Muchas gracias por todos los favs y follows y especialmente a los rw. Muchisimas gracias por éste lindo recibimiento.

Éste capi es puro drama, pero a partir del que viene empezaremos con momentos hermosos que sé que van a adorar. Así que un poquito de paciencia :3


Capitulo 2

Viernes 7.45 p.m

Lo único que Maura pudo sentir luego del impacto fue un fuerte dolor en todo su costado izquierdo y una punzada insoportable en la cabeza. Intentó darse la vuelta soltándose el cinturón.

-Sofi ¿Estás bien? - Alzó la mirada y su corazón volvió a su pecho cuando vio a la niña asintiendo asustada. -

-Mami, estás herida. - sus ojos estaban vidriosos y quería llorar. -

-Tranquila. Todo está bien es sólo una pequeña contusión. Escúchame. - la pequeña apretaba sus labios sin moverse. - Quédate tranquila. Aquí estoy ¿si?. - Nuevamente asintió. - Llamaré a Jane. Tu quédate tranquila. - volvió a decir más para si misma que para la niña. Su pierna estaba atascada y no podía moverse bien. Cuando al fin pudo zafarse saltó al asiento trasero para asegurarse de que su pequeña no había sufrido ningun trauma. - ¿Estás bien? -

-Si – alcanzó a musitar antes de que un hombre armado abriera la puerta trasera. Maura instintivamente se puso delante de la niña ganándose un golpe directo en el rostro para que se moviera.

-¡No!- gritó intentando incorporarse para ir por la niña, el sujeto la tomó jalándola del pelo y con ayuda de otro más la echaron al piso fuera del auto. - Espera. Por favor. No le hagan nada. - suplicó estirando sus brazos al ver un tercer sujeto ingresando a la parte trasera del vehículo. - Escúchame. - dijo intentando voltearse al sujeto que la mantenía aprisionada - Llévame a mi. Ella es muy pequeña. Por favor. Puedo darles dinero. Todo lo que quieran. Déjenla. Por favor. - suplicaba con lagrimas corriendo abiertamente por sus mejillas.

-¡Mami! - gritó Sofía asustada cuando el tercer hombre la tomo en sus brazos. Aquello le dolió mucho más que el pie que aplastaba su espalda impidiéndole respirar.-

-Por favor. Llevenme con ella. - Intentó razonar - Juntas valemos más. Ella está enferma. Yo puedo cuidarla. - Tomó desesperada el tobillo del hombre que estaba delante de ella, pero el se deshizo del agarre pateandole las manos. El sujeto que estaba a éstas alturas presionando su espalda con la rodilla le tomó las manos inmovilizándola - No intentaremos huir. Por favor, llevenme a mi también. - Pero no hubo respuesta, veía como Sofia lloraba en brazos de aquel hombre, debía hacer algo -Si es contra Jane. -dijo en un último intento por convencerlos -Sufrirá aún más si las dos desaparecemos. - El hombre que tenía a la niña en brazos se detuvo.- ¡Ella me ama! - El hombre que la sostenía de las manos miró al que tenía a sofia. El hizo un gesto con la barbilla y los otros dos asintieron. La ayudaron a ponerse de pie y cuando estaba a punto de agradecerles un golpe en la parte posterior de su cabeza la dejó inconsciente.

Viernes 8.52 p.m

Jane no se dejó amedrentar. Traspasó la barrera policial y solicitó guantes para poder inspeccionar la escena. Por más que Frankie se negó, su hermana estaba empecinada en tomar aquello ella misma. No era su jurisdicción. Pero la implicaba personalmente. No se quedaría de brazos cruzados hasta encontrarlas. Uno de los oficiales seguía tomando fotos de ambos vehículos. Ella intentó calmarse un poco antes de atreverse a ver el interior del Mercedes. Con ayuda de una linterna ingresó por el asiento del copiloto, el teléfono de Maura estaba en el suelo sobre la alfombra. Lo tomó con cuidado. Debía dejarlo como evidencia. Tomó aire intentando no derrumbarse y continuó examinando el lado del conductor, una punzada insoportable le perforó el pecho al ver la sangre que manchaba tanto la alfombra del suelo, el asiento y el respaldo. Maura estaba herida, no había dudas de ello y había perdido una cantidad considerable de sangre ¿Y Sofi? No se atrevía. No podía ver el asiento trasero sin querer gritar de dolor. Inhaló intentando llenar sus pulmones pero no podía. Apenas respiraba, se sentía mareada. Salió de la parte delantera para al fin revisar el sitio donde iba su hija. Antes de ingresar llamó a Frankie.

