El Heredero Oscuro
By: Cecilia Rodríguez
.
Summary: Lilyanne Evans es una Sangre Pura que se crío con muggles, hermana adoptiva de Petunia Dursley, toda su vida formó parte del plan del Señor Oscuro más temido de los últimos cincuenta años. Un plan para obtener un heredero con su sangre. Lily fue víctima de los encantos de Tom Riddle, termina embarazada de su enemigo y decide utilizar a James Potter su eterno enamorado no correspondido para ocultar la semilla del Lord. Furioso, Lord Voldemort persigue a los Potter para tomar lo que es legítimamente suyo. Aunque las cosas no resultan según lo planeado, gracias a la intromisión de Albus Dumbledore. Herido y al borde de la muerte, Voldemort jura que volverá para recuperar a su hijo. El mundo conocerá al Príncipe Oscuro, Heredero de la Oscuridad.
.
Esta historia es un universo alterno, nacido de mi cabeza bajo los efectos de una mezcla de cafeína y chocolate. Es total y completamente irónico, lleno de cosas que son altamente improbables. Por lo tanto que no les extrañe si los personajes son un poco OoC.
.
Advertencias: Dumbledore malo y manipulador, Anti Weasley's, Dark Harry, Tortura, Lemmon, Hermione Malvada, Slash, OoC.
.
Parejas: Aún no definidas; solo leves insinuaciones de Harmione, Drarry, VoldLily, VoldLucius. Estoy pensando en usar OC pero no sé... ¿Qué opinan ustedes?
.
Disclaimer: Los personajes y escenarios de Harry Potter, no me pertenecen. Son de la increíble J.K Rowling.
.
Di No Al Plagio
.
Bienvenidos Nuevamente.
Me he tardado más de lo que pensaba… pero no voy a decir el típico discurso sobre la tardanza. Realmente me gustaría escribir más seguido, pero la inspiración es una cosa complicada.
No estoy muy segura acerca de este capítulo pero espero que les guste. Aquí empezamos a ver un poco de la relación padre/hijo, por ahí hay un detalle que espero sean capaces de notar… esto lo hice a propósito.
En fin dejo de aburrirlos con esto.
Pd. Perdonen mis faltas de ortografia y gramatica, no tengo beta, les agradeceria si me pudieran decir si encuentran alguna para corregirla.
Pd2. Si tienen sugerencias en cuanto a las parejas del FF, las tomaré en consideración.
.
Este capítulo es para todos los que leyeron el anterior, lo agregaron a favoritos o a las alertas. Pero en especial para: Alice Black Riddle y semevalacabeza quienes me apoyaron dándome sus personajes, espero que noten que hago una mención de ellos.
.
Capítulo Segundo
Harrison se quedó en silencio durante unos segundos antes de procesar las palabras de su padre. Recapitulando toda la conversación y leyendo entre líneas llegó a una muy pobre conclusión, aunque aceptable para un niño de cinco años; eso era lo bueno de ser infante. No necesitan explicaciones completas.
—Así que es un Señor Oscuro, el más temido de los últimos años... ¿Por qué le temían?—preguntó el niño, tratando de entender la posición en la que se estaba metiendo.
—Las personas no están de acuerdo con los métodos que utilizo para hacerme con el control, pero nadie puede oponerse; puesto que soy el mago más poderoso con vida—su padre era obviamente petulante sobre ese hecho y aunque él solo tenía cinco años era lo suficientemente inteligente para discernir entre la verdad y la mentira.
Harrison le creyó, después de todo, su padre había regresado del borde de la muerte y no se necesitaba ser un genio para averiguar cuáles eran los métodos que él hombre utilizaba; los mismos que se usaron, usan y usarán en las guerras: asesinato y tortura.
—Usted dijo que la gente teme decir su nombre más famoso, ¿cuál es?
—Lord Voldemort—las cejas de Harrison se elevaron, su expresión normalmente imperturbable había caído ante la sorpresa.
—Ese ¿es su verdadero nombre? ¿enserio? "vuelo de la muerte"—el adulto lo miró sorprendido, no cualquier niño sabía francés; era sorprendente que supiera el significado de eso, cuando ni siquiera (la mayoría) los adultos británicos sabían lo que significaba su título. No sabían la íronia oculta en el nombre que temían.
