Gracias de todo corazón a Juu, mimig2, aspacia, cathee y Lils Potter Evans..Cinco reviwes es to much chicas y chicos...gracias!!

Los quiero

•★Lal! ★

2ºLos números que ganan

Durante todo el día Lily Potter estuvo pensando en la charla de la mañana. Malditas dudas que le había metido la malpensada de Marlene, instándole a olerle la ropa a su esposo y a revisarle los cajones y cosas personales.

Pero ella no era así. Ella confiaba en James Potter desde el día en que se pusieron de novios, tras dos años y medio, muy largos, en donde el chico le demostró que su amor era incondicional y que había cambiado por ella.

-Siempre me pidió que confiara en él-se dijo a si misma, convenciéndose que si, su esposo había luchado tanto para que se fijara en él, es por que realmente la quería y nunca la traicionaría.

¿Pero que hay si ella se seguía negando a tener sexo y él iba a buscar carne a otro lado, fuera de casa? Lily negó con la cabeza y sonrió. James nunca haría eso.

Tenían una vida, un hogar construido. Cuatro años de sólida confianza y compañía. Dos hijos hermosos, Harry de cuatro y Lidia de uno. Una guerra ganada cuatro años atrás con el fallecido Lord Voldemort, un asesino.

James no habría dicho amarla para siempre y,por una falta de ella en lo sexual, se iría con otra para satisfacer sus necesidades. Antes de hombre, era padre y marido.

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Esa noche, Lily decidió faltar al entrenamiento, mandó a Lidia y a Harry con Barbra y Sirius y se dedicó a hacer una cena romántica. Velas, vajilla de plata, copas de vino, vino y un mantel rojo adornaban la mesa del comedor, en donde ella esperaba vestida con un vestido negro de brillantes, atado al cuello.

Llevaba el cabello suelto, cayéndole con naturalidad sobre los hombros.

-Lily, niños, ya estoy aquí-indicó la voz de su esposo colgando la túnica en el vestidor.

Raro, pensó el hombre, al no oír ninguna respuesta como un grito de su hijo, el llanto de su hijita o los gritos de su esposa tratando de que su hijo de bañara.-Hola-dijo en voz cortada viendo la cena servida y a su esposa vestida de esa manera. Estaba hermosa y le sacaba el aliento-¿A quién esperas?

-A mi amante-bromeó ella y James tragó saliva, nervioso-A ti, tontuelo-Ella se acercó y enroscó las manos detrás de su cuello-Los niños no están

-¿En serio?-preguntó tomándola por la cintura-¿A qué viene todo esto?

-Te lo debía-dijo y lo besó con dulzura-Por haberme aguantado estas dos semanas, James, gracias

James esbozó una sonrisa cuadrada y besó a Lily alejando la culpa de su mente.

-No, cielo, no me debes nada

-Sí James, si te lo debo..yo..siento que cuando nos conocimos tu pensaste que estar casados seria como estar con una prostituta, pero sin pagar-dijo ella y James rió-..y que al principio fui fogosa y que ahora soy más fría que un témpano de hielo, perdóname

-No Lily, no tengo que perdonarte nada-La besó para no decir nada más de lo que se arrepintiera."Perdóname tu" pensó.

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Lily dejó los platos en el fregadero y volvió al comedor, donde su esposo la miraba desde la oscuridad. Ella se acercó con una sonrisa y un caminar sensual, que hizo recordarle al hombre sus años en la secundaria.

Lily se acercó a él tomándolo del cuello y haciéndolo trastabillar. Le plantó un beso fogoso para luego hacer que él la levantara del trasero, para que ella se colgara de su cadera.

Así, entre besos y caricias, llegaron al piso de arriba, a su cuarto, donde la ropa sobró y ellos, después de mucho tiempo, se entregaron.

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A la mañana siguiente Lily se despertó muy temprano, se vistió con lo primero que halló, fue por café y volvió al cuarto donde su esposo reposaba plácidamente.

Dejó la bandeja de lado y se acercó a su esposo a gatas para acariciarle el rebelde cabello. Que tierno se veía así, durmiendo, como un niño indefenso.