-¿Han tomado muestras de allí? - preguntó señalando el lado del conductor. Su hermano asintió.

-¿Estás segura que quieres seguir aquí? - Jane asintió con una triste sonrisa. Frankie se retiró para continuar en otro sector. La detective tomó una profunda bocanada de aire antes de meterse en el auto nuevamente. Se sintió derrumbarse cuando vio la silla de su pequeña vacía y más aún al ver las manchas de sangre que había alrededor. Sofía también estaba herida. Se llevó el dorso de la mano a la frente intentando recuperar algo de fuerzas para continuar. Sólo quería morirse allí mismo y no seguir sintiendo aquel dolor desgarrador en su pecho.

-¡Jane!- la llamó la voz de su hermano. Echó una última mirada a la sillita y la acarició inconscientemente antes de salir. -

-¿Que han encontrado? ¿Algún rastro de los agresores?- dijo intentando parecer serena. - el otro Rizzoli negó con la cabeza.

-Estamos tomando muestras para analizarlas luego. Pero parece ser que alguna de las dos estuvo aquí. Me atrevería a decir que por la distancia entre una mancha y otra fue un adulto. -

-¡Oh Dios!- dijo sin poder contenerse más. - Frankie tenemos que encontrarlas. - El se acercó a ella y la abrazó con fuerza.

-Lo haremos Janie- dijo dibujando círculos en la espalda de su hermana. - No descansaremos hasta encontrarlas.

-Moriré si algo les sucede- sollozó en su hombro. -

-No les sucederá nada. Y Maura está con Sofi. Ella la cuidará. -

-¡No sabemos si quiera si Maura está consciente Frankie! - gritó furiosa separándose de su hermano.


-¡Jane! - la voz de Korsak la hizo voltear. Ella no supo más que hacer que correr hacia el y abrazarlo. - Vamos a encontrarlas. - el la separó un poco. - escúchame, van a volver pronto, ahora tienes que pensar como la maravillosa detective que eres. - Ella asintió. - No es tiempo para derrumbarse. Entiendo tu dolor, pero no las encontraremos si nos dejamos caer. - Nuevamente asintió. El acarició su mejilla y apretó sus brazos reconfortándola antes de soltarla.

-¡Detective! - llamó uno de los oficiales desde la parte trasera del auto. Los tres miraron y el joven continuó - ¿Ésto también debe ser llevado al laboratorio? - Ambos caminaron para ver el contenido de la cajuela. Eran bolsas con todas las cosas que Maura había comprado para la niña.

-¿Quien podría hacerles esto Korsak? - El sargento le hizo una seña al oficial para que llevase todo. Jane se dio la vuelta e intentó alejarse un poco de allí, debía ser fuerte y encontrarlas lo antes posible. Llevó sus manos a la cadera y fijó su mirada en un punto del asfalto intentando pensar con claridad. Debían tener una pista en algún sitio.

Viernes 11.40 p.m

-¿Cuánto más se demorarán en tener los resultados? - arrojó las llaves sobre su escritorio furiosa. - Iré a ver por que se demoran tanto. - Korsak la tomó del brazo deteniéndola. -

-Cálmate – dijo en tono sereno – sé que es difícil. Pero tienes que calmarte o tendré que enviarte a la casa. -

-No harías eso. - gruñó zafándose del agarre. -

-Por supuesto que sí. Si no puedes contenerte, si es demasiado para tí, y entorpeces nuestro trabajo por supuesto que lo haré. Estamos todos trabajando para encontrarlas Jane, nadie está dando menos de lo que podría dar. - Los orificios nasales de la detective se abrían y cerraban violentamente. Debía dejar de actuar precipitadamente o terminaría volviendo locos a todos. Suspiró dedicándole una mirada de disculpas al sargento.


-Detectives – llamó Nina desde el otro lado, ambos se miraron caminando con urgencia al sector tecnológico de la unidad de homicidios. - He logrado desbloquear el móvil de la doctora Isles.

