Revelación
La pelea se estaba alargando.
Todo este tiempo estuvo tratando de evadir los golpes de la rubia. La mayoría con éxito, pero los que lograba atinar lo estaban dejando sin aliento.
El moreno podía sentir el recorrido de cada gota de sudor por su cuerpo. Como bajaba por su sien para recorrerle el cuello y perderse en su camisa de algodón ya empapada.
Concéntrate Shikamaru…
No servía el hecho de que la guerrera se moviera de esa forma tan… sensual. Shikamaru podría jurar que lo hacía a propósito. Se reprendió mentalmente por haberse transformado en un puberto desde cruzar mirada con la rubia.
Concéntrate…
Odiaba que Asuma estuviera en lo correcto cuando le dijo que tenía que practicar más el combate mano a mano. Es más, cuando pasó por donde el entrenador estaba podía ver en sus ojos un brillo que decía "te lo dije" cuando la chica lo derribó boca arriba hacia su esquina. ¿Por qué Asuma no fue el elegido en pelear contra ella?
Problemático- si dejaba que pasara mas tiempo sabía que solo habría mas posibilidades de que la rubia ganara y fuera el hazmerreír de la noche.
Mas importante. En verdad necesitaban la audiencia con los Yamanaka. Hace poco les llego una carta del emperador pidiendo la unión de los clanes partidarios ya que se sospechaba de una posible rebelión en contra del trono. Al parecer Inoichi fue a visitar a Choza… Ooh cuanto desearía poder usar sus poderes y terminar con esta burla.
Desvió el golpe de la chica hacia su mandíbula y analizó…
Prometió a su padre que no utilizaría las habilidades de su clan, pero si no lo hacia no llegaría a un fin esta pelea… ¿qué acaso esa chica no se cansaba?
Observó que la rubia se distanciaba mientras compartía sonrisas con el clan que la alentaba.
Que mas da, es ahora o nunca…
Dio tres zancadas hasta estar a sus espaldas y espero a que volteara.
Tráquea, plexo solar, rodillas. Aprovecho que la chica estuviera desorientada viendo el suelo y trató que el movimiento de sus manos fuera imperceptible. Ahora solo tendría que esperar que pasaran unos segundos para que la pelea terminara.
Pudo sentir en el momento en el que activo su jutsu la tensión en ella, solo rezó a quien lo pudiera escuchar que los espectadores no se dieran cuenta de lo ocurrido.
Ino estaba más que furiosa.
Después del termino de la pelea dio un ligera reverencia para después dar inicio al banquete. A los pocos minutos se disculpó para cambiarse de ropa. Ahora se encontraba en su habitación pidiéndole a la servidumbre que la dejaran sola.
¿Qué hacer, que hacer? Camino de un lado a otro enfurecida. Tenía ganas de matar.
Cerró los ojos e hizo varias señas con sus manos.
¿Papá?- Pasaron varios segundos para que una voz grave resonara en su cabeza. Princesa, ¿todo bien?
Acaba de iniciar el festín.
¿Sumaste otra victoria a tu lista?
Hmm.. sobre eso.. – Sentía como volvía la ira a su cuerpo.
Su padre rió sonoramente, o al menos así lo percibía en su cabeza.
Oooh Ino, Shikaku te ha ganado en combate.
No fue Shikaku padre, - contestó rápidamente- fue su estúpido hijo!
Ino, lenguaje.
Pero es verdad! El uso…uso…-Es algo que su padre le enseñó desde chica, proteger a su clan, proteger sus habilidades, al igual que lo legendario del trío Inoshikacho.
- Pap..?
Alguien más lo noto? Preguntó la voz de su padre un tanto molesta.
-Traté de disimularlo, se lo importante que es el mantenerlo en secreto.
Pasaron varios segundos antes de que su padre respondiera.
Entiendo… queda un día de camino princesa, crees que puedas sobrellevarlo hasta que regrese?
Suspiro. -Claro padre.
Vio a lo lejos la cara de pocos amigos de Shikaku y supo que había sido una mala decisión… si la princesa o alguien del clan Yamanaka descubrían como había ganado la pelea, iba a ser difícil el arreglar su equivocación.
Todos habían terminado en un silencio sepulcral al terminar la "amistosa" batalla, estaban atónitos y Shikamaru se había mantenido congelado por desconfianza de que lo hubieran descubierto.
Fue hasta que desactivo su justu y la rubia se puso de pie que dio dos pasos atrás. La chica regalo una rápida reverencia y agitó la mano para que comenzara el festín. Ni siquiera lo vio a los ojos, pero la energía que emanaba no era la más amistosa, y con absoluta razón, había sido un cobarde y elegido la solución más rápida.
Que ahora que lo pensaba fríamente había sido una decisión totalmente estúpida e irracional.
En cuanto se fue la chica el mundo reanudó su ritmo, se escuchaba música a lo lejos y risas de algunos soldados. Shikamaru vio como algunos lo veían con desdén y otros con admiración. Se acercó a su padre.
-Vamos a hablar muy seriamente de esto.
Shikamaru asintió. No tenia sentido discutir algo que estaba perdido.
- La princesa no es estúpida hijo, tendrás que disculparte en cuanto tengas oportunidad.
-Si se digna en aparecer, con gusto lo haré.
Su papá se quedó mirándolo fijamente un poco sorprendido. –Enserio Shikamaru…
El moreno lo vio sin entender.
Pararon la música por unos segundos y el chico volteo hacia donde todas las cabezas iban dirigidas.
De las escaleras bajaba la rubia, resplandeciente en un vaporoso vestido lila que parecía que flotaba. Llevaba su cabello suelto con varias flores enlazadas en él y una sonrisa que…soltó el aire que tenía contenido.
Las personas que estaban a su alrededor le abrían el paso y algunas inclinaban su cabeza y ahí fue cuando todo hizo clic. ¿Cómo no se pudo dar cuenta antes?
La princesa se sentó en la cabecera de la mesa y continuaron con la música. Shikamaru atontado por su recién descubrimiento seguía viendo fijamente en dirección de la rubia y pudo jurar que la escuchó en su cabeza cuando cruzaron miradas. Sintió un escalofrío recorrerle la espalda.
Sé lo que hiciste Nara.