—No, 'Yo soy Lord Voldemort' es un anagrama de mi verdadero nombre—el niño arrugó su rostro en la concentración, haciendo una mueca bastante graciosa mientras organizaba las letras.
—Así que su nombre es Tom Marvolo Riddle o Marvolo Tom Riddle, que son los únicos que tienen sentido—él Señor Oscuro parpadeó con asombro.
—¿Cómo adivinaste?
—No sé, yo siempre he sido inteligente—dijo el niño encogiéndose de hombros.
—Ciertamente, lo eres... aunque no podría esperar menos de mi hijo y heredero.
—Entonces, dijiste que me iría contigo... ¿vas a llevarme lejos de aquí?—no importa lo mucho que lo intentaba, él niño no podía ocultar la esperanza de que entró en sus ojos y su voz; aunque su rostro estaba en blanco.
—Si, ¿tienes algún problema con eso?
—No, ninguno; solo quiero saber: ¿puedo quedarme contigo? ¿cuándo podemos irnos? ¿tienes una casa?—preguntó el pequeño con un entusiasmo propio de un niño que había vivido a través de una situación familiar muy difícil.
Tom tenía ya las alarmas encendidas en la cabeza, la mendicidad casi desesperada de su hijo a salir de ese lugar... no sentó bien con él, agregando el armario debajo de las escaleras y él sólo tenía una conclusión, una que no lo hizo muy feliz: abuso, esos despreciables muggles habían abusado de su hijo.
—Estamos dejando este lugar repulsivo, tan pronto como sea posible; este no es lugar para un príncipe.
—¿Soy un príncipe?—la voz de Harrison lo sacó de sus pensamientos negativos.
—Por supuesto, tú eres mi hijo—su padre le dijo como si eso lo explicara todo y de cierta forma, lo hizo.
—De acuerdo...—dijo Harrison todavía inseguro—.¿Cómo vamos a irnos?, mejor aún ¿cómo has llegado hasta aquí?
—Aparición, es un método de transporte mágico que te permite desaparecer y reaparecer en otro lugar—su padre se levantó con gracia y desapareció la silla haciendo señas a Harrison a hacer lo mismo. Harrison se puso de pie, pero siseó de dolor cuando su costilla fracturada la semana pasada, se lastimó con esta última golpiza y al levantarse se había movido un poco.
—¿Qué está mal?—Harrison se mordió el labio, ¿cómo iba a explicar que había sido golpeado y que estaba herido, sin que produjera acciones homicidas contra los órganos esparcidos en el jardín? Especialmente cuando (por lo que había visto hasta el momento) su padre parecía del tipo sobreprotector.
—Yo... uh... puedo tener una fractura de costilla o dos—reconoció finalmente, sin encontrar una forma de suavizar las cosas. Había identificado la sensación de lo que leía, gastando todo su tiempo libre encerrado en la biblioteca que le daba el conocimiento.
—¿Cómo y dónde usted adquirió una fractura de costilla?—Voldemort le preguntó, sin pasar por alto el hecho de que su hijo de cinco años no debería siquiera entender lo que era eso, la horrible sensación en el estómago no se iba.
—¿Me caí?—Harrison se atrevió, pero salió en una pregunta.
—Harrison, dime la verdad
—¡Así que ese es mi nombre real!—el niño intentó desviar la atención, no porque le importara lo que sucediera con los pedazos de los Dursley, sino porque aún no confiaba en el hombre frente a él y porque además le daba vergûenza admitir que lo habían tratado peor que a un animal.
—Sí, ¿cómo creías que te llamabas?
—Harry—dijo el niño y los labios del Señor Oscuro se curvaron con disgusto.
—Demasiado común, Rigel Harrison Evans-Slytherin es su nombre completo, pero usted todavía tiene que responder a mi pregunta—le dijo el hombre, ignorando el hecho de que aquel niño intentó distraerlo.
—Um... mitioalgunasvecesmeusaparaquitarseelestres—dijo Harrison, él Señor Oscuro tomó unos segundos para desenredar la jerga, posteriormente sus ojos brillaron con rabia contenida.
—¿Qué te hizo?
