joven héroe en más de una forma y no precisamente como amigos. No quería traicionar la confianza que el de orbes rojos había puesto en él ni mucho menos la amistad que había empezado entre ellos.
Sin embargo no sabía lo que debería hacer, si era sincero era la primera vez que se enfrentaba a sentimientos como esos.
Pensó en alcanzar su mano pero la sombra del cuervo se le adelantó.
Las acciones del ente tomaron desprevenidos a ambos héroes, su etérea forma los rodeaba como una soga, apretándolos ligeramente, arrejuntándolos y desapareciendo todo espacio entre ellos. El nerviosismo y la indecisión de Fumikage influyeron en Dark Shadow y eliminó cualquier concepto de espacio personal que pudo tener. La sombra se veía bastante contenta y miraba con interés al chico más alto.
Tal vez Dark Shadow le había facilitado las cosas.
No quería malinterpretar el comportamiento de su singularidad pero quiso ofuscar más al menor. -Tokoyami, me gustas, más de lo que pudiera mostrarte.
La presión de la sombra se aflojó y el más bajo alzó la cabeza para mirarle.
-...Shouji... -Sus ojos anhelantes le cautivaron.
No podía darle besar al joven de manera convencional y en ese momento sólo pudo pensar en un contacto equivalente. Flexionó sus rodillas y se agachó para juntar su frente con la ajena, sintió el calor corporal del otro y un pequeño movimiento de su parte como si buscara más del contacto.
Se separó lentamente de él y una idea cruzó su mente, con una de sus extremidades le dio un beso en la mejilla y le hizo sonrojar.
El tiempo se acabó y salieron del cuarto de limpieza. Todos sus compañeros miraban con curiosidad al chico emplumado y les dijo que simplemente habían hablado, algo que básicamente no era mentira y al mismo tiempo lo era.
