Fueron a comer y regresaron a la casa ya casi oscureciendo, tomaron muchas fotografías, grabaron intentando buscar psicofonías durante varias horas, filmaron con cámara nocturna, todo parecía muy tranquilo, hasta que comenzaron a escuchar fuertes pasos provenientes de la sala principal. Luego oyeron un portazo, seguidamente los ruidos venían de la cocina, se espantaron, pero con valor y cámara en mano comenzaron a caminar por el pasillo para ir a investigar, decidieron contar hasta tres antes de abrir la puerta.
-AAAAAAAAAAAAAAAAH –fue el impresionante grito que lanzaron todos por el susto que se llevaron.
-¿Quién eres tú? -pregunto amenazadoramente Joey, ya que un extraño había entrado, aunque en el fondo estaba aterrorizado.
-Yo soy Yugi, ¿ustedes son los del programa noches de susto? –preguntó un pequeño tricolor ya más tranquilo, calmando a los otros dos chicos.
-Si somos nosotros -dijo Tristán recobrando el aliento -sin ofender siendo que ésta es tu casa, pero ¿qué haces aquí, no se supone que vives fuera?
-Sí, vivo en una ciudad vecina a una hora, lo que pasa es que Rafael, el señor del hotel, me llamó y me dijo que estaban aquí y que querían verme hoy de ser posible -explicó el tricolor de lindos ojos amatistas.
-Pero se supone que venías hasta el sábado, ¿o me equivoco? -a Joey le pareció extraño.
-Es que conozco su programa, soy un fan de su trabajo y cuando me enteré que estaban aquí pensé en venir antes y quizá platicar un poco más, conocernos… ya saben ser más amistosos –eso último le dio pena a Yugi, era muy tímido y no solía socializar mucho a pesar de ser muy amable.
-Ay viejo, solo no vuelvas a darnos estos sustos –dijo Joey sonriente, el chico le pareció muy agradable, y al ser pariente del difunto Yami, pensó que juntarse con él seria genial para la investigación, podrían obtener detalles o quizá inclusive podrían tratar de hacer un ritual de invocación genuino -¿pero dime que haces aquí tan tarde?, digo no es normal que la gente salga a estas horas -pasaba de la media noche y no era común que la gente saliera.
-Es que cuando llegué por la tarde me dijeron que estaban aquí, así que los esperé en el hotel pero como no llegaban me preocupé y decidí venir a buscarlos, además la gente no sale por que le tienen miedo a Yami, la ventaja es que él es mi familia y la familia se cuida, yo sé que jamás me haría daño -Yugi no conocía a su primo, pero su padre siempre le dijo que no le tuviera miedo, que por el contrario Yami lo cuidaría.
-¿Y tú cómo estás tan seguro de que no te lastimará?- Tristán no confiaba mucho en eso, generalmente los entes estaban llenos de maldad y solo estaban en el mundo para atormentar a los vivos y causar el mayor daño posible.
-Seguramente sonará muy loco pero… -Yugi hizo un pequeña pausa para buscar la mejor manera de explicar la situación -cuando yo nací mi padre me llevó al lugar donde Yami aparece y cuando él surgió mi papá me presentó y le pidió que me cuidara, además siempre he andado solo por la comunidad a cualquier hora y jamás me he sentido en peligro -el hico se ruborizó de la pena.
Platicaron más tiempo y recogieron todo, iban caminado por las solitarias calles, únicamente iluminados por los faroles, el panorama estaba muy desolado, el frio de la madrugada era agradable, llegaron sin problemas al hotel y se fueron a dormir.
Al otro día la situación fue muy diferente, Yugi se encargó de ir a despertarlos temprano, para tomar el desayuno, ese día los tres irían a investigar al Teke Teke, y ya por la tarde visitarían al vecino loco que habían visto el día anterior. Salieron muy animadamente a realizar su labor, estaba vez con ayuda del tricolor el cual se había ofrecido a ser su guía y asistente.
-¿Entonces no sabes nada del Teke Teke? –preguntó asombrado el castaño.
-Eehh, mi familia está muy involucrada con el chico cortado, no hemos tenido mucho tiempo para otras leyendas –dijo Yugi un poco apenado.