—Me golpeaba—tomando una respiración profunda, Tom le hizo señas a su hijo para que se acercara a él y lo levantó sin esfuerzo alguno, para sorpresa de Harrison.
—¿Qué haces?—preguntó el niño envolviendo sus piernas alrededor de la cintura de su padre, por lo que se estableció en la cadera, mirando hacia el suelo desde la nueva altura. Su padre era muy alto.
—Su primera experiencia de aparición, no será agradable y no quiero que te lesiones aún más; ahora cierra los ojos y conten la respiración—Harrison hizo lo que le dijo su padre y lo siguiente que supo es que estaba siendo exprimido a través de un tubo estrecho antes de ser devuelto a su compresión normal—. ¿Estás bien?
—Eso fue horrible—el niño gimió haciendo reír a su padre.
—Lo hiciste bien, la mayoría de los niños se marean o vomitan—le explicó Tom, mientras colocaba al niño en sus propios pies y esperaba hasta que se mantenía estable.
—Bueno, yo no soy la mayoría de los niños.
—No, eso es verdad; ya estamos en tú nueva casa—eso llamó la atención de Harrison que se dio la vuelta para ver en donde estaban. Su mandíbula cayó. Estaban de pie fuera de un enorme, (bastante intimidante) castillo, rodeado de hectáreas de tierra, árboles y estaba seguro de que había un lago en la distancia.
—¿Tú vives aquí?—el niño se quedó sin aliento en el temor, cosa que le resultaba bastante divertida a su padre... puesto que, desde que lo había conocido Harrison había mantenido en su mayoría un rostro completamente impasible.
—Sí, y tú también, a partir de ahora.
—Es un castillo—dijo el niño, como para asegurarse de que realmente viviría en ese lugar.
—¿Dónde más vivirían un Señor y un príncipe? Ahora necesito introducirte a las barreras, que son lo que los magos y brujas utilizar para proteger sus casas y pertenencias en algunos casos, el castillo tiene que reconocerte como un heredero— le dijo su padre.
—¿Qué debo hacer?
—Solo necesito un poco de tu sangre, no te preocupes el corte sanará en cuanto las barreras te reconozcan—rápidamente el padre hizo un pequeño corte en su dedo índice derecho—. Ahora coloca un poco de sangre en el escudo sobre la puerta—el hijo hizo lo que le pidió, dejó que el goteo de sangre en la cresta de las serpientes y cobró vida.
#Bienvenido Heredero, al castillo Slytherin# la serpiente silbó a él, más en ese momento el no noto que se trataba de un silbido; para Harrison era la lengua inglesa.
—¿Por qué se llama "Castillo Slytherin"?—preguntó Harrison mientras las enormes puertas se abrieron. Marvolo sonrió al darse cuenta de que su hijo hablaba pársel, aunque al parecer él aún no lo había notado.
—Voy a explicar una vez que estamos dentro—caminaron hasta el castillo masivo y Harrison estaba asombrado totalmente, las puertas se abrieron a su propia voluntad cuando ellos llegaron. Un fuerte crujido sonó y Harrison gritó, girando alrededor para ver qué era, soltó otro grito a la criatura frente a él, que para su horror completo habló.
—Bienvenido de nuevo Maestro, ¿cómo Tilly puede ser útil?
—¿Qué mierda?—gritó Harrison.
—El lenguaje, esto es un elfo doméstico; sirven a las brujas y magos.
—¿De Verdad?
—Sí, Tilly ve con Narcissa y dile que venga aquí, este es mi hijo Harrison ver que es obedecido por ti y los otros elfos.
—Sí, Señor—y así como apareció, desapareció.
Harrison fue conducido a través del gran vestíbulo de entrada, hasta un enorme salón con una gran chimenea donde crepitaba el fuego; la habitación estaba decorada en tonos de verde y negro, pero en lugar de ser deprimente era algo reconfortante, en opinión de Harrison. Al mirar alrededor de la habitación vio a la serpiente más grande que había visto jamás, acurrucada pacíficamente en frente del fuego. Como si sintiera su mirada la gran serpiente levantó la cabeza para mirarlos a él y al Señor Oscuro.
#¡Maestro! está de regreso# la serpiente silbó y Harrison dio un paso atrás en alarma.
