¡Hola! Oww ¡llego a 2 comentarios y 3 favoritos! Sinceramente es mucho más de lo que esperaba ¡Muchas gracias! ¡Ahora cap!
En el cap anterior dije que la historia se desarrollaba a partir de tres años después del ataque del kyubi pero he decidido que serán seis, por razones que se verán más adelante.
¡Perdón si tengo faltas de ortografía!
Resumen:
19 años evitando directamente la trama principal, solo para despertar en la cama del padre del protagonista.
Suiren gimió internamente mientras corría lo más rápido que podía de aquel hotel donde se encontraba cierto rubio aun enredado entre las sabanas.
- Definitely not-
-capitulo 2-
- De aquí para allá -
Un gemido lastimero escapo de los labios de Minato al mismo tiempo que su frente chocaba contra la madera de su escritorio.
¿Por qué? ¡¿Por qué demonios le tuvo que hacer caso a su sensei e ir a beber?! , se repetía en su mente mientras golpeaba continuamente su frente contra el escritorio.
-¡Gyajajajaja!- resonó la risa alrededor de la habitación-¿aun con la resaca Minato?-se carcajeo el albino dándole palmaditas al hombre que parecía tener un ataque de depresión.
-esto no es gracioso sensei…-murmuró Minato mirando al hombre sonriente.
-¡Vamos! ¡Vamos! ¡No seas tan serio!- siguió palmeando Jiraya la espalda de su ex-alumno- entiendo que no te gusten este tipo de cosas, pero ya paso y no po-
-No me refiero a eso sensei- un tono serio fue dirigido al Sannin- nose quien era esa mujer o siquiera si es nativa del país del fuego o… ¿y si quedo embarazada y viene al pueblo reclamando un lugar o aún peor, lo oculta y nunca me llego a enterar si tengo otro hijo o hija?... si el concejo se llega a enterar de que el hokage tuvo un desliz con una mujer desconocida estoy más que seguro de que tendrán un día de campo conmigo.
Jiraya soltó un suspiro mirando a su alumno, el Sannin sabía que Minato tenía razón, pero también sabía que todo lo que había dicho no era la verdadera razón por la que se sentía tan arrepentido.
Habían pasado cinco años, casi seis desde el ataque del Kyubi, el nacimiento de Naruto y la muerte de Kushina, Jiraya había visto como la relación de la pareja se había desarrollado desde que eran niños y como su alumno había entrado en depresión tras su muerte, Jiraya sabía que si no fuera por Naruto era probable que Minato se hubiera hundido en el papel de Hokage y tratado de dejar sus sentimientos de lado, él no quería eso para su alumno y por eso le agradecía infinitamente al pequeño alborotador el estar siempre animando a las personas a su alrededor.
Minato por otra parte, aun se encontraba sumergido en sus pensamientos, no había pensado que la situación llegaría a tal punto cuando en un principio solo había sido una inocente salida de al país del té por acuerdos legales–en el cual fue obligado a ir por el tercero y su sensei, con el primero asegurando que tomaría su lugar hasta que él volviera- 'necesitas despejarte del aire de la oficina' fue lo que ambos habían dicho antes de asignarle esa misión.
El sonido de la puerta llamando hizo levantar la mirada al rubio, con un leve 'adelante' las puertas se abrieron mostrando a un alvino con cabello de punta seguido por otros tres adultos.
-Minato-sensei-resonó la voz del invocador ninken poniéndose frente al hokage.
-¿encontraron algo?- pregunto Minato mirando al grupo entrante.
-solo…- vacilo Kakashi poniendo un trozo de tela envuelto en el escritorio del rubio.
Con una ceja levantada observo a las 4 personas frente a él, era fácil decir que todos ellos se encontraban incomodos, con la curiosidad sacando lo mejor del rubio, jalo el trozo de tela desdoblándolo.
¿eh?- pregunto Minato al ver que dentro de la tela solo había más trozos de tela los cuales parecían haber sido tirados y rasgados-''¿Qué-''
Un color rojo escarlata comenzó a inundar el rostro del rubio a un ritmo alarmante al mismo tiempo que otra carcajada por parte del Sannin inundaba la sala.
Ropa…
Ropa interior femenina… hecha jirones.
-¡Gyajajajaja! ¡Parece que te divertiste ayer Minato!- se regodeo el alvino dando palmaditas a su alumno con lo que parecía ser orgullo.
Con otro gemido lastimero, Minato llevo ambas manos al rostro.
El ambiente cargado en la cantina, cabello castaño rojizo cayendo en cascada alrededor del rostro pálido, risas compartidas entre él y la figura femenina a su costado, toques y sonrisas juguetonas.
La ropa arrojada por todas partes, ojos verdeazulados nublados mirándolo fijamente, el aire caliente llenando la habitación.
