- Yukino.. – escucho una voz lejana que me llama pero la ignoro -.. Demonios Yukino, levántate – Gruñe esta vez

- Si no desapareces te matare seas quien seas – murmuro con voz ronca

Escucho una suave risilla – No digas que no te lo advertí –

Y justo antes de que pudiera retomar mi sueño, siento algo mojado caer en mí con mucha fuerza. Abro los ojos encontrándome que estoy empapada hasta los tobillos, visualizo a shin a mi lado con una cubeta mientras me sonríe travieso

- Te advertí querida Yukino – Me dice socarrón

- Vas a morir Tsukinami – Gruño antes de incorporarme

(…)

Coloco la camisa del uniforme, no sin antes ver el tatuaje de dragón que tengo en mi brazo izquierdo, me recuerda tanto a mi madre… Suspiro y me concentro en acomodar el moño de color rojo. Termino de vestirme, peino unas cuantas veces mi cabello negro y coloco botines en lugar de esos horribles zapatos escolares.

- Yukino.. – Llaman a la puerta

Me dirijo a abrirla pero ya es tarde, carla la atraviesa con elegancia a la vez que me mira sereno.

Odio que entren sin tocar, pero olvido reclamarle cuando veo su mirada - Que sucede carla-nii? – Pregunto haciéndome la inocente

No soy idiota, se que está buscando a shin, pero no lo encontrara. Está bien amordazado y atado con magia en el calabozo, se quedara ahí hasta que olvide el incidente de esta mañana, aunque lo dudo.

- Has visto a shin? – Pregunta carla sacándome de mis pensamientos

Me encogí de hombros – Debió haberse ido – Respondo

Carla frunce el ceño una vez más – Eso es imposible, siempre nos vamos juntos – Murmura

- Ya aparecerá – Digo con desdén y continuo con mi tarea de alistarme

Siento como me recorren con la mirada pero no volteo, sé que es carla quien me mira, así que solo opto por leer sus pensamientos

"Al parecer si le quedo bien el uniforme"

"Solo espero que no cause problemas"

"Ya tengo suficiente con shin"

- Oh querido carla, no te imaginas lo bien que la pasaremos durante el año escolar – Digo sonriente

El suspira – Hablando de eso, quiero entregarte algo –

Me volteo y veo que sostiene en sus manos un pequeño dije, tiene un diminuto rubí en el medio de lo que parece ser una roca.

- Para qué es eso? Y no me digas que es un simple collar – Pregunto desconfiada

- Es para ocultar tu olor– Responde carla

- No lo necesito, si alguien me molesta solo lo acabare – Gruño

Carla niega – Debes comportarte, recuerda que te están buscando –

Cierto, al parecer no les basto con quitarme a mis padres, si no también quieren aniquilarme, solo por ser descendiente de una mujer que murió hace miles de años

- Ni me lo recuerdes – Murmuro enojada

- Entonces por una vez, solo hazme caso y póntelo -

(…)

Vamos en la limosina los tres en total silencio. Si, a la final carla encontró el olor de shin y me convenció de sacarlo del calabozo.

- Aun no entiendo como no la castigas – murmura shin a carla

Lo fulmino con la mirada - Cállate idiota, eso te pasa por dártelas de gracioso – Digo y vuelvo a mirar a través de la ventana

- Y tampoco entiendo como dejas que nos trate de esa manera – Continua

- Es porque eres una raza inferior querido shin. Siéntete agradecido de que te honre con mi presencia – Le sonrió cínicamente y veo como se enoja

- Eres una..-

- Basta shin – Dice carla

Shin chasquea la lengua y aparta la mirada - La consientes demasiado – Dice

- Al igual que tu – Carla lo mira impaciente y shin opta por quedarse callado

Yo sonrío, ambos con su carácter extraño siempre me complacen en todo, desde salir y llegar al amanecer, hasta comprarme lo que quiera.

Al llegar al instituto, todos nos miran dudosos, no los culpo… suelo llamar la atención fácilmente, aunque no lo hago consiente, simplemente está en mi naturaleza. Mientras que shin y carla infunden respeto y temor con sus miradas.

Los tres entramos a los solitarios pasillos de la academia, caminamos rumbo a la oficina del director para entregar nuestros papeles y buscar los horarios.

- Como soy el tutor legal, yo iré por los tres – Nos dice carla

- Seguro que quieres serlo? Puedo ser muy problemática – Digo sonriéndole

Carla me advierte con la mirada que no está de humor para juegos y entra sin decir alguna palabra. Shin y yo soltamos una carcajada y optamos por quedarnos donde estamos.

