Disclaimer: Todos los personajes que reconozcan del mundo de Harry Potter le pertenecen a J.K Rowling, la trama está inspirada en la novela de Brittainy C. Cherry (The air he breathes), no será tal cual, sólo he tomado unas cuantas ideas, pero es necesario aclararlo.

CP.- 1 "Comienzos"

"A veces el mañana nunca llega y sólo quedan los recuerdos de los ayeres." - Brittainy C. Cherry.

Hermione observo una vez más el cuarto. Sólo había pasado un año y cuatro meses, pero se sentía como una eternidad. Sus ojos se llenaron de lágrimas al igual que siempre. Inhalo profundamente tratando de suprimir aquel líquido que se empeñaba en seguir saliendo a pesar de haber pasado tanto tiempo ya.

Con manos temblorosas, volvió a abrir una carta.

"Te amo más que a nada. Esta noche en La Madriguera, tenemos que informarles a todos las nuevas buenas" sonrió tristemente.

Amaba eso de ambos.

Harry y Ginny siempre habían tenido una pequeña manía demasiado romántica. Él siempre le enviaba una carta y ella tenía una para él. Siempre. Ginny resguardaba todas sus cartas en una caja de galletas muggles las cuales eran las favoritas de su esposo.

Hermione sentía un poco de envidia por aquella muestra de amor. Ron apenas si podía escribirle una escueta nota en donde ponía algo que de seguro se le había olvidado hacer pidiéndole a ella que lo realizara, no sin antes despedirse con un "te amo". Su prometido no era de aquellos románticos como Harry.

Guardando las cartas que había leído, se levantó de la alfombra gris llevando consigo la caja de galletas. Cuando ella estuviera más grande le entregaría aquel tesoro.

-¿Estas lista, querida? - la voz de Molly Weasley llego desde el lumbral de la habitación.

-Sí, sólo estaba tomando esto - con una sonrisa vacía, ella enfrento a la señora Weasley.

Molly sonrió tristemente, aguantando las ganas de llorar.

-¿Segura que quieres hacer esto, cariño? - amaba a Molly y a todos los Weasley, pero ella sabía que esta decisión, por más difícil que fuera, era la mejor.

-Sí, señora Weasley. Creo que es necesario que las dos nos movamos. No es bueno seguir en un lugar en donde nos hace mal - la señora pelirroja asintió comprendiendo.

-Tienes razón, hija - tomando su mano, Molly le brindó su apoyo.

-Pero si tú o el señor Weasley desean que nos quedemos aquí, lo podemos hacer - aseguro la castaña. Molly negó efusivamente.

-No, Hermione.

-Gracias, señora Weasley. Recuerde que podrá ir a vernos cada que usted quiera y regresaremos dentro de un mes.

-Lo sé querida - brindándole una sonrisa que no llego a sus ojos, abrazo a la joven bruja.

-Sólo quiero saber algo... usted está de acuerdo con esto. Quiero decir con la decisión de Ginny y Harry.

-Lo hago, Hermione - la castaña mordió su labio fuertemente - Arthur y yo ya estamos demasiado grandes para hacernos cargo. Tú, eres la mejor para esto. Eres su madrina, Hermione. Sé que mi Lily estará en muy buenas manos.

Flashback:

Cuando Hermione observo la lechuza de la señora Weasley, golpeteando el cristal de su oficina en el Ministerio ella pensó que se trataba de una invitación para que ella y Ron fueran a cenar a la madriguera. Dejando pasar al animal trato de acariciarlo, pero éste picoteo su mano.

-De acuerdo, lo entiendo. Es algo importante - dejando caer unos cuantos dulces, espero que el animal comiera uno, más sin embargo éste no se movió, seguía viéndola fijamente.

Leyó la apresurada letra de Molly. Se dejó caer en el sillón. Debía ser una broma.

"Hermione.
Ginny, Ron y Harry tuvieron un accidente, están en San Mugo. Apresúrate"

Con el corazón en la garganta, Granger tomo apresuradamente su abrigo y bolso.

