Un rico aroma despertó al chico castaño, se levantó con dificultad, quedando sentado en el sofá.

¿Huevos con tocino? - preguntó inhalando profundamente

Así es - contestó Colby, quien estaba haciendo el desayuno para ambos - ¿Hoy también iras a buscar trabajo?

Si, sabes que no puedo quedarme aquí sin hacer na-

¡Quiero seguir durmiendo! ~

¿Nada? - el bicolor preguntó, tratando de completar lo que quería decir su amigo

Si, eso - el dolor de cabeza se hizo presente una vez más

¿Jonathan? - Colby escuchó como su amigo empezaba a quejarse

La cabeza.. otra vez - pronunció con dificultad

Hora de seguir durmiendo ~

¿Quieres una pastilla? - se acercó al chico

No, así estoy perfecto ~ su semblante cambió a uno más relajado

Mmh.. bueno - Colby ya no se preocupada demasiado ya que se había acostumbrado a que su amigo tuviera esos dolores repentinos y de la nada estar exactamente como acababa de decir.. perfecto

Y pensándolo bien ~ se volvió a acostar ~ dormiré un poco más

Oh, bueno, como quieras - volvió a la cocina - entonces guardaré tu parte del desayuno

Si, si ~

Eran aproximadamente las 11 de la mañana cuándo el chico volvió a despertar

Ay, mi cabeza -

Dormí perfecto ~

¿Eh? - tallo sus ojos rápidamente para ver la hora en su celular - ¡Maldición!

Relájate ~

¿Estás idiota o qué? Tenía que ir a buscar trabajo -

¿Y a mi qué? Yo solo quería dormir

Pues hubieras desaparecido, como lo sueles hacer -

No hubiera sido divertido ~

Te odio -

Como si me importara ~

¡Algún día ya no estarás conmigo! -

Y ese día me extrañaras ~

Hasta crees.. -

Por cierto, el idiota de tu amigo guardó el desayuno, solo te aviso por que tengo hambre ~

Idiota tú y te aguantas por que primero tomare una ducha -

Luego de la discusión mañanera, el chico se dirigió al baño para hacer sus necesidades y ducharse.

Luego de eso, se vistió y calentó lo que le había dejado su amigo; desayuno, lavó sus dientes y salió del departamento.

No fue a buscar empleo ya que normalmente las entrevistas de trabajo son muy temprano por la mañana, en cambio se dispuso a vagar en algunos bares.

En uno de ellos había una chica rubia de buen cuerpo, junto a ella estaba un hombre que parecía ser su pareja.

Jonathan no le tomó importancia pero.. Dean si, éste último tomó posesión del cuerpo, pidió unas copas de más y mientras el hombre se distraía, el aprovechaba para lanzarle miraditas coquetas a la rubia.

El hombre fue al baño, Dean aprovechó y fue dónde estaba la chica

Hola hermosa ~ dijo en un tono coqueto

La chica rió levemente - Hola -

¿Quieres divertirte un rato? ~

¿Cómo? - preguntó, curiosa

Ya sabes, tu, yo, muy juntitos ~ le guiño un ojo ~ haciendo cosas muy divertidas

Suena interesante - dijo mientras se levantaba

Dean se acercó a ella y la besó, era un beso tan vulgar.

¡CATHERINE! - el hombre había regresado

Se separaron, la chica con mucho miedo mientras que Dean sonreía limpiando la baba que había quedado en sus labios

Tranquilo hombre, sólo la saque de su eterno aburrimiento ~

El hombre se acercó rápida y peligrosamente al chico, lo golpeó un par de veces en la cara, los gritos de la chica y de los demás clientes no se hicieron esperar.

¡Si van a pelear que sea afuera! - gritó el hombre encargado del bar

El hombre sacó a golpes al chico hasta el callejón que estaba a lado.

Entre los gritos de la chica y los golpes del hombre, Dean dejó de poseer el cuerpo, Jonathan volvió a la realidad y le tocaría la golpisa otra vez.

Cerró los ojos, listo para recibir un fuerte golpe en el rostro, golpe que nunca llegó.

Abrió los ojos y una chica estaba parada frente a el, al parecer había detenido el golpe.

Miroslav, detente - habló la chica que curiosamente tenía el cabello color anaranjado

¡QUÍTATE REBECCA! - gritó el hombre, enfurecido

Rebecca golpeó al hombre en el vientre bajo, luego le dio un rodillazo en la cara para luego patear su rostro, Jonathan estaba asombrado, no sabía si por la chica o por que nunca antes lo habían defendido de una pelea iniciada por Dean

Miroslav se alejó un poco - ¡Él se ganó la paliza!

¿Que hizo? - preguntó Rebecca

¡Besó a mi mujer! -

Oh - volteó a ver al chico castaño - pero si medio mundo quiere hacer eso, mejor pídele a ella que no ande tan provocativa

¡Yo no ando provocativa! - se defendió la chica

No que va.. - rodó los ojos - mejor deja a este pobre chico en paz o se las verán conmigo

Puedo contigo - habló Catherine

Vámonos... - agarro a su esposa del brazo y se la llevó fuera del callejón

Pe-pero amor -

Ya Catherine - fue lo último que dijo antes de desaparecer ante la vista de ambos

Par de bobos.. - susurró la chica

Gracias.. - dijo con un hilo de voz para luego toser un poco de sangre

Pobrecillo.. ¿Pero como se te ocurre besarla frente a su esposo? - preguntó arqueando una ceja

Yo no - habló con dificultad - yo no fui

¿Entonces quién fue? -

El chico desvió su mirada

¿Fue algo involuntario? - se acercó a el - ¿Cómo impulso o algo así?

El chico dirigió su mirada hacía ella, quedando casi frente a frente

Si.. algo así -

Oh.. te creo - sonrió

¿Eh? - Jon se sorprendió - ¿De verdad?

¡Claro! - la chica estiró su mano ofreciéndole ayuda a Jon

El chico tomó su mano, se levantó y se sacudió un poco

Mi nombre es Rebecca pero puedes decirme Becky, si gustas - le dedicó una gran sonrisa

Yo soy Jonathan - trató de sonreír pero los golpes lo hacían ver raro - lo que hiciste fue increíble

Lo sé - sonrió muy orgullosa - ven conmigo

¿Eh? - preguntó confundido

Iremos a curarte -

N-no hace falta, puedo hacerlo en mi casa -

¿Luego de la paliza que te dio Rusev?, Mm.. creo que debería de verte un profesional -

¿Rusev? -

Así le decimos -

No entiendo nada.. -

Acompáñame y entenderás todo -

Mmm.. - suspiró - esta bien

Jon caminaba con dificultad así que Becky le ofreció su hombro como apoyo.