#Si, Nagini; he traído a mi hijo# por este punto el niño podría haberse desmayado, todo había caído finalmente en él y ahora su padre estaba hablando con una serpiente que estaba hablando de nuevo de forma normal como el día.
#¿Su propia cría?#
#Si# la serpiente se deslizó hacia Harrison quien tenía una mirada vidriosa, su lengua estaba saliendo de sus fauces, mientras saboreaba su olor.
#Oh, Maestro que finalmente tuvo su propia cría, hace mucho que le decía que usted debería tener una y mirarlo él es tan grande, lindo y poderoso; esto es genial, tengo alguien con quien hablar y que acariciara mis escamas cuando usted está ocupado# Nagini estaba muy emocionado, se irguió en toda la altura de Harrison. #Hola, pequeña cría#
Harrison se quedó en silencio simplemente mirando con los ojos abiertos a la serpiente incapaz de formar pensamientos o un discurso coherente.
#Parece que él no habla, maestro# Nagini preguntó preocupado.
#Yo creo que lo hace, pudo haberlo sorprendido... solo tiene cinco inviernos#
#Cinco inviernos, ¿es tan pequeño?#
#Si, espero que él hablará con usted mañana, una vez que ha dormido un poco# Nagini asintió y se fue de espaldas al fuego.
—Harrison—dijo él Señor Oscuro, pero el niño no respondía, Voldemort suspiró suavemente, había estado esperando esto mucho antes... ciertamente él niño había tomado todo muy bien. Tilly apareció de nuevo en ese momento con una bandeja de té para su alivio.
—Lady Narcissa estará aquí dentro de poco, ¿necesita algo más, maestro?
—Quiero asegurarme de que mi hijo tiene sus medidas tomadas, él necesitará un armario lleno, el ala este debe ser limpiada y aireada; que alguien guíe a Narcissa en cuanto llegue... ah y tráeme una poción calmante del armario de Severus; por favor.
—Si, Señor—la elfina regreso con la poción rápidamente antes de desaparecer para llevar a cabo los pedidos de su maestro.
—Harrison necesito que bebas esto—Tom presiona la opción en los labios de su hijo y se sintió aliviado cuando él cumplió, se tomó un minuto más o menos, pero el proyecto de calmante empezó a surtir efecto—. ¿Mejor?
—Eso creo
—Toma un poco de té y sientate hasta Narcissa llegue aquí, ella es un sanador— Harrison asintió con la cabeza.
—¿Es normal tener una conversación con una serpiente?
—Sí, se llama pársel; es el lenguaje de las serpientes—explicó el adulto—.Sólo los de descendientes del linaje Slytherin pueden hablarlo, lo que en la actualidad se limita a mi y tus primas Hydrae Rose y Alice Mirzam Angeline Black; aunque ¿entendiste lo que estábamos diciendo, Nagini y yo?
—Claro, puedo entender ingles perfectamente...—dijo el niño sin comprender que había entendido porque hablaba la lengua de las serpientes y sin registrar el hecho de que tenía primas—. Bien, esto es una mierda; hablar con serpientes es normal, existen los pequeños y rosados elfos domésticos que sirven a los magos...—murmuraba el niño en voz baja, intentando que su padre no escuchara.
—Entendiste lo que dijimos porque era pársel, un talento que heredaste de mi.
—Está bien, esa cosa asquerosa que me diste me entumece la mente, creo que despues de que descanse me sentire más alerta; papá—él Señor Oscuro se congeló por un segundo, esta era la primera vez que el niño lo había llamado de esa forma y extrañamente sentía como se calentaba su corazón usualmente congelado; tenía un hijo.
—Todavía no se puede ir a dormir. No ha tenido ningún alimento hoy, necesitas ver a Narcissa para que atienda tus heridas y es apenas después de las tres de la tarde.
—Estoy agotado—Voldemort se rió entre dientes.
—¿No quieres recuperar la altura y la apariencia que deberías tener, si hubieras estado a mi lado?—dijo el hombre, obteniendo como resultado que Harrison abriera los ojos como gracioso debido a que parecía ser poco frecuente que la máscara cayera de su rostro.