Al llegar a San Mugo una muy llorosa Molly Weasley la recibió. El señor Weasley, la abrazaba fuertemente susurrando palabras de aliento a su mujer.

-Hermione - la saludo el señor Weasley.

-Có-cómo están - Molly rompió en llanto.

-Lo siento, querida - susurro Arthur Weasley.

-Qué...

Su mundo comenzó a girar. Iba a caer. Sentía que las paredes comenzaban a aplastarla. Tenía que salir de ahí.

-Los tres tuvieron un accidente en Londres muggle. Ron... Ron murió al instante - la voz del señor Weasley se quebró al igual que su mujer.

-¡No! - grito. La realidad la estaba golpeando de una cruda y fea manera.

-Ginny y Harry están en estado crítico. Los sanadores están haciendo todo lo posible...

-¡No! - volvió a negar. Aquello tenía que ser una pesadilla.

Harry y Ginny no sobrevivieron. El daño había sido demasiado. Además de que habían tardado demasiado en trasladarlos a San Mugo.

Hermione, y sabía que el resto de los Weasley, daban gracias a Merlín el que la pequeña Lily Luna no hubiera ido con sus padres y tío padrino al mundo muggle.

Una semana después de la muerte de los Potter y de su prometido, llego un mago a La Madriguera en busca de Hermione.

Con los nervios de punta, ella recibió al regordete hombre.

-Señorita Granger, mi nombre es Anthony Beery. Era el abogado de los Potter - ella asintió - El señor Potter y su esposa hicieron un testamento en donde explicaban que si algo les llegaba a pasar usted y su prometido el señor Ronald Weasley se harían cargo de su única hija, la niña Lily Luna Potter.

-¿Perdón? - ella no entendía por qué Harry y Ginny había tomado aquella decisión.

-Usted es la tutora del infante, señorita Granger, así como la albacea hasta que la joven sea mayor de edad para recibir la herencia que sus padres han dejado guardada en Gringotts.

-Pero, ¿qué pasa con sus abuelos?

-Los señores Weasley podrán verla siempre, pero usted, señorita Hermione será la encargad de Lily.

End Flashback.

-Tía Hermione, he guardado mi muñeca y todos los juguetes que quiero llevarme - una pequeña pelirroja de 4 años sonreía a su madrina.

-De acuerdo, cariño. En un momento nos iremos, tú abuela y yo necesitamos empacar unas cosas más.

-¿Regalaran la ropa de mamá y papá? - pregunto la pequeña, viendo como su abuela guardaba ropa del matrimonio Potter.

-Sí querida, quieres ayudarnos.

Asintiendo, Lily se acomodó en la cama de sus padres.

A pesar de su corta edad, la pequeña Potter era inteligente. Había aceptado que sus papás no estarían más con ella, que ahora la responsable de su cuidado sería su tía Hermione.

-Tía - murmuro la niña un rato después, cuando su abuela salió de la habitación - ¿Ahora debo llamarte mamá?

A Hermione se le hizo un nudo en la garganta.

-No tienes que hacerlo, amor - al ver la cara triste de la niña decidió arreglar aquello - Pero sí tú deseas llamarme así, lo puedes hacer. No lo dudes Lily. Te amo.

-También te amo, tía - rodeando sus pequeños brazos en el cuello de Granger la niña beso su mejilla - Quiero llamarte mamá. Sé que no lo eres, pero quiero hacerlo.

-Nada me encantaría más Lily - Hermione trato muy duro no llorar pero fue imposible. Se sentía mal.

Lily era tan sólo una niña. No merecía lo que le estaba pasando. Ella debía estar con sus padres.

Observo a la señora Weasley parada por segunda vez en el día en el marco de la puerta, sonriendo y llorando tristemente.

Había escuchado la conversación de su nieta con su madrina.

Al terminar, las tres se dirigieron a La Madriguera. Goerge y el señor Weasley las estaban esperando.

Luego de que Fred muriera en la batalla de Hogwarts, George se había ido a vivir a Hogsmeade, pero justo después de que Ginny y Ron murieran él tomó la decisión de regresar a vivir con sus padres.