Sintió una punzada de culpa al recordar todos los pensamientos del día anterior.

Sonrió y siguió acariciando sus mejillas, su cabello, su cuello..Un momento. Allí había una marca.Un chupón, muy escondido entre su oreja y su largo cabello.

Ella no recordaba haberle hecho esa clase de cosas anoche. Se puso roja de repente y se puso de pie, tratando de buscarle explicación a esa marca. Las palabras de Marlene le vinieron a la mente pero quiso ignorarlas.

Sería mejor preguntarle a su esposo, o mejor, hacerle sospechar algo.

-James..-le susurró en el oído, sentándose a su lado-Despierta, cielo

El aludido abrió los ojos y lo primero que vio fue la figura de su esposa, envuelta en su camisa y sonriéndole. Le tendió los lentes y pudo verla mejor. Lucía hermosa.

-Buenos días preciosura-le dijo y la besó-¿Cómo amaneciste?
-Espectacular-terció ella y acercó la bandeja del desayuno-¿Y tú?

-Muy bien en mucho tiempo-dijo y la besó de nuevo. Se sentía un hombre limpio, con aires renovados.

Aquella cena romántica era signo que Lily quería reavivar la poca pasión que quedaba entre ellos y él no estaba dispuesto a dejarla pasar.

Desayunaron entre besos, dándose tostadas en la boca, sonriendo, hasta acabar charlando los dos acostados, ella acurrucada en el pecho del chico que acariciaba el lacio cabello.

-No sabes lo que fue anoche verte así, Lily-susurró el hombre algo sonñoliento-Me sorprendí

-¿Para bien?-pregunto ella haciendo círculos con un dedo en el pecho de él

-Para muy bien-sentenció atrayéndola lo suficiente para quedar cara a cara

-Amor..¿puedo preguntarte algo incómodo?-dijo ella frunciendo el cejo. James asintió.-Me ha picado el bichito de la curiosidad pero..¿Con cuantas mujeres estuviste antes que yo?

El merodeador se sorprendió mucho al oir la pregunta pero de igual modo contestó-No lo sé, con muchas..¿Por qué?

-No, simple curiosidad, nada más

-¿No estarás celosita, verdad?-bromeó tomándola del rostro-Por que sabes que cuando te conocí cambié por completo

-Hay un antes y un después-opinó ella y James la besó para sellar la pregunta

-¿Y tú?¿Con cuantos chicos estuviste?

-Bueno..no se podría decir que con muchos-puntualizó ella-Pero con los pocos que estuve la pase bien

-¿Cómo que "bien"?-preguntó el hombre algo picado. Nunca antes habían hablado de pasadas relaciones.

-Sí, digo..la pasé bien, tengo lindos recuerdos-siguió ella viendo el estado de celos del hombre, algo sonrojado-Lindos recuerdos en ciertos pasadizos, aulas vacías y la casa de los gritos.

-A ver…explícame eso-pidió en tono severo y ella se echó a reír- ¡No me causa risa!
-Estas celoso, tonto-replicó abrazándolo-No debes preocuparte, por que a pesar de los buenos momentos que pueda tener, tu serás siempre el único…Ellos solo me metieron mano, nada más.

James abrió mucho los ojos y endureció su semblante pero al ver que ella hacía una cosa con su lengua en su pecho, lo templó.-Te perdono por eso que estás haciendo.

-Tengo una idea para olvidar todo este asunto..algo incómodo-propuso ella sentándose y cubriendo sus partes con la sábana-¿Qué tal si escribimos la cifra en un papel y luego lo enterramos?

-¿Cifra de qué?-preguntó temeroso.

-De las veces que te acostaste con otras personas antes que yo-repuso ella y lo abrazó-No me sorprenderé con tu cifra, cielo, ya sé que es muy elevada

-¿Estás preparada para lo peor?-preguntó riendo y la besó candorosamente.