—¿Me veré diferente?—pregunto con algo de incertidumbre, le gustaba su aspecto físico. No podía recordar a su madre, pero debía haber sido muy hermosa para que su padre se fijara en ella y él hubiera obtenido unos genes tan buenos. Le gustaba ser el poseedor de una belleza sin igual.
—Por supuesto que no, solo ganarás algo de masa corporal y serás un poco más alto—le dijo Marvolo con una sonrisa—. Tenías que obtener mi mayor defecto: la vanidad, amo la belleza en cualquier expresión; y tú mi niño eres yo y como tu madre, quien a pesar de ser tonta e ingenua, era bella como un ángel.
Con un movimiento de su varita Marvolo convocó un espejo y se lo entregó a Harrison, quien miró en el espejo y se quedó boquiabierto: ahora que se fijaba bien y que tenía con quien compararse parecía una versión en miniatura de Tom Riddle, con algunas diferencias: pómulos salientes, rasgos angulosos, piel pálida y cabello negro que tenía una onda leve a él. Las únicas diferencias eran los ojos y algunos otros rasgos que provenían de los genes de su madre... o eso suponía.
—Me parezco a ti—Harrison suspiró.
—Lo haces.
—Nos vemos muy bien ¿no?—dijo el niño con una sonrisa algo arrogante y el Señor Oscuro sonrió.
—Ciertamente
Se oyeron pasos provenientes de la sala y una hermosa mujer entró, estaba pálida con el pelo rubio blanco atado en un elegante nudo. Se dejó caer en una profunda reverencia con la cabeza gacha.
—Mi Señor—Voldemort le hizo una seña con la mano derecha y la mujer levantó la vista para ver a su Señor y al toparse con su mirada carmesí se sonrojo un poco, al desviar la mirada, avergonzada; le llamó la atención el niño pequeño sentado en el sofá, un chico que se parecía asombrosamente a su Señor... como si fuera su hijo. Los ojos azul grisáceo de la mujer se abrieron con asombro.
—Narcissa, me alegro de que no nos ha hecho esperar.
—Por supuesto, mi Señor—dijo respetuosamente—.Puedo preguntar ¿quién es?—él Señor Oscuro miró al muchacho con una pequeña sonrisa que confirmó las sospechas que había en la mente de Narcissa.
—Este es mi hijo Harrison.
—Por fin ha encontrado al Príncipe.
—Sí, mi hijo ha sido devuelto a su legítimo lugar.
Narcissa cayó en la misma reverencia pero esta vez hacia el niño quien estaba sorprendido, pero lo escondió bien.
—Es un honor conocerte mi príncipe.
—Hola—murmuro el niño, incomodo, cuando su padre le había dicho que era un príncipe, había pensado que estaba exagerando; pero aparentemente no era así.
—Quiero que ejecutes cada hechizo de diagnóstico que usted sabe sobre él, que sanes cualquier herida que tenga, quiero una lista completa de lo que le ocurrió... con un anexo sobre sus datos magicos: estatus sanguineo, habilidades, puntaje de potencial magico y sus herencias por sangre, conquista y prejuicio; llama a un elfo doméstico cuando termines para que me encuentre, voy a estar en mi estudio— dirigió sus ojos a su hijo y volvió a hablar.
—Narcissa te curará completamente, si quieres algo llama a Tilly... basta con que digas su nombre, tengo algunos asuntos que tengo que atender.
—Ok, padre—dijo el niño con un tono de voz sumiso que sorprendió a Marvolo pero no lo mencionaría hasta que estuvieran solos nuevamente,así que él Señor Oscuro salió de la sala. Narcissa se acercó al joven príncipe.
—Voy a lanzar algunos hechizos de diagnóstico, por favor quédese quieto mi príncipe ¿está bien?—le dijo Narcissa y Harrison asintió con la cabeza, ella agitó la varita cantando lo que debía ser un hechizo en latín, en voz baja; él príncipe no se sorprendió cuando un enorme pergamino apareció de la nada, lentamente Narcissa leyó el contenido y el niño vio cómo sus ojos de color azul grisáceo se abrieron con asombro... hasta que ella dejó escapar una exclamación de horror—. Oh Merlín.
—¿Qué, qué sucede?—Harrison exigió, alarmado.