-Genial, aunque dudo que encontremos algo.- dijo Jane en tono bajo – Si Maura no cambiase su patron de acceso cada tres días por paranoica nos hubiera ahorrado mucho tiempo. - Nina conectó el teléfono a las pantallas grandes. Jane tuvo que contenerse cuando vio de fondo de pantalla una selfie de Maura y Sofía que se habían tomado en la cama. Korsak miró a su amiga notando su reacción y tomó su mano apretándola suavemente. No había llamadas de números desconocidos, ni mensajes. La mayoría eran entre la comisaría, Jane y Angela. Ni siquiera una pista de nada. Habían pasado casi tres horas y estaban como al principio. Nina sonrió con tristeza a Jane, disculpándose por no haber podido encontrar nada que pudiese ayudarlas. - Gracias – murmuró volviendo a sus lugares. - Estoy segura que ésto no tiene nada que ver con Maura. No creo que quisieran hacerle daño a ella porque de lo contrario no se hubieran llevado a la niña. - Korsak asintió. - No creo que haya sido algo al azar... Frankie – su hermano estaba sentado buscando alguna pista de quienes de los que Jane y Maura habían enviado a prisión habían vuelto a ser puestos en libertad. El levantó la cabeza atento a las siguientes ordenes – Yo me encargaré de eso por ahora, por favor, busca secuestros con el mismo modus operandi.- El chico asintió y dejó las carpetas a un lado. Jane se acercó a el para tomarlas y llevarlas a su escritorio. - Debe haber una pista en algún sitio. - Se sentó y comenzó a ojear desesperada una a una las hojas.

-Detective – un joven se acercó prácticamente corriendo. -

-¿Qué has encontrado? - preguntó Jane saltando de la silla -

-Es.. es la doctora Isles – respondió el muchacho un tanto intimidado -

-¿A qué te refieres con eso? -

-Todas las muestras de sangre tomadas en la escena corresponden a la doctora Isles. - Korsak miró a Jane entre aliviado y preocupado.

-¿Las del asiento trasero también? - la voz le temblaba de sólo imaginarlo.

-Todas las muestras que nos entregaron pertenecen a la doctora. -

-Gracias. - dijo Korsak permitiendole así volver al laboratorio – Jane, eso quiere decir que Sofía está ilesa -

-Y que Maura está peor de lo que pensaba – dijo llevándose una mano a la frente - ¿Pero cómo?

-Probablemente luego del impacto saltó hacia el asiento trasero para verificar que la niña estuviera bien, la interceptaron y la arrastraron fuera del auto. -

-Oh por Dios – Escucharlo era aún peor que imaginarlo. - Pero si la sacaron del vehículo por qué ¿Maura no está? Si era sólo un secuestro. ¿Por qué la alejaron de sofia para luego llevarla con ella? No tiene sentido. -

-Quizás... - empezó a decir Korsak temiendo continuar. Jane abrió grandes los ojos exigiendo que continuara – Quizás no están juntas Jane. Puede que se hayan deshecho de la doctora -


Los ojos de Maura comenzaron a abrirse con lentitud. Estaba confundida. Quería creer que todo aquello había sido un sueño. Que ella y Sofi estaban tranquilas en su casa con Jane. Pero poco a poco el dolor de su cuerpo le fue recordando que todo había sido demasiado real. Sus ojos se abrieron bruscamente buscando en algún sitio por la niña. Pudo volver a sentir su corazón latir cuando la vio dormida a su lado. Analizó el espacio en el que iban, evidentemente estaban trasladándolas en una especie de van. Sus manos y pies estaban atados con cintillos de plástico. Apenas podía moverse por el dolor que sentía en todo el cuerpo. Por lo menos Sofia estaba con ella, recostada en una manta, agradeció a los sujetos que no la hubieran atado a ella también. No quiso moverse mucho para no despertarla. No podía saber cuanto tiempo de viaje llevaban, su cabeza estaba hecha un lío.