Una lechuza que picoteó en la ventana interrumpió el beso, haciendo que el chico, completamente desnudo, se pusiera de pie, abriera la ventana y tomara la carta, dejando sin nada de beber o comer a la ofendida lechuza que hizo sus necesidades en el vidrio.

-Pobrecilla-observó Lily y James chasqueó la lengua.

Abrió la nota y su expresión de volvió preocupada. La nota decía:

Si no quieres que ella se entere de todo nos reunamos en Bethnal Green, en la calle nº8 a eso de las seis.

Sabes que no juego con esto, James. Debes ir por tu familia.

E

-¿Qué pasa?-preguntó su esposa viendo como su esposo leía consternado-¿Algo malo pasó?
James arrugó el papel y lo arrojó al suelo para volver a la cama y besar a su esposa.

-No pasa nada, solo un mensaje de Sirius-espetó recostándose y abrazándola-Quiere verme esta tarde

-¿Pero es algo grave? No me ocultes nada-pidió -Mira que si no lo averiguaré por mis propios métodos.

-No pasa nada, Lily, créeme-repuso mirándola fijamente y le dio un suave beso-¿Qué te parece si nos relajamos y disfrutamos de las últimas horas sin los niños?

No hizo falta que Lily dijera nada más, solo sonreír y abalanzarse sobre él.

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Aquella tarde James no acudió a su cita con Emma. Ella no solía cumplir con lo que decía y no la consideraba peligrosa.

Daba aires de serlo pero no era más que una golfa barata que se conformaba con una buena sesión de sexo y algo de dinero.

Nadie nunca lo había chantajeado y mucho menos lo vendría a hacer ahora.

Fue a la casa de Sirius donde para su sorpresa, se estaba jugando un partido de poker muy interesante.

-Mira mis cartas..son un asco-dijo Remus Lupin, un castaño ojos miel, con algunos rasguños y moretones en su rostro- ¡Prongs, que milagro!-espetó radiante al verlo entrar

-Nos tenías abandonado-opinó Peter Petrigrew dándole un golpe amistoso. Era bajito, rubio y de ojos negros-¿Cómo andamos por casa?

-Todos bien..Lily manda saludos.

- ¡Pero miren quien está aquí! ¡Si es mi desalmado hermano que nunca me viene a ver!-chilló Sirius y le dio un abrazo-Solo me usas para citas amorosas con tu mujer, para que cuide a tus retoños

James sonrió y se sentó alrededor de la mesa.

-¿Qué hay de nuevo en la Orden?No he sabido de redadas nuevas..

-Mira, no te preocupes que creo que tienes este fin de semana libre-observó Remus barajando las cartas-Edgar Bones y Benjy Fenwick tienen todo bajo control.

-¿Qué hay de nuevo con lo de los hermanos Prewett?-preguntó Peter sirviendo whiskey de fuego en un par de copas

-Wormtail..¿Tomarás whiskey a las seis de la tarde?-preguntó Sirius y agregó-Y no he sabido nada de Fabian y Gideon más que están en Escocia investigando ese extraño caso del acosador.

-¿Quieres?-sirvió Peter

James asintió y tomó las cartas que Remus le repartió. Al cabo de unos

-¿Qué pasa?¿No juegas?-preguntó Sirius sorprendido

-Es que..debo confesarles algo-dijo abatido y revolviéndose el cabello

-Cuéntanos, luces preocupado-animó Remus con expresión seria-¿Algo malo ha pasado con Lily o los niños?
-No, ellos están bien, por ahora-objetó bajando la mirada-Chicos..yo..tuve un affaire con otra mujer

Peter soltó un silbidito de asombro y un"Bien por ti Cornamenta" pero fue callado por la mirada mordaz de Remus y un golpe de Sirius

-¿Prongs pero como pudiste..?-preguntó atónito Remus-Tienes una hermosa esposa, dos maravillosos hijos..tú..

-Me equivoque, lo sé Lunático, y no sabes lo que me arrepiento-terció y miró a Sirius que no había dicho nada-Dime algo Padfoot, no me mates con el silencio

-James..yo..-trató de buscar la palabra correcta y dijo-No lo puedo creer

-¿Piensas decírselo a Lily alguna vez?-inquirió Peter chusma.

