Bueno aqui traigo el capitulo dos, tal ves esta algo floja la idea al inicio pero mejorara conforme vaya actualizando, jaja o espero que les guste. En lo personal me siento complacida del rumbo que va tomando la historia, y aunque obviamente el personaje principal es Lucy, se iran añadiendo diversos personajes de los libros.

No sigue la linea temporal de los libros solamente la de El leon, la bruja y el ropero y el de el Caballo y su muchacho, libros de los cuales respete casi todos los acontecimientos. De ahi en fuera di un cambio completo a la direccion temporal y la aparecion de los diversos personajes.

Un punto importante que olvide agregar es que la pareja es Lucy y Caspian, pero en los primeros... no mejor dicho en toda la historia Edmund tendra un papel privilegiado ya que amo a Ed jeje y quise acentuar su relacion y cariño con su hermana menor, lo cual se vera claramente en los proximos capitulos.

Una cosa que quisiera agregar es sobre la redaccion, la quise adaptar a la manera en la que Lewis narra sus historias, obviamente no le llegaria a los talones pero uno hace un esfuerzo ¿no?. Espero no la consideren tediosa cualquier duda, comentario o consejo con gusto son bien recibidas.

La verdad estoy ansionsa y espero que puedan compartirme sus opiniones de la historia que realmente me gustaria leer :D. Muchas gracias a esas 14 personitas que se han tomado la molestia de leer mi fic y espero que pronto sean mas y sobre todo presionen el boton de REVIEW! Mil gracias!

Ahora si, disfruten su lectura.

*MiMi StAr*

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CAPITULO II

ALEJANDOSE DE NARNIA


La gran luna narniana brillaba en todo su esplendor en el alto cielo mientras una figura montada sobre un corcel blanco corría rápidamente por las llanuras de Narnia a la orilla del Gran Océano Oriental. Lyri la yegua de la reina Lucy quien la había acompañado a desde el inicio de su reinado, galopaba velozmente vadeando arbustos, arboles tan ágilmente que la chica que llevaba se sentía en completa libertad. El corazón de la joven palpitaba con gran fuerza mientras pensaba en las cosas que habían pasado luego que su hermana saliera de su habitación.

...

Lucy sentada en el balcón de su habitación se había negado a bajar a cenar con sus hermanos, no realmente por que estuviera molesta en realidad cualquier sentimiento negativo hacia sus ellos había desaparecido en el momento en que Edmund le había dicho que no le gustaba que ella se molestara con él, y es que, siendo honestos, Lucy no podía estar enojada con ellos, ya que sabia y entendía sus razones, ella misma había visto las lagrimas que Susan había derramado en sus brazos cuando volvieron de Calormen, luego de que por poco su inminente matrimonio con Rabadash se hubiera convertido en la peor decisión que hubiera tomado en su vida; así que obviamente sus hermanos habían redoblado fuerzas en cuando a vigilar sus relaciones sociales en especial con los muchachos.

Lo que realmente impedía que su corazón estuviera en paz, era por algo que ella, inconscientemente, había revelado a su hermana momentos antes en su estallido de sentimientos. Para la reina Lucy, su vida de aventuras en Narnia se había convertido en un estado pasivo en el que se sentía adormilada a diferencia de sus hermanos que por su papel de grandes soberanos siempre estaban al borde de la batalla al tratar los asuntos políticos con los demás reinos. Por su parte Susan siempre había deseado alejarse de esos temas voluntariamente, pero ella, prácticamente había sido arrastrada por su hermana a continuar con los aprendizajes de toda una dama: bailes, bordado, e inclusive música. Cosas que Lucy disfrutaba pero que no le daban aquella plenitud que sintió cuando enfrentaron a la gran Bruja o al ejercito Calormen. La idea de aquel viaje no era en venganza a sus hermanos, en realidad sentía que debía… no, necesitaba probarse a ella misma que aun seguía siendo la Reina Lucy "La Valiente". Sabía perfectamente que si exponía tales ideas a sus hermanos, ninguno de los tres permitiría que ella pusiera un pie fuera de Cair Paravel, pero aun la idea de alejarse de ellos así la hacía temblar.

Un fuerte viento entro por la ventana apagando las velas que iluminaban su habitación, mas ella sin inmutarse permaneció sentada mirando el ocaso cuando una voz, amada y muy conocida para ella la llamo sacándola de sus cavilaciones.