—Su padre va a estar furioso.
—¿Por qué?
—Aparte de las numerosas heridas que necesitan curación, alguien ha sellado su magia.
—¡¿Qué?!—el niño estaba furioso, puede no haber sabido que tenía magia, pero él siempre había sabido que era diferente y ahora se acababa de enterar de que alguien había mantenido sus poderes fuera de su alcance, se sintió violado.
—Voy a necesitar que su padre rompa el sello, antes de que pueda comenzar la curación—explicó Narcissa con una expresión que daba a entender que ella preferiría hacer cualquier otra cosa, con la excepción obvia, de hablar con su padre. Harrison adivinado que su padre tenía un temperamento más bien fuerte, estaba completamente de acuerdo con ella.
—Tilly—llamó el niño y el elfo apareció frente a él, a Harrison le sorprendió que en realidad viniera; Narcissa le entregó la hoja de pergamino con los diagnósticos al elfo—. Lleva esto a mi padre inmediatamente—dijo distraídamente, era raro pensar que tenía un padre, alguien que estaba vivo y que lo había tomado de los cadáveres que eran actualmente los Dursley. Aguien que como él; era diferente.
—Sí, joven maestro—el elfo desapareció inmediatamente y ambos se quedaron en silencio durante un par de minutos, hasta que sintieron una explosión de lo que Harrison supuso que era magia, Narcissa hizo una mueca y se puso pálida.
Su padre irrumpió con nada más que la furia total en su cara y Harrison comprendió por qué su padre era temido, el hombre parecía absolutamente aterrador, tan aterrador que el niño dio un paso atrás inconscientemente.
—¿Estás segura acerca de esto, Narcissa?—Voldemort le preguntó, arrugando el pergamino hasta convertirlo en una pelota que cabía perfectamente en su puño.
—Sí, mi Señor; hice la prueba tres veces—Harrison aplaudió mentalmente a la mujer por no tartamudear, porque a juzgar por el rostro de su padre... aquel que resultara responsable de sellar su magia, tendría una muerte lenta y muy dolorosa.
—Voy a matar a ese idiota—gruñó Marvolo antes de maldecir con saña en lengua pársel—.Quiero que te prepares—Harrison parpadeó ante lo fuerte que su voz salió, el Señor Oscuro tomó unas cuantas respiraciones profundas—. Esto va a doler.
—Genial, más dolor—Harrison murmuró mordazmente, posteriormente se retiró a la parte de atrás de su mente al igual que lo hizo cada vez que Vernon lo golpeó, todavía sentía el dolor... pero era una sombra de lo que debería ser.
El niño sintió una oleada de poder que parecía correr a través de sus venas, su sangre parecía ronronear de placer y él se vio en la necesidad de sentarse encima de la mesa que estaba a su derecha, con un jadeo.
—Whoa
—Estás en un proceso de curación, pero te sentirás mejor después—su padre advirtió y Harrison asintió—. Tengo cosas para organizar, volveré en una hora y si ha terminado antes de eso, llame a un elfo para que le traiga comida—cuando su padre salió nuevamente de la habitación, Narcissa comenzó a agitar nuevamente su varita y pedir un montón de cosas a un elfo que llamó desde su propia casa.
—Tiene que tomar esto, mi príncipe, es una poción que entumece y es necesaria para restablecer un buen número de sus huesos.
—¿Cuántos son "un buen número"?—preguntó Harrison con cansancio.
—Un brazo, cuatro costillas, y su tobillo—el niño suspiró y bebió la poción que le supo como absoluta mierda, él no sentía, pero escuchaba cuando sus huesos fueron rotos y soldados en su lugar correcto y él se encogió—. Beba esto—él obedeció y casi escupió la poción nuevamente, era hasta el momento lo más asqueroso que había probado jamás.
—¿Qué demonios fue eso?—se quedó sin aliento después de recuperarse.
—Es la poción crecehuesos, que sana los huesos rotos casi al instante—Explicó y Harrison se sorprendió por las capacidades que tenía la magia, Narcissa le entregó otra poción—. Esto es para su deshidratación—Harrison bebió y arrugó la nariz—. Ahora te necesito para quitar su camisa para que pueda encarar las contusiones—él niño se tenso ante eso, no quería que viera lo que ocultaba bajo esa horrible tela.