- Vaya piernas muñeca – Exclama un chico cuando pasa a mi lado

Es verdad que la corta falda hace que muestre mis bien torneadas piernas. Sé que es un humano con solo olerlo, así que decido ignorarlo, aunque siento como shin se le acerca de manera intimidante.

- Quien te crees para hablarle asqueroso ser inferior? – Gruñe shin y aprieta la camisa del chico

- Yo… lo siento señor… no sabía que era.. – Tartamudea el chico y lo mira suplicante

Shin gruñe y lo suelta de un empujón – Largarte –

El chico asiente y sale corriendo - Te recuerdo que me puedo cuidar sola – Digo a lo que él me mira y suspira

- A veces lo olvido, no me culpes… odio que los humanos se crean cosas equivocadas – Explica

Yo asiento y me concentro en carla que justo sale de la oficina del director, se acerca a nosotros y nos mira

- Que fue todo ese escándalo? – Pregunta

Shin y yo nos miramos y le sonreímos – De que hablas? – preguntamos al unísono

Carla me mira enarcando una ceja y en seguida sus pensamientos vienen a mí

"En serio yukino? "

- Y bien? Cuál es mi salón? – Pregunto tratando de desviar la conversación

Carla me entrega unos papeles y yo los tomo, observo mi horario con horror, química, música, educación física, entre otras que la verdad prefiero no asistir

- Que aburrido – bufo y sigo a shin al parecer estudiare con él.

Shin camina delante de mí con semblante tranquilo, parecer no darse cuenta de que es el centro de atención de las chicas que se encuentran en el pasillo, mientras que a mí me comen con la mirada los chicos.

- Yukino.. – shin atrae mi atención– Ya vuelvo, olvide hablar unas cosas con carla – Dice y se marcha dejándome sola

Deben estar jodiendome. Olvido a shin y comienzo a inspeccionar el lugar, hay mas humanos que vampiros. Los pasillos están concurridos, debe ser porque las clases comenzaran en unos minutos, camino memorizándome los corredores para no perderme y a lo lejos veo un grupo de chicas chillando

Me acerco para ver de qué se trata, no me culpen siempre he sido curiosa.

-Kou-sama, por favor deme su autógrafo – Chilla una chica

- Yo primero – exclamo otra

- Tranquilas gatitas yo puedo con todas – Dice una voz masculina en medio

Cuando paso veo que se trata de un chico rubio de ojos azules, el levanta su rostro y enfoca su mirada en mí, me sonríe cautivador y me guiña un ojo

"Que linda esa gatita, debe ser nueva"

Ruedo los ojos y salgo de su visión, a veces los hombres podían ser tan patéticos.

Un hombro pasa de mi bruscamente, siento ardor en el lugar donde me golpeo y volteo a ver de quien se trata. Es un chico peli rojo que camina despreocupadamente.

-Mira por dónde vas inútil – Gruño

El chico se da la vuelta dándome la oportunidad de admirar sus ojos verde esmeralda, también su aroma llega a mis fosas nasales… vampiro pura sangre.

- Eso es conmigo niña? – Su ceño se frunce y se cruza de brazos

- No, es con otro – Digo irónica y volteo los ojos – Con quien más? –

El se acerca a mi intentando intimidarme – Te crees muy lista, no? – Su mirada baja hasta mi rostro y luego baja más hasta mis pechos

"Al menos tienes pechos lindos"

- Hey! mis ojos están acá cabeza de menstruación – Digo atrayendo su atención

El me mira interrogante – Como me dijiste? -

Yo le sonrió – Se que mis pechos son hermosos no hace falta que los adores como a un dios, cabeza de menstruación –

Veo como se sorprende pero frunce el ceño, está enojado lo sé por la expresión de su rostro, justo cuando va hablar un chico peli negro aparece atrás de el, quizás no piense que pude darme cuenta, pero claramente vi como se teletransporto.

- Ayato, es importante que vengas un momento – Dice el chico peli negro de lentes

Así que te llamas ayato cabeza de menstruación, sonrió de manera cínica pero guardo silencio

"Que odioso, ahora que hice? " piensa ayato

- Esta bien reiji – Dice ayato viendo al peli negro, luego vuelve su mirada a mi – Ya nos veremos.. – Dice de manera amenazante

Al momento en que ambos desaparecen yo suelto una risita, fue muy divertido ver la expresión de enojo de su rostro. El timbre suena y me indica que es hora de regresar a clase, camino sin apuros hasta mi salón.

Entro al salón y veo que ya shin se encuentra sentado en los asientos de atrás, de nuevo las chicas lo miran pero el solo mira el paisaje a través de la ventana.