- Lucy… Lucy – la reina se levanto abriendo los ojos y se volvió buscando al dueño de la voz en su habitación

- Aslan! ¿Dónde estás? – sus ojos ahora acostumbrados a la noche divisaron la figura del gran león dorado en el gran espejo de cuerpo colocado junto a un gran ventanal iluminado por la luz de la luna.

- Lucy, pequeña… ¿Qué te tiene tan agobiada? – la joven busco al león en forma física pero no estaba en la habitación, así que se acerco al espejo sentándose a los pies del león.

- Oh Aslan… estoy muy confundida, sabes que soy muy feliz, amo a mis hermanos, amo Narnia y nuestro querido Cair Paravel… pero por alguna razón no me siento completa… siento que estoy durmiendo cuando hay tanto por hacer, y eso me hace muy infeliz… oh Aslan no se qué hacer – la mirada del gran León se endulzo y sonrió con su gran boca como un pequeño gatito

- Pequeña Lucy, tu corazón aventurero y valiente es una gran virtud tuya, ya que fue por ti que Narnia y tus hermanos pudieron llegar aquí, pero si eso no te hace feliz a ti, debes decidir que deseas hacer… pero recuerda pequeña que toda decisión que tomes te afectara a ti como a Narnia, ¿lo entiendes verdad?

- Lo sé Aslan, y es por eso que tengo miedo, no puedo pensar en que por mi culpa pase algo a nuestro reino… pero creo que si me quedo aquí solo me convertiré en la sombra de alguien que no soy yo.

- Entonces mi querida niña, ya has tomado tu decisión, se valiente y sigue el camino que esta frente a ti, tú sabrás que hacer en los momentos indicados, debes de saber que encontraras en este camino muchos retos e inclusive peligros, pero que al finalizar todo este trayecto encontraras aquello que tu corazón mas anhela. – Lucy sintió la presencia de alguien atrás y al girarse pudo ver a Aslan parado junto a ella, por lo que sin pensarlo dos veces se echo a su cuello, hundiéndose en su gran melena como lo hacía desde que era pequeña.

- ¿Tú iras conmigo Aslan? – El león dio un pequeño ronroneo en respuesta

- Yo siempre eh estado contigo pequeña, y siempre lo estaré, nunca lo dudes. Ahora es tiempo de que te marches… - Lucy lo soltó con los ojos anegados de lagrimas y sonrió. – Nunca olvides tu valor, que esa siempre sea tu bandera.

Y en ese momento desapareció dejándola completamente sola en su habitación. Al girarse pudo notar como la sombra de unos pies se reflejaban bajo la puerta, y sigilosamente con el corazón palpitando abrió la puerta, y vio el rostro triste de un gran amigo suyo, el Sr. Tumnus.

- Su majestad – hizo una reverencia nervioso – yo solo… traía… - la reina sonrió y lo metió a la habitación.

- No tienes que ocultármelo, has escuchado verdad… - el fauno miro a la joven con una profunda tristeza en sus ojos.

- ¿De verdad tiene que hacerlo? – Lucy sonrió y asintió, no tenia que explicar nada, él, además de Aslan y sus hermanos, era de sus mejores amigos, la conocía completamente, era su confidente y consejero mas intimo.

- Sabes que de no ser necesario no lo haría… - la joven se levanto e inmediatamente fue al baño para cambiarse por ropas de viaje. Al salir, pudo notar como el fauno había regresado con varias cosas en sus manos, le dio una capa de viaje lisa y simple, nada comparada con las bellas capas que en la realeza usaban en sus viajes por los distintos reinos.

- Sera mejor que utilice esta, de otra manera todo mundo la reconocerá inmediatamente – le dijo ofreciéndosela – tiene una costura especial para en caso dado que llueva la parte interna no se moje y no se llegue a resfriar. – Lucy sonrió y lo abrazo

- Muchas gracias Sr. Tumnus – el fauno abochornado y con los ojos llenos de lagrimas asintió

- No hay de que… además – añadió – le traje una pequeña bolsa con alimentos básicos para el camino… pero deberá tratar de buscar reponer esta reserva así siempre tendrá que comer.