-Sí, solo quiero que sea el momento adecuado.

-Pero..lo que no me explico..es..¿cómo?..Digo, ¿por qué?Si Lily es hermosa, una de las más calientes de la secundaria,¿recuerdan?-repuso Sirius incrédula-¿Qué te hacía falta?

-Hacía dos semanas que no teníamos relaciones-explicó James algo sonrojado-Ella legaba muy tarde de entrenar y yo siempre quise, hasta que una noche después de una redada terminé no sé como en un bar. barato cerca de Liverpool..Y allí conocí a una rubia que..

-..Fue tu amante por dos semanas-terminó de relatar Remus y su amigo asintió-¿Dejaste de verla, cierto?

-Claro que sí, no era nada más que sexo..Yo amo a mi esposa, aunque esto me contradiga-espetó ceñudo y se bebió el whiskey de un solo trago-Creo que Lily sospecha algo..Esta mañana me pidió que haga una lista con el número de mujeres que hubo antes que ella

-Y te sentiste como mierda pura-apuntó Sirius con un dedo, sosteniendo su vaso-Entiendo tu necesidad viril..pero eres padre y esposo antes, Prongs

- ¡Y una vez casado te echas la soga al cuello!-saltó Peter y se calló al ver la mirada de pocos amigos de los otros tres

-No saben los remordimientos que me atacaban cada vez que llegaba a casa y veía a Lily y a los niños..Me sentía sucio y aún me siento.

-No te preocupes, ella sabrá entender-dijo Remus no muy convencido dándole un golpe juguetón-Ahora, creo que deberías hacer la lista

-¿Recuerdas el número?-inquirió Sirius con las cejas alzadas-Por que si no tengo algo que te lo recordará-Se puso de pie y sacó de un cajón una libretita negra y muy vieja-El secreto de oro de los Merodeadores

-La Gran Libreta Negra-exclamó Peter con ojos llorosos- ¡Cuántos recuerdos!

-La prueba de nuestros logros, de nuestra época dorada-dijo Sirius con aire solemne y James soltó una risita-Aquí, merodeadores, están las chicas con las que hemos estado

-Sirius, esto es..

- ¡Shh!.. ¡Calla Moony! ¡No arruines el momento dorado!-espetó y abrió la libreta con sumo cuidado-A ver..Veamos..James Potter"Cornamenta"de la página 111 a la 489..Wow!..Creo que eres el que me sigue por que yo voy de la 490 a 1001..Monny de la 1 a la 111 y Peter de la 1001 a la 1002-Este último soltó una risita, rojo de la vergüenza

-¿Ese es mi número?-preguntó James abriendo mucho los ojos- Lily nunca me perdonará si le muestro esta cifra

-La podemos achicar-comentó Remus tomando la libreta y una pluma-A ver..pásame-le indicó a Sirius un pergamino y este se lo pasó-..Podemos sacar a las que no te acuerdas si pasó o no algo.

-¿Cómo con Melissa Donovan, Claudia Harrman y esa petisita de Tania Sheen?-propuso James esperanzado. Tres menos eran tres menos.

-Si, y también aquellas fuera del colegio, por que fueron amores veraniegos-repuso Sirius y Remus asintió-¿Qué hay de las ancianas?

- ¡Padfoot no soy ningún pervertido de ancianas! ¡Wuakala!-gritó James pegándole en el brazo

-¿Qué tal las de sexualidad dudosa?-Todos voltearon a mirar a Peter que sonrió-Digo, aquellas que parecían hombres.

-Buena idea Peter..¿Recuerdan a Mandy Oregon?..Esa chica tenía bigotes-recordó James con una mueca se asco-Me acosté con ella por una borrachera

-En estado de borrachera, también afuera-dijo Remus y al cabo de algunos minutos el número cambió-Aunque sigue igual de grande, Cornamenta

-Déjalo, no podemos achicarlo más-dijo resignado James y se guardó el papel en el bolsillo-Es lo que hay.