- Yuri, pasé dos semanas increíbles, gracias por estar conmigo cada día –el kazajo tomó su mano y lo miró a los ojos con mucha seriedad- mañana será mi último día en Rusia…

- Lo sé… -dijo el rubio con suavidad y algo de tristeza en la mirada- ¿Me dejas quedarme contigo en tu hotel esta noche?-Otabek sonrió ante ese pedido.

- Con una condición.

- ¿Cuál?

-Yuratchka Plisetsky, ¿Quieres ser mi novio? –Yuri se sonrojó mucho ante la propuesta pero le sonrió-

- ¡Sí!

-.-.-

De eso había pasado ya algún tiempo. La siguiente vez que se vieron fue en Inglaterra, en un torneo, ambos se quedaron en la misma habitación de hotel, aunque Yakov se negaba porque no quería distracciones del menor, pero nada les impidió tener ese viaje como si fuera una pequeña luna de miel.

Y ahora, Yuri se encontraba en Rusia nuevamente, en su casa con su abuelo. Se encerró en su habitación con su portátil para poder ver en vivo la entrevista que le estaban haciendo a Otabek en este momento.

Presentador:… para cerrar la entrevista, Altin, sabemos que es muy difícil hacerte hablar de tu vida privada pero… -carraspeó- ¿Qué hay del hada rusa?

- ¿Qué hay con qué? –preguntó simplemente el kazajo.

Presentador: Sabemos que son muy amigos pero… -se acomodó un poco hacia delante para dar mas "intimidad" a la charla- se rumorea que hay más que una amistad ahí.

Yuri, sin perderse detalle de la entrevista y prestando toda su atención, se sonrojó mucho y su corazón comenzó a latir de emoción.

- Pues… eso. Solo somos amigos, nada más.

Presentador: ¿En serio? –preguntó decepcionado-

El corazón de Yuri dio un vuelco al oírlo. Observó las facciones de su "novio" pero éstas seguían siempre serias, no titubeó en ningún momento. Se abrazó a un cojín con fuerza mientras escuchaba algo en su pecho romperse como un cristal.

- Yuri es mi inspiración. Admiro lo fácil que hace ver todo lo que hace, la seguridad que muestra siempre, incluso cuando tropieza en la pista, esa seguridad no desaparece. Para mí es el mejor patinador que existe y mejora con cada día que pasa.

Presentador: Oh, ¿Eres un Yuri's Angel?-Otabek sonrió.

- Podría decirse…

- ¡Bah, patrañas! –cerró su portátil- ¡No importa cuanto me halagues, acabas de negar lo nuestro, idiota! –un golpe en su puerta lo hizo guardar silencio.

- Yuratchka, ¿Estas bien? –su abuelo aguardó respuesta. Lo había oído gritar enfadado pero no había logrado comprender lo que dijo.

- Eeehh… sí, abuelo, estoy bien, solo estoy mirando una película.

- Oh, bien, continúa con lo tuyo, pero no grites porque ya me voy a dormir.

- De acuerdo, buenas noches, abuelo –oyó los pasos del anciano alejarse. Suspiró y se tumbó en la cama dando vueltas.

Otabek y él eran novios, o eso creía porque el moreno acababa de negarlo públicamente. Tomó su celular para llamarlo pero pronto recordó que si estaba en una entrevista, no tendría su teléfono encima, por lo que solo envió un mensaje.

"Cuando te desocupes, llámame"

El rubio en verdad estaba cabreado.

-.-.-

Casi una hora después, el teléfono de Yuri comenzó a sonar. Lo atendió de inmediato. Era una vídeo llamada de su "novio", así, al menos, podrían verse las caras al charlar y ver las malditas expresiones inexpresivas del Kazajo mentiroso.

- Hola, Yu…- fue interrumpido por el adolescente.

- ¡Nada de "Hola"! –los ojos de Altin se abrieron por la sorpresa.

- ¿Sucedió algo?

- ¿Cómo es eso de que solo somos amigos?

- ¿Eh?... ah… viste la entrevista.

- ¡Claro que la vi!

- Yuri, cálmate –vio al rubio suspirar y hasta lo pudo escuchar contando mentalmente para tranquilizarse.

- Estoy calmado. Pero si estoy soltero me hubiera gustado que me avisaras.

- No estás soltero, sigues siendo mío y yo sigo siendo tuyo.

- Claro –soltó con sarcasmo.