- De acuerdo, lo hare lo prometo – ambos se miraron y Lucy le sonrió – ¡estaré bien, lo prometo! Regresare a salvo… pero tienes que prometerme, que harás todo lo que te pido… en cuanto tenga oportunidad mandare algún mensaje para que estén tranquilos. Por favor cuida de mis hermanos Sr. Tumnus, sobre todo de Edmund… él es más explosivo que Peter… no quiero que vaya a sobre actuar…

- No te preocupes por ellos… estarán bien, solo cuídate mucho Lucy

...

Ahora llevaba unas cuantas horas cabalgando por el gran bosque en dirección a Anvard. Sabía que en el momento que sus hermanos se enteraran de su viaje, la buscarían por todas las tierras narnianas y si la encontraban, la llevarían de regreso a casa sin la posibilidad de salir en algunos años más, y para ello contaba con el apoyo de animales parlantes, águilas, caballos, ardillas e inclusive arboles, dríades y faunos que la buscarían por mar y tierra. Es por ello, que por el momento debía de alejarse de su amada Narnia, por ello su primera opción era recurrir a su gran amiga, que hacía ya unos años había conocido en la batalla contra Calormen, la princesa y futura reina de Anvard: Aravis.

Después aquella batalla Lucy y ella habían pasado mucho tiempo juntos, los primeros años, se visitaban constantemente la una a la otra, para ella era como tener una pequeña hermanita a quien cuidar y al mismo tiempo una amiga con quien alejarse de su rutina en Cair Paravel. Además, después de toda la travesía que Aravis había pasado junto con su ahora prometido el príncipe Cor, le habían dejado un gusto por la aventura, la arquería entre otras, gustos que compartía con Lucy y les había permitido estrechar mucho su amistad.

Lentamente el cielo comenzaba a clarear, y Lucy cansada del viaje sabía que pronto debía de comenzar a cubrirse porque no tardaría en que sus hermanos se enteraran de su partida. Al llegar a un claro rio que pasaba a su lado bajo para que ella y su yegua descansaran.

- Lamento haberte echo partir por esta larga travesía Ly – le dijo Lucy a su yegua mientras le daba varios pedazos de manzana cortada.

- Su majestad no tiene por que disculparse, yo vivo para servirle – la joven sonrió y acaricio la blanca melena de su compañera de viaje.

- Lo sé, pero ahora no puedes venir conmigo porque inmediatamente nos descubrirán. Después de descansar quiero que tomes el camino cerca de la mesa de piedra para volver a Cair Paravel. Si mis hermanos te preguntan a donde iba diles que nunca te lo dije, y que cuando paramos a descansar, yo me fui mientras tú estabas dormida. Yo llegare con Aravis a Anvard y de allí partiré (aun no se hacia donde) con un caballo salvaje de esas tierras.

- Mi reina, déjeme ir con usted, es muy peligroso para usted estar sola… además soy mucho mejor compañía que cualquier animal de toda Anvard y Calormen juntos. – Lucy beso la cabeza de su amiga y sonrió

- Lo sé, pero el castigo por esta travesía debe caer en mi solamente… por lo tanto tu nunca debes comentar que te dije algo sobre este viaje ¿de acuerdo? – la yegua relincho suavemente y continuaron comiendo.

La despedida fue más dura para Lucy de lo que había pensado, al ver como su inseparable compañera de aventuras tomaba el sendero que la llevaría cerca de la gran mesa de piedra, no sin antes mirarla con ojos suplicantes para que cambiara de idea, pero ella solo le sonrió. Cuando minutos más tarde había desaparecido por una colina la joven decidió que era tiempo de continuar, aun tenía que viajar por unas horas más antes de ingresar a las tierras de Archenland y encontrarse con su amiga. Los rayos del sol se colaban entre las ramas de los árboles y por la posición del astro sabia que ya era casi las diez de la mañana, por lo que el Sr. Tumnus no tardaría en dar las noticias a sus hermanos, por ello debía de darse prisa. Continuo su camino por el gran bosque, y aunque conforme avanzaba el tiempo el calor del día aumentaba, decidió agarrar su largo cabello castaño en una cola y ocultarse bajo la capa de viaje que su amigo el Sr. Tumnus le había dado, mientras avanzaba a paso firme hacia la aventura que lo llevaría aquella senda que había tomado.

CONTINUARA...


Espero que les vaya gustando, mañana Dios mediante a estas horas estare publicando el siguiente capitulo, pero para entonces me gustaria saber la opinion de mis queridos lectores con sus RR. Muchas gracias!

:D