- Ya hablaste con carla-nii? – Pregunto al tomar asiento a su lado

El asiente y continua mirando la ventana, y ahora que mosca le ha picado a este idiota?

Tomo asiento y empiezo a sacar mi libreta para tomar apuntes

- No te molestes yuki, el profesor no vendrá – Dice de manera desinteresada y luego se levanta – Vamos a ver que hay en la cafetería para comer, si? – Pregunta

Yo asiento y dejo mis cosas en mi mesa. Al salir del salón veo que ayato está entrando junto a otro chico de baja estatura y pelo lila, puedo oler que son parientes.

Ayato me mira incrédulo y yo le sonrió a la vez que le saco el hermoso dedo del medio. Veo como frunce el ceño pero ya es tarde, desaparezco junto a shin.

Llegamos a la desierta cafetería y shin escoge un sándwich y unas cuantas nueces, cosa que me hace rodar los ojos. Yo simplemente opto por una manzana, tengo una obsesión por ellas, son tan adictivas

Ambos nos sentamos frente al otro y sin decir alguna palabra comenzamos a comer, a pesar de todo era un silencio cómodo, yo sabía que con shin jamás podía estar incomoda.

No sé cuánto tiempo, pero estuvimos hablando de varias cosas hasta que el timbre sonó indicándonos el inicio de la siguiente clase.

- Oye, que clase nos toca? – Pregunto al terminar la manzana

- Creo que biología o historia – Responde y se levanta – Vamos, llegamos tarde –

Yo asiento y camino junto a él – Sabes, estoy pensando en ir mañana de caza, quieres acompañarme? – Pregunto en voz baja

Shin me sonríe de esa manera tan genial – Claro que si yuki –

Doy saltitos de alegría y continuo caminando atrás de el. Pero justo se detiene mirando fijamente al frente donde carla esta parado

- Adelántate tengo que ir un segundo – Dice Shin

Yo asiento dudosa y camino hasta mi salón. Abro la puerta y de inmediato el profesor levanta la mirada, extrañamente me sonríe

- Debes ser la nueva estudiante – Explica sonriente a lo que yo asiento – Bueno, pasa y preséntate –

Chasqueo la lengua y me coloco al frente del salón tal cual como había dicho – Me llamo Yukino Crosszeria y la verdad no me agrada estar aquí –

Todos sueltan una risita y me miran divertidos, es obvio que ellos tampoco quieren estar aquí. El profesor también se encuentra así

- Bueno yukino, puedes tomar asiento – Dice y yo camino hasta donde shin y yo nos habíamos sentado antes

Paso justo por al lado de ayato y ese me sigue con la mirada, pero yo lo ignoro totalmente. Después de comer no me gusta discutir con inútiles o si no me pondré de muy mal humor. Tomo asiento y me desconecto totalmente de la clase que creo que es historia, cuando casi se termina la clase shin entra tranquilamente y repite el mismo proceso que hice yo.

- Shin Tsukinami y tengo 17 años – Dice

Yo ruedo los ojos, como se pueden creer tremenda mentira? Shin aparenta 25 o 23 es todo un vejete. Toma asiento a mi lado y me sonríe para luego ignorar a los demás igual que yo.

(….)

Por fin se terminan las clases, me estiro ruidosamente y tomo mi maletín con las cosas de shin y mías. Ambos salimos después de todos los alumnos para encontrarnos con carla a la salida del instituto.

- Gracias a dios se acabo la tortura – Murmuro a carla

- Tampoco fue para tanto yukino – Me dice con una mirada seria

- Ya todo lo que dan los profesores lo se carla, no soy como shin – Digo con burla

Shin se detiene y me fulmina con la mirada – Cerebrito – murmura

Yo le sonrió – Idiota –

Carla niega cansado ya de nuestras discusiones y abre las puertas para poder ir a la limosina. Bajamos las escaleras donde todos los estudiantes esperan a poder montarse en su transporte

- Carla-sama, hemos decidido – Dice una voz

Los tres nos detenemos instantáneamente, yo porque aun nuestra limusina no llegaba y carla y shin porque conversaban con el chico de pelo negro y gafas.

Qué? Acaso el conocía a carla y shin? Eso significa que ayato también cierto?

- Cual es su respuesta reiji? – Pregunta carla

- En unas pocas semanas – Responde pero yo dejo de escuchar al momento en que siento como alguien me mira.

Volteo ligeramente encontrándome unos ojos azules, brillantes como una piedra preciosa, del mismo color de las rosas azules… mis favoritas por cierto. Mis entrañas se contraen extrañamente y no puedo apartar mis ojos de los suyos curiosos

Que me está pasando?