Llegaron al puente donde se suponía que el Teke Teke se había suicidado, era impresionante, el paisaje estaba desolado, parecía que nadie había pasado por el lugar en muchos años.
-Oye Yugi, ¿de casualidad sabes quiénes viven del otro lado del puente? –preguntó Joey viendo a la distancia una enorme casa.
-La familia Kaiba, ellos son los más ricos de por aquí, dicen que hace mucho que abandonaron la ciudad por cuestiones de negocios -explicó el tricolor lo poco que sabía.
El apellido Kaiba resonó en la cabeza del rubio, era el mismo apellido que les había dicho el hombre desconocido el día anterior y fue cuando los cables en el cerebro de Joey se activaron sacando conclusiones.
-Si los Kaiba son la única familia que viven del otro lado del puente y el Teke Teke tenía que cruzar el puente para llegar a su hogar, eso quiere decir que el Teke Teke es un integrante de la familia Kaiba -concluyó el rubio.
Para comprobar la teoría los tres fueron a investigar la mansión, les sorprendió que el portón estuviera abierto, así que entraron, la puerta principal estaba cerrada, por lo que entraron por una ventana, comenzaron a grabar algunas tomas en el salón principal, Joey presentaba el lugar como la posible casa del Teke Teke. Yugi por su parte estaba algo inquieto, algo para él estaba fuera de lugar, la casa estaba muy limpia a su criterio para estar abandonada, sin embargo no quiso decir nada. Joey estaba parado al pie de la escalera dando su monologo mientras Tristán lo grababa, cuando de repente el rubio se quedó estático como piedra, mirando un punto fijo a espaldas del castaño. Cuando Tris y Yugi voltearon a ver qué era lo que el conductor miraba con tanta perplejidad, lo primero que vieron fue una horrible y enorme sombra oscura, la cual los asustó y corrieron a la segunda planta, se metieron en la primera habitación que encontraron abierta y se encerraron. Una vez más tranquilos pensaron en que sería esa cosa que vieron y cómo salir ilesos de la casa. Mientras veían si podían salir por alguna ventana Yugi vio una fotografía algo familiar, ya que su difunto primo Yami estaba en ella junto a un chico castaño de ojos azules, eso no tenía lógica para él, sin embargo Joey al acercarse identificó al sujeto ojiazul como el mismo que estaba en la fotografía de la caja que estaba en la habitación de Yami.
-¿Estás seguro Joey? –preguntó Yugi aún más confundido.
-Que sí viejo, es el mismo que vi en la casa de tu tío –aseguraba el rubio y Tristán le dio la razón, pero no pudieron seguir con su discusión por que unos golpes en la puerta los espantó, parecía que alguien tocaba a la puerta, lo más aterrador fueron los susurros que se escuchaban a la lejanía –déjenme entrar- exclamaba la voz.
En un momento de valor Yugi abrió la puerta, fuera cual fuera el peligro lo quería enfrentar, si no le temía a Yami el cual era muy peligroso, menos al tal Teke Teke del cual casi no sabía nada. Pero para sorpresa de los tres intrusos, la sombra que vieron cobró forma humana, era un hombre de como unos 40 años, de cabellos negros largos y ojos azules, bastante alto.
-¿Quién eres tú? – preguntó Joey otra vez de manera amenazadora al extraño.
-Soy Mokuba Kaiba y soy el propietario de esta casa- dijo muy seriamente- así que díganme una buena razón para no llamar a la policía y denunciarlos por intrusión a propiedad privada – amenazó.
-No, por favor perdone, nosotros solo queríamos investigar acerca del Teke Teke, pero no era nuestra intención irrumpir en su casa, pensábamos que estaba abandonada, es más ya nos vamos –suplicó Joey, él ya tenía varias denuncias por entrar a varios lugares sin permiso, por lo que otra más y lo meterían preso por un buen tiempo.
-¿Así que buscan a mi hermano Seto? –Preguntó el moreno ya más tranquilo, solo eran chiquillos reviviendo el pasado, jugando a ser investigadores -bueno y ¿qué quieren saber?-hacía mucho que no recibía visitas, así que los invito a tomar un té.