—¿No hay otra forma? Realmente no quiero... —murmuró Harrison, encendiendo las alarmas en Narcissa.
—Necesito ver que tan malo es para poder sanarlo—respondió la mujer—. Si lo prefiere puedo pedirle a su padre que venga, para que él se encargue de esta parte—medio preguntó la mujer y al ver el breve asentimiento del niño, envió a su elfo doméstico nuevamente a la búsqueda de su Señor.
Harrison veía sus pequeños pies descalzos como si fueran la cosa más interesante del mundo, preguntandose lo que diría su padre al ver lo que los Dursley le habían hecho. No escuchó cuando Narcissa le informó de su renuencia a su padre ni cuando ella abandonó la habitación.
Marvolo vio la incertidumbre en los ojos de su hijo y no pudo evitar maldecir a las criaturas responsables de esa expresión. Odiaba ver de esa forma a su heredero, el niño no debería haber pasado por ese tipo de vida, al menos no, si no hubiera sido por Dumbledore.
—Rigel, mi hijo—llamó el Lord Oscuro y vio con satisfacción que él niño lo miró de inmediato—. Muéstrame aquello que te atormenta.
Lentamente Rigel permitió que su padre le quitara la ropa y vio cómo con cada pedazo de piel que quedaba al descubierto la ira se apoderaba del hombre. Cuando finalmente estuvo desnudo, Harrison permitió que su padre tocará las marcas: los moretones y las cicatrices.
Marvolo veía asombrado todas las marcas que cubrían a su heredero: no había un solo trozo de piel que no estuviera adornada por la huella del cinturón, el palo, el látigo, la manguera y algunas otras formas de herramientas que se usaban únicamente para la tortura. Era horrible, lo que esos seres habían hecho al niño. Sin embargo, lo que más sobresalía era una grotesca cicatriz que marcaba el pecho del niño con: monstruo, tallada sobre su pálida piel con lo que parecía ser un viejo cuchillo de cocina; a juzgar por la forma y la infección que había bajo la cicatriz.
—Lamento profundamente que pasaras por todo eso, hijo mío—susurró el hombre, hincándose sobre el suelo para estar a la altura de Rigel.
#Sanar# tras murmurar esa palabra en lengua pársel,la magia de Marvolo envolvió el maltrecho cuerpo de su hijo y comenzó a curar cada marca: moretones y cicatrices que ningún ungûento o remedio habían logrado eliminar... pero con la magia se desvanecieron, como si nunca hubieran estado ahí.
El niño estaba maravillado, la magia no solo le había devuelto a su padre. Ahora, también había hecho que los recuerdos físicos de su estadía con Vernon y Petunia Dursley fueran eliminados para siempre. Ya no había necesidad de revelar eso al mundo, él podría decir que había crecido como correspondía: con su padre.
Tan perdido en su repentina felicidad, Harrison no notó que Narcissa había regresado a la habitación y que había lanzado otros hechizos sobre él.
—Lo único que queda es una pequeña infección y le estoy mandando una poción para ello más otra de nutrientes, necesita beber uno en cada comida por un mes, voy a dejarle una nota... mi Señor. El príncipe debe tomar la de infección después de haber comido en caso de que le produzca somnolencia—Narcissa explicaba a Marvolo y él sonrió.
—Gracias.
—No es ningún problema, Mi Señor... es bueno tener de regreso con nosotros al Príncipe—dijo Narcissa y se fue con una reverencia, Harrison volvió a parpadear, ¿qué pasaba con las reverencias?
Marvolo llamó al elfo doméstico de nuevo y pidió un poco de comida. No se sorprendió cuando ella le trajo suficiente para alimentar a un pequeño ejército, antes de que se le permitió comer ella tomó las medidas para la ropa del niño, para la confusión de Harrison, su padre tuvo que recordarle de tomar la poción de nutrientes como comió y se aseguró de probar todo. Una vez que estuvo seguro de que no podía comer otro bocado bebió la poción para la infección e inmediatamente fue golpeado con una oleada de somnolencia, se acurrucó en el cómodo sofá y cayó dormido soñando con serpientes, castillos y su padre.