-Hemos llegado - canturreo Lily, corriendo a los brazos de su tío - Mi abuela y mamá han guardado la ropa de mi mami y papi para regalarla.

El señor Weasley y George observaron confundidos a Molly y Hermione.

-Lily le ha pedido a Hermione llamarla mamá y ella acepto, ¿cierto cariño? - Lily asintió.

-La tía Hermione me ha dejado llamarla mamá. Ella me ha estado cuidando desde hace un año, es como mi mamá - dijo sonriendo a su abuelo y tío.

-Por supuesto querida. Hermione es tu mamá - aseguro el Arthur.

-Tío Georgie, ¿vas a ayudarnos a empacar nuestras cosas? - George asintió - Entonces, vayamos a mi cuarto. Ya quiero ver nuestra nueva casa.

Soltándose de George, la niña corrió hacia la habitación que ella y su nueva mamá habían estado compartiendo desde hacía un año.

-¿Crees que mis papis sepan en dónde encontrarnos? ¿Crees que se den cuenta que hemos dejado la casa de los abuelos? - Lily mordía su pequeño y delgado dedo índice.

Sus ojos estaban fijos en el alfeizar de la ventana.

Hermione se acercó a ella y observo también la pequeña pluma blanca que reposaba en la vieja madera.

Cuando ella y Lily se habían ido a vivir a La Madriguera, justo una semana después de la muerte de Ginny, Harry y Ron, el patio de los Weasley había estado cubierto por un montón de plumas blancas de las lechuzas. Cuando la niña había bajado a desayunar y observo las plumas preguntó el porqué de ellas a su abuela; la señora Weasley dio una respuesta que iba a consolar a su nieta.

Molly le dijo que eran pequeñas señales de ángeles para hacerles saber a sus seres queridos que ellos se encontraban bien y que los veían y cuidaban desde donde ellos se encontraban.

A la pequeña le encanto la mentira de su abuela, así que cada mañana bajaba corriendo esperando encontrar algunas plumas blancas. Cuando las encontraba, tomaba tres, las besaba y sonreía antes de decir un "También los amo".

La primera vez que Hermione presencio eso, se echó a llorar larga y tendidamente, asuntando un poco a Lily; quien pensó que había hecho algo malo. Granger negó con la cabeza y le mintió igual que su abuela materna.

Le dijo que ella podía tomarse una foto con las plumas de su tío y padres para hacer un álbum de fotos en donde ella se encontrase con ellos. La pequeña pelirroja amó la idea. Así que cada fin de semana, Lily se tomaba una foto con sus padres y tío.

-Claro, cariño. Ellos sabrán dónde encontrarnos - mintió Hermione, dándole un fuerte y cálido abrazo.


Hermione había comprado una casa en Londres muggle. Un lugar en donde Lily y ella pudieran comenzar desde cero. En donde ni los Potter ni su prometido, Ron, hubieran estado antes. Quería algo nuevo que no trajera dolor a la pequeña niña ni a ella. Así que, cuando no pudo soportar estar más tiempo en Londres mágico, seis meses atrás, tomo la decisión de irse a vivir a Londres muggle. En compañía de sus padres, ella busco un lugar adecuado para que su hija y ella pudieran vivir.

El lugar estaba bien, era a las afueras de Londres, un pequeño lugar que les brindaba paz y tranquilidad. Desde que ella puso un pie ahí se enamoró y supo que Lily lo haría también.

En un principio sus padres se negaron, estaba demasiado lejos de donde ellos vivían, no iban a poder ir a verla todas las tardes después de terminar su trabajo. Su hija les aseguro que ella y Lily estarían bien solas. Un poco reacios a la idea, ambos señores Granger aceptaron.

-Será mejor que se den prisa, tu madre está impaciente - gritó el señor Granger desde el porche.

-¡Abuelo! - la pequeña de 4 años, soltó su mano para echarse a correr a los brazos de su abuelo postizo.

Eso asusto un poco a Hermione.

Tratando de apartar las lágrimas, observo padre e hija.