-¿Qué nos puede usted contar acerca del Teke Teke? -preguntó el rubio, mientras el castaño grababa y el tricolor escuchaba.
-Verás, mi familia compró esta casa hace mucho tiempo, solían usarla únicamente para las vacaciones de verano, recuerdo el último año que vine antes de que ocurriera la tragedia. Mi hermano odiaba este lugar por lo que cuando veníamos él se la pasaba encerrado en su habitación, yo tenía 10 años, en esa última ocasión, él comenzó a salir bastante, no decía a dónde o con quién, pero su buen humor lo delataba, luego él me contó que había conocido a un chico y que se casaría con él, pero que no debía de contarlo ya que era secreto. No sé qué paso un día, simplemente encontraron a mi hermano muerto, las autoridades dijeron que fue un suicidio, mi familia quedo devastada, no quiso investigar más, así que inmediatamente nos llevamos su cuerpo a enterrar a nuestra ciudad natal. Durante muchos años jamás volvimos, no fue sino 10 años después de la tragedia que yo regresé solo, tenía que saber qué fue lo que pasó, aunque no pude investigar nada, el expediente estaba casi vacío. Luego me casé y viví fuera muchos años, pero quedé viudo hace dos años y decidí vivir aquí junto a mi hermano -hizo una pausa que manifestaba dolor y continuó –saben, me juzgarán de loco, pero he visto a Seto en ese puente en algunas ocasiones, su alma está sufriendo y no sé qué hacer para ayudarlo, llamé a varios médiums y psíquicos pero lo único que ha pasado es que la mayoría a muerto a causa de la maldición, solo un exorcista de espíritus se salvó y eso porque ni quiso acercarse al lugar –concluyó el relato el Kaiba menor.
Cuando todo mundo empezó a ver lo extraño de la situación, sonó un reloj indicando las 5 de la tarde, fue cuando los chicos recordaron la cita con el vecino de la casa de Yami, rápido le explicaron a Mokuba, quién era Yami y que era el chico de la foto con su hermano y el moreno se interesó en el tema, les preguntó si podía acompáñalos y ellos accedieron. Llegaron unos 20 minutos después a la otra ubicación y tocaron a la puerta, no tardaron mucho en contestar al llamado, el hombre abrió, y dejó pasar a sus visitas, todos fueron presentados y el señor contó su historia y lo que había descubierto.
-Yo era un niño de 5 años, pero lo recuerdo muy bien, Yami era mi vecino, a veces jugaba conmigo y me regalaba dulces, yo lo quería mucho. Pero un día el simplemente ya no vino más a casa, por lo que mis padres me explicaron que había salido de viaje y ya no regresaría, un día un hombre joven de ojos azules vino a buscarlo y yo le dije que se había marchado y que no volvería. Yo era inocente y no sabía lo que en verdad pasaba, con el tiempo muchos años después entendí que Yami había muerto y que mis padres me habían mentido, luego conocí la leyenda de Teke Teke y miré un retrato hablado que un sujeto que había sobrevivido había hecho, de inmediato lo supe, era el hombre el cual había venido a buscar a Yami. No fue difícil saber quién era, un Kaiba era una persona poderosa y reconocida, supe de su muerte y fue en el mismo día que había hablado conmigo, confirmé que algo andaba mal, -mostró recortes de periódicos, donde detallaban las muertes que habían causado el Teke Teke y el chico cortado para tratar de explicar su punto, también mostró un libro de fórmulas mágicas, donde se leía un título interesante, "los amantes frustrados" -ellos era los amantes que al no poder estar juntos en vida, condenaron a sus almas a vagar atormentados hasta reencontrarse, hay que ayudarlos a reencontrase es la única manera de que ambos se salven de sus propias maldiciones y que las almas de sus víctimas puedan encontrar un descanso –todos estaban asombrados, entonces ambas maldiciones podían ser detenidas, solo debían hacer que ambas se encontraran.
Pasaron un rato discutiendo e investigando que hacer, al final Joey dijo su plan. -es muy simple, Yugi tú buscaras al Teke Teke y Mokuba atraerá al chico cortado, como cada uno es cuidado por el otro, en un acto por protegerlos tendrán que ir a buscarlos, lo que debemos hacer es que tanto Yugi como Mokuba se reúnan en un mismo lugar, donde los dos entes se puedan reencontrar y así liberarlos de sus respectivas maldiciones -dijo el rubio con gran decisión.