Una tos por parte del Inuzuka saco al rubio de sus recuerdos y su sufrimiento auto infringido.
-no logramos encontrar otra cosa, los huéspedes dicen que no vieron a nadie salir del cuarto y el gerente del lugar se negó a dar cualquier información sobre sus clientes- un color rosado espolvoreo las marcadas mejillas del ninja-El olor se hizo más débil en unas fuentes termales solo para desaparecer por completo en un mercado cercano al hotel, tenemos la ligera sospecha de que puede ser un ninja ya que cargaba yerbas especiales para confundir la nariz de los rastreadores.
Un suspiro escapo de los labios del rubio, había perdido la cuenta de cuantos había soltado a lo largo del día, con la mano sobre el puente de la nariz, intento retroceder el dolor de cabeza que se comenzaba a hacer presente.
Esa mañana él había sido despertado por un preocupado Kakashi que un principio había pensado que su sensei había sido drogado, cuando había vuelto a todos sus sentidos o al menos la mayoría, se había dado cuenta que no se encontraba en su habitación o siquiera en su oficina y que el lugar olía a sudor, sangre y sexo, también que un ligero olor a duraznos se aferraban a las sabanas y su piel, al mirar alrededor del cuarto fue cuando todos los hechos de la noche anterior vinieron de golpe a su mente, los primeros minutos el rubio se había vuelto completamente piedra, solo para después salir disparado hacia su ropa y hacer una carrera loca junto a su alumno devuelta a la aldea.
Y ahora aquí se encontraban, con un grupo de búsqueda frente él, los cuales le informaban que no habían encontrado información sobre la chica de la cual él no podía recordar claramente el rostro.
-Minato-sensei-hablo Kakashi ganando la atención de su sensei-La mañana que seguí su olor hasta ese hotel una mujer paso por mi lado corriendo con dirección al sur, aunque no pude verle el rostro por completo ya que su cabello lo ocultaba, su olor era el mismo que el de los melocotones en el cuarto, por su complexión y su estatura podría afirmar que se encontraba a mediados de los años 25 , kimono azul con un obi blanco, cabello castaño rojizo largo y piel clara-
Manos entrelazadas sobre su escritorio Minato comenzó a procesar la información, él recordaba, aunque borrosamente, esos detalles y la descripción que le acababa de dar su alumno se adaptaban perfectamente a sus recuerdos, cerrando los ojos trato de recordar el nombre de la mujer.
Nada
Sus recuerdos eran un lio y solo lograba recordar fragmentos desordenados de esa noche.
Minato alzo la mirada hacia los ninjas frente a él, pero cualquier cosa que pudiera haber dicho murió en sus labios cuando la puerta se había abierto de golpe.
-¡Otou-san!- grito un pequeño rubio ignorando a todas las personas en la oficina y haciendo una carrera hacia el hombre sentado en el escritorio-''¡vine cuando me entere de que habías vuelto de tu misión!''
-¿eh?- soltó torpemente el Hokage, viendo a su hijo ahora sentado en su regazo-Naruto, ¿no deberías estar en la acade-
-¡Naruto!- se escuchó el rugido furioso seguido de pasos fuertes-¡Hokage-sama está ocupado! ¡Y aún no terminan las clases!
Minato vio con una gota de sudor como un furioso Iruka cubierto de lo que parecía polvo de tiza aparecía en la puerta de su oficina para luego agarrar por la parte trasera de la camisa de su hijo, el rubio se dividía entre la diversión y el nerviosismo al ver al profesor furioso y a su hijo haciendo pucheros.
-¡pero Iruka-sensei, no había visto a Otou-san hace más de tres días!- Reclamo el niño retorciéndose del agarre de su profesor-¡Aparte Jii-san dijo que le daría una semana de vacaciones y… ¿eh?- paro de hablar alzando la nariz hacia el aire y luego dirigirla hacia el rubio mayor.
-otou-san- hablo Naruto mirando a su padre-¿Por qué hueles a duraznos y flores silvestres?- pregunto con una mirada llena de curiosidad infantil.
Silencio lleno la sala.
Las personas alrededor del pueblo pudieron haber jurado que escucharon la risa de cierto Sannin resonar en toda la aldea.
Uff… siempre es difícil escribir los primeros capítulos, ya que no me gusta hacer a los personajes con una personalidad diferente a como son en el anime/manga u.u
¿criticas? ¿concejos? ¿tomates? xD :'D
Ahora! Chan! Chan! Chan! ¡a responder comentarios! :D
Harriet D. Peverell:Thank you so much! Of course, I will be uploading more chapters and I will try to do it once or twice per week.
KuroShiroNeko-chan: ¡Claro! Estaré tratando de actualizar seguido uvu
¡Gracias a los que leen mi historia! ¡bye bye!
Editado el 12/04/17