-Mi hermosa Lily. Cómo has estado - el señor Granger ya estaba acostumbrado a que la pequeña lo llamara abuelo a escondidas de su hija.

-Bien, hoy fuimos a la casa que era de mis papás, la abuela Molly y mi mamá han guardado ropa para regalarla.

-Eso es maravilloso, LiLu - el doctor Granger sonrió de oreja a oreja - Quieres unas galletas.

La niña asintió entusiasmada.

-¡Sólo una Lily. Aún no has comido! - grito Hermione desde la entrada.

-¿Cariño? - la señora Granger salió al encuentro de su hija, en sus manos llevaba un trapo de cocina - Tu padre y Lily están en la cocina, pensé que ya estabas adentro.

-No, apenas venías entrando cuando Lily corrió hasta los brazos de mi papá, han ido por galletas.

-Lo sé, escuche a tu padre decirle a LiLu que le daría más de una - Hermione sonrió vagamente - ¿Qué tienes, querida?

-Ella me ha pedido permiso para llamarme mamá, después de un año y dos meses - la señora Granger le dedico una sonrisa - Se me ha roto el corazón, mamá. Es sólo un bebé. Ha pasado por tanto.

-Lo sé, amor. Lo sé - Hermione se dejó consolar por el abrazo de su madre - ¿Qué le has dicho tú? ¿No quieres que te llame así?

-Le he dicho que sí, por supuesto. Y sí quiero que me llame así, pero siento que le estoy robando su puesto a Ginny, mamá.

-Hermione - dijo su madre de forma seria - Ginny está contenta porque tú te hagas cargo de su hija, sino no te hubiera elegido a ti como su tutora, Lily sabe quién es su verdadera madre, tú no estás robando o quitando un puesto a nadie. LiLu las ama a ambas. Y si ha decido llamarte mamá es porque eso has sido para ella en los últimos meses y lo seguirás siendo sin robar puestos a nadie.

Hermione asintió. Su madre tenía razón. Lily no era su hija, pero era la hija de su mejor amigo, casi hermano, y de su mejor amiga-cuñada, ella la quería como una hija aunque no la haya engendrado.

-Ahora vayamos adentro antes de que tu padre le dé demasiadas galletas como para que ella ya no quiera comer mi deliciosa sopa de verduras - ambas se encaminaron a la casa tomadas se la mano.

Cuando terminaron de comer, Hermione encendió la televisión para Lily, ella amaba las caricaturas.

-Tu padre vendrá el fin de semana a apodar el pasto - dijo su madre desde el fregadero. Ambas estaban limpiando la cocina.

-Oh, no será necesario. Yo me puedo encargar - aseguro.

-Hermione, deja que venga, además necesitas una mano con la cerca que quieres poner al frente de la casa para que Lily no salga a la calle y ni hablemos de la valla que está separando tu casa de la del vecino. Le hacen falta maderas.

Hermione lanzó un fuerte suspiro.

-Nosotras podemos, mamá - dijo, su madre hizo una mueca - Mira, hagamos algo. Si para dentro de dos fines de semana la hierba y las cercas siguen sin ser cortadas, puestas y arregladas, te llamaré para que papá venga a echarnos una mano.

Su mamá negó con la cabeza, la Granger mayor sabía que su hija era una testaruda.

-De acuerdo - accedió a regañadientes - Pero ten cuidado quieres.

-Mamá, soy bruja, lo olvidas - rodo los ojos, la castaña veía innecesaria la preocupación de su progenitora.

-Lo sé, pero tú padre y yo estuvimos viniendo a acomodar un poco y escuchamos cosas...

-¿Qué cosas? - tirando los restos de comida en el bote, Hermione en caro a su madre.

-Algunas vecinas vinieron a presentarse con nosotros, pensaron que tu padre y yo éramos los que nos íbamos a mudar - su hija asintió - Los sacamos de su error al decirles que serías tú y Lily, varias se sorprendieron y asustaron un poco al saber que sólo serían ustedes.

-Quieres, por favor, ir al punto del asunto.