-Eso suena bien, ¿pero cómo lo vamos a lograr?, algo me dice que las cosas no son tan sencillas como parecen -dijo Tristán no muy convencido.
-Todo saldrá bien -el optimismo de Joey en algunas ocasiones era demasiado.
Se pusieron de acuerdo, en un mapa trazaron una ruta de encuentro para los entes, esperaron a que el sol se ocultara para comenzar con su plan, Joey estaba con Yugi en el puente, mientras que Tristán estaba con Mokuba del otro lado del pueblo, el otro señor se había quedado en su hogar sin decir ninguna palabra.
Ya todos estaban en posición y con cámaras para documentar los hechos que sucederían, por medio de pequeños trasmisores, el castaño y el rubio se comunicaban. El primero en aparecer fue el tricolor, el cual sorprendió muchísimo a Mokuba, Yami se miraba bello aun con el cubre bocas, por lo que comenzó con su ritual de muerte.
-Dime, ¿soy hermoso? -preguntó con inocencia el tricolor, el moreno solo estaba estático, si no supiera quien era ese chico, seguramente lo confundiría con algún ser humano normal.
-Sí -respondió Mokuba, fue entonces que el tricolor se quitó su cubierta y dejó al descubierto la horrible cortada de su rostro, causando una muy fuerte impresionó en el otro.
-¿Qué pasa, ya no soy hermoso? –entonces el rostro de Yami cambió, estaba furioso, dispuesto a matar.
-Correeee –gritó Tristán saliendo de entre unos arbustos.
En el puente, Joey estaba alarmado, el último reporte de su amigo le indicaba que el otro ya había hecho su acto de presencia, por lo que solo faltaba Kaiba, y no tardó mucho en aparecer. Se escuchó un crujido, luego otro más fuerte, y luego muchos más, para cuando pudo reaccionar el tricolor, el castaño, de penetrantes ojos azules ya corría en su dirección, Yugi solo atinó a salir corriendo tan rápido como pudo, seguido del rubio el cual estaba igual de asustado. Llegaron al lugar acordado, pero no había rastro de Mokuba o Tristán, Yugi y Joey se alarmaron, y aún más cuando el castaño les dio alcance, usaron el plan b, seguir corriendo pero Yugi tropezó y cayó al suelo, donde de inmediato el ente lo capturó. El rubio se quedó paralizado cuando descubrió lo que pasaba.
La imagen era perturbadora, Yugi en el suelo forcejeando por liberarse, y un castaño endemoniado decidido a matarlo, sin embargo de repente el castaño fue derribado y el pequeño tricolor aprovechó para escapar. Cuando a la lejanía se detuvo a observar qué pasaba realmente, contempló con asombro cómo su difunto primo tenía en el suelo al Teke Teke, no podía creerlo, nadie podía creerlo, los entes comenzaron una pelea.
-No entiendo, ¿por qué pelean? -preguntó el tricolor
-No lo sé, creo que no se reconocen o algo así -dijo el rubio, en eso fue sorprendido por la espalda por Tristán.
-¿Joey amigo estás bien? –preguntó con mucha preocupación el otro.
-Estamos bien, ¿pero ustedes dónde se metieron?- cuestionó el rubio.
-El chico cortado nos perseguía, de repente desapareció a medio camino, no supimos qué hacer, regresamos al lugar donde lo vimos, pero tampoco estaba, así que decidimos venir aquí- explicó el camarógrafo principal.
-Todo salió mal, ellos están peleando y no sé qué hacer -dijo Joey desesperado.
-Lo sabía, era demasiado fácil -se quejó el otro.