Intentó no perder la calma, debía estar bien para no asustar más de lo que ya estaba a la pequeña. Suspiró. Odiandose a si misma por haberle fallado a Jane de aquel modo. Por haber permitido estar en donde estaban. Cerró sus ojos con fuerza intentando frenar las lágrimas que querían escapar. Sentía que iba a explotarle la cabeza de un momento a otro. Por lo que alcanzaba a sentir estaba segura de tener un traumatismo en el peroné, multiples abraciones provocadas por el arrastre a lo largo de sus brazos y piernas y un corte de aproximadamente tres centimetros en el parietal izquierdo. Gracias al cielo Sofia estaba intacta. Suspiró nuevamente como si aquella bocanada de aire la ayudase a reponerse, lentamente acarició como pudo la mejilla de la pequeña. Jane debía estar desesperada. Pero las encontraría. Si alguien podía hacerlo era ella. Sólo debía encargarse de mantener sana y salva a la niña hasta que pudieran volver.


Pasaron aproximadamente unas dos horas más hasta que la camioneta al fin se detuvo. Su corazón comenzó a acelerarse cuando sintió las pisadas de los hombres dar la vuelta hacia la puerta del furgón. Por primera vez podría ser un poco más analítica. Observó lo más que pudo las características físicas de los tres intentando no ser demasiado obvia. Cuando el primero de los hombres ingresó y se acercó a la niña para tomarla en brazos ella se incorporó anteponiéndose a el.

-No vamos a hacerles daño a menos que sea necesario - dijo la voz de uno de los encapuchados – Intente estar tranquila doctora, no queremos que termine con más heridas de las que ya tiene. - Maura comenzó a retirar lentamente sus manos atadas de encima de Sofia y se quedó inmóvil sin decir una palabra. Cuando el segundo sujeto ingresó para tomarla a ella fue más cooperativa. Antes de dejar por completo la camioneta le cubrieron los ojos con una tela. Intentó ponerse de pie pero el dolor en su pierna era insoportable. - Levantala – ordenó el único que parecía capaz de hablar allí. El hombre a su lado obedeció y la tomó en brazos por aproximadamente unos treinta metros, ingresaron a un espacio cerrado, atravesaron un par de pasillos y abrieron una puerta.

-Mami – la voz de Sofia la puso en alerta - ¡Mami!

-Tranquila, aquí estoy. - dijo intentando sonar calmada. - Nos están llevando a un sitio más relajado. Así que no te preocupes. Espera a que lleguemos. Sofia obedeció a pesar de sentir ganas de gritar. Se acomodó sobre los brazos del hombre sin perder a su madre de vista.

Cuando al fin llegaron a una pequeña habitación le quitaron la venda y Maura se sorprendió de que estuviera tan bien adaptada para una niña. Había juegos, una mesita con hojas y colores, peluches, muñecas, una pequeña tele con reproductor de DVD y hasta video juegos. Dejaron a la pequeña en la cama y a ella a su lado. Maura miró a los hombres, dos de ellos se retiraron, el tercero, el único que había hablado se quedó frente a ellas.

-Estarán aquí por un buen tiempo. - dijo en tono sereno – espero que estén cómodas, aquella puerta las lleva al baño. Si necesitan algo deben esperar a que yo regrese para pedirlo. No hablen con nadie. Y Doctora, si no quiere que mi amabilidad cambie, no intente ninguna estupidez. Así podrá estar con la pequeña. -

-Ella necesita comida especial. - su voz era firme y demandante a pesar de no estar en esas condiciones.

-Lo sabemos. -

-Y es asmática -

-Lo sabemos. - el hizo una seña hacia la puerta que antes había señalado. - allí encontraran lo que necesiten. - Maura no pudo evitar pensar cuan espeluznante era aquella situación. Y era aún más aterrador el hecho de que conocieran tan bien a su hija.

-Bien, mientras tengan todo lo necesario para la niña no haré absolutamente nada. - El hombre se acercó a ella, cortó los plásticos que se aferraban a sus manos y pies y salió cerrando la puerta detrás. Al salir Sofía saltó a los brazos de su madre y comenzó a llorar en silencio. - Tranquila cielo, estamos juntas.


Esto es todo por hoy. Si les gustó dejen review así me motivan a actualizar seguido y seguir escribiendo.

Muchisimas gracias a las que se tomaron su tiempito de leer la historia y dejar su review, de verdad me hicieron muy feliz. Nos leemos en el que sigue :)