Hermione estaba agotada. Quería terminar de lavar los trastes para subir a bañarse y dormir. Tenía que buscar empleo mañana.

-Ellas dijeron que el tipo que vive en la casa de al lado es un poco raro. Corren los rumores que está huyendo de algo que hizo antes de mudarse para acá.

Granger volvió a rodar los ojos.

-En serio mamá, no deberías de hacer caso a los chismes.

-Yo sólo voy a repetir lo que una de ellas dijo "Nuestro vecino, el señor Roberts, vio como él apuñalaba a alguien"

-¿Qué? - medio grito.

-Eso fue lo que dijo tu vecina, no recuerdo el apellido - respondió su madre, tratando de recordar el nombre y apellido de la mujer pero se rindió - Vive a dos casas enfrente de la tuya. La de color malva.

-Estoy viviendo al lado de un criminal - ahora sí estaba un poco asustada.

-No lo sé. Ni siquiera lo he visto. Yo sólo estoy diciendo lo que tus vecinas me han informado.

Así como llego el miedo se esfumo.

Claro. Todo aquello debía ser un chisme. Su casa estaba descuidad pero la de su vecino el "criminal" estaba muchísimo peor. La hierba que estaba a un lado de la valla que dividía sus terrenos estaba repleta de maleza, los pilares de su casa estaban escasos de pintura, la mecedora que se encontraba en su porche estaba rota y con hierba alrededor de ella, todo su patio delantero estaba lleno de hierba a excepción del camino de entrada. En sí, la casa podía pasar como una casa embrujada.

-Olvidemos al vecino "criminal" - Hermione hizo una comillas en el aire al decir la palabra criminal - Estoy sumamente cansada. Será mejor que papá y tú se marchen de una vez. No quiero que les agarre la noche.

Después del accidente de su prometido y amigos, Hermione se había vuelto una loca del control del tiempo. Si estaba lloviendo o nevando, ella prefería que sus padres no salieran a la carretera, cuando empezaba a caer la tarde, ella les pedía que regresaran a casa pronto. Sus papás encontraban aquello un poco irritante. Pero no decían nada. Siempre le hacían caso.

-Iré a despedirme de Lily - su madre apretó su hombro.

Como una zombie se acercó a la puerta trasera de la cocina.

Su patio trasero lindaba con el comienzo del bosque, abriendo la puerta observo los grandes árboles que se alzaban en toda su altura. Había amado aquella casa por el simple hecho de que colindaba con el bosque. Eso de cierta manera le daba paz.

Observo la casa de su vecino.

Todas las luces estaban apagadas y al contrario de la parte delantera, el patio trasero estaba más limpio. Estiro un poco más su cuello pero no observo nada. Todo estaba tan silencioso.

-Lily sigue viendo televisión, pero será mejor que la bañes de una buena vez, parece que ya quiere dormir - su madre volvió a ingresar a la cocina.

Cerrando la puerta, Hermione asintió.

-De acuerdo, iremos a verlos la otra semana. Vayan con cuidado.

Ella y Lily los despidieron desde el porche. Una vez que ingresaron a su nueva casa, Hermione llevo a bañar a su hija, como su madre lo había predicho Lily durmió luego de ponerle el pijama. Su pequeño cuerpo subía y bajaba al compás de su respiración.

Cuando Granger salió de bañarse, volvió a asomarse al cuarto de Lily, la niña seguía en la misma posición abrazando la muñeca que su padre le había regalado en navidad. Sonriendo tristemente, Hermione se dejó caer en el otro lado de la cama. La atrajo hacia ella para abrazarla. La pequeña la abrazo de regreso.

Así abrazadas, ambas durmieron plácidamente.


N/A: Pues bien, aquí tienen el 2do capítulo, espero sea de su agrado. Muchas gracias por sus comentarios, favoritos y lecturas, me hacen muy feliz... ahora vayamos al capítulo, como podrán darse cuenta, Lily Luna es la única hija de Harry y Ginny en mi historia ¿loco, cierto?.. en fin, disfruten el capítulo estoy abierta a cualquier tipo de hechizo ;)

Saludos y bonito fin de semana.