- ¿Querías que contara en televisión sobre lo nuestro? –el rubio se mordió los labios pero no contestó- Escucha… -suspiró- Deseo más que nada en el mundo poder contarle a todos sobre lo nuestro. Y me encantaría poder tener esta charla estando a tu lado, no por teléfono pero no me queda de otra.

- Habla de una vez. ¿Cuál es tu tonta excusa? –vio a Otabek fruncir la boca algo molesto, esa expresión no era común en el Kazajo.

- Mi "tonta" excusa es que tú tienes 15 años y yo 19. Sólo son cuatro años de diferencia, pero teniendo en cuenta que tú eres menor de edad eso no sería bien visto por los demás.

- Pronto cumpliré 16.

- Y yo 20. Sigues siendo menor –Yuri pareció relajarse un poco, pero Altin siguió hablando- Puedo ir a la cárcel por eso –hizo una media sonrisa algo burlona.

- No es verdad. Esta relación tiene mi consentimiento así que no habrá problemas.

- Perdón, Yuri, pero la palabra de un menor de edad no tiene peso en estas cosas. Si tu abuelo se entera y no le gusta la relación, podría demandarme.

- ¡Mi abuelo no haría eso!

- Bueno, quizás no tu abuelo, pero mi padre sí. Sabes que a él desde un principio no le gustó nada que me dedicara al patinaje. Y odia a los "maricas" con todas sus fuerzas.

- Lo sé, me lo dijiste cuando quise ir a visitarte y me lo prohibiste rotundamente. Pero él no sería capaz de demandar a su propio hijo… ¿O sí? –Otabek subió y bajó los hombros.

- No quiero tentar a la suerte. Nuestros colegas y entrenadores saben de lo nuestro, pero por ahora no quiero que esto salga de este círculo.

- Otabek… yo…

- Lamento tener que ser egoísta. Lamento que no hayamos hablado de esto antes, pero tampoco me esperaba que me preguntaran sobre ti en la entrevista. Te quiero, Yuri, y no quiero perderte…

- Lo sé, yo tampoco te quiero perder –hizo un leve pucherito con los labios pero pronto lo reemplazó por una sonrisa tímida- fue muy lindo lo que dijiste sobre mí.

- ¿Sobre lo mucho que te admiro? Traté de no sonar tan enamorado.

- Bueno, quizás convenciste a unos cuantos de que somos solo amigos pero yo sí noté amor en esas palabras.

- ¿Soné muy cursi?

- Demasiado, como siempre –ambos se sonrieron-

- ¿No deberías estar durmiendo? Mañana tienes clases.

- Sí, pero quería hablar contigo. Estaba muy enfadado como para dormir.

- Lo siento…

- Pero ya se me pasó –agarró de su lado el osito de cejas grandes que antes le pertenecía a Otabek y lo acomodó junto a él para que se viera en la cámara- ahora ya puedo dormir tranquilo –Otabek sonrió al verlo así-

- Descansa, Yuri, hablamos mañana. Te quiero.

- Y yo a ti… -Yuri se sonrojó al decir eso, cada vez que se lo decía le daba tanta vergüenza como la primera vez y eso enternecía demasiado al Kazajo.

Al cortar la llamada, Yuri se metió en la cama abrazando a su oso contra su pecho. Comprendía la preocupación de Otabek. Su novio era tan maduro siempre, y eso lo hacía molestarse consigo mismo por reaccionar como un mocoso, aunque el moreno nunca parecía molestarse por su comportamiento.

Cerró sus ojos y con una pequeña sonrisa se dejó vencer por el sueño.

-.-.-

NOTAS:

No estaba segura en si hacer continuación, pero como vi que gustó mucho, me acabo de sentar a escribirlo y lo hice en muy poco tiempo. Normalmente, antes de subir un fic, primero dejo pasar unos cuantos días de haberlo escrito, lo releo miles de veces para arreglar, hacer cambios, etc, pero hay tan poco OtabekxYuri… así que les traigo un poco de alimento nocturno recién sacado del horno (?)

Me pidieron en los comentarios que escribiera sobre una cita y esas cosas, pero les voy a ser sincera: No soy buena para redactar esas cosas. Lo mío es el drama. (Agradezcan que no maté a ningún personaje todavía porque esa es mi especialidad jajajaja)

Estoy muy muy muy agradecida por sus comentarios. Me hicieron sonreír al ver la aceptación que tuvo mi historia, eso fue lo que me dio los ánimos para hacer esta segunda parte. Espero no decepcionar a nadie y que la hayan disfrutado. Y perdón si quedó muy corto.

¡Da svidániya!