De repente, se oyeron decenas de pasos y murmuros, la gente del pueblo comenzó a llegar, rezaban y arrojaban agua bendita, decían oraciones y les decían a los entes que se marcharan, tenían velas y antorchas, estaban dispuestos a esa noche echar a los espíritus de su villa. De repente el sacerdote tomó la iniciativa y comenzó una fuerte letanía, su fe era grande, comenzó a caminar en su dirección, estaba convencido de que podría con ellos, grave error. Solo se necesitó que una gota de agua tocara el rostro del tricolor y comenzara a quemarlo para activar toda su furia. Yami lo tomó por el cuello en un movimiento muy rápido, lo alzó sobre el suelo y lo arrojó varios metros haciéndolo caer contra el duro pavimento, todos gritaron asustados. Fue cuando el castaño aprovechó y comenzó a derribar a todo el que se atravesara en el camino, mientras el chico cortado sacó unas enormes tijeras y comenzó a cortar a todas las personas que podía. Todos trataron de huir, algunos entraron a la iglesia pero ni en ese lugar estuvieron a salvo, para ambos entes fue muy fácil entrar y quitarles la vida. En poco tiempo la población se había dividido en dos grupos, los que habían escapado y los que habían muerto, los únicos que aún quedaban con vida eran los dos investigadores y los dos familiares, que paralizados estaban al ver semejante masacre. Luego de recobrar la compostura y decidir huir fueron interceptados por Seto Kaiba, el cual no dejaría ir fácilmente a su presa, tomó a Yugi por el cuello y lo elevó. Joey trató de ayudarlo pero fue arrojado a la calle, Tristán lo auxilió, Mokuba trató de persuadir a su hermano de su inminente crimen, pero fue ignorado. Fue entonces que de nuevo Yami hizo acto de presencia, sus tijeras estaban teñidas de rojo carmesí, y sin reparo las hundió en un costado del Teke Teke, el cual solo atinó a soltar a Yugi y girar para cobrar venganza de su atacante. Sin embargo una bella imagen lo envolvió.
-¿Crees que soy hermoso?- preguntó el ensangrentado tricolor, lo envolvería en su trampa mortal.
-Sí -fue la seca respuesta del castaño, en ese momento y sin esperar, el castaño retiró el cubre bocas del tricolor, mirando la profunde herida -eres perfecto -, por un momento ambos quedaron hipnotizados viéndose mutuamente, suavizando lentamente sus expresiones faciales, como si estuvieran descubriendo algo nuevo, o recordando algo divino.
-Una luz blanca los cubrió, sus heridos y maltrechos cuerpos sanaron, volvieron a ser los seres que una vez fueron en vida, entrelazaron sus manos y se desvanecieron antes del alba en medio de un profundo beso. –terminó su relato Joey.
-Corte -dijo Tristán -la toma quedó perfecta -lo felicitó.
-Lo sé viejo -dijo mientras se alejaba del lugar que habían escogido como locación.
Ninguno supo realmente si las dos almas habían encontrado la paz, nadie volvió al pueblo para averiguarlo ya que los que pudieron escapar esa noche se marcharon y juraron no regresar.
Joey y Tristán subieron su reportaje con escenas reales, muchos los felicitaron por su hazaña, otros los criticaron y dijeron que la nota era falsa, pero a ellos no les importó. Yugi se unió al equipo, era el que investigaba y programaba los viajes a nuevos lugares, Mokuba aunque ya era un hombre mayor y más reservado los apoyó financiando sus investigaciones paranormales, era lo menos que podía hacer por los chicos que ayudaron a su hermano.
Habrá nuevas experiencias y peligros que enfrentar para este grupo en el futuro, su amistad y lealtad siempre serán la clave para superar los obstáculos que se presenten… FIN.
HOLA espero que les haya gustado esta historia, era corta y... linda ?. Bueno pasemos a las gracias.
GRACIAS A:
TasukihimePrincess: No eres nada aguafiestas, espero que hayas disfrutado la historia, saludos.
Darkmiss 01: gracias por tu mensaje siempre es emocionante leerlos, y con respecto a sadako y kayako te explico, yo quería hacer esto con leyendas mexicanas, la llorona, el chupa cabras, brujas, el charro negro etc. Una versión diferente y mas complicada, por lo que al final decidí solo enfocarme en dos leyendas juntandolas, (y si e visto varias veces esa película, así que podríadecirse que tienen un poco de esa influencia en cuestión a la temática japonesa) solo que al final decidí que fueran leyendas japonesas. saludos
Dudas, quejas o comentarios son recibidos.
disculpen la ortografía.
Gracias a quien lee :-)
